martes, 21 de febrero de 2017

Matar motorizados para tumbar el Gobierno / Habla el padre de Elvis Durán



Elvis Rafael Durán, de 29 años, fue la primera víctima de la colocación de cables de acero en las vías públicas durante la jornada de actos terroristas promovidos desde febrero de 2014 por Leopoldo López Mendoza

El jueves 20 de febrero de 2014 los gemelos Elvis Rafael y Elvir Rafael Durán de Las Rosas celebraron su cumpleaños número 29.
Siempre lo hacían juntos y ese día no fue la excepción, a pesar de que solo seis días antes Elvir había resultado herido de cuatro disparos durante un asalto para quitarle su motocicleta en la avenida Francisco de Miranda.
Les tocó hacerlo en una sala de hospitalización del Hospital Domingo Luciani, ubicado en el sector El Llanito al este de Caracas, la capital venezolana.
Pasaron toda la tarde juntos, cantaron, comieron torta y compartieron con sus padres, sus mujeres y sus hijas.
Quien cuenta la historia es Luis Rafael Durán, un herrero oriundo de Maracaibo, del occidental estado Zulia, que actualmente tiene 59 años y es padre de los gemelos.
Había llegado a Caracas el sábado anterior, tras el asalto a Elvir, y desde entonces lo acompañaba en el hospital donde se recuperaba.
Allí estaba el viernes en la noche cuando recibieron la llamada de un amigo del joven que anunciaba que Elvis Rafael estaba muerto.
Era poco después de las ocho de la noche y en medio de la sorpresa inicial, Luis Rafael dice que le parecía como una broma cruel, pero broma al fin.
Cuando recibieron la llamada de otra persona con la misma información, el padre salió corriendo para ir hasta el lugar que le indicaban: la avenida Rómulo Gallegos a la altura de la urbanización Horizonte, casi enfrente de la estación de servicio.
Un taxi que dejaba a un paciente lo llevó y allí efectivamente encontró a su hijo Elvis, muerto sobre el pavimento. Estaba boca abajo con la cabeza orientada hacia el este, pero el canal de circulación con sentido hacia el oeste de la ciudad.
La motocicleta, modelo HJ Cool de Suzuki del año 2013 y con motor de 150 cc, estaba al otro lado, en el canal con sentido hacia Petare, en el este, donde vivía el joven.

“La Salida” es la muerte

La muerte de Elvis fue provocada por un cable de acero colocado entre dos postes o soportes verticales a una altura del cuello de una persona sentada en una motocicleta.
Ocurrió nueve días después de que una movilización, convocada por el activista de derecha Leopoldo López Mendoza, en el centro de Caracas, terminara en violencia extrema.
Se trataba de la puesta en marcha de un plan denominado “La Salida” y diseñado cuidadosamente desde el año anterior.
Tras un breve discurso de López, quien lidera el partido Voluntad Popular, jóvenes encapuchados comenzaron a lanzar piedras contra la fachada de la sede del Ministerio Público, en la avenida Universidad.
Asimismo, destrozaron los bancos y el piso de Parque Carabobo y usaron los escombros resultantes como proyectiles.
En medio del ataque, y en forma muy rápida, parte del grupo que actuaba con precisión de reloj destrozó, derribó y finalmente incendió varios vehículos estacionados en las adyacencias, pertenecientes al Cicpc (policía criminalística), cuya sede está en el sector.
Desde ese día se inició en Caracas una serie de actos cotidianos de violencia callejera que arrancaban con el cierre de calles y terminaban con ataques con armas de fuego y explosivos  en contra de los cuerpos policiales que intentaban restablecer el orden.
Este suceso, ocurrido en la avenida donde cayó Elvis, ya se había hecho habitual e incluía quema de basura y colocación de obstáculos para evitar el tránsito de vehículos y en muchos casos el de los peatones.
A partir del jueves surgió un elemento adicional: guayas o cables de acero o alambres en sus distintas versiones colocados como barreras colgantes, generalmente bien tensadas.

El general de las guayas
 
Quien hizo populares los cables de acero como trampas para herir y matar a motorizados fue el general retirado del Ejército con posturas abiertamente anticomunistas. De hecho parte de esas posturas dieron origen a su adelantado pase de retiro.
Se trata de Ángel Vivas, nacido en Táchira, quien el jueves 20 de febrero escribió en su cuenta de la red social Twitter indicaciones precisas sobre como diseñar las trampas.
“…se deben atravesar cuerdas de nylon o alambre galvanizado a  1,20 metros de altura…”, publicó.
Esa es la altura común del cuello o cara de un motorizado en promedio, lo que convertía en mortal el breve mensaje en Twitter.
El mensaje fue difundido al mediodía, y desde esa tarde se comenzaron a instalar barreras encontradas en distintas partes de la ciudad.
El “accidente” de Elvis no fue el único causado esos días, solo fue el más notorio por haber fallecido y de paso ser el primer muerto.
En los días siguientes Vivas siguió promoviendo su curso por Twitter para derribar motorizados y además enriqueció la propuesta con instrucciones para quitar alcantarillas y rejillas de los drenajes de las calles, colocación de piezas para pinchar cauchos (llantas) y rociado de aceite sobre el pavimento. Esto último lo hicieron incluso en vías rápidas como autopistas.
Ese conjunto de elementos causó múltiples siniestros e incluso el fallecimiento de personas.

Policías apoyan a violentos

Para el momento de su muerte, Elvis trabajaba como depositario en el centro de distribución de la cadena de supermercados Excelsior Gama, ubicado en La California.
Su padre sospecha que subió hacia la zona norte para evadir situaciones de violencia similares que tenían lugar en los alrededores de su centro de trabajo.
En esos días, los que causaron la violencia generalizada en la zona este de Caracas, un área predominantemente de sectores medios, consideraba como una amenaza a los habitantes de los barrios pobres ubicados en los alrededores de Petare. Y ese temor aumentaba si se desplazaban en motos.
Por eso el ataque tan preciso que sufrió Elvis. Era un objetivo.
Pero para colmo, en los municipios del este de Caracas, gobernados por alcaldes opositores, las policías locales colaboraron abiertamente con los supuestos “manifestantes”, al menos inicialmente.
Luis Durán relata que cuando llegó al lugar donde cayó su hijo aún se encontraban funcionarios y equipos de la Policía Municipal de Sucre, PoliSucre, que al menos durante toda la tarde resguardaron de perturbaciones a los activistas violentos.
Incluso a esa hora se mantenían fogatas de basura y el pudo observar a muchas personas que parecían estar participando en la “protesta”.
Y sin duda la propia muerte de Elvis confirma que aún se mantenía la violencia y que esa misma fuerza policial debió haber observado como se lanzaba en su moto a manos de la muerte.

Una guaya o un alambre

Elvis y Elvir no eran ajenos a la zona, ya que era uno de sus caminos a casa, en el barrio 24 de julio de Petare.
También fue por muchos años su lugar de estudio, de práctica deportiva y recreación. Allí, en Boleíta, un poco más al oeste, queda el Centro Don Bosco.
Allí jugaron futbol y practicaron artes marciales. Además de recibir formación académica.
Por eso hubo tanta gente que se percató de la identidad del caído. Quizás entre quienes colocaron los obstáculos estaban algunos de sus “amigos” y conocidos.
En el lugar, el padre pudo apreciar que en la vía con sentido al oeste estaba colocada una guaya gruesa.Mientras que en la vía con sentido al este se podía apreciar un alambre firme que estaba ya roto. Sin embargo era evidente que poco antes estaba cerrando el paso.
La versión de la investigación policial indica que Elvis murió al chocar con la guaya. De hecho su cadáver quedó tendido de ese lado. Sin embargo la moto quedó del otro lado.
Esta hipótesis supone que el joven se desplazaba a contravía, lo cual sería muy probable si se considera que había obstáculos en distintos puntos.
La otra hipótesis que maneja personalmente el padre es que su hijo se movilizaba por el canal con sentido a Petare y chocó con el alambre.
En este supuesto, la moto habría continuado su movimiento y el cuerpo pudo haber sido lanzado al aire por algún efecto resorte del alambre.
Eso lo explica mientras muestra un croquis hecho a mano en una agenda telefónica.
El confía en que, de todos modos, la justicia está más cerca. Es muy prudente pero no oculta que en el caso ya hay personas identificadas y capturadas.

VÍCTOR HUGO MAJANO

CIUDAD CCS

Esta nota fue publicada originalmente en el diario Ciudad Ccs el 21 de febrero de 2015.

lunes, 20 de febrero de 2017

El programa del golpe fracasó, ahora falta una salida para antes del 2018

*Tereza Cruvinel
Brasil 24/7
Traducido del portugués para Rebelión por Alfredo Iglesias Diéguez
 
La semana que termina fue pródiga en señales de que el programa del golpe de 2016 fracasó, a pesar de que Temer y su coalición sigan gobernando.  Las señales proceden de la economía, de la Lava-Jato, de las encuestas, de la vida real y del mundo simbólico, sirva como ejemplo lo que ocurrió el pasado viernes (17) en la entrega del premio Camoes: una de las mayores estrellas de nuestra literatura denunció el golpe y su degeneración autoritaria. Fue duramente criticado por el ministro de Cultura. El plan golpista fracasó, pero el país todavía no encontró una salida. Si no la encontramos antes de 2018, vendrá de la mano de las urnas, pero el país estará más arrasado y la restauración tendrá un coste mayor.
En el ámbito de la economía, la difusión, por el mismo Banco Central, de un índice provisional que apunta hacia una caída del PIB de 2016 del orden de 4,55% es la culminación del fracaso. En la estela de este hundimiento viene también el desempleo, la contracción de la renta y de la masa salarial, la pérdida de la calidad de vida de quienes viven de su trabajo. La promesa de que se iba a encarrilar el futuro del país hacia mejor fue un engaño. Vendieronla idea de que, desplazando a Dilma y al PT del gobierno, los agentes económicos recibirían una inmediata visita del espíritu santo de la confianza y todo empezaría a salir bien. Ocurrió todo lo contrario. La ilegitimidad del gobierno, su vulgaridad y cinismo sugieren cautela, un paso atrás y desconfianza.
En el ámbito ético-político, el proyecto de golpe también fracasa, a pesar de todos los esfuerzos para "frenar la sangría" de la Lava Jato, como la instrucción de Alexandre de Moraes al Supremo Tribunal Federal y el blindaje de Moreira Franco. Desde Curitiba Eduardo Cunha advierte, al presentar 21 preguntas capciosas a Temer, de que está en el límite. O lo sacan de allí, o empieza a delatar. Sectores del Supremo estudían apoyar más al gobierno, pero esas maniobras, por el contrario, tan sólo harán percibir al pueblo que la promesa de moralización de la política fue otro embuste, una estafa política sin elecciones. Se hicieron con el control del gobierno para poder actuar a sus anchas y salvar el culo a todos los corruptos.
La encuesta de la Confederación Nacional del Transporte, en asociación con la MDA-Pesquisa (CNT-MDA), también incide en la imagen del fracaso del golpe. El rechazo al gobierno de Temer asciende hasta el 62% y su aprobación cayó hasta el 10%. En los sondeos para las elecciones presidenciales, Lula aparece como el preferido en cualquiera de los escenarios posibles. Alcanza el 30% en el primer turno si el candidato tucano fuese Aécio Naves y el 31% si fuese Alckmin. Los dos líderes del Partido da Social Democracia Brasileira perdieron musculatura electoral. Marina Silva y el ultraderechista Bolsonaro disputan el segundo lugar.
Qué significa la resurrección de Lula con el 30% -después de toda la persecución judicial que está sufriendo, después e la demonización del PT y a pesar de la cantinela diaria de los medios de comunicación y de la oposición, culpando a los gobiernos petistas del descalabro económico-, si no el fracaso del golpe en su objetivo estratégico principal, que no era otro que derrotar a Dilma y, principalmente, evitar un retorno de Lula y enviar al PT a una larga estancia en la oposición.
¿Qué salida puede haber antes de 2018? Si Cunha delatase a Temer, tendríamos un escándalo, pero no una solución. El presidente de la República no puede ser procesado por actos ajenos (o anteriores) al ejercicio de su mandato. Queda el Tribunal Superior Electoral, si hubiese casación de la fórmula Dilma-Temer en un juicio que el magistrado Gilmar Mendes está retrasando al máximo. Si los que resistieron y los que se desilusionaron con el golpe se juntasen para salir a las calles, como hicieron los que pidieron el impeachment de Dilma, podríamos tener el escenario perfecto para una solución anticipada de la crisis. Cualquier otro escenario supondrá que el país se desangre hasta el 2018, hasta que llegue la respuesta electoral que empieza a tomar forma.

*Tereza Cruvinel es una de las analísticas políticas más respetadas de Brasil.

domingo, 19 de febrero de 2017

Las embajadas de EEUU.

Julián Assange.- Cada día de trabajo, 71.000 personas a través de 191 países, representando a veintisiete agencias diferentes del gobierno estadounidense, despiertan y hacen su camino más allá de banderas, vallas de acero y guardias armados en uno de los 276 edificios fortificados que componen las 169 embajadas y otras misiones del Departamento de Estado.

A ellos se suman en su marcha los representantes y agentes de veinte y siete otros departamentos y agencias del gobierno de Estados Unidos, incluida la Agencia Central de Inteligencia, la Agencia de Seguridad Nacional, el Buró Federal de Investigaciones y las diversas ramas de las fuerzas armadas estadounidenses.
Dentro de cada embajada hay un embajador que por lo general está cerca del poder nacional político, empresarial o de inteligencia; diplomáticos de carrera que se especializan en la política, la economía y la diplomacia pública del país de acogida; gestores, investigadores, agregados militares, espías encubiertos del servicio exterior, personal de otras agencias del gobierno de Estados Unidos (en algunas embajadas incluso fuerza militar armada o fuerzas de operaciones especiales encubiertas); contratistas, personal de seguridad, técnicos, traductores contratados localmente, limpiadores y otro personal de servicio.
Por encima de ellos, antenas de radio y de satélite raspan el aire; algunos vuelven a casa para recibir o vomitar cables diplomáticos y de la CIA, algunos para retransmitir las comunicaciones de los buques militares y aviones estadounidenses, mientras que otros son emplazados por la Agencia de Seguridad Nacional con el fin de hacer una interceptación masiva de la los teléfonos móviles y el tráfico inalámbrico de la población de acogida. 
 
(Fragmento de WHAT WIKILEAKS TEACHES US ABOUT HOW THE U.S. OPERATES en
Newsweek, traducido por el sitio Ley Penal Internacional


Fuente: La pupila insomne

sábado, 18 de febrero de 2017

El año de la Gran Muralla


Es posible que 2017 sea recordado en la historia como el año de la Gran Muralla. ¿Por qué? Porque Donald Trump, el nuevo presidente de Estados Unidos, está decidido a edificar una monumental barrera de protección en la frontera con México para impedir, según él, la ‘invasión’ de los inmigrantes ilegales venidos del ‘peligroso Sur’...

Al mandatario estadounidense, alguien debería recordarle lo que la Historia precisamente enseña: que casi nunca esas ciclópeas fortificaciones detuvieron nada. ¿No construyeron acaso los chinos, en la antigüedad, la impresionante Gran Muralla para detener a los mongoles? ¿No elevó el Imperio romano, en el norte de Inglaterra, el colosal Muro de Adriano para rechazar a los bárbaros de Escocia?  Es conocido, en ambos ejemplos históricos, que los gigantescos vallados fracasaron. Los mongoles pasaron, y también los manchúes, y los caledonianos... Como seguirán pasando, hacia Estados Unidos, los mexicanos, los centroamericanos, los caribeños, los musulmanes... En la eterna dialéctica militar del escudo y la espada, la respuesta a la Gran Muralla de Donald Trump serán los miles de túneles subterráneos que probablemente los parias de la tierra ya están perforando...

Pero es que, además, surge otra contradicción. Por una parte está el anunciado Plan de inversiones de Trump de un ‘millón de millones de dólares’ en obras públicas para reconstruir, como en un nuevo New Deal, las infraestructuras, aeropuertos, carreteras, puentes y túneles en todo el país. Lo cual debe relanzar la actividad económica, el crecimiento y, sobre todo, crear millones de empleos. Pero, por otra parte, ya hay pleno empleo en Estados Unidos... Bajo el presidente Barack Obama se crearon doce millones de puestos de trabajo[i]. La paradoja es que, en realidad, hace falta mano de obra... Y faltará todavía más si Donald Trump expulsa, como prometió, a once millones de trabajadores inmigrantes ilegales... ¿Quién construirá la Gran Muralla, los puentes, las carreteras y los túneles?

Otro problema: las estadísticas oficiales estadounidenses señalan que el índice de jubilados sobre trabajadores activos no cesa de aumentar. O sea, como en todas las sociedades desarrolladas, el número de personas de la tercera edad crece más rápido que el de jóvenes. Consecuencia: las cinco primeras ocupaciones que ofrecerán más empleo en la próxima década son las siguientes: ayudantes de cuidado personal, enfermeras, ayudantes del hogar y la salud, trabajadores de la comida rápida, y vendedores de ventas al por menor. Todas actividades difíciles y mal pagadas, trabajos clásicos de los inmigrantes. Si se alza la «Gran Muralla» en Estados Unidos, ¿quién los ejercerá?

Otro aspecto del problema: las migraciones nunca se realizan por capricho. Son el resultado de guerras o conflictos, de desastres climáticos (sequías), de la demografía, de la urbanización acelerada del Sur, de la explotación, de la mutación económica (disminución del campesinado), de los saltos tecnológicos y de los choques culturales. Hechos sociológicos que están empujando a la gente de los países pobres –sobre todo a los más jóvenes- a emigrar en busca de mejor vida. Hechos que están por encima del control de cualquier político y que un Muro puede quizás frenar pero no podrá detener ni desvanecer.

Además, si Donald Trump está obsesionado con los inmigrantes latinos, que vaya preparándose para las otras ‘invasiones’ que vienen. África subsahariana, por ejemplo, contaba en el año 2000 con 45 millones de personas de entre 25 y 29 años que es la edad en la que más se emigra. Hoy los subsaharianos de esa edad ya son 75 millones, y en 2030 serán 113 millones... El Banco de Desarrollo Africano estima que, de los 12 millones de subsaharianos que ingresan cada año a la fuerza laboral, apenas 3 millones encuentran empleo formal. El resto -o sea 9 millones de jóvenes cada año...- constituye una reserva cada vez mayor de migrantes potenciales... En la India, cada mes, un millón de jóvenes cumplen 18 años y muchos sueñan con emigrar...[ii]

Aunque la «Gran Muralla» de Donald Trump hay que entenderla también en sentido metafórico pues significa asimismo barrera de aranceles para dificultar el acceso de productos extranjeros al mercado interior: con tasas anunciadas de 45% sobre las importaciones provenientes de China y de 35% para las de México... O sea proteccionismo comercial duro que fue uno de los ejes centrales de la campaña electoral. Y que es el verdadero significado de la elección del nuevo presidente de Estados Unidos quien arrancó su primera semana en el poder con un gesto hacia los votantes de la clase obrera que le ayudaron a ganar el 8 de noviembre pasado y que se sienten perjudicados por las deslocalizaciones industriales. Trump cumplió su promesa y firmó un decreto para retirar a Estados Unidos del Tratado Trans-Pacífico (TTP), un acuerdo con once países de la cuenca del Pacífico promovido por Barack Obama. También anunció que renegociará el tratado de libre comercio con México y Canadá (NAFTA, por sus siglas en inglés)[iii].  

Todo ello significa una derrota de la globalización neoliberal, del libre mercado y de las deslocalizaciones. Basta con ver, sobre este tema, el berrinche interminable y el pataleo permanente contra Donald Trump de todos los partidarios del ultraliberalismo. Empezando por los grandes medios dominantes que ahora arremeten sin tregua –cosa inaudita- contra el propio presidente de Estados Unidos cual si de Chávez se tratara. Léase, por ejemplo, en España, el incontrolable furor anti-Trump del neoliberalista diario « El País ».

En este año en el que se celebra el centenario de la revolución bolchevique de octubre 1917, el «sacudón» que Donald Trump le está imprimiendo a los asuntos internos estadounidenses y a la geopolítica internacional no deja pues de estremecer al mundo. En algunas cosas para bien, en muchas otras para mal.

 Notas:

[i] El presidente Obama ha dejado una tasa de paro del 4,7%, un nivel cercano al pleno empleo.

[ii] Todas las estadísticas provienen del semanario «The Economist», número especial « El Mundo en 2017 », Londres, diciembre de 2016.

[iii] El NAFTA, que une Canadá, Estados Unidos y México en una sola área comercial, se aprobó en 1994 siendo presidente de Estados Unidos el demócrata Bill Clinton, esposo de Hillary Clinton. Donald Trump ha afirmado que no se retirará del acuerdo, por ahora, sino que quiere renegociarlo.

Fuente: Rebelión

jueves, 16 de febrero de 2017

Desfachatado montaje de CNN contra Venezuela.

 

Por qué derribar un mausoleo fascista

Ignazio Aiestaran : A finales de enero tomé parte en las jornadas tituladas “¿Qué haremos con el ‘Monumento a los Caídos’?”, cuya finalidad era iniciar un debate público –siempre postergado– sobre el edificio que el franquismo construyó en Pamplona para albergar los restos de los generales Mola y Sanjurjo desde su concepción de “Cruzada”. Mi posición en este debate es clara: soy partidario de demoler esta descomunal cripta, piedra a piedra. Antes de exponer algunas de las razones para ello, haré una breve descripción de la ciudad de Pamplona, porque es fundamental entender cómo la arquitectura franquista ha dejado su huella en el corazón de esta capital. En el llamado Segundo Ensanche hay dos ejes principales: uno va desde la avenida del Ejército hasta la avenida Baja Navarra (el nombre anterior de esta última era Generalísimo Franco) y el otro es el de la avenida Carlos III. Los dos ejes se cruzan, formando efectivamente una cruz en el núcleo de la ciudad. En el primer eje tenemos al comienzo la fortificación llamada Ciudadela y el Gobierno Militar, definiendo el carácter militar y bélico de la ciudad. En medio de este eje se presenta el edificio franquista del Gobierno Civil, con una fachada que remeda el estilo del monasterio de El Escorial, y de ahí se llega a la iglesia dedicada a San Francisco Javier. Este eje termina en una cruz gigantesca que proyectó el arquitecto franquista Víctor Eusa como portada del Seminario. De esta manera, en este eje se difunde la propaganda nacional-católica que va desde el ejército nacional de España hasta la Iglesia católica. En el otro eje, tenemos en su extremo superior el llamado Monumento a los Caídos en la Cruzada, después la iglesia de San Antonio de los capuchinos y el Gobierno Civil en medio. En la zona inferior este eje acaba en la Diputación de Navarra y la Plaza del Castillo. Los dos ejes atraviesan el centro de la ciudad, la cruzan y la crucifican, como en un calvario arquitectónico y urbanístico, donde se expresan los poderes que gobernaron esa sociedad durante décadas.
Realizada esta descripción, hay varias razones para derribar el edificio fascista mencionado. La primera es que es un mausoleo, diseñado especialmente para albergar los restos de Mola y Sanjurjo e imponer la propaganda de un genocidio. La segunda es que se trata de un edificio de tales dimensiones y monumentalidad fascista en todos sus detalles (pinturas, relieves, vidrieras, inscripciones, lemas, espacios) que es difícil resignificarlo sin alterarlo en su totalidad. La tercera es que es un lugar siniestro, que agrede visual y espacialmente, tanto a los vivos como a los muertos. La cuarta es que semejante construcción hipoteca la ciudad: Pamplona está saturada de edificios franquistas con toda su ampulosidad obscena y fascista. La quinta razón es que el valor artístico no es suficiente para mantenerlo en pie: en la historia del arte ha habido vanguardias (el constructivismo, el futurismo, el dadaísmo, por nombrar solo algunas) que optaron por derribar o anular el arte pretérito y cualquier estética del pasado que entorpecieran nuevos desarrollos. Y la sexta razón es que, después de estudiarlo y guardar su historia completa (desde su diseño y su construcción –por trabajadores siempre ignorados u olvidados– hasta sus usos posteriores), hay que derruirlo porque se necesita liberar espacio y vida, necesitamos construir nuestras propias plazas, nuevos símbolos, con nuestras propias palabras, sin depender de los relatos que nos impusieron. Es hora de proyectar nuestro futuro.

Por último, quisiera añadir que no me opongo a que se construya un centro sobre la memoria colectiva censurada, perseguida y castigada, pero creo que ese es otro debate. Hay que pensar todavía dónde y cómo hacerlo. No necesariamente tiene que estar situado en el mismo lugar del mausoleo. Para mí más urgente ahora mismo es la necesidad de cambiar el sistema educativo en materia de historia, ya que todavía no se enseña con suficiente detalle y profundidad el horror del golpe de 1936 y el consiguiente genocidio nacionalcatólico y franquista. 

*Un carlista, un falangista y un soldado del ejército 'nacional' (escena pintada en la cúpula del mausoleo)

Fuente: Rebelión

NO al CETA, un acuerdo vergonzoso.



Izquierda Abierta (IzAb) lamenta que el Parlamento Europeo diese ayer luz verde al conocido como CETA (Comprehensive Economic and Trade Agreement), un acuerdo comercial global de nueva generación suscrito entre la Unión Europea y Canadá. Asimismo, expresa su tristeza al constatar cómo “la gran coalición” ha sido posibilitadora del mismo, votando ayer juntos y a favor populares y socialistas.

Y es que, a pesar de la propaganda de la Comisión Europea y de partidos políticos que han apoyado esta negociación, el CETA afectará a la vida económica y a la actividad de las administraciones públicas, gobiernos y estados. Es una auténtica constitución global al servicio de las empresas transnacionales e impondrá severas restricciones a la capacidad de acción de los gobiernos, principalmente a través de dos vías: la jurisdicción especial para resolver los litigios entre estados e inversores y la cooperación regulatoria. Ambos mecanismos sustraen el poder de control público democrático a la actividad económica de las grandes corporaciones en casi todos los ámbitos para otorgárselo a una jurisdicción especial con tribunales creados ad hoc.
Hasta ahora esta práctica ha significado el desembolso de miles de millones de euros o dólares por parte de los estados frente a las demandas de las grandes empresas. Hemos hemos conocido multitud de demandas de inversores que reclamaban miles de millones de dólares en indemnizaciones contra legislaciones y medidas gubernamentales de interés público que habían, supuestamente, mermado el beneficio legítimo de las empresas. Los litigios se han dirimido fundamentalmente en el contexto de las leyes contra el tabaquismo; la prohibición de productos químicos tóxicos; las políticas de lucha contra las discriminaciones; las medidas para favorecer la estabilidad financiera; las restricciones frente a proyectos mineros contaminantes, etc. La cooperación regulatoria significa la creación de instancias supuestamente técnicas al margen de los poderes públicos y del control democrático que velarán por que la estandarización de los productos siga viva de manera permanente.
Un acuerdo malo para el empleo y para el conjunto de consumidores
Según la Universidad de Tufts (EEUU), desde su aprobación y hasta 2023,los trabajadores sufrirán una pérdida media anual en sus salarios de 1.776 euros en Canadá y entre 316 y 1.331 euros en la UE (según país y escenario). Más de 230 mil empleos corren el riesgo de desaparecer de manera directa y el acuerdo contribuirá a consolidar y/o incrementar la dinámica de crecimiento de las desigualdades económicas en nuestras sociedades.
En relación con los consumidores, el CETA va en contra de su seguridad. Básicamente sustituye el principio de precaución -basado en la capacidad de las administraciones públicas para impedir la comercialización de un productos químicos, farmacéuticos o de otro tipo cuando pueda suponerse que no hay ausencia total de riesgo-, por el principio de seguridad científica, con el que el regulador público deberá acreditar “sin dejar lugar a la duda” los posibles riesgos inherentes al producto objeto de disputa. En este mismo sentido, el acuerdo también afecta a la seguridad alimentaria.
Pero además, la aprobación del acuerdo es posible, por ejemplo, que frene la remunicipalización de servicios ante la amenaza creíble de empresas que litigarán contra ayuntamientos, amparándose en la idea de que se atenta contra sus legítimos intereses.
Una dicotomía “tramposa” como argumento a favor del CETA
Son tales las evidencias constatadas en el texto del CETA, que la UE y Canadá firmaron un documento conjunto que expresa la intención interpretativa que debe darse a algunos de los articulados más polémicos. Sin embargo, dilemas jurídicos aparte, el documento no aclara prácticamente nada y las dudas generales se resuelven a favor de la concreción. Además, se ha generado una falsa dicotomía aprovechando la victoria de Trump, quien ha manifestado su rechazado a los acuerdos de libre comercio. La CE y algunos de los grupos de la Eurocámara han tratado de hacer valer que si estás contra el nuevo presidente de EEUU, estás a favor del CETA.
Desde IzAb consideramos que es una enorme irresponsabilidad dar a entender que la gasolina que ha alimentado el fuego de Trump servirá para apagarlo. Trump es resultado de la desolación producida por una globalización irresponsable, injusta y desigual. Acuerdos como el CETA o el TTIP facilitan argumentario a la extrema derecha e incrementan la desconfianza de las poblaciones en las instituciones democráticas y en la propia política. Y, como decíamos al principio, resulta doloroso que la socialdemocracia europea, y muy particularmente el PSOE, se haya sumado con tanto gusto como compromiso militante a votar sí al CETA. Su actitud beligerante en favor de este tratado o del TTIP evidencia su colaboración sin rubor con la derecha neoliberal europea.
Es llamativa la anomalía democrática actual: a pesar de que los 27 países deberán ratificar el tratado con sus legislaciones nacionales, el CETA se pondrá en marcha ya mismo, salvo algunas medidas.
Queda aún una nueva oportunidad para parar este despropósito: incrementar la movilización en nuestro país y producir una marea social que exprese claramente el rechazo de las mayorías sociales en España a este acuerdo. Y ahí estará IzAb, convencida de que este es un tratado vergonzoso.