lunes, 26 de junio de 2017

El informe de Almagro contra el pueblo de Venezuela

Por: Pasqualina Curcio Curcio
21 de marzo de 2017
 
“En la elaboración de la estrategia de los Estados Unidos, se supone que debemos mantener nuestro papel preestablecido de liderazgo imparcial en la OEA. Esto significa limitar la visibilidad de los EEUU en la OEA, jugar nuestro rol detrás de las escenas en la medida en que sea posible. Alentar a los latinoamericanos para que tomen la iniciativa pero, si es necesario, hacerles sugerencias, tomando nuestras propias iniciativas en función de todos los problemas de importancia para nosotros”.
Informe elaborado por el Grupo de trabajo inter-agencial sobre Chile y remitido al Secretario de Estado Henry Kissinger. 4 de diciembre de 1970.

El 4 de diciembre de 1970, Henry Kissinger, entonces Secretario de Estado y Director del Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU), recibió un memorando confidencial de parte del denominado Grupo inter-agencial de Chile. Grupo que fue conformado por instrucciones del Presidente Richard Nixon para elaborar las propuestas de sanciones y presiones en contra del Gobierno de Allende, es decir, para elaborar las propuestas de acciones para derrocar al Presidente de Chile.
El memorando contenía un informe de 56 páginas, el cual, de manera detallada presentaba las opciones que podían ser tomadas por el gobierno de los EEUU ante la situación en Chile. Entre los nueve puntos que formaban parte del informe, uno estaba directamente relacionado con la participación de la OEA en los planes para derrocar a Salvador Allende, específicamente el punto 2.
Los puntos presentados en el informe fueron:
“1) Implicaciones de seguridad de la participación de Chile en el Consejo de Administración de Defensa Interamericano; 2) estudio de opciones de las estrategias de EEUU relacionadas con la futura participación de Chile en la Organización de Estados Americanos; 3) implicaciones legales del comercio de Chile con países comunistas; 4) planes de consultas del Congreso sobre la política hacia Chile, enero 1971; 5) informe de status sobre las actuaciones para desalentar las relaciones con Cuba; 6) informe del status sobre la posición de Estados Unidos acerca de los préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo [institución financiera del Sistema Interamericano] a Chile; 7) informe del status sobre las restricciones de los préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo a Chile; 8) informe del status sobre la discusión con el Banco de Exportaciones-Importaciones para la suspensión de nuevos créditos y garantías [a Chile]; 9) proyectos científicos de Estados Unidos en Chile”. (Traducción de la autora. Subrayado nuestro.[1])
A su vez, el punto 2 de este informe, incluía 5 escenarios con sus ventajas y desventajas:
“1) Continuación o exclusión de Chile de la OEA, 2) posibles sanciones de la OEA contra Chile, 3) posible iniciativa de Chile para finalizar la exclusión de Cuba de la OEA, 4) tácticas de Chile en la OEA 5) posibles facilidades militares soviéticas en Chile”. [2]
Entre las estrategias relacionadas con la participación de la OEA en los planes para derrocar a Allende figuran:
“1) Mantener la consulta [hacia los países latinoamericanos] de manera silenciosa; 2) Abstenerse de acciones las cuales tiendan a unificar a los otros países latinoamericanos con el gobierno de Allende; 3) Utilizar a la OEA para oponerse a las violaciones de Chile a la Carta y resoluciones de la OEA; 4) considerar la exclusión de Chile de procedimientos clasificados del IADB y de las conferencias y ceremonias militares hemisféricas”. [3]
La OEA ha tenido un rol activo y protagónico en los planes de los EEUU en el derrocamiento de gobiernos democráticos en el Continente. En el caso de Chile, siempre participó en las acciones contra el pueblo chileno. Por lo menos así consta en los documentos desclasificados sobre las acciones encubiertas de los EEUU contra el gobierno democrático de Salvador Allende. Documentos que no solo los venezolanos, sino todos los latinoamericanos deberíamos conocer por lo reveladores de las prácticas imperiales contra nuestros pueblos.
No nos sorprende la participación de la OEA como agencia de los EEUU en los planes de intervención hacia los países del Continente. Sin embargo, si nos sorprende la manera grotesca mediante la cual se ha intentado activar la Carta Democrática en Venezuela. En primer lugar por el hecho de que ha sido el propio Secretario General de esta Organización quien haya hecho la solicitud, cuando lo que es de esperarse, es que quien funja de Secretario reciba las solicitudes y actúe como coordinador imparcial de los eventuales debates. En segundo lugar, por las características de los informes presentados por dicho Secretario, el Sr. Luis Almagro.
Tanto el informe de mayo de 2016 como el reciente del 14 de marzo de 2017 carecen de toda rigurosidad. En este sentido, abundan afirmaciones imprecisas, con adjetivos indefinidos, basadas exclusivamente en opiniones, juicios y valoraciones de los factores políticos y empresariales que hacen oposición al Gobierno Nacional. En los casos en los que se muestran cifras, éstas son tomadas, solo de estimaciones no oficiales, que son el resultado de ejercicios que sin rigurosidad metodológica tratan de mostrar las condiciones sociales y económicas en Venezuela.
En cuanto a las referencias, todas, sin excepción, son de medios de comunicación manifiestamente contrarios al gobierno nacional, poniendo en evidencia el sesgo de los documentos y la intención tendenciosa que subyace. Mucho menos se mencionan en el informe las iniciativas de políticas adelantadas por el Gobierno Nacional para superar la emergencia económica y social que actualmente vive el pueblo venezolano.
A la ligera se parte de falsas premisas de las cuales se infiere y se sacan conclusiones. Los informes no ofrecen pruebas que demuestren la veracidad de las afirmaciones.
Informes con estas características deben ser de gran preocupación por parte de los Estados miembros de la OEA. La sola discusión de estos documentos en el seno de esta organización, podría sentar un grave precedente en cuanto a las intenciones de intervención por parte del Imperialismo norteamericano en los países soberanos del Continente.
A continuación resaltamos las contradicciones que caracterizan el Informe del Sr Luis Almagro y develamos la manipulación de la información. Aclaramos que no desconocemos la difícil situación que actualmente atravesamos los venezolanos, sin embargo, resulta exagerado, por decir lo menos, calificarla de crisis humanitaria.
1
Se parte de la afirmación que Venezuela atraviesa una crisis humanitaria, lo cual justificaría la necesidad de ayuda e intervención internacional. Las crisis humanitarias son consecuencias de catástrofes naturales, guerras o desastres que a su vez impiden el buen desarrollo de la actividad económica. Al respecto, sería importante conocer cómo sustenta el Sr. Almagro la afirmación de que existe una crisis humanitaria en un país cuya actividad económica sigue mostrando niveles de producción superiores a los registrados los últimos 30 años.
A pesar de la caída del producto interno bruto desde el 2013 hasta la fecha, consecuencia de la disminución del precio del petróleo y de las agresiones económicas contra el pueblo venezolano, dichos niveles se ubican, en términos reales y per cápita, por encima de los históricos desde 1980. El PIB promedio desde 2013 hasta 2016 (considerando incluso una caída importante del PIB en 2016) se ubica 9% por encima del promedio desde 1980 hasta 2012 y 6% superior al compararlo con el promedio entre 1999 y 2012.

2
Con qué argumento podría explicar que existe una crisis humanitaria en un país que tiene niveles de desempleo de 7,6% para el primer semestre de 2016, según cifras oficiales. Con un porcentaje de informalidad del 37%.
3
Cómo entender una crisis humanitaria en alimentación con niveles de consumo de alimentos superiores a los mínimos establecidos por la FAO. Según cifras oficiales, si bien se ha registrado una disminución del consumo de alimentos desde el año 2012, también consecuencia de las agresiones económicas contra el pueblo venezolano, caracterizadas por la privación de alimentos por parte de las grandes corporaciones transnacionales, estos niveles se ubican por encima de las 2.720 kilocalorías diarias.
4
¿Cómo entender una crisis humanitaria en salud, cuando los niveles de mortalidad por desnutrición siguen siendo, a pesar de las agresiones contra el pueblo, los más bajos históricamente?
5
¿Manipula información el Sr. Almagro cuando plantea que Venezuela tiene la tasa de mortalidad infantil más alta a nivel mundial? ¿Desconoce el Sr. Almagro que la tasa promedio de mortalidad de niños menores de 5 años en América Latina para el año 2015 era 19,7 por mil nacidos vivos registrados y Venezuela se ubicaba por debajo de dicho promedio?
6
En cuanto al desabastecimiento de alimentos, se preguntarán los Estados miembros de la OEA al leer el informe ¿por qué escasean solo algunos alimentos, como por ejemplo, la leche en polvo, carne de res, margarina, azúcar, aceite de maíz, queso blanco duro, queso amarillo, arvejas, lentejas, caraotas, arroz, harina de trigo, avena, pan, pastas alimenticias, harina de maíz, café, mayonesa, compotas? ¿Se preguntarán además por qué durante estos últimos 4 años no han faltado las guayabas, los plátanos, la lechosa, la cebolla, los tomates, la lechuga, el pollo, los huevos, el pescado, la yuca, es decir, no han escaseado las verduras, hortalizas, carnes, frutas?
7
¿Se percatarán los Estados miembros que los bienes que están escaseando cumplen con características muy particulares cuya responsabilidad de producción, importación y distribución recae en las grandes corporaciones transnacionales de los alimentos, las cuales constituyen monopolios y concentran el 80% de los mercados, y que además se trata de bienes fáciles de guardar, o acaparar, por un período largo, y cuya desviación a mercados ilegales y paralelos es menos costosa debido a que no requieren de cadena de frío?
8
Estará preparado el Sr. Almagro para responder a los Estados miembros, ¿por qué en el marco de esta supuesta situación de “crisis económica generalizada” los pequeños productores del campo, con poca capacidad financiera han logrado abastecer de hortalizas, frutas y verduras al pueblo venezolano, mientras que estas grandes corporaciones de los alimentos no han podido colocar los productos de manera regular y suficiente en los anaqueles a pesar de su músculo financiero?
9
¿Cómo explicaría el hecho de que los bienes que están escaseando, tanto alimentos como productos de higienes personal no se encuentran en los anaqueles pero si pueden ser comprados, aunque a precios mucho mayores en los mercados informales? ¿Quién los produjo o quién los importó? ¿Cómo explicará entonces la gran contradicción de empresas que anuncian públicamente la ampliación de su capacidad productiva o la no disminución de sus niveles de producción con la ausencia de los productos en los anaqueles?
10
¿Qué responderá cuando los países miembros le pregunten qué está ocurriendo con los mecanismos de distribución en Venezuela que dificultan que los alimentos, los cuales están siendo producidos por las empresas, no están llegando de manera regular, oportuna y suficiente como ocurría antes de 2013? ¿Quiénes son los responsables de la distribución, las empresas privadas constituidas en pocos pero grandes oligopolios o el Estado?
11
¿Está al tanto el Sr. Almagro que en vísperas de los procesos electorales se acentúa la escasez de estos bienes a pesar de haber sido producidos? Y por el contrario, inmediatamente después de los procesos electorales, estos productos, aunque también con dificultades, pueden ser consumidos por los venezolanos? ¿Se habrá paseado por la hipótesis de que exista alguna intencionalidad política en la privación de estos bienes tan sensibles para la población para, de esta manera, incidir sobre sus preferencias electorales?
12
¿Se esconde información acerca de la creación de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción para garantizar la distribución de estos bienes, o de la Gran Misión Abastecimiento Soberano, para supervisar los anaqueles de distribución, como iniciativas del Gobierno Nacional para solucionar el problema de la alteración programada de los mecanismos de distribución de estos bienes?
13
En cuanto a la supuesta crisis humanitaria en salud. ¿Oculta información el Sr Almagro al no incluir en el informe que los responsables de abastecer de medicamentos a los venezolanos son en un 80% las 10 más grandes empresas farmacéuticas transnacionales, las cuales han recibido de parte del Gobierno Nacional, y a tipo de cambio preferencial, suficientes divisas para garantizar la importación y venta a precios subsidiados de estos medicamentos? ¿Manipula información al no mencionar que estas empresas recibieron en 2014, 2400 millones de dólares, lo que representa 309% más de divisas al compararlas con el año 2004, momento en el que no se registró escasez de medicamentos? ¿Conocerá que a pesar de habérsele asignado mayor cantidad divisas a la industria farmacéutica, éstas importaron, sin justificación, menos medicamentos?
14
¿Sabrá el Sr. Almagro que en los informes anuales de los últimos 4 años, las principales empresas farmacéuticas que históricamente se han encargado del suministro de estos productos no reportan pérdidas operativas en Venezuela, incluso en algunos casos registran incrementos de ventas? ¿Será que los venezolanos estamos ante la presencia de un embargo comercial encubierto de parte de estas grandes transnacionales?
15
¿Oculta información el Sr Almagro al afirmar que en Venezuela no se publican los datos de pobreza desde el año 2014 justificando de esa manera el uso de información no oficial, la cual, por lo demás se basa en ejercicios de estimaciones que carecen de rigurosidad metodológica y de representatividad de las muestras? Limitaciones manifestadas por los propios autores de tales estudios al afirmar que “hicieron una estimación propia de la canasta alimentaria optando por “consultar a estimadores del país” y bajo la lógica del consenso, terminaron asumiendo una «inflación promedio estimada».
16
¿Conocerá el Secretario General de la OEA, que aunque la pobreza medida por niveles de ingreso ha registrado un aumento los últimos años, consecuencia de la inflación inducida, ésta ha podido ser relativamente contenida mediante las políticas de protección del empleo y del salario real a través de ajustes de sueldos, control de precios y subsidios de los bienes esenciales, así como el fortalecimiento de los programas sociales?

17
¿Descontextualiza la información de la reducción de la producción de petróleo en Venezuela, al no mencionar que la política de los países OPEP y no OPEP ha sido justamente la reducción de las cuotas de producción para estabilizar los precios internacionales de este bien? ¿Oculta información o desconoce que a pesar de las agresiones económicas durante los últimos años, y a pesar de la caída de los precios del petróleo, el PIB público ha registrado crecimientos interanuales?
18
¿Sabrá que la inflación en Venezuela, al igual que en la mayoría de los países de América Latina, está determinada por el valor de la moneda, y sabrá que el tipo de cambio sirve de referencia para marcar los precios internos debido a la alta dependencia de las importaciones, las cuales son realizadas por las grandes corporaciones monopólicas con poder de fijar precios? Sabrá además que en Venezuela, desde el 2012, ha sido manipulado, a través de portales web, el valor de la moneda induciendo de esta manera la inflación. ¿Cómo explica entonces que en estos portales aumente y disminuya desproporcionadamente el tipo de cambio en el mercado ilegal sin guardar ninguna correspondencia con variables económicas?
¿Estará consciente el Sr. Almagro que el informe por él presentado solicitando la activación de la Carta Democrática en Venezuela, constituye una agresión más contra nuestro pueblo.

Fuente: 15 y último

lunes, 19 de junio de 2017

El humorista gráfico


Alejandra Teijido
Hay gente que tiene talento para muchas cosas, a veces en áreas en las que quizás jamás hubiese pensado desarrollarse. Son talentos naturales que nacen con nosotros y, aunque los trabajemos o no, allí están. Y no estoy hablando de algo para desarrollar como una carrera o una profesión, sino para formar como un hábito, para abrir un espacio de encuentro con uno mismo y para trabajar esas obsesiones que dan sentido a la cotidianidad. Sucede también, y a veces en mayor medida, que uno quisiese ser bueno en algo, tener talento para algo en específico, pero no es así. Yo siempre quise ser buena cantante, por ejemplo, pero jamás lo fui. ¡Soy malísima! Ya asumí que la música definitivamente no es lo mío. Estoy en paz con eso. Sin embargo, soy buena haciendo otras cosas que antes jamás me hubiese imaginado. Son cosas de la vida.

Por ejemplo, mi papá es excelente dibujante. Y cuando digo excelente, no exagero: es la verdad. Lo recuerdo desde chiquita haciendo garabatos y caricaturas en servilletas u hojas sueltas, dibujando retratos de hombres narizones y rasgos exagerados. Ese es un hábito común de mucha gente, no es nada nuevo: qué sé yo, hablar por teléfono mientras se toma una hoja de papel y se garabatea cualquier dibujo, sin pensarlo racionalmente, sólo siguiendo el camino de la mano. Es un ejercicio de la mente para distraerse o pensar con más claridad. Ahora, la significativa diferencia entre el común de la gente y mi papá, es que él sí tiene un talento natural para el dibujo, aunque insista en negarlo. Siempre me ha impresionado el trazo tan natural y suelto que tiene, ese que muchos artistas trabajan por años para perfeccionar, pero que él logra sencillamente desde un gesto tan cotidiano y sin darle mayor importancia. Si le digo a mi papá que tiene talento de artista me va a lanzar un chancletazo por la cabeza o me dirá simplemente que eso es cosa de hippies y jóvenes, cuando no es así.

Socialmente hemos construido un falso arquetipo de lo que es un ser creador: cómo debería verse y qué tipo de cosas debería hacer. Asociamos la imagen del artista con la de un hippie vagabundo o un loco desaforado, cuando la realidad es que todos, absolutamente todos, nacemos con la posibilidad de crear desde nuestros espacios, pero más específicamente, sólo hay unos cuantos que nacen con el talento (no sólo la posibilidad) de hacerlo posible. Y esos pocos cuantos no son todos hippies locos: hay gente muy seria también. Es sólo una cuestión de darle rienda suelta. Entiendo que mi papá nació en una época más conservadora, y entiendo también que la necesidad y el pragmatismo del día a día lo llevaron a concentrarse en cosas más productivas asociadas al trabajo y la familia. Entiendo que todo esto no le haya permitido siquiera pensar en el dibujo como un espacio de creación y, mucho menos, enseriarse con eso, y cuando digo enseriarse no me refiero a practicarlo como profesión, sino sencillamente a practicarlo, así sea en la clandestinidad de un cuaderno en una gaveta.

Además de esta habilidad innata para el dibujo, mi papá es un tipo muy jodedor, con un gran sentido del humor y una capacidad de ingeniar una frase chistosa pero acertada en un momento específico. Los chistes groseros y políticamente “incorrectos” son su especialidad. Entonces, pienso, ¿y si consideramos unir estas dos maravillosas cualidades que tiene mi papá? La respuesta es fácil: ¡humorista gráfico! Ahí está. Si le fastidia pensar en la idea de dibujar sólo por dibujar, ¿por qué no le añadimos textos a estos dibujos? Las frases que él piensa y dice fácilmente podría incluirlas en sus dibujos, dándole un mensaje y otro sentido a cada imagen.

¿Y sobre qué escribiría? Aquí la respuesta también es fácil. Si hay algo que he aprendido y heredado de mi papá, de mi mamá y de mi historia familiar, es una sensibilidad social y la importancia de una formación de criterios políticos que la acompañen. Entonces, allí hay algo más que podemos incluir en la lista, pues más allá de un tema, podemos hablar de un discurso: un discurso social y político que viene desde esta sensibilidad, desde la crítica y desde la necesidad de marcar una postura y decir las cosas que hay que decir. Todos los que conocen a mi papá saben que él no se calla nada, y si tiene una postura sobre algo, lo va a hacer evidente.

Creo, entonces, que la figura del humorista gráfico que trabaja temas políticos es la conjunción perfecta e idónea para todas estas características que de cierta forma definen a mi papá. Quino, como muchos otros, hizo de esto una carrera. No estoy diciendo que mi papá deba forjar una carrera con esto, pero insisto: es la posibilidad de un espacio de creación cercano a sus propios intereses y a su propio talento. Además, es una distracción, una manera de pasar el tiempo productivamente. Si en la televisión pasan siempre lo mismo, si ya Internet se vuelve fastidioso, y el día es largo aún, ¿por qué no tomar una hoja

de papel y decir algo con ella? En esta coyuntura política que estamos viviendo hay muchas cosas que deben decirse, y el humor tiene una particularidad de ser certero, de dar en el clavo con una frase punzante, cómica e integradora. A mi papá se le hace fácil salir con frases así, y si puede decirlas en voz alta, puede escribirlas también. Me imagino a uno de esos personajes que dibuja mi papá lanzando al aire una verdad o una crítica.

Así que, cuando viaje a Barquisimeto, le llevaré a mi papá una libreta con hojas blancas como regalo del Día del Padre. Y espero que para mi cumpleaños, que es dentro de tres meses, él me regale de vuelta aunque sea unos pocos dibujos dentro de esa libreta. Deberíamos hacer un trato. No le pido que muestre a todos sus dibujos si no quiere, sólo le pido que los haga, que dé rienda suelta a ese talento y a esa capacidad que tiene y que sólo deja ver al mundo en servilletas regadas que nunca guarda. Un cuadernito, entre otras cosas, ofrece la posibilidad de resguardar lo que se hace, de tenerlo todo juntico para apreciarlo, para ver el camino andado. Además, y por último, admito que es algo que me gustaría luego poder guardar y conservar conmigo: las imágenes de mi papá en una libreta.


Alejandra Teijido

Nota: Alejandra y sus papás son personas muy queridas por Ensenada de Riazor.

viernes, 16 de junio de 2017

Entrevista inédita del Comandante Che Guevara: “No fijamos nuestra posición, escuchando, mirando lo que hacen los EE.UU.” (video y transcripción)

 
El 11 abril de 1964, el equipo de la emisión “Punto” de la Radio y Televisión Suiza (RTS), a cargo del periodista Jean Dumur, sostuvo un encuentro con el Comandante Ernesto Che Guevara en el Hotel Intercontinental, en Ginebra, en el que el Comandante Guevara respondió todas las preguntas en idioma francés y abordó temas como las relaciones de Cuba con Estados Unidos y América Latina, entre otros asuntos de actualidad. 
En ese entonces, el Che ocupaba el cargo de Ministro de Industrias y se encontraba en Ginebra para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Este jueves 15 de junio, nuestro programa de televisión La pupila asombrada estrenó la entrevista que será transmitida íntegramente en el espacio Mesa Redonda el sábado 17 de junio a las 7 pm por el Canal Educativo 2. La traducción para La pupila asombrada la realizó de manera voluntaria Gloria González Justo. Que conozcamos, es la primera vez que la entrevista se transcribe y publica en español. 

Jean Dumur: Pero según usted, ¿algo ha  cambiado en la actitud de EEUU respecto a Cuba ?
Comandante Guevara: Quizás. Es difícil contestarle directamente.
En todo caso, no fijamos nuestra posición, escuchando, mirando lo que hacen los EEUU. Hacemos nuestra política internacional.
Claro, miramos con atención lo que hacen porque es nuestro enemigo, está cerca de nosotros y es muy fuerte.
Hace unos días, algunas voces norteamericanas, las conocemos, el senador Fulbright por ejemplo, tuvo un discurso completamente diferente. Pero inmediatamente Dean Rusk y Thomas Mann tuvieron el discurso de siempre.
No podemos saber si realmente la actitud de Fulbright corresponde a un cambio en la posición de los EEUU o si no es más que una voz aislada.
J.D: ¿Afectó la vida en Cuba el bloqueo impuesto por los EEUU
C.G: Sí, la hizo cambiar. En primer lugar, cambió por completo toda la vida en Cuba.
Cambiamos nuestras fuentes de abastecimiento, que se desplazaron hacia Europa, sobre todo hacia los países socialistas.
Y cambiamos toda nuestra vida, los artículos de lujo, los artículos de consumo a largo plazo, podemos decir que casi desaparecieron en Cuba y faltaban muchas cosas.
Nuestras industrias atravesaron por un periodo bastante largo donde no teníamos piezas de repuesto. A veces se paraban y no podíamos ponerlas en marcha.
Pero estas mismas condiciones nos obligaron a la industrialización en el sector mecánico.
En este momento, podemos suministrar casi todo el abastecimiento esencial de tipo mecánico, es decir las piezas de repuesto, hechas por nosotros mismos.
Y claro, lo que no podemos comprar en países socialistas, en países de Europa porque tenemos que considerar que Cuba es un país donde casi toda la industria, toda la técnica, toda la tecnología dependía de EEUU, de las fábricas de EEUU
Cambiarlo todo es bastante difícil. Pudimos hacerlo este último año. Y ahora el bloqueo es realmente un fracaso total.
J.D: ¿Pero Vd. está satisfecho de la situación económica en Cuba?
C.G: Nunca se puede estar satisfecho. Aspiramos a mucho más, pero el año pasado fue el ano más bajo, sobre todo el principio del año, cuando la economía estaba en su momento más bajo.
A partir de entonces, nuestra industria comenzó a crecer, nuestra agricultura. Se puede decir que esta es la dirección general que sigue nuestra economía, es decir  un mejoramiento progresivo, sostenido.
No es algo maravilloso, desgraciadamente, pero cada día, se puede ver concretamente lo que hacemos. Y eso es alentador para el pueblo.
J.D: ¿Es necesaria la ayuda soviética a Cuba?
C.G: Claro, claro que es necesaria. Pienso que necesitamos la ayuda de todos los pueblos.
Si Vd. quiere decir imprescindible, pienso que no. Hace falta precisar lo que llamamos ayuda, porque siempre hay algunos errores.
Por ejemplo, los americanos hablan de la ayuda soviética, considerando el comercio y tenemos comercio sobre una base bilateral con una parte de Europa.
Eso no es ayuda. La ayuda soviética son algunos acuerdos àa largo plazo, por ejemplo el acuerdo para la caña de azúcar y acuerdos para vender fabricas completas con créditos a largo plazo.
Y eso es muy importante para nuestro desarrollo.
Yo digo la Unión Soviética, yo no sé si usted me preguntó por la Unión Soviética específicamente y los países socialistas, pero tenemos ese tipo de relaciones con todos los países socialistas.
J.D: ¿Quedan soldados soviéticos en Cuba?
CG: .Decimos técnicos. Los hay, sí.
J.D: ¿Los necesitan ? 
C.G: Son nuestros profesores en algunos sectores.
J.D: ¿En qué sectores?
C.G: En el sector de la técnica superior de la Defensa. Derribamos un U2. Esto solamente lo hizo la Unión Soviética, China y nosotros. Naturalmente, es una técnica muy difícil. No la dominamos especialmente.
J.D: ¿Cuál es la posición de Cuba en el conflicto entre Moscú y Pekín?
C.G: De estas cuestiones, lo sentimos mucho, no hablamos oficialmente hasta ahora
 J.D: Kruschov, desea organizar una conferencia comunista mundial para resolver de una manera u otra este conflicto. Si esta conferencia se da, ¿participará Cuba?
C.G: Esta pregunta es parte de la anterior. No hablamos de esta cuestión, hasta el momento oportuno, en todo caso.
J.D: ¿Cuáles son las relaciones de Cuba actualmente con los países de América Latina?
Son pocas. Tenemos relaciones diplomáticas con 5 países. Y tenemos relaciones comerciales con sólo 2 o 3. No son importantes.
El bloqueo americano se impuso también en los países de América Latina, pienso con una mayor efectividad que en otras regiones del mundo.
Los países americanos nos condenaron a Punta del Este en Uruguay en una conferencia en 1962.
Nos expulsaron de la Organización de los Estados Americanos.
Muchos países rompieron sus relaciones diplomáticas y comerciales con nosotros. Esta es la situación en este momento.
C.G: ¿Piensa que existe en este momento en América Latina países preparados para una revolución de tipo castrista ¿de tipo cubano?
En algunos la lucha existe. Aquí no se habla de esto, pero la lucha existe en Venezuela, Guatemala, quizás hay otros países donde el pueblo lucha con las armas.
Es lo que pasó con nosotros, luchamos durante dos años y hubo largos períodos sin que nadie hablara de nosotros.
J.D: ¿Usted habló de Venezuela y Guatemala, pero ayuda Cuba a los revolucionarios de estos países? 
C.G: Sólo moralmente. Cuba considera que su lucha es justa, pero hasta aquí.

jueves, 15 de junio de 2017

Venezuela: El futuro de la Revolución bolivariana y del pueblo están en juego

Eva Golinger.- De nuevo Venezuela está en la primera plana del 'New York Times' y en los principales titulares de los medios estadounidenses. De nuevo los reportajes son sesgados, distorsionados y llenos de medias verdades. "Cientos de miles de venezolanos protestan pacíficamente contra su Gobierno autoritario", exclaman, expresando horror sobre cómo las fuerzas de seguridad "reprimen" a los manifestantes "no violentos" y "demócratas", asegurando que es una muestra de la "dictadura venezolana" y sus intentos de silenciar a sus detractores.  Por supuesto, no mencionan como esas manifestaciones "pacíficas" lanzan bombas molotov, botellas y piedras a la Policía y la Guardia Nacional. Ni como destrozan y queman propiedades públicas y privadas, saquean tiendas, paran el tránsito y atacan físicamente a los seguidores del Gobierno y las fuerzas de seguridad, en algunos casos matándolos.
La ironía es aplastante. Si alguien tirara un cóctel molotov en una manifestación contra el Gobierno estadounidense en Washington, sería arrestado y acusado de terrorismo doméstico. Hasta la pena de muerte o cárcel por vida recibiría. Pero cuando en Venezuela las autoridades detienen a los manifestantes por actos vandálicos y violentos —nada que ver con la protesta pacífica que profesan los opositores—, se levanta el coro mundial en contra de la "dictadura venezolana". Son "presos políticos" los pobres muchachos que acaban de quemar una sede del Tribunal de Justicia, golpear a un policía o matar a un guardia nacional. Y cuando el Gobierno municipal les niega un permiso para marchar en cierta área, vienen los gritos de "represión" y "violación del derecho a protestar y de la libertad de asamblea". Yo me pregunto: ¿en qué país del mundo existe el derecho absoluto a protestar dónde sea y cómo sea?
En Estados Unidos, por ejemplo, no solo necesitas un permiso del Gobierno local para realizar una marcha o alguna manifestación en un lugar público: las autoridades colocan hasta rejas alrededor de la zona autorizada para la protesta con policías en uniforme de motín y, los manifestantes que se atreven a cruzar, son automáticamente detenidos y llevados a la cárcel. No hay un periodo de confrontación violenta entre la Policía y los manifestantes, ni siquiera llega a eso. Son detenidos bajo fuerza, encarcelados y ya. Violas la ley, vas preso.
En Venezuela, la tradición de confrontación entre los manifestantes y la Policía lleva décadas. Yo me acuerdo cuando vivía en Mérida a principios de los años 90, siempre era así: los muchachos tiran pierdas y la Policía lanza bombas lacrimógenas hasta que todos se cansan y se van a sus casas, dale 'replay' para el día siguiente. Y no logran nada sino caos e inestabilidad. Es una tradición que debería ser eliminada en un país que no necesita más desestabilización e inseguridad. Esa forma de "jugar a la violencia" solo resulta en más muertos, odio y retrocesos.
Venezuela atraviesa un momento sumamente difícil. Hay una grave crisis económica que no ha sido adecuadamente atendida por el Estado, profundas divisiones sociales y políticas y un desconfianza generalizada en la institucionalidad. El Gobierno de Nicolás Maduro ha intentado facilitar un diálogo con una oposición sorda que no tiene interés en negociar o dialogar, solo quiere quitarlo del poder. La dirigencia opositora en Venezuela, que es la misma que ha existido desde el comienzo de la Revolución bolivariana que lidera ese país latinoamericano desde 1999, nunca ha reconocido la legitimidad de este Ejecutivo y, con el apoyo de Washington, desde el principio ha trabajado de manera sucia y sistemática para socavarlo.
Ese punto es fundamental para comprender la gravedad de la situación actual en Venezuela y la razón por lo cual los medios, analistas y 'expertos' internacionales siempre se equivocan sobre la realidad venezolana (a veces intencionalmente y, a veces, por ignorancia). Hugo Chávez fue electo presidente por mayorías abrumadoras varias veces en Venezuela; cuatro, para ser exacta. Nicolás Maduro fue electo presidente en 2013 después del fallecimiento de Chávez, con un margen de victoria más estrecho pero igual de válido en una democracia. Por cierto, Maduro ganó el 50,6 % del voto popular en Venezuela, mientras Donald Trump ni siquiera obtuvo el voto popular en Estados Unidos y solo logró el 46,4 % de los votos (Hillary Clinton ganó el 48,5 %, también un porcentaje inferior al de Maduro). Y para otra comparición, Barack Obama ganó en 2012 con el 51 % del voto, no mucho más que el porcentaje del mandatario venezolano en 2013. Subrayo estos datos porque, a pesar del margen de la victoria, bajo las reglas democráticas el ganador es el ganador. No hay que celebrarlo, pero en una democracia tienes que respetarlo y reconocerlo. Luego, los que están en la oposición pueden movilizarse para cambiar el gobierno en las siguientes elecciones, pero no a través de golpes de Estado, violencia de calle y desestabilización permanente.
Lamentablemente, ese ha sido el caso en Venezuela. Hay una oposición que no acepta las reglas democráticas cuando no está en el poder, e incluso cuando están en parte del poder. Así, a pesar de que han controlado la mayoría de la Asamblea Nacional desde comienzos de 2016, de igual manera no juegan en democracia. Y francamente, a pesar de la constancia de Nicolás Maduro, resulta imposible dialogar con gritones.
¿Qué puede pasar en Venezuela ahora? El descontento con el Gobierno es innegable y en 2018 habrá elecciones presidenciales, según la Constitución y las leyes electorales. Están retardadas las elecciones regionales para gobernadores y alcaldes, que deberían realizarse este año. Esas son las oportunidades legítimas y legales para lograr cambios en la composición del Ejecutivo, si así lo desea una mayoría del pueblo venezolano. Las marchas y manifestaciones pueden ser catárticas, pero no deberían ser la punta de lanza para un golpe de Estado utilizando al pueblo como carne de cañon.
Aunque Maduro y algunos en su Gobierno pensaban que, con Trump, en la Casa Blanca mejoraría la relación bilateral —se me escapan todas las razones para justificar tal pensamiento— y hasta donaron, a través de CITGO, medio millón de dólares a la toma de posesión de Trump como cierta forma de 'lobby', fue un sueño y dinero perdido. Personalmente, siempre advertí que con Trump todo sería peor, porque es un narcisista descontrolado, capitalista en su forma más salvaje y un machista al que le encanta ser el más poderoso y fuerte, con bombas y armas para mostrarlo. Hasta ahora, todo indica que no me he equivocado, a pesar de todos los 'haters' que me atacan de un lado y del otro, y lo que viene contra Venezuela desde Washington hubiese sido inimaginable durante los gobiernos anteriores.
Estuve hace poco en una conferencia de abogados de inmigración (mi primera profesión), con representantes de los servicios gubernamentales de Estados Unidos que trabajan en temas migratorios. Un experto que ha sido asesor de varios gobiernos estadounidenses y hoy sigue cercano a la Administración de Trump mencionó, de paso, que EE.UU. evalúa la inclusión de Venezuela en la lista de países a los que prohíben viajar a Estados Unidos por sus presuntos vínculos con el terrorismo. Ya sabemos que hace poco las sanciones contra Venezuela fueron renovadas y ampliadas para incluir al vicepresidente ejecutivo de ese país, Tareck El Aissami, por supuestos vínculos con narcoterrorismo, aunque nunca fueron fundamentadas esas acusaciones con ninguna evidencia. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, ha demostrado una obsesión enfermiza con Venezuela, realizando un trabajo incansable para forzar al Gobierno de Maduro a abandonar el poder hasta en plena violación de su mandato en esa organización. Exxon ahora controla abiertamente el Departamento de Estado norteamericano y ellos quieren el petróleo venezolano. Mediáticamente, está preparado el escenario internacional —particularmente, en EE.UU.— para justificar con facilidad un golpe de Estado o alguna otra acción violenta y echar del poder al Gobierno venezolano. Todas las piezas externas están en su lugar.
No tengo la respuesta ni la solución para resolver la crisis en Venezuela, pero estoy segura que no es a través de un golpe o una intervención internacional. Para comenzar, falta reconocer la existencia de la diversidad de voces y pensamientos en el país, y la legitimidad de la Revolución bolivariana, del Gobierno de Nicolás Maduro y de sus detractores. Ojalá el pueblo no caiga en la trampa montada por la oposición, porque ellos no buscan 'rescatar' la democracia venezolana para todos, sino vender el país a intereses extranjeros para enriquecerse y dejar a los demás sin voz, invisibles, marginalizados y empobrecidos. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

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Fuente; RT