lunes, 6 de abril de 2020

Venezuela.Contra el cowboy del Pentágono, la estatura moral de un presidente-pueblo. Carta de Nicolás Maduro a los estadounidenses

Por Geraldina Colotti
Para un lector europeo que no está interesado en la política internacional y solo se desplaza por los titulares, acerca de Venezuela, dos clavos fijos seguirían en su cabeza: «Maduro es un dictador» y el gobierno bolivariano es «un régimen dictatorial». Las cosas son aún peores si se trata de radio o televisión, donde la información es aún más rápida, pero queda más impresionada porque está asociada con una imagen.
Mucho menos un joven lector comprenderá de inmediato lo que significa la «fórmula Noriega» que Trump le gustaría aplicar a Venezuela, pero ciertamente en su cabeza la definición de «narco-dictadura» encajará perfectamente con el refrán de los medios que está acostumbrado a escuchar. Ante de todo, se tiene que aclarar que la figura cristalina del presidente venezolano, Nicolás Maduro, no permite comparaciones con la ambigua de Noriega.
Dicho esto, cabe señalar que recordando explícitamente la agresión a Panamá (el 20 de diciembre de 1989), la administración norteamericana evoca un escenario específico. De hecho, esa operación se considera como el primer acto de un guión que Estados Unidos luego reactivaría en otras ocasiones. En aquel momento, surge el papel de los medios en la preparación del ataque y se observan los pretextos utilizados para justificar la agresión: la «restauración de la democracia» contra un «dictador narcotráficante» y la «necesidad de proteger a los ciudadanos estadounidenses presentes en el área del Canal de Panamá», cuyo control fue la razón principal de la intervención militar.
También para justificar el nuevo ataque a la Venezuela bolivariana y enviar una flota militar a las costas venezolana y mexicana con el propósito de un bloqueo naval, Trump y su secretario de defensa, Mark Esper, han utilizado razones similares: «No permitiremos, dijeron, que los carteles las drogas amenazan la seguridad de los ciudadanos estadounidenses aprovechando de la pandemia». Y los escenarios que se abren son tan inquietantes como los ya vistos en todas las situaciones en las que el gendarme norteamericano quería «restaurar la democracia».
Por esta razón, la carta de Maduro para el pueblo estadounidense, que está siendo asesinado por el coronavirus y por la sombría torpeza del cowboy del Pentágono adquiere particular importancia. Después de expresar solidaridad, dolor y consternación, por las consecuencias causadas en los Estados Unidos por el Covid-19, el presidente venezolano advierte al pueblo norteamericano sobre las maniobras militares de Trump y sus motivaciones reales, en este año de elecciones presidenciales en los EE.UU.
Bajo el pretexto de la lucha contra las drogas, basado en «acusaciones infames», escribe Maduro, Trump ordenó el mayor despliegue militar visto en treinta años en nuestra región, “con el objetivo de amenazar a Venezuela y llevar a la región a un conflicto de guerra costoso, sangriento y de duración indefinida”.
El presidente venezolano explica los antecedentes que prepararon esta operación, puesta en marcha por William Barr el 26 de marzo: un Fiscal General, escribe, de dudosa independencia, ya que aconsejó la invasión de Panamá contra Noriega y ayudó a cubrir las irregularidades del Escándalo Irán-Contras. Si bien la misma información del departamento de América del Norte muestra que Venezuela no es una ruta importante de tránsito de drogas a los Estados Unidos, “como lo son los países aliados de Estados Unidos como Colombia o Honduras”, Barr acusó a algunos dirigentes del proceso bolivariano, empezando por su presidente, de ser narcotraficantes.
Después de denunciar una vez más las medidas criminales coercitivas y unilaterales que impiden al país bolivariano la compra de medicamentos, que son vitales para enfrentar la pandemia, Maduro recuerda al pueblo norteamericano la diferencia entre la política del socialismo bolivariano y la de Trump.
«Hoy la crisis está empeorando, dice, simplemente porque Trump no está dispuesto a transformar el sistema de salud en beneficio de la población” y no en beneficio de las impresa privada de la salud, de las compañías de seguros y de las compañías farmacéuticas.
En Venezuela, escribe el presidente, “no queremos un conflicto armado en nuestra región, sino relaciones fraternas, cooperación, intercambio y respeto. No podemos aceptar amenazas bélicas, ni bloqueos, ni tampoco la intención de instalar un tutelaje internacional que viola nuestra soberanía y desconoce los avances del último año en el diálogo político sincero entre el gobierno y gran parte de la oposición venezolana que desea soluciones políticas y no guerras por el petróleo».
En este sentido, Maduro ha activado recientemente el Consejo de Estado, un organismo de emergencia, previsto por la Constitución Bolivariana, dentro del cual el presidente de la Asamblea Nacional, Luis Parra, en nombre de la oposición no golpista, ha firmado un nuevo llamamiento a la unidad nacional que rechaza cualquier tipo de interferencia externa.
Por lo tanto, Maduro le pidió al pueblo estadounidense «detener la locura de Trump», reconociéndose a sí mismo en el sueño común de Martin Luther King quien, como dijo una vez Hugo Chávez, «también es el sueño de Venezuela y de su gobierno revolucionario».
Un llamamiento que muestra una vez más la superioridad moral del socialismo bolivariano y de su presidente sobre el cazarrecompensas de la Casa Blanca y sus vasallos, como el presidente colombiano Duque. El ahijado de Uribe llegó hasta rechazar dos máquinas para analizar el coronavirus que Maduro quería enviarle. Trump también negó al gobierno bolivariano la suspensión de las «sanciones» a la aerolínea Conviasa, para permitir que cientos de ciudadanos venezolanos regresen a casa desde los Estados Unidos.
Y mientras el gobierno bolivariano está dando la bienvenida a cientos de compatriotas a sus fronteras que regresan a pie desde Ecuador o Brasil, varias voces ya están aumentando en respuesta a la carta de Maduro. El conocido director Oliver Stone ha denunciado «la falta de decencia y humanidad» de la política exterior de América del Norte que, dijo, «incluso en medio de una pandemia, no hace más que aumentar las medidas coercitivas que causarán un sufrimiento muy grave a la población venezolana».

Fuente: Resumen Latinoamericano, 6 abril 2020

lunes, 30 de marzo de 2020

China enviará brigada de médicos y especialistas a Venezuela.

La provincia de la Jiangsu mandará una brigada de médicos y especialistas a Venezuela. El gobernador de la provincia Wu Zhenlong los recibió para despedirlos.

China Net News, Jiangsu, China. En la mañana del 28 de marzo, el gobernador Wu Zhenglong tuvo una reunión con el Grupo de Expertos Médicos en Antiepidemia de Venezuela que estaba a punto de irse. En nombre del Comité Provincial del Partido, el Gobierno Provincial y el Secretario del Comité Provincial del Partido, Lou Qinjian, Wu Zhenglong expresó su gran respeto y sincero agradecimiento a los soldados vestidos de blanco. Deseó sinceramente que los enviados y amigos completaran sus misiones de manera segura y regresaran triunfalmente.
Después de saludar a los miembros del grupo de expertos uno por uno, Wu Zhenglong dijo que el virus no conoce fronteras. En la actualidad, la epidemia de la nueva neumonía corona se ha extendido  rápidamente en muchos países, ha causado una gran amenaza para la vida y la salud de las personas en todo el mundo, así como un gran desafío para la seguridad de la salud pública mundial. Al ver la verdad sobre la adversidad, y a pedido de Venezuela, de acuerdo con el despliegue del Partido Central, nuestro país ha decidido enviar un grupo de expertos médicos antiepidémicos a Venezuela. Nuestra provincia asumirá esta tarea gloriosa y ardua, y trabajará con el pueblo venezolano para combatir la epidemia y superar las dificultades. Para cumplir con la responsabilidad de China como país responsable, ha implementado a fondo el concepto de una comunidad de futuro compartido para la humanidad. Todos viajan a un país extranjero y tienen un largo viaje por recorrer, el Comité Provincial del Partido y el Gobierno Provincial brindarán un fuerte respaldo, fortalecerán la protección médica de las personas,  harán todo lo posible para resolver las preocupaciones de todos, de modo que estén luchando duro en la primera línea de prevención y control de epidemias internacionales. Espero que todos tengan en cuenta las enseñanzas del Presidente y Secretario General Xi Jinping y lleven plenamente la gloriosa tradición de salvar y sanar de la nación china. Bajo la guía de nuestra embajada, compartiremos la experiencia china sin ninguna reserva, mostraremos la amabilidad y el gran amor de los médicos y uniremos esfuerzos con expertos venezolanos, nos ayudaremos mutuamente, venceremos resueltamente la epidemia, profundizaremos aún más la profunda amistad entre los dos pueblos y contribuiremos con sabiduría y fuerza a construir una comunidad de futuro compartido para la humanidad. Espero que todos fortalezcan su propia protección, presten atención a la combinación de trabajo y descanso, se cuiden unos a otros, se ayuden mutuamente, no estigmaticen la misión, no lleven la carga de la confianza, completen la tarea con resolución y regresen de manera segura y triunfante.
Huang Mao, miembro del equipo provincial de prevención y control de epidemias y director del Departamento de Medicina Respiratoria y de Cuidados Críticos del Hospital Popular Provincial, fue el líder del grupo de expertos. Dijo que de acuerdo con el despliegue central unificado, fuimos a Venezuela para ayudar en el trabajo local de prevención y control de epidemias. Esto es un alto grado de confianza y afirmación completa de los trabajadores médicos de Jiangsu. Estamos muy alentados y sentimos profundamente la gran responsabilidad en esta gloriosa misión.  Compartiremos la experiencia y las prácticas acumuladas contra la epidemia con las instituciones médicas y de salud locales, y brindaremos orientación y consulta sobre prevención y control de enfermedades, diagnóstico clínico, gestión comunitaria, etc. en función de la situación real, prevención y control científico, políticas precisas, completar con éxito la tarea y contribuir desde Jiangsu con la sabiduría.
Fan Jinlong, miembro del Comité Permanente del Comité Provincial del Partido y Vicegobernador Ejecutivo, Chen Xingying, Vicegobernador, Chen Jiangang, Secretario General del Gobierno Provincial, Li Jun, Hospital Popular Provincial, Che Junyong, Hospital Provincial de Medicina Tradicional China, Qian Xuefeng, Primer Hospital Afiliado de la Universidad de Suzhou, Centro Ge Yi Yue, Li Jianjun, Gu Qin y Chen Lu del Hospital Nanjing Drum Tower asistieron al foro.



jueves, 26 de marzo de 2020

Chavistamente: Entrenados para el caos

"Tras veinte años de chavismo que ha permeado la sociedad entera, a los venezolanos nos encuentra la pandemia, organizados, disciplinados, con la consciencia colectiva despierta"

Hemos vivido estos últimos años tanto y tan en contracorriente, que llega la pandemia y es como si nos hubiéramos estado preparando durante todo este tiempo para enfrentarla. Han sido más de veinte años de resistencia, cada vez más organizada. Con cada golpe una nueva y más efectiva forma de organización social, una nueva estrategia para sumar a las anteriores, entretejiendo una especie de escudo que, en lugar de abollarse, se fortalece en cada batalla.

Han sido años sorteando el caos que propone y desea la oposición antichavista. Sabotaje económico, petrolero, Lorenzo en guerra, meses de encierro guarimbero, un año sí, el otro también. Ahora, además, bloqueados, sin acceso al sistema financiero internacional, correíta de perros para domesticar países. Asfixiados nos querían, llorando, pidiendo clemencia de rodillas. Y nada, aquello no cuaja. Mientras más aprieta la asfixia, más inventamos nuevas formas de respirar.

Con cada invento, la burlita. El CLAP: Una caja de comida con gorgojos. Un bozal de arepa sin harina Pan, un chantaje político que cambia un kilo de arroz por un voto. Una caja solo para enchufados. Una caja que no le llega a nadie porque se la roban, una caja que nadie quiere… una caja que todos mis vecinos opositores reciben de mis propias manos chavistas. 

El carnet de la Patria: ¡como los adecos!”, dijeron los expertos de izquierda, “un carnet que excluye a los adecos”, dijeron los expertos de derecha. Un vilipendiado carnet de la Patria que 19 millones de venezolanos se sacaron. Es decir, lo sacaron los chavistas, lo sacaron los expertos de izquierda sintiéndose, eso sí, un poco adecos por sacarlo, y lo sacaron los adecos, justicieros y guarimberos, por si acaso les caía un bono hurribli: “Dádivas para un pueblo que hay que enseñar a pescar” –decían unos por aquí. “Bozal de miseria”, decían otros por allá, pero nadie le dio clic al botoncito para rechazar su bono.

Patria, una página web, una plataforma de espionaje castro chino comunista. ¿Cómo que voy a meter mis datos ahí? -refunfuñaban a todo gañote opositores rehenes de las cadenas de Whatsapp, mientras se registraban en esa página, calladitos.

Los inventos Nicolás, el Presidente más subestimado de la historia. Eso por un lado. 

Por el otro, Chávez por el mundo, como redescubriéndolo, quitándonos el velo occidental que nos mantuvo ciegos, aislados, dependientes… Chávez en China, Nicolás con Xi Jinping y “¡ay qué horror! ¡Esos chinos que solo venden baratijas!… decían los expertos. ¡Y comen perros!” –agrega siempre el inefable demócrata xenófobo amante de los “peluditos cuatro patas”. Chávez con Putin, “Rusos malvados de siempre”, Nicolás en Moscú, la piedra de tranca y el imperio ruso nunca fue tan imperial. Y ni hablar del imperio cubano, con su ejército de médicos que salvan pobres 

Y llega una pandemia y desnuda lo que nos vendieron como las grandes virtudes del capitalismo y del “mundo libre”.  Europa desbordada, contando con una unión que no existe, con organismos de asistencia recíproca que solo sirven para inventar guerras, en un aliado que no es aliado de nadie. Europa se traga su soberbia y recibe la ayuda de los malvados chinos y rusos, enemigos impuestos por el aliado que hoy ni los ignora. 

Mientras se caen todas las caretas y el sistema vomita sus horrendas entrañas, tras veinte años de chavismo que ha permeado la sociedad entera, a los venezolanos nos encuentra la pandemia, organizados, disciplinados, con la consciencia colectiva despierta, con la solidaridad a flor de piel. No encuentra la pandemia con herramientas poderosas para cercarla, con gente que no teme llegar al fin del mundo para detenerla, con aliados que la han vencido. Nos encuentra preparados para cercarla y derrotarla. 

¡Nosotros, juntos, venceremos!

CAROLA CHÁVEZ

@tongorocho

Fuente: www.conelmazodando.com.ve

viernes, 13 de marzo de 2020

Las debacles en Siria ejemplifican la perfidia perpetua de la política exterior de EE. UU.

James Bovard
Por JAMES BOVARD*
Counterpunch, 6 de Marzo de 2020
(traducción de Senén)


Turquía está aumentando su invasión de Siria y está tratando de arrastrar a la OTAN al plan de rehabilitación personal de Erdogan. Las amenazas y las contraamenazas vuelan tan densamente como las bombas y las balas. Queda por ver si los formuladores de las políticas de EE. UU. se meterán más en este atolladero.

En octubre pasado, el establishment de Washington estaba horrorizado cuando el presidente Trump pareció aprobar una invasión turca al norte de Siria. Se vio que EE. UU. abandonaba a los kurdos, algunos de los cuales se habían aliado con EE. UU. en la lucha contra el ISIS y otros grupos terroristas. Pero la indignación por el último cambio de política de EE. UU. en Oriente Medio es una farsa teniendo en cuenta el largo historial de engaños de Estados Unidos. En lugar del triunfo del idealismo estadounidense, la política reciente de los Estados Unidos ha sido la de la perfidia perpetua salpimentada con frecuentes dosis de idiotez.

Casi ninguna cobertura mediática de la invasión turca y de la fuga de refugiados kurdos mencionó que el presidente George HW Bush (padre) había instado a los kurdos y a otros iraquíes a "tomar el asunto en sus propias manos y obligar a Saddam Hussein, el dictador, a retirarse" durante la campaña de bombardeos estadounidense en 1991, en la primera Guerra del Golfo. Después de que quedó claro que el ejército de los EE. UU. no podía proteger a los kurdos de la reacción violenta de Saddam, los formuladores de políticas estadounidenses básicamente se encogieron de hombros y pasaron. Como señaló un análisis de la CNN en 2003, “Bush se abstuvo de ayudar a los rebeldes kurdos en el norte, aunque finalmente envió tropas y suministros de socorro para proteger a cientos de miles de kurdos que huían y que corrían peligro de congelarse o morir de hambre. Bush nunca ha lamentado su decisión de no intervenir ". El abandono y la traición de Bush a los kurdos no significaron nada para disuadir a los medios de comunicación y al establishment político de santificarlo tras su muerte a fines de 2018.

La intromisión de Estados Unidos en Oriente Medio se multiplicó después de los ataques del 11 de septiembre. Aunque la mayoría de los secuestradores eran sauditas, que recibieron mucha ayuda del gobierno saudita, la administración de George W. Bush (hijo) aprovechó la oportunidad para demonizar y asaltar el régimen iraquí de Saddam Hussein. El presidente Bush describió su invasión de Irak como el idealismo estadounidense en su mejor momento. En su discurso del 1 de mayo de 2003 “Mission Accomplished” en el exterior del USS Abraham Lincoln, Bush elogió "el carácter de nuestro ejército a través de la historia" por mostrar "la decencia e idealismo que convirtió a nuestros enemigos en aliados". Hablando tres semanas después en una recaudación de fondos republicana, Bush se jactó: "El mundo ha visto la fuerza y el idealismo del ejército de los Estados Unidos". El columnista del Washington Post David Ignatius declaró a finales de 2003 que "esta puede ser la guerra más idealista librada en los tiempos modernos". El escándalo de las torturas en Abu Ghraib y en otras partes de Iraq no ha permitido disuadir de la reciente semi-canonización de George W. Bush por parte de los medios de comunicación.

La administración Bush y sus aliados mediáticos produjeron una cortina de humo tras otra para santificar la guerra. Casi todas las noticias transmitidas antes de la invasión sobre Irak se originaron en el gobierno federal. Bill Moyers de PBS señaló que “de las 414 historias de Irak transmitidas en las noticias nocturnas de NBC, ABC y CBS, desde septiembre de 2002 hasta febrero de 2003, casi todas las historias se remontan a fuentes de la Casa Blanca, el Pentágono y el Departamento de Estado . " Un informe de 2008 del Center for Public Integrity encontró que "en discursos, sesiones informativas, entrevistas y otros lugares, Bush y funcionarios de la administración declararon inequívocamente en al menos 532 ocasiones que Irak tenía armas de destrucción masiva o estaba tratando de producirlas u obtenerlas o tenía enlaces con al-Qaida o ambas cosas ". El informe concluyó que las "declaraciones falsas, amplificadas por miles de noticias y transmisiones" crearon "un ruido casi impenetrable durante varios meses críticos en el período previo a la guerra". Las falsedades de Bush sobre Irak resultaron mucho más tóxicas que cualquier otra cosa en el arsenal de Saddam. Pero la exposición de las mentiras oficiales no impidió al secretario de Defensa Donald Rumsfeld equiparar las críticas a la guerra de Irak con el apaciguamiento a Adolfo Hitler en 2006.

El caos de la invasión de Irak en 2003 todavía estaba fuera de control cuando la administración Bush comenzó a buscar pretextos para atacar a Irán, que Bush había designado como parte del "Eje del Mal" en su discurso sobre el Estado de la Unión de 2002. Los funcionarios de Bush y la administración posterior decidieron defender al grupo terrorista iraní, Mujahideen-e-Khalq (MEK) (es la organización que financió a Vox. Senén). Esa organización surgió en la década de 1960 y procedió a matar estadounidenses en la década de 1970 y a matar a un gran número de iraníes en las décadas posteriores. Un informe del FBI de 2004 señaló que MEK continuó "activamente involucrado en la planificación y ejecución de actos de terrorismo". NBC News informó a principios de 2012 que MEK llevó a cabo asesinatos de científicos nucleares iraníes y que "fue financiado, entrenado y armado por los servicios secretos de Israel”.

Ese fue el mismo año en que una manada de estafadores de Washington cobró grandes mordidas por defender públicamente la exclusión del MEK como organización terrorista. Como señaló Trita Parsi en la New York Review of Books, MEK "alquiló oficinas en Washington, organizó eventos para recaudar fondos con legisladores y ofreció a los funcionarios estadounidenses pagarles honorarios para que se presentaran en sus reuniones. Pero el MEK hizo esto abiertamente durante años, a pesar de estar en la lista de terroristas del gobierno de Estados Unidos ". La ley federal prohíbe tomar dinero o abogar en nombre de cualquier grupo terrorista designado como tal. Pero, tal como informó un titular del Huffpost en 2011, "los ex funcionarios de los Estados Unidos ganan millones defendiendo esta organización terrorista". El ex-jefe del FBI Louis Freeh, el ex-jefe de la CIA Porter Goss, el copresidente de la Comisión del 11-S Lee Hamilton, el ex-fiscal general Michael B. Mukasey, y el ex-secretario de Seguridad Nacional Tom Ridge, que se embolsó $ 30,000 o más para breves discursos en eventos pro-MEK . Glenn Greenwald se burló con razón de que la defensa de MEK "revela la impunidad con la que las élites políticas cometen los crímenes más atroces, así como los privilegios especiales a los que creen explícitamente que tienen derecho, ellos y solo ellos". Greenwald señaló que las personas normales eran fustigadas por la misma ley que los poderosos pisoteaban descaradamente: “Un vendedor de televisión satelital de Staten Island en 2009 fue sentenciado a cinco años en una prisión federal simplemente por incluir un canal de televisión de Hezbollah como parte del paquete satelital que vendió a los consumidores."

Gracias en parte al torrente de avales internos, la administración de Obama canceló en 2012 la designación del MEK como terrorista. Mientras las élites de Washington continúan retratando al grupo como luchadores por la libertad, idealistas dedicados a la democracia, una simple búsqueda en línea muestra que la traducción al farsi del nombre del grupo es "Guerreros santos del pueblo", como señaló Ted Carpenter en su nuevo libro, Gullible Superpower. Los funcionarios de la administración Trump han gorgoteado sobre el posible papel de MEK en el gobierno de Irán después de que el actual gobierno sea derrocado. Pero MEK sigue siendo odioso para el pueblo iraní, independientemente de los éxitos de relaciones públicas que puedan tener las élites de Washington.

Las previas meteduras de pata de la política de Estados Unidos en Oriente Medio no impidieron la indignación contra  Trump cuando afirmó que estaba retirando tropas estadounidenses del este de Siria. El Congreso mostró más indignación por una retirada de tropas que por las pérdidas de vidas de soldados estadounidenses en conflictos sin sentido en los últimos 18 años. La Cámara de Representantes condenó a Trump por un voto de 354 a 60, y el representante Eliot Engel (D-NY), presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, proclamó: "En manos del presidente Trump, el liderazgo estadounidense ha sido rebajado, y la política exterior estadounidense se ha convertido en nada más que una herramienta para promover sus propios intereses ". El senador Richard Blumenthal (D-Conn) dijo que sentía "horror y vergüenza" por la acción de Trump. El columnista del Boston Globe, Stephen Kinzer, describió acertadamente la protesta del Congreso como "un ejemplo clásico de  ‘indignación a la carta’, en que uno señala y elige qué horrores condenar".

El presidente Barack Obama había prometido 16 veces que no habría "botas norteamericanas en el terreno ”en Siria; cuando Obama traicionó esta promesa, el Congreso no hizo nada. Los planes de Trump de tener menos botas estadounidenses en el terreno sirio, o al menos en parte de Siria, se convirtieron de alguna manera en el equivalente moral de devolver Alaska a Rusia. Los expertos atacaron a los políticos que apoyaron la retirada de tropas denominándoles "activos rusos", es decir, traidores.

Siria ofrece otro recordatorio de que "el apoyo material al terrorismo" es un delito federal a menos que los terroristas trabajen para la CIA, el Departamento de Estado, el Pentágono o la Casa Blanca. Después de que el presidente Barack Obama, la ex-Secretaria de Estado Hillary Clinton y el ex-Secretario de Estado John Kerry declararan públicamente que el presidente sirio Assad tenía que abandonar el poder, los EEUU armaron grupos terroristas para derrocar a Assad. Los amados e inexistentes "rebeldes sirios moderados" de la administración Obama no lograron nada. El Partido de los Trabajadores de Kurdistán, el PKK, uno de los principales beneficiarios de la ocupación estadounidense, ha sido considerado un grupo terrorista por el gobierno estadounidense desde 1997. Evan McMullin, un candidato presidencial en 2016, admitió en Twitter: "Mi papel en la CIA fue ir a convencer a los operativos de Al Qaeda para que trabajaran con nosotros ". Tales absurdos alentaron a la representante Tulsi Gabbard, demócrata de Hawái, a introducir la  ‘Stop Arming Terrorists Act’ (‘Ley para Detener el Terrorismo Armado’) en 2017, para prohibir cualquier financiación estadounidense de grupos terroristas. El proyecto de ley de Gabbard fue mayormente ignorado y nunca se promulgó, aunque su crítica abierta a la política de los Estados Unidos incitó a Hillary Clinton y a otros a denigrarla (a la congresista).

Políticos prominentes y gran parte de los medios de comunicación culparon a Trump por los ataques contra civiles que siguieron a la invasión turca, llevados a cabo principalmente por grupos aliados con el gobierno turco. Los grupos terroristas armados por Estados Unidos involucrados en la invasión turca han liberado a los prisioneros del Estado Islámico. Un grupo de expertos turco analizó los grupos violentos que cometieron atrocidades en Siria después del inicio de la invasión turca; “De las 28 facciones, 21 fueron previamente respaldadas por Estados Unidos, tres de ellas a través del programa del Pentágono para combatir al DAESH. Dieciocho de estas facciones fueron suministradas por la CIA ". Un destacado periodista turco observó después de que su gobierno invadiera Siria: "Los grupos que fueron educados y equipados por los Estados Unidos al oeste del Éufrates ahora luchan contra los grupos al este del Éufrates que también han sido educados y equipados por los Estados Unidos". Esto no es nada nuevo: en 2016, los rebeldes sirios respaldados por el Pentágono han luchado abiertamente contra los rebeldes respaldados por la CIA en Siria. A un destacado opositor de Assad que organizó una conferencia de grupos anti-Assad financiados por la CIA se le negó el asilo político en 2017 porque proporcionó "apoyo material" al Ejército Sirio Libre, lo que significaba que se había "involucrado en actividades terroristas", según el Departamento de Seguridad Nacional. Una reacción negativa de la prensa provocó un cambio en esa decisión, pero los medios ignoraron en su mayoría las otras contradicciones en la política estadounidense en Siria.

Los miembros del Congreso estaban indignados porque civiles sirios sufrieran como resultado del retroceso de tropas de Trump. Pero tanto el Congreso como la mayoría de los medios de comunicación estadounidenses ignoraron a las mujeres, niños y hombres sirios que murieron como resultado de las políticas estadounidenses que intensificaron y prolongaron la guerra civil en esa nación. Esto es típico en las cuentas que echa la élite de Washington: las únicas muertes que merecen ser reconocidas son aquellas que son útiles políticamente.

A pesar de las declaraciones esporádicas de Trump sobre Siria, Estados Unidos sigue teniendo más de 50.000 soldados desplegados en Oriente Medio. Cuanto antes vuelvan a casa esas tropas, será menos probable que nuestra nación se vea arrastrada a otro atolladero. Las locuras y fraudes perennes de la política de Oriente Medio proporcionan uno de los argumentos más fuertes para que Estados Unidos se ocupe de sus propios asuntos.


*James Bovard es el autor de "Attention Deficit Democracy", "The Bush Betrayal", "Terrorism and Tyranny" y otros libros. Bovard es miembro de la ‘Board of Contributors’ de USA Today -el diario de mayor tirada en ese país y el segundo con mayor tirada en el mundo anglófono.

Fuente: counterpunch

jueves, 12 de marzo de 2020

Elecciones en Estados Unidos: Un camino lleno de trampas y exclusiones.

Por Fernando M. García Bielsa

Como se puede comprobar con nada más rasgar la superficie, en Estados Unidos existe un sistema electoral corrupto diseñado para presentar a la ciudadanía opciones limitadas en las urnas de votación entre políticos de la derecha o del centro político¸ todos ellos en mayor o menor grado aceptables para las élites corporativas.

No existen alternativas reales. Mucho está pre ordenado en buena medida por el costo de las campañas y la preponderancia de los sectores acaudalados, así como por los grandes medios de difusión, también controlados por las elites.

Colateralmente existen numerosas regulaciones para garantizar el rejuego y la exclusividad bipartidista, es decir de los partidos Demócrata y Republicano, que se alternan en el gobierno y que copan la casi totalidad de los escaños legislativos en Washington y en los 50 estados del país.

La maquinaria del Partido Demócrata se encarga de estrechar las posibilidades de figuras progresistas que, en su seno, les pudieran plantear un desafío a su línea predominantemente neoliberal. 

Violentan las reglas de juego cuando les resulta necesario, como fue el caso de la suerte de zancadillas y coyundas que aplicó la maquinaria demócrata para restarle delegados e impedir al candidato Bernie Sanders avanzar hacia la nominación en 2016. O como lo son las estratagemas que le aplican de manera concertada este año para impedirle el triunfo, pese al impresionante y extendido movimiento de base que le respalda.

Por otra parte, ni los demócratas ni los republicanos quieren a nadie estructurando partidos al margen del duopolio bipartidista.

Para ello han construido un laberinto de leyes discriminatorias y onerosas para la inscripción de candidatos alternativos, y trabas para impedir de hecho la formación o las posibilidades de inscribir lo que se ha dado en llamar ´un tercer partido ’.

Ante la repetida ausencia de reales alternativas políticas, el llamado a votar por el menos malo resulta el más efectivo acicate para la participación de los votantes a favor de los candidatos del duopolio partidista, y un habilidoso recurso manipulador de la clase dominante.

Del mismo modo, el alto costo de las campañas electorales, para trasladarse en ese gran país, contratar personal y lograr visibilidad, resulta un gran obstáculo. A la vez, dado que los medios de difusión no dan cobertura a los terceros partidos, mucha gente se mantiene ignorante de su existencia.

Los partidos demócrata y republicano tienen garantizado el monopolio electoral. Los partidos menores o que se forman para brindar alternativas casi siempre han sido agrupaciones minoritarias, de corta vida e influyentes marginalmente o cuando, en ocasiones, propician efectos puntuales sobre la línea o correlación de fuerzas de los dos grandes partidos.

En diversos momentos algunas de esas agrupaciones alternativas llegaron a expresar el sentir de sustanciales mayorías, pero la capacidad de manipulación de las entidades del sistema político, generalmente han logrado hacer aparecer como inconducente dar respaldo a tales agrupaciones o partidos. O como un mero desperdicio del voto para un electorado que, finalmente, es conducido a votar por ‘el mal menor’.

Lo cierto es que casi todos esos partidos menores han fracasado o permanecido en la sombra debido a las poderosas maquinarias del duopolio demócrata-republicano, su entrelazamiento con los grandes negocios y los medios de prensa, así como por los hábitos políticos y la ideología de las masas.

En determinadas coyunturas los candidatos menores o que desafían el bipartidismo, al margen de sus propósitos y esfuerzos, resultan instrumentalizados o aupados por operadores de alguno de los dos grandes partidos en medio de la campaña para restarle votos al contrario y alterar a su favor los resultados.

Esa eventualidad genera una razón más para que muchos activistas y electores rechacen la acción política independiente y se inclinen por la opción conformista de votar por el menos malo de los candidatos del sistema. Por otra parte, como ha ocurrido en múltiples ocasiones, los esfuerzos para presentar alternativas independientes son luego culpados por desenlaces indeseados.

Existen además un conjunto de prácticas legales, trabas e ilegalidades contra esos candidatos y fuerzas independientes que tratan de participar en el proceso electoral como camino para impulsar sus posiciones, como son:

La emisión de leyes y decretos para dificultar la inscripción de tales partidos, exigencia de números excesivos de firmas para ello; acciones y decisiones sesgadas o torcidas por parte de funcionarios y juntas electorales (que en cada uno de los estados del país están controladas bien por los demócratas, bien por los republicanos). 

Por otra parte, las reglas prevalecientes posibilitan mayor acceso a fondos federales a los dos grandes partidos. Además, se han aplicado atropellos y hasta ilegalidades como marginación por los medios de difusión, exclusión para participar en los debates televisados, campañas difamatorias y hasta el sabotaje y la violencia. Incluso la forma misma como se formulan las encuestas de opinión socava la capacidad de los terceros partidos para participar en la justa.

Otro elemento a destacar, y sujeto a constantes desafíos legales, es lo que llaman “gerrymandering”: múltiples artificios que se utilizan al diseñar de manera interesada y aparentemente absurda el contorno de los distritos electorales, de modo que se acomoden a los cálculos de las maquinarias partidistas predominantes en cada lugar.

Mediante una configuración calculadamente abigarrada, esos distritos se conforman para garantizar el predominio de mayorías de población blanca, conservadora u otras y, con ello, menoscabar la representación de negros y otras minorías en los cargos electivos. 

Arbitrariedad y manipulación de las reglas electorales

Las reglas de la política electoral en Estados Unidos son poco claras, cambiantes, muy manipuladas y extremadamente restrictivas, incluso si las comparamos con otros países capitalistas. Los rasgos del sistema electoral descartan la representación proporcional. 

En la mayor parte del país el proceso electoral adolece de una falta casi total de vías para verificar los datos de la votación. En eso pesa además la evidencia de que las máquinas de votación que se emplean son vulnerables, lo que propicia que la tabulación de los votos pueda ser adulterada. El uso de esos dispositivos, junto a muchas de las reglas electorales quedan al arbitrio y las artimañas de disímiles autoridades locales.

La manipulación de las reglas electorales y del registro de votantes resulta una aberrante arbitrariedad, que en una pluralidad de estados y localidades excluyen a miles y decenas de miles de ciudadanos de su derecho al voto. Esa extendida exclusión ilegal de electores ha sido un factor que a llegado a alterar los resultados a diversos niveles, incluso en elecciones presidenciales.

En la mayor parte de los 50 estados del país las legislaturas están dominadas por el Partido Republicano, las que a libre arbitrio y según sus cálculos para potenciar el peso de su base electoral, ponen trabas a la inscripción o excluyen de las listas del registro electoral con este o aquel pretexto a lotes enteros de ciudadanos de raza negra y otras minorías.

No es una coincidencia que muchas áreas pobres o con poblaciones predominantemente latinas o afroamericanas cuenten con escasos y distantes puntos de votación y se vean obligados a asumir largas colas y demoras.

Como está ocurriendo ahora mismo, por ejemplo en el estado de Wisconsin, es llamativo que sea hacia las barriadas de afroamericanos y otras a las que entes judiciales apunten al dictar órdenes de purgar (por decenas de miles) las listas de registros de electores bajo meras suposiciones de que han cambiado de domicilio, u otras argucias por el estilo.

Al menos en el pasado, en estados del Sur, se han registrado acciones tan reprobables como que trabajadores de las plantaciones fueran obligados a depositar sus votos bajo la observación de sus patronos, o que funcionarios electorales inspeccionaran las boletas de los votantes afroamericanos.

En algunos casos, como en las reservas y comunidades donde habitan los indios nativos, los pueblos originarios, las restricciones se manifiestan también mediante el conteo defectuoso e incompleto al realizar el Censo, así como la exclusión de manera natural por la falta del dominio del idioma inglés.

En las elecciones de 2014 y 2016 casi 16 millones de personas fueron excluidas de los listados. Se constató que los afroamericanos, los latinos y asiáticos son marcados y removidos de las listas de electores en mucho mayor grado que los anglosajones y personas de piel blanca. Es bastante extendido el criterio que todo ello responde a intensiones deliberadas. Ninguna región del país está inmune a estos rejuegos.

Decisiones judiciales coadyuvan a la exclusión y el abuso

En este ciclo electoral no pocas comunidades están particularmente en condiciones de vulnerabilidad debido a las decisiones de la Corte Suprema y otras que han debilitado la Ley de Derecho al Voto que se lograra con las luchas del movimiento pro derechos civiles hace sesenta años.

A partir de ello, han proliferado las medidas restrictivas adoptadas en muchos estados, incluyendo el establecimiento de nuevos requerimientos para inscribirse y otros obstáculos.

Bajo el argumento de establecer programas de mayor seguridad en las votaciones y de evitar el fraude, los partidos establecidos, aunque principalmente los republicanos, promueven y justifican toda suerte de subterfugios que favorezcan el predominio oligárquico.

En realidad, siempre ha habido segmentos de la sociedad estadounidense que han buscado selectivamente limitar el acceso al proceso político de ciertos sectores de la población, bien con nuevas leyes y medidas restrictivas o bien usando la intimidación y hasta la violencia. La inmigración y los cambios demográficos en el país han incrementado las tensiones y también esa propensión y acciones excluyentes.

Tradicionalmente la intimidación ha aumentado cuando las minorías han incrementado su participación en la política y en la concurrencia a las urnas. Actualmente una de cada tres personas con derecho al voto es parte de algún grupo minoritario y, pese a todas las restricciones para inscribirse, potencialmente constituyen el 43% de los posibles nuevos votantes.

La cuestionable legitimidad de los resultados electorales.

Estados Unidos tiene una rica historia de fraudes electorales que nada tiene que ver con la muy manipulada campaña acerca de una supuesta intromisión rusa o de otros países. Fueron notorios al respecto los escándalos centrados en la Florida (2000) y en Ohio (2004), en las elecciones presidenciales de esos años.

En esos casos intervino la acción grosera y manifiesta de los entes de poder, sus muchos abusos y artimañas. Debemos sumarlos a las ya mencionadas purgas en las listas de votantes, los requerimientos discriminatorios para inscribirse, la existencia de boletas de votación engañosas, la distorsión que crea el sistema del Colegio Electoral y el diseño manipulado de los distritos electorales.

Aparte de todo ello, existen dudas fundamentadas acerca de que el cómputo de los votos sea un reflejo real de la intensión marcada por los electores. Esas interrogantes apuntan también a las vulnerabilidades de los dispositivos electrónicos, y de toda una variedad de máquinas de votar, que se emplean en el país, mediante pantallas táctiles u otras, en las que las alteraciones no dejan rastro y el fraude resulta indetectable.

Las decisiones para aplicar esta o aquella tecnología varían según las municipalidades; hay toda una variedad de sistemas de votación empleados, mayormente en los condados más populosos. Ha habido estudios serios que han aconsejado en contra o sugerido cautela en el empleo de esos medios electrónicos, pero cientos de condados los han pasado por alto.

Esos estudios muestran que esos mecanismos son inseguros y expuestos al fraude electoral, propicios para que actores malintencionados puedan manipular los códigos de barra para que produzcan alteraciones, tales como instruir a los scanners (o dispositivo seleccionador interno) a que descarte o modifique el voto.

Se dice que incluso las propias personas que revisan las maquinas podrían acceder y alterar los record electrónicos. Algunos dispositivos proveen al votante un recibo pero que no permite constatar el voto emitido.

Ingeniería electoral mediante las redes digitales y el ciberespacio

La política se ha convertido en tecnopolítica. Los partidos políticos son empresas que compiten en el mercado de los votantes y que capitalizan en las urnas, en lo cual tiene un peso creciente el poder de procesamiento y manipulación de la información con que se cuente.

Hoy día las redes digitales y el ciberespacio son instrumentos de primer orden para manipular a los votantes. Son vías que permiten prevalecer en base a una superior capacidad tecnológica.

Las plataformas sociales digitales son cada vez más importantes y constituyen nuevos territorios donde los jóvenes y otros tienen su primer contacto con la información, y son también espacios donde sus pareceres y sus preferencias dejan huellas propensas a ser monitoreadas, y que luego son utilizadas para fines comerciales o políticos.

Un ejemplo es la campaña de Donald Trump de 2016 en la que muchos de los planteamientos y propuestas fueron diseñados a partir del análisis de datos computarizados, tanto para dirigir mensajes diferenciados según el gusto de sus auditorios, así como para mantener a potenciales votantes de su oponente lejos de las urnas, y para superarla en número de seguidores e interacciones tanto en Facebook como en su cuenta Twitter.

Para ello contrató los servicios de Cambridge Analytica, empresa londinense que ha intervenido ilegalmente en más de un centenar de procesos electorales en todo el mundo. La entidad se sirvió de bases de datos comerciales, análisis de redes sociales y el uso de complejos cálculos matemáticos para crear herramientas que permitieron a los expertos de aquella campaña monitorear los perfiles de unos 200 millones de estadounidenses.

Sobre esa base se conformó un efectivo método de publicidad personalizada por perfil para ajustar los mensajes exactamente a los intereses, los miedos y los gustos particulares de cada individuo y/o sector poblacional, proporcionando así el margen clave para la victoria del republicano.

Recientemente hemos visto la aplicación de esas técnicas perversas en nuestros países, como por ejemplo en Brasil y Bolivia. Son técnicas de manipulación de última generación, que permiten dirigirse de forma distinta a votantes que, sin saberlo, han sido categorizados psicológicamente. Y también según los asuntos públicos que más les motivan o preocupan, como por ejemplo, quienes favorecen o se oponen al derecho al uso de armas, o aquellos que se preocupan de las tradiciones, los hábitos, la familia.

Paralelamente se utilizan sitios de redes sociales, sometidos a lógicas publicitarias, manipulación de las emociones y algoritmos opacos, que devienen parte de una especie de industria de la difamación y la mentira en línea.

Dada la polarización existente, las manipulaciones que hemos descrito y toda la verborrea acumulada sobre interferencia externa en las elecciones, existe el peligro de que se produzcan grandes conflictos si la votación presidencial de noviembre resulta cerrada y la parte supuestamente perdedora impugna los resultados.

Finalmente, se puede colegir que es el poder del dinero, el diseño mañoso y calculado de las circunscripciones electorales, la parcialidad de los funcionarios, el manoseo de los listados, las manipulaciones en las redes digitales y por los medios de prensa, y mucho más, lo que determina el resultado. Así se define buena parte no solo de cuales entes o personas controlan el Congreso, las legislaturas y gobiernos de los estados y toda una gama de cargos electivos a lo largo del país, sino incluso quienes, en última instancia y en buena medida, determinan quien accede a la presidencia en los Estados Unidos.




martes, 3 de marzo de 2020

Los detalles del caso Assange, según el investigador de la ONU: "Cuatro países se han coordinado para quemarle en la hoguera sin que nadie proteste"

Nils Melzer, relator especial de la ONU Republik | Yves Bachmann
El relator especial de la ONU para casos de tortura, Nils Meizer, detalla por primera vez en esta larga entrevista su investigación sobre la operación política y judicial para acabar con el fundador de Wikileaks

Una denuncia de violación que termina en el cajón justo a tiempo, la presión del Reino Unido para no abandonar el caso, un juez parcial, la detención en una prisión de máxima seguridad y tortura psicológica. Julian Assange ha pasado por todo esto y pronto correrá el riesgo de ser extraditado a Estados Unidos, donde se enfrenta a hasta 175 años de prisión por exponer crímenes de guerra.
Por primera vez, el relator especial de la ONU sobre tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, Nils Melzer, da detalles de los polémicos hallazgos de su investigación sobre el caso del fundador de Wikileaks, Julian Assange.
Nils Melzer, ¿por qué el relator especial de la ONU sobre tortura se interesa en Julian Assange?
Eso mismo me preguntaron recientemente en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania: ¿esta es realmente su principal obligación? ¿Assange es víctima de tortura?
¿Qué respondió?
El caso se encuentra dentro de mis obligaciones de tres maneras diferentes: primero, Assange publicó pruebas de tortura sistemática. Pero en lugar de ser perseguidos los responsables de la tortura, se está persiguiendo a Assange. Segundo, él mismo ha sido maltratado hasta tal punto que ahora muestra síntomas de tortura psicológica. Y tercero, puede ser extraditado a un país que mantiene a las personas como él en condiciones de prisión que Amnistía Internacional ha calificado como de tortura.
En resumen: Julian Assange destapó la tortura, él mismo ha sido torturado y podría ser torturado hasta morir en Estados Unidos. ¿Y se supone que un caso así no forma parte de mi área de responsabilidad? Más allá de eso, el caso es de importancia simbólica y afecta a todos los ciudadanos de un país democrático.
¿Por qué no asumió el caso mucho antes?
Imagine una habitación oscura. De repente, alguien ilumina a un elefante en la habitación que representa a los criminales de guerra, la corrupción. Assange es el hombre que sostiene el foco. Los Gobiernos se quedan brevemente en estado de shock, pero luego hacen girar el foco con acusaciones de violación.
Esta es una maniobra clásica cuando se trata de manipular a la opinión pública. El elefante, una vez más, desaparece en la oscuridad quedándose detrás del foco y, en su lugar, Assange se convierte en el foco de atención y comenzamos a hablar sobre si Assange está patinando en la embajada o si alimenta a su gato correctamente. De repente, todos sabemos que es un violador, un hacker, un espía y un narcisista. Pero los abusos y crímenes de guerra que descubrió se desvanecen en la oscuridad. Yo también perdí mi enfoque, a pesar de mi experiencia profesional, que debería haberme hecho estar más alerta.
Comencemos por el principio: ¿Qué le llevó a tomar el caso?
En diciembre de 2018 sus abogados me pidieron que interviniera. Al principio, me negué. Estaba muy cargado con otras peticiones y no estaba muy familiarizado con el caso. Mi impresión, en gran medida influenciada por los medios de comunicación, también estuvo influida por el prejuicio de que Julian Assange era de alguna manera culpable y de que quería manipularme.
En marzo de 2019, sus abogados se me acercaron por segunda vez porque cada vez había más indicios de que pronto Assange sería expulsado de la embajada ecuatoriana. Me enviaron algunos documentos clave y un resumen del caso y pensé que mi integridad profesional exigía que al menos le echara un vistazo al material.
¿Qué pasó entonces?
Rápidamente resultó evidente que algo no estaba bien. Mi amplia experiencia en asuntos legales me decía que había una contradicción que no tenía sentido: ¿por qué una persona estaría sujeta a nueve años de investigación preliminar por violación sin que nunca se hayan presentado cargos?
¿Eso es algo inusual?
Nunca he visto un caso similar. Cualquiera puede iniciar una investigación preliminar en contra de otra persona con tan solo ir a la policía y acusarla de un delito. Sin embargo, las autoridades suecas nunca se interesaron por el testimonio de Assange. Lo dejaron intencionalmente en el limbo. Imagínese ser acusado de violación durante nueve años y medio por todo el aparato estatal y medios de comunicación sin tener la oportunidad de defenderse porque nunca se presentaron cargos.
Está diciendo que las autoridades suecas nunca se interesaron por el testimonio de Assange. Pero los medios de comunicación y las agencias gubernamentales han descrito un escenario totalmente diferente a lo largo de los años: dicen que Julian Assange huyó del poder judicial sueco para evitar rendir cuentas.
Eso fue lo que siempre pensé, hasta que comencé a investigar. La verdad es lo contrario. Assange se entrevistó con las autoridades suecas en varias ocasiones porque quería responder ante las acusaciones. Pero las autoridades pusieron obstáculos.
Nils Melzer, relator especial de la ONU Republik | Yves Bachmann
¿Qué quiere decir con poner obstáculos?
Permíteme comenzar por el principio. Hablo sueco con fluidez y pude leer todos los documentos originales. Apenas podía creer lo que leía: según el testimonio de la mujer en cuestión, nunca se produjo una violación. Y no solo eso: después, la policía de Estocolmo cambió el testimonio de la mujer sin que ella participara para que de alguna manera pareciera una posible violación.
Dice que la policía de Estocolmo cambió el testimonio de la mujer, ¿cómo lo hicieron exactamente?
El 20 de agosto de 2010, una mujer llamada S.W. entró en la comisaría de Estocolmo junto con una segunda mujer llamada A.A. La primera, S.W, dijo que había tenido relaciones sexuales consentidas con Julian Assange, pero que él no había usado condón. Dijo que ahora le preocupaba que pudiera estar infectada con VIH y quería saber si podía obligar a Assange a hacerse una prueba de VIH. Ella dijo que estaba realmente preocupada. La policía anotó su declaración e inmediatamente informó a los fiscales.
Incluso antes de que pudieran terminar las preguntas, se informó a S.W. de que Assange sería arrestado bajo sospecha de violación. S.W. se sorprendió y se negó a continuar con el interrogatorio. Mientras todavía estaba en comisaría, ella le escribió un mensaje a una amiga diciéndole que no quería incriminar a Assange, que solo quería que se hiciera una prueba de VIH, pero que la policía aparentemente estaba interesada en "ponerle las manos encima".
¿Qué significa eso?
S.W. nunca acusó a Julian Assange de violación. Ella se negó a responder a más preguntas y se fue a su casa. Sin embargo, dos horas después, apareció un titular en la portada de Expressen, un tabloide sueco, que decía que Julian Assange era sospechoso de haber cometido dos violaciones.
¿Dos violaciones?
Sí, porque estaba la segunda mujer, A.A. Ella tampoco quería presentar cargos, simplemente había acompañado a S.W. a la comisaría. Ni siquiera la interrogaron ese día. Más tarde dijo que Assange la había acosado sexualmente. Por supuesto, yo no puedo decir si eso es cierto o no. Solo puedo señalar el orden de los acontecimientos: una mujer entra a una comisaría. No quiere presentar cargos, pero quiere exigir una prueba de VIH. La policía luego decide que esto podría ser un caso de violación y un asunto para los fiscales. La mujer se niega a aceptar esa versión de los hechos y luego se va a su casa y le escribe a un amigo que esa no era su intención, pero la policía quiere "ponerle las manos encima" a Assange.
Dos horas después, el caso aparece en el periódico. Como sabemos hoy en día, los fiscales filtraron la información a la prensa y lo hicieron sin siquiera invitar a Assange a declarar. Y la segunda mujer, que presuntamente había sido violada según el titular del 20 de agosto, fue interrogada el 21 de agosto.
¿Qué dijo la segunda mujer cuando fue interrogada?
Ella dijo que había puesto su apartamento a disposición de Assange, que se encontraba en Suecia para una conferencia. Se trataba de un pequeño apartamento de una habitación. Estando Assange en la casa, ella llegó antes de lo planeado, pero le dijo que no había problema y que los dos podían dormir en la misma cama.
Esa noche tuvieron sexo consentido con condón, pero ella dijo que, durante el acto, Assange había roto intencionalmente el condón. Si eso es cierto, entonces por supuesto se trata de un delito sexual conocido como stealthing. Pero la mujer también dijo que no se dio cuenta de que el condón estaba roto hasta después. Esa es una contradicción que debería haberse aclarado absolutamente. Si no lo percibo, entonces no puedo saber si el otro lo rompió intencionalmente. No se pudo detectar un solo rastro de ADN de Assange o A.A. en el condón que se presentó como evidencia.
¿Cómo se conocieron las dos mujeres?
Realmente no se conocían. A.A., que estaba acogiendo a Assange y ejercía como su secretaria de prensa, había conocido a S.W. en un evento en el que S.W. llevaba un jersey de cachemir rosa. Al parecer, ella sabía por Assange que estaba interesado en tener un encuentro sexual con S.W. porque una noche recibió un mensaje de un conocido que decía que sabía que Assange se quedaría con ella y que, a él, el conocido, le gustaría contactar con Assange. A.A. respondió: aparentemente Assange está durmiendo en este momento con la "chica de cachemir". A la mañana siguiente, S.W. habló con A.A. por teléfono y dijo que ella también se había acostado con Assange y ahora le preocupaba haberse infectado de VIH.
Esta preocupación aparentemente era real, porque S.W. incluso fue a una clínica para una consulta. A.A. entonces sugirió: 'Vayamos a la policía, ellos pueden hacer que Assange se haga una prueba de VIH'. Sin embargo, las dos mujeres no fueron a la comisaría más cercana, sino a una muy lejana donde trabaja como policía una amiga de A.A. que luego interrogó a S.W. Al principio estaba presente A.A., lo que no es una práctica adecuada. Sin embargo, hasta este punto el único problema era, como máximo, la falta de profesionalidad.
La deliberada malicia de las autoridades solo se hizo evidente cuando difundieron de inmediato la sospecha de violación a través de la prensa sensacionalista. Y lo hicieron sin preguntar a A.A. y contradiciendo la declaración dada por S.W.
Este hecho también violó una prohibición clara de la ley sueca contra la publicación de los nombres de presuntas víctimas o perpetradores en casos de delitos sexuales. Luego el caso llegó a la fiscal general de la capital, quien suspendió la investigación de violación unos días después estableciendo que, aunque las declaraciones de S.W. eran creíbles, no había evidencia de que se hubiera cometido un delito.
Pero entonces el caso cogió carrerilla ¿Por qué?
Entonces el supervisor de la agente que realizó el interrogatorio le escribió un correo electrónico diciéndole que volvieran a escribir la declaración de S.W.
¿Qué cambios hizo la agente?
No lo sabemos, porque la primera declaración se escribió directamente en el programa de ordenador y ya no existe. Solo sabemos que la declaración original, según la fiscal general, aparentemente no contenía ningún indicio de que se hubiera cometido un delito. El formulario editado dice que los dos mantuvieron relaciones sexuales varias veces, de manera consentida y con condón.
Pero a la mañana siguiente, según la declaración modificada, la mujer se despertó porque él intentó penetrarla sin condón. Ella pregunta: "¿Estás usando condón?" Él dice: "no". Entonces, ella responde: "Es mejor que no tengas VIH" y le permite a él continuar. La declaración fue modificada sin involucrar a la mujer en cuestión y no fue firmada por ella. Esta es una evidencia manipulada, a partir de la cual las autoridades suecas luego crearon una historia de violación.
¿Por qué las autoridades suecas harían algo así?
El momento es decisivo: a finales de julio, Wikileaks, en cooperación con varios medios internacionales, publicó los 'diarios de la Guerra de Afganistán'. Esta fue una de las filtraciones de información más grandes de la historia del ejército de EEUU.
Inmediatamente después, Estados Unidos exigió que sus aliados inundaran a Assange de casos criminales. No estamos familiarizados con toda la correspondencia, pero Stratfor, una consultora de seguridad que trabaja para el Gobierno de Estados Unidos, aconsejó a los funcionarios estadounidenses aparentemente inundar a Assange con todo tipo de casos criminales durante los próximos 25 años.
¿Por qué Assange no fue a la policía en ese momento?
Lo hizo, lo mencioné anteriormente. Assange se enteró de las acusaciones de violación por la prensa. Contactó con la policía para poder dar su declaración. A pesar de que el escándalo llegó al público, solo se le permitió hacerlo nueve días después, cuando la acusación de haber violado a S.W. ya se había abandonado. Pero los procedimientos relacionados con el acoso sexual a A.A. estaban en curso.
El 30 de agosto de 2010, Assange apareció en la comisaría para declarar. Fue interrogado por el mismo policía que había ordenado la revisión de la declaración de S.W. Al comienzo de la conversación, Assange dijo que estaba listo para ofrecer su declaración, pero agregó que no quería leer nada de ella en la prensa una vez más. Ese era su derecho y se le garantizó que así sería.
Sin embargo, esa misma noche todo volvió a aparecer en los periódicos. Solo pudo haber venido de las autoridades porque nadie más estuvo presente durante su interrogatorio. Claramente, la intención era la de manchar su reputación.
¿De dónde sale la historia de que Assange buscaba evadir la justicia sueca?
Esta versión fue fabricada y no es consistente con los hechos. Si él hubiera estado intentando esconderse, no habría aparecido en la comisaría de policía por su propia voluntad. Basándose en la declaración modificada de S.W., se presentó una apelación contra el intento de la fiscal de suspender la investigación y el 2 de septiembre de 2010 se reanudaron los procedimientos sobre la violación.
Claes Borgström fue nombrado representante legal de las dos mujeres con dinero público. El hombre era socio del bufete de abogados del anterior ministro de Justicia, Thomas Bodström, bajo cuya supervisión el personal de seguridad sueco había capturado a dos hombres que Estados Unidos había declarado como sospechosos en mitad de Estocolmo. Los hombres fueron capturados sin ningún tipo de procedimiento legal y luego entregados a la CIA, que procedió a torturarlos. Eso muestra con más claridad el enorme trasfondo transatlántico de este asunto.
Después de reanudarse la investigación sobre violación, Assange indicó en varias ocasiones a través de su abogado que deseaba responder a las acusaciones. La fiscal responsable siguió retrasando el asunto. En una ocasión, no encajaba en su horario, en otra, el oficial de policía responsable estaba enfermo. Tres semanas después, su abogado escribió finalmente que Assange de verdad debía ir a Berlín para una conferencia y preguntó si se le permitía abandonar el país. La oficina del fiscal público le dio permiso por escrito para salir de Suecia por cortos períodos de tiempo.
¿Y entonces?
El punto es: el día en que Julian Assange salió de Suecia, en un momento en que no estaba claro si se iba por corto o largo plazo, se emitió una orden de arresto. Voló con Scandinavian Airlines (SAS) de Estocolmo a Berlín. Durante el vuelo, sus ordenadores portátiles desaparecieron de su equipaje facturado. Cuando llegó a Berlín, Lufthansa solicitó una investigación de SAS, pero la aerolínea aparentemente se negó a proporcionar ningún tipo de información.
¿Por qué?
Ese es exactamente el problema. En este caso, constantemente suceden cosas que no serían posibles a menos que las mires desde un ángulo diferente. De todos modos, Assange continuó hacia Londres, pero no trató de esconderse del poder judicial. A través de su abogado sueco, ofreció a los fiscales varias fechas posibles para ser interrogado en Suecia: esta correspondencia existe. Luego, sucedió lo siguiente: Assange se enteró de que se había abierto un caso criminal secreto contra él en Estados Unidos. En ese momento, no fue confirmado por EEUU, pero hoy sabemos que era cierto. A partir de ese momento, el abogado de Assange comenzó a decir que su cliente estaba preparado para testificar en Suecia, pero exigió garantías diplomáticas de que Suecia no lo extraditaría a Estados Unidos.
¿Realmente era posible que eso ocurriera?
Absolutamente. Algunos años antes, como ya mencioné, el personal de seguridad sueco había entregado a dos solicitantes de asilo –ambos registrados en Suecia– a la CIA sin ningún procedimiento legal. El abuso comenzó en el aeropuerto de Estocolmo, donde fueron maltratados, drogados y trasladados a Egipto, donde fueron torturados. No sabemos si fueron los únicos casos, pero conocemos estos casos porque los hombres sobrevivieron. Más tarde, ambos presentaron denuncias ante las agencias de derechos humanos de la ONU y ganaron su caso. Suecia se vio obligada a pagarles a cada uno medio millón de dólares por daños.
¿Aceptó Suecia las demandas de Assange?
Los abogados dicen que durante los casi siete años en que Assange vivió en la embajada ecuatoriana, hicieron más de 30 ofertas para que Assange visitara Suecia a cambio de una garantía de que no sería extraditado a Estados Unidos. Los suecos se negaron a proporcionar tal garantía argumentando que Estados Unidos no había hecho una solicitud formal de extradición.
Julian Assange a su llegada al Tribunal de Magistrados de Westminster. Victoria Jones / PA Wire / dpa / Europa Press
¿Cuál es su opinión sobre la demanda hecha por los abogados de Assange?
Tales garantías diplomáticas son una práctica internacional rutinaria. Las personas solicitan garantías de que no serán extraditadas a lugares donde existe el peligro de violaciones graves de los derechos humanos, independientemente de si el país en cuestión ha presentado una solicitud de extradición o no. No es un procedimiento legal, sino político.
Este es un ejemplo: digamos que Francia exige que Suiza extradite a un empresario kazajo que vive en Suiza, pero que es buscado por Francia y Kazajstán por acusaciones de fraude fiscal. Suiza no ve peligro de tortura en Francia, pero cree que tal peligro existe en Kazajstán. Entonces Suiza le dice a Francia: vamos a extraditarlo, pero queremos una garantía diplomática de que no será extraditado a Kazajstán. La respuesta de los franceses no sería: "¡Kazajstán ni siquiera ha presentado una solicitud!" Debería ser que, por supuesto, otorgarían tal garantía.
Los argumentos procedentes de Suecia fueron tenues en el mejor de los casos. Esa es una parte del asunto. La otra, y lo digo basándome en toda la experiencia que tengo en la práctica internacional estándar, es que si un país se niega a proporcionar tal garantía diplomática, todas las dudas sobre las buenas intenciones del país en cuestión están justificadas ¿Por qué Suecia no proporcionaría tales garantías? Desde una perspectiva legal, después de todo, Estados Unidos no tiene absolutamente nada que ver con los procedimientos de delitos sexuales suecos.
¿Por qué Suecia no quiso ofrecer esa garantía?
Solo hay que ver cómo se gestionó el caso: para Suecia, nunca se trató de los intereses de las dos mujeres. Incluso después de solicitar las garantías de no ser extraditado, Assange todavía quería testificar. Él dijo: Si no pueden garantizarme que no seré extraditado, entonces estoy dispuesto a ser interrogado en Londres o por videoconferencia.
¿Pero es normal o aceptable que las autoridades suecas viajen a un país diferente para tal interrogatorio?
Ese es otro indicio de que Suecia nunca estuvo interesada en encontrar la verdad. Para exactamente este tipo de asuntos judiciales existe un tratado de cooperación entre el Reino Unido y Suecia que prevé que los funcionarios suecos puedan viajar al Reino Unido, o viceversa, para realizar interrogatorios o que el interrogatorio pueda realizarse por videoconferencia.
Durante el periodo de tiempo en cuestión se hicieron este tipo de interrogatorios entre Suecia e Inglaterra en otros 44 casos. Fue solo en el caso de Julian Assange en el que Suecia insistió en que era esencial para él presentarse personalmente.
¿Por qué sucedió de esa manera?
Solo hay una única explicación para todo esto: la negativa a otorgar garantías diplomáticas, la negativa a interrogarlo en Londres: querían detenerlo para poder extraditarlo a Estados Unidos.
El número de infracciones registradas en Suecia en las primeras semanas de la investigación criminal preliminar es simplemente grotesco. El Estado asignó un asesor legal a las mujeres que les dijo que la interpretación criminal de lo que habían vivido dependía del Estado y no de ellas.
Cuando al asesor legal se le preguntó sobre las contradicciones en el testimonio de las mujeres y la narrativa a la que se adhirieron funcionarios públicos, el asesor dijo, en referencia a las mujeres: "Ah, pero ellas no son abogadas".
Pero durante cinco largos años la Fiscalía sueca evitó interrogar a Assange sobre la supuesta violación, hasta que sus abogados finalmente solicitaron a la Corte Suprema de Suecia que obligara a la Fiscalía a presentar cargos o cerrar el caso. Cuando los suecos le dijeron al Reino Unido que podrían verse obligados a abandonar el caso, los británicos respondieron con preocupación: "¡No se atrevan a echarse atrás!".
Correo electrónico de la Fiscalía británica a la fiscal general de Suecia, Marianne Ny.
¿Está hablando en serio?
Sí, los británicos, o más específicamente el Servicio de Fiscalía de la Corona, querían evitar que Suecia abandonara el caso a toda costa. Aunque realmente los ingleses deberían haber estado contentos de que ya no tendrían que gastar millones en dinero de los contribuyentes para mantener a la embajada ecuatoriana bajo vigilancia constante para evitar que se fugara Assange.
¿Por qué los británicos estaban tan ansiosos por evitar que los suecos cerraran el caso?
Debemos dejar de creer que realmente había interés en llevar a cabo una investigación sobre un delito sexual. Lo que hizo Wikileaks es una amenaza para la élite política de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Rusia en igual medida. Wikileaks publica información secreta de Estado. Y en un mundo, incluso en las llamadas democracias maduras, donde la expansión de secretos se ha generalizado, eso se considera una amenaza fundamental. Assange dejó en claro que los países ya no están interesados en la confidencialidad legítima, sino en la supresión de información importante sobre corrupción y delitos.
Tomemos el arquetípico caso de Wikileaks sobre las filtraciones de información proporcionadas por Chelsea Manning: el vídeo llamado "Asesinato colateral". (Nota del editor: El 5 de abril de 2010, Wikileaks publicó un vídeo clasificadodel ejército estadounidense que mostraba el asesinato de varias personas en Bagdad ejecutado por soldados estadounidenses, incluidos dos empleados de la agencia de noticias Reuters).
Como asesor legal durante mucho tiempo en el Comité Internacional de la Cruz Roja y delegado en zonas de guerra, puedo decirle que el vídeo sin duda documenta un crimen de guerra. Un equipo de helicópteros simplemente acribilla a un grupo de personas. Incluso podría ser que una o dos de estas personas llevaran un arma, pero las personas heridas fueron atacadas de forma intencionada. Eso es un crimen de guerra.
"Está herido", se puede escuchar decir a un estadounidense. "Estoy disparando". Y luego se ríen. Luego, una camioneta llega para salvar a los heridos. El conductor está con sus dos hijos. Puedes escuchar a los soldados decir: Bueno, es su culpa por traer a sus hijos a una batalla. Y luego abren fuego. El padre y los heridos son asesinados de inmediato, aunque los niños sobrevivieron con heridas graves. A través de la publicación del vídeo, nos convertimos en testigos directos de una masacre criminal e inconcebible.
¿Qué debe hacer una democracia constitucional ante tal situación?
Una democracia constitucional probablemente investigaría a Chelsea Manning por violar el secreto oficial porque le pasó el vídeo a Assange. Pero ciertamente no iría tras Assange, porque publicó el vídeo como interés público, de acuerdo con las prácticas clásicas del periodismo de investigación. Sin embargo, sobre todas las cosas, una democracia constitucional investigaría y castigaría a los criminales de guerra. Estos soldados deberían estar entre rejas. Pero no se inició ninguna investigación criminal contra ninguno de ellos.
Al contrario, el hombre que informó al público está encerrado en prisión preventiva en Londres y se enfrenta a una posible sentencia en Estados Unidos de hasta 175 años de prisión. Esa es una sentencia completamente absurda. En comparación: los principales criminales de guerra en el tribunal de Yugoslavia recibieron sentencias de 45 años. 175 años en prisión en condiciones que han sido consideradas inhumanas por el relator especial de la ONU y por Amnistía Internacional. Pero lo realmente horrible de este caso es la anarquía que se ha desarrollado: los poderosos pueden asesinar sin temer a ser castigados y el periodismo se transforma en espionaje. Se está convirtiendo en un crimen decir la verdad.
¿Qué le espera a Assange una vez que sea extraditado?
No recibirá un juicio acorde a un Estado de derecho. Esa es otra razón por la cual no se debe permitir su extradición. Assange recibirá un juicio con un jurado en Alexandria, Virginia, el famoso "Tribunal de Espionaje", donde Estados Unidos juzga todos los casos de seguridad nacional. Esta ubicación no ha sido elegida al azar, porque los miembros del jurado deben elegirse en proporción a la población local y el 85% de los residentes de Alexandria trabajan en la comunidad de seguridad nacional: en la CIA, la NSA, el Departamento de Defensa y el Departamento de Estado.
Cuando las personas son juzgadas por dañar la seguridad nacional frente a un jurado como ese, el veredicto es claro desde el principio. Los casos siempre se juzgan frente al mismo juez a puerta cerrada y con base a pruebas clasificadas. Nadie ha salido absuelto de allí en un caso como ese. El resultado es que la mayoría de los acusados llegan a un acuerdo, en el que admiten una culpa parcial para recibir una sentencia más leve.
¿Está diciendo que Julian Assange no recibirá un juicio justo en Estados Unidos?
Sin duda. Mientras los empleados del Gobierno estadounidense obedezcan las órdenes de sus superiores, pueden participar en guerras de agresión, crímenes de guerra y tortura sabiendo perfectamente que nunca tendrán que responder a sus acciones. ¿Qué pasó con las lecciones aprendidas en los juicios de Nuremberg? He trabajado el tiempo suficiente en zonas de conflicto como para saber que se cometen errores en las guerras. No siempre se trata de actos criminales sin escrúpulos. Muchas veces todo esto ocurre producto del estrés, el agotamiento y el pánico.
Por eso puedo entender absolutamente cuando un Gobierno dice: "Sacaremos a la luz la verdad y, como Estado, asumiremos toda la responsabilidad por el daño causado. Pero si no se puede asignar la culpa directamente a los individuos, no impondremos castigos rigurosos". Pero es extremadamente peligroso cuando se silencia la verdad y los criminales no son llevados ante la justicia. En la década de 1930, Alemania y Japón abandonaron la Liga de las Naciones. 15 años después, el mundo yacía en ruinas.
Hoy, Estados Unidos se ha retirado del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y, ni la masacre del "Asesinato colateral", ni la tortura de la CIA después del 11 de septiembre, ni la guerra de agresión contra Irak han acabado en investigaciones criminales.
Ahora, el Reino Unido está siguiendo ese ejemplo. El Comité de Seguridad e Inteligencia en el propio Parlamento del país publicó dos informes extensos en 2018 que muestran que Gran Bretaña estaba mucho más involucrada en el programa secreto de tortura de la CIA de lo que se creía anteriormente. El comité recomendó una investigación formal. Lo primero que hizo Boris Johnson después de convertirse en primer ministro fue anular esa investigación.
En abril, la policía británica sacó a Julian Assange de la embajada ecuatoriana. ¿Qué opina sobre estos eventos?
En 2017 se eligió un nuevo Gobierno en Ecuador. En respuesta, Estados Unidos escribió una carta indicando que estaba ansioso por cooperar con Ecuador. Había, por supuesto, mucho dinero en juego, pero había un obstáculo en el camino: Julian Assange. El mensaje era que Estados Unidos estaba preparado para cooperar si Ecuador entregaba Assange a Estados Unidos. En ese momento, la embajada ecuatoriana comenzó a aumentar la presión sobre Assange. Le hicieron la vida difícil. Pero él se quedó. Entonces Ecuador anuló su amnistía y le dio a Gran Bretaña luz verde para arrestarlo.
Como el Gobierno anterior le había otorgado la ciudadanía ecuatoriana, debieron revocar su pasaporte porque la constitución ecuatoriana prohíbe extraditar a sus propios ciudadanos. Todo eso sucedió de la noche a la mañana y sin ningún procedimiento legal. Assange no tuvo oportunidad de hacer una declaración ni de recurrir a un procedimiento legal. Fue arrestado por los británicos y llevado ante un juez británico ese mismo día, que le condenó por violar las condiciones de la libertad condicional.
¿Qué opina de este veredicto tan rápido?
Assange solo tuvo 15 minutos para prepararse con su abogado. El juicio en sí también duró solo 15 minutos. El abogado de Assange puso un archivo grueso sobre la mesa e hizo una objeción formal a una de las juezas por conflicto de intereses porque su esposo había sido expuesto en 35 casos de Wikileaks. Pero el juez principal echó a un lado las preocupaciones sin examinarlas más a fondo. Dijo que acusar a su colega de un conflicto de intereses era una afrenta. Assange solo pronunció una frase durante todo el proceso: "Me declaro inocente". El juez se volvió hacia él y le dijo: "Eres un narcisista que no puede ver más allá de sus propios intereses. Te declaro culpable de violar la libertad condicional".
Si le entiendo correctamente, desde el inicio Julian Assange nunca tuvo una oportunidad
Ese es el punto. No estoy diciendo que Julian Assange sea un ángel o un héroe. No se trata de eso. Estamos hablando de derechos humanos y no de derechos de héroes o ángeles. Assange es una persona y tiene derecho a defenderse y ser tratado de manera humana. Independientemente de lo que se le acuse, Assange tiene derecho a un juicio justo. Pero se le ha negado deliberadamente ese derecho: en Suecia, Estados Unidos, Gran Bretaña y Ecuador. Por el contrario, lo dejaron pudrirse durante casi siete años en el limbo de una habitación.
De repente, fue sacado de allí y condenado en cuestión de horas y sin ningún tipo de preparación por una violación de fianza que consistió en haber recibido asilo diplomático de otro Estado miembro de la ONU sobre la base de persecución política, tal y como lo plantea el derecho internacional y que innumerables chinos, rusos y otros disidentes han hecho en embajadas occidentales.
Es obvio que estamos tratando con un caso de persecución política. En Gran Bretaña, las infracciones por violar la libertad condicional rara vez conducen a penas de prisión, generalmente están sujetas a multas. Assange, por el contrario, fue sentenciado en un proceso rápido a 50 semanas en una prisión de máxima seguridad. Claramente se trata de una pena desproporcionada que tenía un solo propósito: mantener a Assange el tiempo suficiente para que Estados Unidos preparara su caso de espionaje contra él.
El relator especial de las Naciones Unidas (ONU) para la tortura, Nils Melzer. EFE
Como relator especial de la ONU sobre la tortura, ¿qué tiene que decir sobre sus condiciones actuales de encarcelamiento?
Gran Bretaña no ha permitido que Julian Assange contacte con sus abogados de Estados Unidos, donde es objeto de procedimientos secretos. Su abogada británica también se ha quejado por no tener ni siquiera acceso suficiente a su cliente para revisar documentos y pruebas judiciales con él. En octubre no se le permitió tener ningún documento de su expediente en su celda. Se le negó su derecho fundamental a preparar su propia defensa, como lo garantiza el Convenio Europeo de Derechos Humanos. Además, está su casi total confinamiento en solitario y el castigo completamente desproporcionado por violar la libertad condicional. Tan pronto como sale de su celda, vacían los pasillos para evitar que tenga contacto con otros reclusos.
¿Y todo eso debido a una simple violación de la libertad bajo fianza? ¿En qué punto el encarcelamiento se convierte en tortura?
Julian Assange ha sido torturado psicológicamente de manera intencional por Suecia, Gran Bretaña, Ecuador y Estados Unidos. Primero a través del manejo altamente arbitrario de los procedimientos en su contra. La forma en que Suecia hizo seguimiento del caso, con la asistencia activa de Gran Bretaña, tenía como objetivo ponerlo bajo presión y atraparlo en la embajada. Suecia nunca estuvo interesado en encontrar la verdad y ayudar a estas mujeres, sino en colocar a Assange contra la espada y la pared.
Se ha abusado de los procesos judiciales destinados a empujar a una persona hacia una posición en la que no puede defenderse. Además de eso, están las medidas de vigilancia, los insultos, las humillaciones y los ataques de los políticos de estos países, incluso las amenazas de muerte. Este abuso constante del poder del Estado ha desencadenado un estado grave de estrés y ansiedad en Assange y ha resultado en daños cognitivos y neurológicos medibles.
Visité a Assange en su celda en Londres en mayo de 2019 junto con dos médicos experimentados y ampliamente respetados que se especializan en examen forense y psicológico de las víctimas de tortura. El diagnóstico al que llegaron los dos médicos fue claro: Julian Assange muestra síntomas típicos de tortura psicológica. Si no recibe protección pronto, es probable que su salud se deteriore rápidamente y podría morir.
Medio año después de que Assange fuera puesto en prisión preventiva en Gran Bretaña, Suecia abandonó silenciosamente el caso en su contra en noviembre de 2019, después de nueve largos años. ¿Por qué hizo eso entonces?
El Estado sueco pasó casi una década presentando intencionalmente a Julian Assange al público como un delincuente sexual. Luego, de repente, abandonaron el caso en su contra debido al mismo argumento que utilizó la primera fiscal de Estocolmo en 2010, cuando inicialmente suspendió la investigación después de solo cinco días: aunque la declaración de la mujer era creíble, no había pruebas de que hubiera cometido un delito. Es un escándalo increíble.
Pero la sincronía no fue accidental. El 11 de noviembre se hizo público un documento oficial que yo envié al Gobierno sueco dos meses antes de que se hiciera público. En el documento, solicité al Gobierno que diera explicaciones sobre unos 50 puntos relacionados con las implicaciones de derechos humanos por la forma en que manejaban el caso.
¿Cómo es posible que la prensa fuera informada de inmediato a pesar de la prohibición de hacerlo? ¿Cómo es posible que se hiciera pública una sospecha a pesar de que el interrogatorio aún no se había realizado? ¿Cómo es posible que usted diga que ocurrió una violación a pesar de que la mujer involucrada impugna esa versión de los hechos? El día en que el documento se hizo público, recibí una miserable respuesta de Suecia: el Gobierno no tiene más comentarios sobre este caso.
¿Qué significa esa respuesta?
Es una admisión de culpa.
¿De qué manera?
Como relator especial de la ONU, la comunidad internacional me ha encomendado investigar las denuncias presentadas por las víctimas de tortura y, si es necesario, solicitar explicaciones o investigaciones a los Gobiernos. Ese es el trabajo diario que hago con todos los Estados miembros de la ONU. De acuerdo con mi experiencia, puedo decir que los países que actúan de buena fe casi siempre están interesados en proporcionarme las respuestas que necesito para resaltar la legalidad de su comportamiento.
Cuando un país como Suecia se niega a responder las preguntas sobre tortura presentadas por el relator especial de la ONU, muestra que el Gobierno es consciente de la ilegalidad de su comportamiento y no quiere hacerse responsable. Se desentendieron y abandonaron el caso una semana después porque sabían que yo no desistiría. Cuando países como Suecia se dejan manipular de esa manera, nuestras democracias y nuestros derechos humanos se enfrentan a una amenaza fundamental.
¿Crees que Suecia era plenamente consciente de lo que hacía?
Sí. Desde mi punto de vista, Suecia actuó muy claramente de mala fe. Si hubieran actuado de buena fe, no hubiesen tenido ningún motivo para negarse a responder mis preguntas. Lo mismo ocurre con los británicos: después de mi visita a Assange en mayo de 2019, tardaron seis meses en responderme en una carta de una sola página que se limitaba principalmente a rechazar todas las acusaciones de tortura y todas las inconsistencias en los procedimientos legales.
Si vas a hacer las cosas de esa manera, ¿cuál es el sentido de mi mandato? Soy el relator especial sobre tortura de las Naciones Unidas. Tengo el mandato de hacer preguntas claras y exigir respuestas. ¿Cuál es la base legal para negarle a alguien su derecho fundamental a defenderse? ¿Por qué un hombre que no es peligroso ni violento está recluido en régimen de aislamiento durante varios meses cuando las normas de la ONU prohíben legalmente el régimen de aislamiento por períodos superiores a 15 días? Ninguno de estos Estados miembros de la ONU inició una investigación, ni respondieron mis preguntas ni demostraron interés en el diálogo.
¿Qué significa que los Estados miembros de la ONU se nieguen a proporcionar información a su propio relator especial sobre tortura?
Que es un asunto previamente acordado. Se usará un juicio a manera de espectáculo para colocar a Julian Assange como ejemplo. El objetivo es intimidar a los demás periodistas. La intimidación, por cierto, es uno de los propósitos principales para usar la tortura en todo el mundo. El mensaje para todos nosotros es: esto es lo que te sucederá si haces lo mismo que Wikileaks.
Es un modelo que es muy peligroso porque es muy sencillo: las personas que obtienen información confidencial de sus Gobiernos o empresas transfieren esa información a Wikileaks, pero el denunciante permanece anónimo. La reacción muestra cuán grande se percibe la amenaza: cuatro países democráticos unieron fuerzas (Estados Unidos, Ecuador, Suecia y el Reino Unido) para aprovechar su poder y retratar a un hombre como un monstruo para que luego pudiera ser quemado en la hoguera sin que nadie protestara. El caso es un gran escándalo y representa el fracaso del Estado de derecho occidental. Si Julian Assange es condenado, condenarán a muerte a la libertad de prensa.
¿Qué puede significar este posible precedente para el futuro del periodismo?
A un nivel práctico significa que usted, como periodista, debe defenderse ahora. Porque si el periodismo de investigación se clasifica como espionaje y puede ser incriminado en todo el mundo, la censura y la tiranía seguirán. Se está creando un sistema asesino ante nuestros propios ojos. Los crímenes de guerra y tortura no se están persiguiendo.
En YouTube circulan vídeos en los que los soldados estadounidenses se jactan de llevar a las mujeres iraquíes al suicidio con violaciones sistemáticas. Nadie los está investigando. Al mismo tiempo, una persona que expone tales cosas está siendo amenazada con 175 años de prisión. Durante toda una década, ha sido inundado con acusaciones que no se pueden probar. Están acabando con él y nadie se hace responsable.
Esto marca una degradación del contrato social. Otorgamos poder a los países y lo delegamos a los Gobiernos, pero a cambio deben ser responsables de cómo ejercen ese poder. Si no exigimos que se les haga responsables, perderemos nuestros derechos tarde o temprano. Los humanos no son democráticos por naturaleza. El poder se corrompe si no se supervisa. La corrupción ocurre cuando no insistimos en que se controle el poder.
Estás diciendo que atacar a Assange amenaza el núcleo mismo de las libertades de prensa.
Veamos dónde estamos dentro de 20 años si Assange es condenado y sobre lo que usted podrá escribir como periodista. Estoy convencido de que estamos en grave peligro de perder las libertades de prensa. Ya está sucediendo: de repente, la sede de ABC News en Australia fue allanada por el caso de los 'diarios de la Guerra de Afganistán'. ¿El motivo? Una vez más, la prensa descubrió el mal comportamiento de los representantes del Estado.
Para que la división de poderes funcione, el Estado debe ser supervisado por la prensa como el cuarto poder. WikiLeaks es la consecuencia lógica de un proceso continuo de secretismo extendido: si la verdad ya no se puede examinar porque todo se mantiene en secreto, si los informes de investigación sobre la política de tortura del Gobierno de Estados Unidos se mantienen en secreto e incluso se ocultan grandes secciones del resumen publicado, en algún momento las filtraciones de información serán inevitables.
WikiLeaks es la consecuencia de ese secretismo desenfrenado y refleja la falta de transparencia en nuestro sistema político moderno. Hay, por supuesto, áreas donde el secreto puede ser vital. Pero si ya no sabemos qué están haciendo nuestros Gobiernos y los criterios que están siguiendo; si los crímenes ya no se investigan, entonces representa un grave peligro para la integridad social.
¿Cuáles son las consecuencias?
Como relator especial de la ONU sobre torturas y, antes de eso, como delegado de la Cruz Roja, he visto muchos horrores y violencia y he visto cuán rápido los países pacíficos como Yugoslavia o Ruanda pueden transformarse en infiernos.
La raíz de tales desarrollos es siempre una falta de transparencia y un poder político o económico desenfrenado combinado con la ingenuidad, la indiferencia y la maleabilidad de la población. De repente, lo que siempre sucedió al otro (tortura, violación, expulsión y asesinato impunes) puede sucedernos fácilmente a nosotros o a nuestros hijos. Y a nadie le importará. Puedo jurarte que es así.
*Esta entrevista fue originalmente publicada en inglés en Republik. Traducido del inglés por Mary Gómez, de Agência Pública