jueves, 14 de junio de 2018

La cumbre Kim-Trump y la nueva geopolítica mundial

Por Ángel Guerra Cabrera.-

La cumbre coreano-estadounidense de Singapur parece significar un importante jalón hacia la distención y la paz en la península coreana. El solo hecho de que haya iniciado un diálogo fluido entre los jefes de Estado de los dos archienemigos el acuerdo alcanzado entre ellos, también constituye un gran paso de distención en el este de Asia y para el resto del planeta, pues ningún país, no importa cuán lejano se encuentre del conflicto, podría escapar a los terribles efectos de una guerra nuclear.
Desde luego, si esta cumbre pudo celebrarse y reencarrilar, tal vez por un buen tiempo, la deriva fatídica a la que parecía encaminarse el diferendo entre Washington y Pyongyang, se debe en primer lugar a la recomposición geopolítica que vive el mundo.  Ya no existe más aquella hegemonía de Estados Unidos, que parecía incontestable hace poco menos de tres décadas. Es más, la alianza occidental surgida después de la Segunda Guerra Mundial  se resquebraja por fallas tectónicas ya inocultables. De ello son ejemplos la brutal guerra comercial de Estados Unidos contra Rusia, China, la Unión Europea, Canadá y México y el sensacional derrumbe del G-7 en su reciente cumbre de Canadá.
En contraste, paralelamente se desarrollaba en Qingdao, China, una pujante cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái, que agrupa a Rusia, China, India, Irán, Pakistán y Afganistán, a la mayoría de países asiáticos del espacio ex soviético y hasta 23 naciones en las distintas formas de membresía.  Ella era el marco de un nuevo encuentro entre Xi Jing Ping y Vladimir Putin, que adoptó importantes acuerdos entre las dos potencias, cuya alianza se profundiza más cada día.
Precisamente, Pekín y Moscú han desempeñado un papel decisivo, junto a Pyonyang y Seúl, en la configuración de un escenario favorable para que se concretara la cita en Singapur de Kim Yong-un y Donald Trump. Debe subrayarse el lúcido y perseverante protagonismo de Moon Jae-in, presidente de Corea del Sur para que pudiera celebrarse esta cumbre. Por su parte, Kim demostró saber sacarle provecho a la carta nuclear para forzar a Trump a dialogar, tal vez con excesos retóricos en determinados momentos, pero una bien concebida estrategia, combinada con indudable flexibilidad táctica, que le permitió conseguir lo que ha sido un anhelo de su país por décadas. Pionyang siempre pensó que el trato directo con Washington al más alto nivel era indispensable para lograr la paz y la prosperidad en el norte y la normalización de las relaciones con el sur. Kim fue también capaz de llegar a la cita con un sólido espaldarazo de China, para lo cual sostuvo dos reuniones en Pekín con Xi. Si este paso es muy favorable para el norte de Corea, también lo es para China, que necesita, de paz y estabilidad en la península coreana. Pero no deben obviarse como premisas de este desenlace las dos cumbres intercoreanas de este año y la histórica Declaración de Panmunjom, simbólicamente implicó una declaración de paz entren las dos Coreas, al proclamar que ambas cesarían todo acto hostil entre ellas y consideraban la desnuclearización y reunificación como importantes objetivos a lograr.
Para el norte la cumbre de Singapur significa también la posibilidad de recibir importantes flujos de inversión de la otra Corea, que le permitan modernizar su economía, romper el aislamiento e insertarse en la economía mundial. Paradojas de la política de nuestros días, del “fuego y furia” que recibiría Pyonyang y el “hombre-cohete” acuñados por Trump hace unos meses, Kim pasó a ser objeto de los elogios del inquilino de la Casa Blanca e invitado a visitarla. A la vez, el estadounidense era invitado a realizar en Pionyang la segunda ronda de la cumbre.  
La desnuclearización “completa” de la península coreana, garantías de seguridad para Corea del Norte, el deseo de ambas partes de construir un “régimen de paz duradera y estable” y la repatriación de los cadáveres de los estadounidenses caídos en la guerra de Corea son puntos muy importantes acordados en Singapur.  En efecto, son muy generales y necesitan de definiciones más claras y de un cronograma para su concreción.  De eso se encargarán el secretario de Estado Mike Pompeo y un alto cargo coreano, según reza el comunicado firmado por Kim y Trump.
Creer en la palabra de Estados Unidos es muy riesgoso pero no hay otro camino viable para Corea del Norte y Estados Unidos que la diplomacia. Se inicia un largo y escabroso proceso, siempre mejor que el fuego nuclear.
Twitter:@aguerraguerra

domingo, 10 de junio de 2018

La muerte del acuerdo nuclear iraní

RAFAEL POCH
9 junio 2018
           Estados Unidos es la superpotencia en declive, pero los vasallajes hacia ella gozan de excelente salud
Este artículo está escrito antes del encuentro del G-7 de hoy en Canadá, pero está claro que los países de la Unión Europea ni insistirán demasiado, ni están en disposición de exigirle nada a Trump sobre su retirada unilateral del acuerdo nuclear con Irán. Como es sabido no se trata de una simple retirada. Estados Unidos amenaza con sanciones de todo tipo a cualquiera que mantenga relaciones económicas con Irán. Para ello usará la hegemonía del dólar como principal moneda internacional y el recurso de la Society for Worldwide International Bank Telecommunication, conocida como Swift, que reúne a 2400 bancos e instituciones financieras en la tupida red global por la que circulan las transacciones financieras internacionales.
Para los europeos es un doloroso castigo. Irán es un país enorme y populoso, repleto de recursos energéticos exportables. Tras largas décadas de embargo occidental, el país, su industria y comercio, necesitan de cuantiosas importaciones y suministros. Representa una enorme oportunidad de negocio para las grandes empresas y consorcios de Francia, Alemania Reino Unido e Italia, entre otros, porque hay centenares de contratos valorados en miles de millones en juego.  Y sin embargo los europeos no harán nada.
El Banco Europeo de Inversiones, el órgano financiero común de la UE dirigido por el alemán Werner Hoyer, se ha pronunciado enérgicamente en contra de cualquier iniciativa europea porque las sanciones de Estados Unidos podrían dinamitar la institución. Una tras otra, las grandes empresas europeas se rinden y agitan la bandera blanca ante el chantaje de Trump.
El gran constructor de automóviles francés PSA ha dado marcha atrás a sus contratos con Irán que iban a representar el 15% de sus ventas, informaba esta semana el diario económico francés La Tribune. También Total, primer consorcio energético francés ha anulado sus proyectos de inversión en Irán. En un vehemente pero explícito reconocimiento de su impotencia, el Presidente Macron dijo; “no vamos a obligar a las empresas a quedarse en Irán, el presidente de la República no es el director general de Total”. Como ha apuntado Serge Halimi, Total no obedece a Macron…sino que obedece a Trump.
Para la UE la alternativa era, o asumir una vez más su vasallaje hacia Estados Unidos, o arriesgarse no solo a duras sanciones sobre empresas europeas sobre las que apenas tiene control político sino también a comprometer su maltrecha unidad en Europa del Este. Polonia marca la pauta. No solo ha puesto en duda cualquier pelea con Washington a propósito de Irán, sino que demuestra que comprende la esencia del vasallaje que es el tributo: propone 2000 millones de dólares a Estados Unidos a cambio de establecer en su territorio una base militar. ¿Y Rusia? También la petrolera rusa Lukoil ha congelado sus contratos con Irán.
“Rusia no tiene una estrategia ni un modelo diseñado para Oriente Próximo”, explica Nazanín Armanian en un certero artículo en Público. Moscú, dice, “tiene alianzas provisionales, que no aliados, y su objetivo se limita a conseguir beneficios inmediatos”. El objetivo provisional de Rusia en la región es lograr la supervivencia de Asad en Siria. Para ello parece haber pactado con Israel el cese de los ataques de la aviación de ese país allá a cambio de que Irán se vaya. Por eso, Aleksandr Lavrentev, el representante especial de Rusia en Siria ha pedido a Irán y Hizbolá que se retiren de Siria. Respecto al objetivo a largo plazo de Moscú es, sobre todo, que los occidentales cuenten con los intereses rusos. “La prioridad de la política exterior rusa es, por este orden; EE.UU, Europa y China, luego viene Oriente Próximo”, dice con acierto Armanian.
El vasallaje es general. La comparación con el pasado es espectacular. De Gaulle sacó a Francia de la organización militar de la OTAN, Alemania practicó la Ostpolitik con Willy Brandt, En Suecia Olof Palme iba de por libre (y pagó con su vida por ello), ningún país europeo envió tropas a Vietnam. Hoy todos están en Afganistán y se apuntan sumisos a las más quiméricas aventuras bélicas del imperio sin apenas rechistar. Es verdad, Estados Unidos es la superpotencia en declive, pero los vasallajes hacia ella gozan de excelente salud mientras Trump e Israel preparan un nuevo gran desastre en Oriente Medio.

lunes, 28 de mayo de 2018

Diez grandes mentiras sobre Venezuela y su revolución

Añadir leyenda
Un análisis las más grandes mentiras en el contexto de la guerra no convencional contra la Revolución bolivariana.

Por Carlos E. Lippo
Desde hace muchísimos años tengo la más absoluta convicción de que en lo único en lo que el sistema capitalista ha logrado superar al socialista en estos últimos 100 años transcurridos desde el ascenso al poder de la primera revolución socialista consolidada de la historia, es en el haber desarrollado un formidable aparato propagandístico por medio del cual ha logrado manipular la opinión pública a escala mundial, induciéndole a aceptar y hasta celebrar sus supuestos logros, ocultando totalmente sus errores, fracasos y contradicciones, al mismo tiempo que intentaba hacer lo inverso con todas las sociedades socialistas que han existido y aún existen sobre la faz del planeta.
Un innegable gran logro de las potencias capitalistas, basado en el impúdico uso de dicho aparato propagandístico, ha sido el que casi la mitad de los seres de este planeta identifique su sistema, que es terriblemente injusto, opresor, alienante, inequitativo, depredador, tramposo, xenófobo, misógino, etc., etc., etc., con la libertad, la justicia, la igualdad, la democracia y en general con todos los más altos valores de la especie humana; al mismo tiempo que han logrado atribuir a los gobiernos de ideología socialista todos sus más aberrantes antivalores, a juicio de esa misma mitad de la humanidad.
Como si esto fuera poca cosa, resulta lamentable el hecho de que bajo el influjo de esta propaganda no son pocos los camaradas que aún asumen como ciertas no pocas de las grandes falacias ampliamente divulgadas por el aparato comunicacional capitalista, como lo es aquella de que el proceso erosivo comandado por esos redomados traidores llamados Gorbachov y Yeltsin, que terminase con la disolución de la URSS en 1991, tuvo su origen en un supuesto colapso económico iniciado en sus primeros años de la década de los ochenta, cuando ocurrió precisamente todo lo contrario, pues los niveles de producción más altos se registraron a finales de esa década y fue sólo a la caída de la URSS cuando comenzó a registrarse una disminución de la producción y un descenso de la economía rusa, que cayó en un 45 % entre 1991 y 1998. Aquellos que todavía creen que el comunismo soviético fracasó deben tomar en consideración que Rusia era para 1917 uno de los países más atrasados de Europa; que entre 1917 y 1991 la economía soviética registró un crecimiento continuo y que la producción en términos per cápita se incrementó en un 378 % en ese mismo lapso (1).
Una mentira de más o menos el mismo calibre es la que han propagado los Estados Unidos sobre Corea del Norte durante más de medio siglo, después de haberle asesinado más de 2,5 millones de civiles y haber dejado sin hogar a otros 5 millones durante el conflicto que dio origen a las dos Coreas, según la cual ese valeroso país padecía una hambruna permanente bajo su régimen socialista; mentira que viene siendo demostrada desde el casi el mismo fin de la guerra, pero que no resistiría mayor análisis a partir del hecho de que hace poco días Corea del Norte ha dado por terminado su programa nuclear con el lanzamiento experimental de un potente misil capaz de alcanzar cualquier punto del territorio continental de los Estados Unidos (2).
En lo que va de siglo hemos sido testigos de grandes falacias urdidas por el imperio y difundidas ampliamente por la canalla mediática mundial para intentar justificar sus más cruentas invasiones, cada una de las cuales ha sido posteriormente desmentida, aunque después de que un inmenso daño ha sido causado. Tal es el caso de: la presencia en Afganistán de Osama Bin Laden, el supuesto autor intelectual del derribo de las torres gemelas del WTC; la existencia de armas de destrucción masiva de todo tipo en Irak; y el bombardeo aéreo de civiles en Libia por parte de Gadafi, todas ellas mentiras comprobadas.
En nuestro caso ocurre que la Revolución Bolivariana ha sido ampliamente vilipendiada por los medios de la derecha aún antes de su ascenso al poder en 1999; un ejemplo de ello es que su máximo líder, el Comandante Chávez, fue acusado falsamente por Ernesto Samper, a la sazón presidente de Colombia, de estar detrás del infame ataque de la guerrilla colombiana al puesto naval fronterizo venezolano de Cararabo en 1995, sin haber aportado prueba alguna para apoyar tan temeraria acusación que fue ampliamente difundida por los medios de la derecha y sin ejercer ninguna acción, ni en favor ni en contra, cuando el comandante fuese al vecino país a desvirtuar tal infundio (3). Pero la generación de tales falacias por parte de los laboratorios de guerra sucia del imperio así como su amplia difusión por su aparato mediático se hicieron cada vez más profusas, hasta llegar a los niveles estratosféricos de la actualidad, a partir del 16 de mayo de 2004, momento en el cual Chávez decretase el carácter antiimperialista de la Revolución Bolivariana.
A continuación, sin más preámbulos, presentamos un listado de 10 de las más grandes mentiras divulgadas en contra de Venezuela y su revolución en el marco de la guerra no convencional que nos vienen aplicando, cada una junto a una brevísima argumentación que a nuestro juicio debería servir para desvirtuarla:
  1. Venezuela es una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de los Estados Unidos, así lo decreta una Orden Ejecutiva suscrita por Barack Obama el 05/03/2015, afirmación absolutamente falaz que él mismo se encargó de desmentir 5 días más tarde, con las siguientes palabras: “No creemos que Venezuela sea una amenaza para Estados Unidos y Estados Unidos no es una amenaza para Venezuela”, pronunciadas en una entrevista exclusiva con Efe (4), realizada antes de viajar a Panamá para participar en la VII Cumbre de las Américas, en cuya reunión plenaria las volvió a pronunciar ante la totalidad de los presidentes y jefes de gobierno de todas las naciones miembros de la OEA. A pesar de ello Obama prorrogó la vigencia de dicha Orden por una año, en el 2016 y poco antes de entregar la presidencia, la volvió a renovar a comienzos de enero del presente año.
  2. El gobierno venezolano es una dictadura que viola los derechos humanos, sin embargo, Venezuela, que es miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, aprobó a comienzos de este año y en forma sobresaliente su segundo examen periódico universal (EPU), cuatro años y medio después de haber aprobado el primero (5), superando ampliamente a Estados Unidos que sigue siendo su más pertinaz detractor en ésta y otras muchas materias.
  3. Venezuela es un narcoestado, cuando lo que realmente ocurre es que nuestra situación de vecindad con Colombia, que es el mayor productor/exportador mundial de cocaína, nos ha convertido involuntariamente, al igual que con muchos otros productos de uso legal, en país de tránsito de esta droga hacia EE.UU, que es el mayor consumidor mundial y también hacia Europa. Esta falaz acusación se mantiene a pesar de que la ONU en varias ocasiones nos ha declarado “país libre de cultivos ilícitos”, siendo la más reciente de ellas en agosto de 2016 (6), y de que el gobierno ha aumentado sustancialmente la cantidad de droga incautada a partir de la expulsión del territorio nacional de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA).
  4. Venezuela está aislada en el contexto mundial, algo que es absolutamente contradictorio con el hecho de que Venezuela que recientemente ha llegado a ser miembro temporal del Consejo de Seguridad de la ONU, esté ocupando, hasta el 2019, la presidencia pro témpore del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) (7), en el cual participan más de 120 países que representan más de 55 % de la población mundial; pero sumamente contradictorio además con las clamorosas victorias diplomáticas obtenidas por el país sobre el imperio y sus aliados durante este año en escenarios tan importantes como el Consejo de Seguridad de la ONU, la Asamblea General de ese mismo organismo y el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) (8). Todo ello sin mencionar el apoyo decidido de una multitud de organizaciones populares a nivel planetario.
  5. Venezuela sufre una crisis humanitaria en el sector de la salud, que se trata de una crisis simulada decretada por la Asamblea Nacional en desacato, de amplia mayoría opositora, que obedeciendo las órdenes del Departamento de Estado y del Comando Sur, que ha dicho que sólo intervendría militarmente en el país en caso de que éste estuviese padeciendo una crisis humanitaria, se apresuró a decretarla en fecha ya tan remota como el mes de enero de 2016 (9). No negaremos que estamos padeciendo un desabastecimiento importante de medicamentos e insumos médicos de procedencia extranjera, cuya importación ha debido ser asumida en forma directa por el gobierno revolucionario una vez que las farmacéuticas locales después de haber recibido las divisas necesarias para importarlas a precio preferencial, se negaron a hacerlo; ocurre sin embargo que esta tarea está siendo boicoteada por agentes externos siguiendo las órdenes del imperio, como es el caso del gobierno de Colombia, que hace pocas semanas prohibió la venta al estado venezolano de medicamentos contra la malaria y el paludismo (10) y el reciente caso de la firma financiera Euroclear, que desde hace 6 semanas no está bloqueando 450 millones de dólares destinados básicamente para la adquisición de medicamentos y alimentos en el exterior (11). Para finalizar el tema es oportuno y necesario señalar que a pesar de la terrible guerra económica que el imperio y sus aliados nos vienen aplicando desde hace años, seguimos siendo uno de los pocos países en el mundo que cuenta con atención médica totalmente gratuita para el pueblo.
  6. Las medidas económicas del gobierno revolucionario han generado una aguda crisis alimentaria, siendo que durante los años de la revolución la producción ha aumentado hasta alcanzar cubrir el 85 % de los alimentos que consumimos. Lo que ocurre es que esta producción está controlada por dos grandes empresas de capital transnacional que siendo monopólicas deciden cuando colocan y cuando sacan del mercado los productos que generan escasez (12). Ocurre también que una gran cantidad de los alimentos que producimos o importamos, expendidos a muy bajo precio por estar subsidiados por el gobierno en beneficio del pueblo, es desviada ilegalmente hacia los países vecinos, como es el caso de Colombia a donde en épocas ha ido a parar hasta el 40 % de nuestros alimentos debido al contrabando de extracción promovido por las fuerzas del narcoparamilitarismo, contando con la complicidad del gobierno colombiano.
  7. Venezuela forma parte del “Eje del Mal”, junto a Rusia, China e Irán, cuando el caso es que Venezuela, en pleno ejercicio de su soberanía, y como firme creyente de la necesidad de contribuir a crear un mundo multipolar, mantiene excelentes relaciones de índole diplomático, comercial, cultural y de cooperación militar con estos países. No olvidemos que en fecha ya tan remota como el año 2007 un memorándum oficial de la Agencia Nacional de Seguridad de los Estados Unidos (NSA) incluía a Venezuela entre sus seis “objetivos prioritarios”, siendo China, Rusia, Corea del Norte, Irán e Irak, los otros cinco países señalados en el mismo con igual carácter (13).
  8. Venezuela se encuentra en situación de cesación de pagos (default), lo cual habría de ser una auténtica profecía autocumplida de las empresas calificadoras de riego financiero, que desde hace muchísimo tiempo lo vienen sugiriendo al establecer el llamado riesgo país de Venezuela a niveles muy superiores a los que ellas mismas establecían para países del área con economías comparables a la nuestra, como Colombia, pero agobiada por una guerra interna de más de medio siglo y hasta de países con economías mucho más pequeñas, como Jamaica y Panamá, no exportadoras de petróleo ni de ningún otro recurso estratégico, por añadidura. Y todo ello en una época en la cual nuestro país, que se encontraba en absoluta paz, logró que le certificaran las mayores reservas de hidrocarburos del planeta y disfrutaba de unos precios mundiales del petróleo superiores a los 100 dólares por barril. Lo que realmente ocurre es que Venezuela, que durante el gobierno del presidente Maduro ha pagado un poco más de USD 70.000 millones por concepto de deuda financiera, está experimentado serias dificultades para honrar los pagos en dólares, debido a las sanciones gringas que impiden la repatriación de los dividendos de CITGO en esa divisa, lo que le ha obligado a proponer a sus acreedores un refinanciamiento de su deuda financiera. Así mismo, la empresa Euroclear además de retener indebidamente nuestros fondos en la divisa estadounidense mantiene ilegalmente bloqueados unos títulos valores (bonos) emitidos por la república por un monto de USD 1.200 millones (11), motivo por el cual PDVSA ha debido solicitar un período de gracia de 30 días para poder pagar los cupones de los bonos con vencimiento en los meses de noviembre y diciembre del presente año.
  9. El gobierno revolucionario venezolano se niega a llamar a elecciones, enorme mentira que produce profunda hilaridad si se toma en consideración que los gobiernos de Chávez y Maduro tienen que detentar todo un record mundial al haber promovido 23 consultas electorales, la última de ellas a celebrarse el domingo de la próxima semana, en casi 20 años de revolución. Es oportuno señalar que a lo largo de ese período se produjo sólo un aplazamiento de meses de una elección regional por estar organizando el CNE, a petición de la oposición, un referéndum revocatorio del mandato presidencial que no fue posible realizar porque no se cumplieron los requisitos de ley. Tan enorme falacia tiene su origen en el hecho de que el imperio y sus aliados pretenden obligarnos a celebrar unas elecciones presidenciales adelantadas, que por ley deben realizarse en diciembre del año 2018.
  10. La oposición venezolana es mayoría y es democrática, que son dos mentiras insostenibles. La primera de ellas por hechos irrefutables tales como: haber perdido 20 de los 22 procesos comiciales realizados hasta la fecha; haber sido derrotada holgadamente en el más reciente proceso regional en el cual las fuerzas de la revolución obtuvieron 18 de las 23 gobernaciones de estado en disputa; y finalmente porque una reciente encuesta revela que mientras las fuerzas de la revolución agrupadas en el Gran Polo Patriótico suman un 37 % de aceptación, la oposición toda alcanza apenas un 22 % (14). En cuanto a demostrar que se trata de una oposición profundamente antidemocrática bastaría con decir que ha participado en: un golpe de estado exitoso (abril de 2002); un paro sabotaje petrolero (diciembre 2002 — febrero 2003); innumerables intentos fallidos de golpe de estado; tres cruentas jornadas terroristas causantes de innumerables víctimas mortales, en mayo de 2003, de febrero a mayo de 2014, y de abril a julio de 2017, además de que desde el golpe de abril sólo han reconocido la legitimidad de los dos procesos electorales en los que ha ganado.
Notas
  1. http://www.15yultimo.com/2017/11/01/a-los-100-anos-de-la-revolucion-bolchevique-fracasada-o-boicoteada/
  2. http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-42162419
  3. http://pedrogrima.blogspot.com/2010/08/cronologia-de-agresiones-de-colombia.html
  4. http://www.eluniversal.com/noticias/politica/obama-afirmo-que-venezuela-amenaza-para-eeuu-pide-dialogo-directo_51997
  5. http://www.el-nacional.com/noticias/gobierno/valero-venezuela-aprobo-forma-abrumadora-examen-ante-onu_85902
  6. https://laradiodelsur.com.ve/2016/08/venezuela-es-el-unico-pais-que-mantiene-una-politica-de-incineracion-de-drogas/
  7. http://www.resumenlatinoamericano.org/2016/09/17/venezuela-asume-presidencia-del-movimiento-de-paises-no-alineados/
  8. http://www.clarindecolombia.info/index.php?option=com_content&view=article&id=3725:venezuela-2-el-imperio-0&catid=8&Itemid=110
  9. https://umbvrei.blogspot.com/2016/01/alerta-que-la-fraccion-parlamentaria-de.html
  10. https://www.telesurtv.net/news/Colombia-bloquea-venta-de-medicinas-a-Venezuela-20171103-0024.html
  11. http://www.hispantv.com/noticias/venezuela/360501/nicolas-maduro-secuestro-financiero-euroclear
  12. https://www.aporrea.org/economia/n315191.html
  13. http://www.alainet.org/es/articulo/187508
  14. http://www.ensartaos.com.ve/general/psuv-se-consolida-como-principal-fuerza-politica-y-electoral-del-pais/
Publicado originalmente en Alainet

 

sábado, 19 de mayo de 2018

Cuando la Moreneta mira hacia Jerusalén

Se confirma que un pueblo victimizado en el pasado puede ser, perfectamente, el peor verdugo cuando pierde toda mesura y sentido de la realidad.
 
RAFAEL POCH, Eurasia 19 mayo 2018

Hace 58 años, el 21 de marzo de 1960, el gobierno de África del Sur asesinó a 69 manifestantes desarmados en Sharpesville. Entonces hubo gran indignación internacional y con el tiempo aquello concluyó en un efectivo boicot al régimen racista. El pasado lunes ocurrió algo parecido en los límites del ghetto de Gaza donde el ejército israelí mató a más de 60 personas, hombres mujeres y niños, tiroteando durante horas e hiriendo a más de 3000. Mientras tanto en Jerusalén se escenificaba la infame ceremonia de apertura de embajada de Estados Unidos, una nueva burla al derecho internacional, coincidiendo con el aniversario de la fundación del estado de Israel sobre la expulsión de 700.000 autóctonos. Los muertos de la jornada eran descendientes de aquellos expulsados hace setenta años y reclamaban su derecho al retorno, de acuerdo con las resoluciones de la ONU.
La víctima más joven de la jornada, la más mortífera desde la masacre del verano de 2014 en Gaza, fue un niño de ocho meses de edad. En mes y medio el ejército israelí ha herido de bala a unas 6000 personas y matado a 109 palestinos, más que en el supuesto ataque químico en los arrabales de Damasco del mes pasado que fue atribuido al régimen sirio sin la más mínima prueba.
Entonces la reacción de los países europeos fue de lo más enérgica. Francia incluso lanzó misiles contra Siria. Ahora la encargada de la política exterior europea, Federica Mogherini, ha apelado, “a todas las partes”, víctimas y verdugos, a “actuar con la mayor contención para evitar más pérdidas de vidas humanas”. El ministerio de exteriores alemán advirtió a los palestinos de que, “el derecho a la protesta pacífica no debe ser invocado” por sus dirigentes como pretexto para “promover violencia”. “Nos preocupa que elementos extremistas” en Gaza “puedan secuestrar las protestas pacíficas en aras de sus propios objetivos”, declaró la primera ministra británica, Theresa May.  Emmanuel Macron fue algo más allá en la crítica a la acción de Israel sin dejar de afirmar su “compromiso con la seguridad” de ese país.
La última masacre coincidió en Barcelona con la investidura de un nuevo presidente de la Generalitat, Quim Torra. Los puntos de vista que Torra manifestó por escrito sobre los españoles sonaron tan extremos que llevaron a un comentarista simpatizante moderado del independentismo catalán, Antoni Puigverd, a decir: “no creo que Torra sea nazi”, aunque el nuevo President, “se inspira en el mecanismo que permitía a los nazis actuar como lo hicieron: bestializando a los judíos”. Eso mismo hacen hoy los propios israelíes con los palestinos, confirmando que un pueblo victimizado en el pasado puede ser, perfectamente, el peor verdugo cuando pierde toda mesura y todo sentido de la realidad.
El problema de Israel, “no es Benjamin Netanyahu, es la nación o por lo menos la mayor parte de ella”, escribía hace poco en Haaretz el veterano periodista israelí Gideon Levy, aludiendo a la popularidad que el racismo y el supremacismo contra los palestinos tiene en la sociedad de su país. “Si el problema estuviera solo en Netanyahu y su gobierno sería de fácil solución”, continuaba. “La verdadera calamidad es el hecho de que toda manifestación de humanidad en Israel es un suicidio político”, constataba Levy, influido por los coros de júbilo que la macabra puntería de los tiradores de elite de su ejército suscitan entre los asistentes al espectáculo.
A la ceremonia del lunes en Jerusalén asistió Sheldon Adelson, el magnate de Las Vegas. Artur Mas cortejó a ese financiador de Trump y de los asentamientos en territorios ocupados al que quería convencer para que instalara su Eurovegas en el Prat, magnífica receta pujolista para salir de la crisis del ladrillo y el latrocinio en las pocas tierras de cultivo que le quedan a Barcelona. Entonces el President hablaba del “eje Barcelona-Massachusetts-Tel Aviv”. Ahora ya podría cambiar Tel Aviv por Jerusalén con la bendición de Trump.
El sucesor de Mas saludó desde Berlín el aniversario de Israel, sin mencionar el pecado original de ese país y con la moreneta a su lado y luego condenó la masacre para acallar murmullos. Y el sucesor del sucesor es un tipo del que hay que decir, “no creo que sea un nazi” porque en sus declaraciones ha empleado con los españoles fórmulas como las que los israelíes manejan para deshumanizar a los palestinos y como las que los alemanes emplearon en su día con los propios judíos, mientras los partidarios del personaje son incapaces de ir más allá del: “¿y qué?, también en España se oyen cosas así de los catalanes”.
Parafraseando a Gideón Levy podría decirse que la verdadera calamidad es que cualquier manifestación de sentido común o de escepticismo hacia el quimérico procés y su república imaginaria, es hoy un suicidio político en Catalunya. Por ahí pasa un eje Catalunya-Jerusalén.

jueves, 17 de mayo de 2018

Cuba y el discurso de los derechos humanos.

Por Ángel Guerra Cabrera.- Cuba realizó el miércoles 16 una sólida presentación en el Examen Periódico Universal de Derechos Humanos ante el órgano correspondiente de la ONU, en Ginebra. El dedo acusador de Washington se estrelló contra el informe de La Habana y me estimuló a compartir unas breves reflexiones.
La conquista y preservación de los derechos humanos ha sido un capítulo heroico en las luchas sociales y políticas de los pueblos. Nunca las clases dominantes han concedido esos derechos a los trabajadores, los jóvenes, las mujeres y las minorías discriminadas. En sus movimientos revolucionarios la burguesía nunca aspiró a consultar la opinión del pueblo. Su objetivo primordial era mantener la monarquía aunque con un parlamento de grandes propietarios, que le asegurara la hegemonía necesaria para romper con las trabas feudales que impedían el desarrollo del capitalismo.
En las últimas décadas, con la imposición global de las políticas neoliberales, los pueblos sufren un bárbaro retroceso de sus derechos económicos, sociales y culturales. Los grados de explotación, marginación, saqueo de recursos naturales, feroz agresión al medioambiente y a las fuentes de reproducción de la vida, así como la discriminación racial y de las mujeres han alcanzado cotas asombrosas. Las decisiones que afectan dramáticamente la vida de los individuos y las comunidades no les son consultadas. Es el caso de la minería a cielo abierto, la proliferación de los alienantes centros comerciales y, en general, los devastadores megaproyectos   capitalistas. La manipulación de las conciencias e imposición de patrones neoliberales mediante el sistema escolar, la dictadura mediática, la omnipresente y tóxica publicidad y el terror de Estado convierten en un chiste la cháchara dominante sobre el ejercicio de los derechos políticos.
Estados Unidos y las derechas locales detestan la democracia y violan los derechos humanos de los que se proclaman heraldos. Lo demuestra su guerra contra los gobiernos y fuerzas políticas que no se les subordinan, como ocurre en distintos grados y circunstancias contra Venezuela, Cuba y Nicaragua. Pero también los golpes suaves en Honduras, Paraguay y Brasil y los recurrentes fraudes electorales. O el uso del aparato judicial y mediático para impedir a Lula ser candidato a la presidencia y obstaculizar a Cristina Fernández   el ejercicio de su liderazgo ante un Macri que se tambalea.
¿Qué son las políticas neoliberales sino una violación masiva y flagrante de los derechos humanos y los principios democráticos? ¿Cómo puede hablar de derechos humanos un régimen que cometió un genocidio contra su población indígena y discrimina a los pocos sobrevivientes, los negros, las mujeres y los migrantes? Con un sistema electoral donde decide el dinero. El único que ha usado el arma nuclear contra poblaciones civiles indefensas y tiene el récord en intervenciones militares, bombardeos y masacres en otros países. Un país opulento con decenas de millones de pobres y una elite cada vez más rica.
La guerra económica de Estados Unidos contra Cuba y Venezuela, dos países con impecables credenciales democráticas y de derechos humanos, califica como un acto genocida según la definición del Convenio de Ginebra de 1948. Como también lo es el exterminio en cámara lenta de la población palestina que ejecuta Israel con el total apoyo de Washington.
Cuba llegó al ejercicio de Ginebra con una considerable renovación de sus representantes populares, que culminó con la elección del nuevo presidente Miguel Díaz-Canel en el seno de un Consejo de Estado representativo de la nación. Con Un 53 por ciento de diputadas en la Asamblea Nacional y una proporción de negros y mestizos acorde con su composición demográfica. Democracia emblemática es el debate nacional cubano de todas las decisiones trascendentales, como ha sido con los documentos rectores del proceso de actualización del modelo económico y social y del Congreso y la Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba. La directora de UNICEF para América Latina y el Caribe ha dicho que Cuba es “campeona a nivel mundial de la promoción y protección de los niños”. Cuba es el país con más médicos por habitante, ha eliminado 14 enfermedades trasmisibles y 9 no constituyen un problema de salud pública. Son reconocidos su ejemplar sistema educacional y su ejercicio de la solidaridad internacional. Sus logros serían inconcebibles sin su singular sistema político y social, refrendado por una mayoría de electores.

Twitter:@aguerraguerra

miércoles, 2 de mayo de 2018

El Imperio vuelve sus ojos hacia Nicaragua - ¡Otra vez!

Foto de Jakob Christensen

Por Daniel Kovalik
Counterpunch, 25 Abril 2018
Traducción de Senén.

Era solo cuestión de tiempo que el gobierno de los Estados Unidos y sus medios obedientes volvieran a poner a Nicaragua en su punto de mira. Y el momento ha llegado.

El año pasado, la Cámara de Representantes de los Estados Unidos votó por unanimidad a favor de la
Nicaraguan Investment Conditionality Act of 2017 (Ley de Condicionalidad de la Inversión en Nicaragua de 2017, o Ley NICA) que eliminaría a ese país, que ya era pobre, de los préstamos ofrecidos por las instituciones financieras internacionales.

Citando a Alliance for Global Justice , Telesur informó en ese momento que "el gobierno nicaragüense utiliza la asistencia extranjera de las instituciones financieras internacionales para apoyar el gasto social en salud y educación, que se ha convertido en una proporción cada vez mayor del presupuesto nacional". Telesur explicó que la Ley NICA por lo tanto "representa un grave peligro para la economía de la nación centroamericana y podría dar lugar a una crisis humanitaria y a oleadas de refugiados económicos que huirían hacia la frontera con Estados Unidos, uniéndose a las oleadas de migrantes de Honduras, Guatemala y El Salvador ."

En la actualidad, Nicaragua es el único país víctima de las guerras centroamericanas respaldadas por los EE. UU. que no es también una fuente de inmigrantes a los EE. UU. Esto se debe en gran parte a los efectivos programas sociales de los sandinistas. En lo referente a los programas sociales del FSLN, incluso el New York Times reconoció que "muchas personas pobres que reciben vivienda y otros beneficios del gobierno apoyan" al presidente sandinista, Daniel Ortega.

Increíblemente, al mismo tiempo que Estados Unidos se prepara para construir un muro para mantener alejados a los migrantes centroamericanos y mexicanos, está a punto de exacerbar el problema de migración que dice querer detener. Esto simplemente desafía toda lógica y cualquier noción de moralidad y decencia.

Como Noam Chomsky ha opinado en numerosas ocasiones, Estados Unidos nunca perdonará al pueblo nicaragüense por haber derrocado en 1979 a la dictadura de Somoza,  respaldada por Estados Unidos; por haber derrotado también militarmente a los Contras; y por haber vuelto a votar a los sandinistas en 2007.  La Ley NICA es  la retribución por tales crímenes.

Pero de momento la Ley NICA no mostraba movimiento aparente en el Senado de los EE. UU. y parecía ser letra muerta. Y es así que, justo a tiempo, presenciamos violentas protestas en Nicaragua que se parecen mucho a las guarimbas violentas que han plagado Venezuela desde que Nicolás Maduro fue elegido en 2013. Estas manifestaciones seguramente serán usadas como pretexto para revivir la Ley NICA en el Senado de los Estados Unidos.

Hay una serie de cosas curiosas en lo que se refiere a las protestas en Nicaragua. Primero, aunque la prensa dominante ha explicado estas protestas como una respuesta a una "revisión de la seguridad social" anunciada por el gobierno, fueron en su mayoría estudiantes y otros jóvenes quienes quienes se han manifestado, y no aquellos directamente afectados por los recortes anunciados. Y, aunque en respuesta a las protestas el gobierno se retractó de los recortes de seguridad social previamente anunciados, el New York Times declaró con júbilo que esto probablemente no detendría las protestas.

Además, debe señalarse que los recortes propuestos a la seguridad social que proporcionaron el ímpetu para las protestas fueron necesarios en gran medida por la aprobación de la Ley NICA en la Cámara de Representantes, que, como señaló Telesur, "ya ha enfriado la inversión directa en la economía nicaragüense, teniendo un efecto en cadena sobre la actividad crediticia local y las inversiones privadas”. Por supuesto, todo esto planificado.

Varios medios de comunicación alternativos de habla hispana, incluida la publicación en línea Mision Verdad, han detallado varias formas en que las manifestaciones violentas en Nicaragua se parecen a las organizadas por la derecha en Venezuela. Estas incluyen (1) el uso por los manifestantes de "armas artesanales", como morteros y cohetes, diseñadas para hacer borrosa "la línea entre la protesta pacífica y las tácticas de subversión y guerra urbana", y así provocar una respuesta del gobierno que podría ser etiquetada  como "violación de los derechos humanos"; (2) intentos de culpar falsamente al gobierno por el uso de armas químicas (una  forma, ya probada, para provocar la intervención extranjera); (3) la inflación del número de muertos en los enfrentamientos, combinada con la minimización de las muertes de las fuerzas de seguridad del estado; (4) saqueo de propiedad privada y pública, incluidos los monumentos a los líderes revolucionarios de izquierda como Hugo Chávez; (5) el uso de francotiradores; y (6) el apoyo de la Iglesia Católica y de varias ONG para las actividades antigubernamentales.
 
No es sorprendente que la National Endowment for Democracy* (NED) de la era de la Guerra Fría haya estado otorgando fondos sustanciales a grupos nicaragüenses  aparentemente para avivar precisamente los tipos de acciones antigubernamentales que están teniendo lugar en este momento. Por ejemplo, en 2017  la NED entregó 72,440 dólares a la Comisión Permanente de Derechos Humanos de Nicaragua (CPDHN) para el monitoreo de "derechos humanos". Y curiosamente, CPDHN es una fuente clave en la que la prensa occidental ha confiado para obtener información sesgada sobre las protestas actuales y la respuesta del gobierno a ellas.
La NED también ha estado dando dinero sustancial a grupos de jóvenes y estudiantes en Nicaragua, grupos que ahora son la fuente principal de la agitación actual. Además, la NED ha apoyado a los medios de comunicación "independientes" (es decir, antigubernamentales) y a otros grupos de la sociedad civil con el propósito de "crear conciencia" sobre cómo el gobierno de Nicaragua presuntamente los está reprimiendo. En total, el año pasado, el NED dio más de un millón de dólares en ayuda a grupos de la sociedad civil con el propósito de avivar los conflictos sociales en Nicaragua.

Durante la década de 1980, Nicaragua, un pequeño país que sigue siendo el segundo más pobre del Hemisferio, inspiró a muchos de nosotros, incluido yo mismo, con su heroica resistencia a la violenta agresión estadounidense. Nicaragua ha seguido siendo un símbolo de oposición al imperialismo estadounidense, y eso ha irritado a los poderes fácticos de este país, en particular a neoconservadores como el actual asesor de seguridad nacional, John Bolton.

Debemos apoyar a Nicaragua ahora, como muchos de nosotros lo hicimos antes, oponiéndonos a las continuas hostilidades de EE. UU. en la forma de la Ley NICA y en la de la injerencia en los asuntos internos nicaragüenses. Nicaragua merece tal solidaridad.


Daniel Kovalik vive en Pittsburgh y enseña International Human Rights Law (Leyes Internacionales de Derechos Humanos) en la Facultad de Derecho de la Universidad de Pittsburgh.

domingo, 22 de abril de 2018

La Revolución Cubana sigue de verde olivo, dispuesta a todos los combates. Por Miguel Díaz Canel

Discurso pronunciado por el compañero Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, en la Sesión Constitutiva de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 19 de abril del 2018, «Año 60 de la Revolución» (Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)

Miguel Díaz-Canel Bermúdez
Compañeros diputados, General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido
Comunista de Cuba,
Compatriotas:
Vengo a hablar en nombre de todos los cubanos y las cubanas que hoy iniciamos un nuevo mandato al servicio de una nación cuya historia enorgullece, no solo a los nacidos en esta tierra, sino a millones de hijos de América y del mundo que la aman y respetan como propia.
Lo hago con toda la responsabilidad que un acto de esta naturaleza entraña y con la conciencia de que no estamos inaugurando una legislatura más.
Decía Martí que:«las palabras pomposas son innecesarias para hablar de los hombres sublimes». Y de eso se trata ahora, cuando cumplo, con honor y emoción, el mandato de nuestro pueblo de dedicar el primer pensamiento a la generación histórica que, con ejemplar consagración y humildad nos acompaña en esta hora de apremiante desafío en que Cuba espera de nosotros que seamos como ellos, capaces de librar victoriosamente todos los combates que nos esperan.
La presencia de Raúl, Machado, Ramiro, Guillermo y otros Héroes de la República, como diputados de la Legislatura que hoy toma posesión, no se debe al homenaje, más que merecido, por la obra hecha. El General de Ejército y Primer Secretario del Partido fue el candidato con más votos en las elecciones generales, como también están entre los más y mejor votados el Segundo Secretario y los Comandantes de la Revolución, también ellos Héroes del Trabajo de la República de Cuba.
Ellos ennoblecen esta sala y nos dan la oportunidad, al abrazarlos, de abrazar la historia viva.
Más de medio siglo de calumnias y de convites oscuros a la ruptura generacional y al desaliento frente a las dificultades, no han podido derribar las columnas del templo de nuestra fe: la Revolución de Fidel y de la Generación del Centenario de Martí, transita por su año 60 con la dignidad de sus fundadores, intacta y engrandecida por haber sabido hacer en cada momento lo que cada momento demandaba.
Con la constitución de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular culmina el proceso electoral revolucionario que en los últimos meses ha protagonizado el pueblo cubano, reafirmando su carácter eminentemente democrático y, al mismo tiempo, consciente de su elevada significación histórica.
El pueblo, ejerciendo su derecho ciudadano, ha propuesto, nominado y elegido a sus representantes en las diferentes instancias de gobierno atendiendo a su identificación con ellos, al mérito y a la capacidad de representar comunidades, sectores sociales, intereses colectivos, sin que mediaran campañas publicitarias sometidas al poder del dinero, sin politiquería ni fraude, corrupción o demagogia.
La elección ha sido fruto de los anhelos colectivos sin que ninguno de los elegidos haya aspirado en lo personal a ello. Los ciudadanos han distinguido a personas humildes, trabajadoras y modestas como sus genuinos representantes.
Se trata de una elección que emerge desde el pueblo, el que a la vez controlará su gestión, participando así en la toma de decisiones y en la implementación de las políticas aprobadas. Y aunque lo hemos hecho muchas veces en los últimos 40 años, podemos afirmar que este proceso de elecciones que concluye hoy ha devenido contundente victoria de la unidad del pueblo cubano y expresión de compromiso en la defensa de la obra revolucionaria en momentos de incertidumbre para la mayoría de los habitantes del planeta, cuyas voluntades no cuentan a la hora de aplicar políticas que reducen sus derechos y cercenan sus conquistas.
A esa confianza que el pueblo nos entrega con su voto, hay un solo modo de corresponder: actuando, creando y trabajando sin descanso, por responder a sus demandas y necesidades, en vínculo permanente y estrecho con nuestra gente humilde, generosa y noble.
Si alguien quisiera ver a Cuba en un conjunto de ciudadanos, por su composición etaria, racial, de género y ocupación, bastaría con que mire y estudie la integración de nuestra Asamblea y la representación de mujeres, negros y mestizos, jóvenes y personas de la tercera edad que ocupan cargos decisorios en las instancias superiores del gobierno, casi en la misma proporción en que las estadísticas definen a la nación.
Lo más importante no es, sin embargo, cuánto nos parecemos al país que somos. Lo que no podemos olvidar ni un segundo, a partir de este instante, es el compromiso que adquirimos con el pueblo y con el futuro. Todos los diputados, la dirección de la Asamblea, los miembros de los Consejos de Estado y de Ministros, tenemos nuestra primera razón de ser en la vinculación sistemática con la población, lo que nos obliga a profundizar en el análisis de los problemas que atañen a la sociedad en su conjunto y a la vida cotidiana de cubanas y cubanos, propiciando el debate amplio y sincero sobre ellos y alentando todas las maneras posibles de solucionar o atenuar su impacto con la participación de los involucrados, sea porque los aquejan o porque tienen la posibilidad de resolverlos.
Compatriotas:
Hace hoy dos años, en la clausura del 7mo. Congreso del Partido, el General de Ejército nos dijo que su generación entregaría y cito: «...a los pinos nuevos, las banderas de la Revolución y el Socialismo, sin el menor atisbo de tristeza o pesimismo, con el orgullo del deber cumplido, convencida de que sabrán continuar y engrandecer la obra revolucionaria por la cual entregaron las mejores energías y la vida misma varias hornadas de compatriotas».
Esto significa, entre muchas razones, que el mandato dado por el pueblo a esta Legislatura es el de dar continuidad a la Revolución Cubana en un momento histórico crucial, que estará marcado por todo lo que logremos avanzar en la actualización del modelo económico y social, perfeccionando y fortaleciendo nuestra labor en todos los ámbitos de la vida de la nación.
Asumo la responsabilidad para la que se me ha elegido con la convicción de que todos los revolucionarios cubanos, desde la posición que ocupemos, desde la labor que realicemos, desde cualquier puesto de trabajo o trinchera de la patria socialista, seremos fieles al ejemplar legado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, líder histórico de nuestra Revolución y también al ejemplo, el valor y las enseñanzas del General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder actual del proceso revolucionario (Aplausos).
Los nombro a ellos y evoco a Martí en su semblanza de Céspedes y Agramonte: «El extraño puede escribir estos nombres sin temblar, o el pedante, o el ambicioso: el buen cubano, no». Fidel y Raúl, unidos por la sangre, los ideales y la lucha, nos muestran en su más alto grado el significado de la palabra hermano, tan valorada en las relaciones afectivas del ser nacional.
Más aún. Ellos, junto a los hombres y mujeres que trajeron la Revolución hasta aquí, nos dan la clave de una hermandad nueva, forjada en la resistencia y los combates compartidos que nos transformaron en compañeras y compañeros. La unidad, tan necesaria mientras se forjaba la nación, es desde 1959 su más valiosa y sagrada fuerza; que se ha hecho extraordinaria e invulnerable en el seno de nuestro único Partido, que no nació de la fractura o atomización de otros, sino de la integración de todos los que se proponían hacer un mejor país.
Para nosotros está totalmente claro que solo el Partido Comunista de Cuba, fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado, garantiza la unidad de la nación cubana y es el digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en sus líderes, como sentenció el compañero Raúl Castro Ruz en su discurso por el aniversario 45 del Ejército Occidental, el 14 de junio del 2006.
Por eso Raúl, quien ha preparado, conducido y liderado este proceso de continuidad generacional con firmeza, sin apego a cargos y responsabilidades, con elevado sentido del deber y del momento histórico, con serenidad, madurez, confianza, firmeza revolucionaria, con altruismo y modestia, se mantiene por legitimidad y mérito propio al frente de la vanguardia política (Aplausos).
Él sigue siendo nuestro Primer Secretario, como el referente que es para cualquier comunista y revolucionario cubano. Y porque Cuba lo necesita, aportando ideas y propósitos a la causa revolucionaria, orientando y alertando sobre cualquier error o deficiencia, enseñando y siempre presto a enfrentar al imperialismo ante cualquier intento de agresión al país, como el primero, con su fusil en la hora del combate.
Raúl, como cariñosamente le llama nuestro pueblo, es el mejor discípulo de Fidel, pero también ha aportado innumerables valores a la ética revolucionaria, a la labor partidista y al perfeccionamiento del gobierno.
La obra emprendida bajo su liderazgo en la última década es colosal. Su legado de resistencia ante las amenazas y agresiones y en la búsqueda del perfeccionamiento de nuestra sociedad es fundamental. Asumió la dirección de la nación en una difícil coyuntura económica y social. Al dolor humano antepuso el valor revolucionario y el sentido del deber y dirigió el país sin descanso, consagrado, con certeza, con ímpetu, con entrega y devoción. En su dimensión de estadista, forjando consenso popular, ha encabezado, impulsado y estimulado profundos e imprescindibles cambios estructurales y conceptuales como parte del proceso de perfeccionamiento y actualización del Modelo Económico y Social cubano.
Con paciencia, inteligencia y decisiones firmes que al mismo tiempo debían darse calladamente, logró la liberación de nuestros Cinco Héroes, dando cumplimiento así a la promesa de Fidel de que ellos volverían (Aplausos). Ha signado con su estilo afable y propio una amplia y dinámica actividad en las relaciones internacionales. Con firmeza, dignidad y temple dirigió las conversaciones y negociaciones que tuvieron como fin el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos. Encabezó la presidencia Pro tempore de la Celac, defendiendo la unidad dentro de la diversidad y logrando que la comunidad latinoamericana y caribeña declarara la región como zona de paz.
Contribuyó de manera decisiva al éxito de las conversaciones para la paz en Colombia y ha defendido a los países caribeños y en particular a los siempre olvidados, Haití y Puerto Rico, en todos los escenarios de diálogo regional y hemisférico.
Todavía nos estremecen su voz emocionada y el contundente discurso en la Cumbre de Las Américas en Panamá, exaltando la verdadera historia de nuestra América y las razones de la espartana resistencia y la invariable solidaridad del pueblo cubano con las causas justas en la región y el mundo, contra viento y marea, amenazas y agresiones.
Ese es el Raúl que conocemos, admiramos, respetamos y queremos.
El Raúl estudiante y rebelde que en enero de 1953 participó en la primera Marcha de las Antorchas y que en marzo del mismo año acudió a la Conferencia Internacional sobre los Derechos de la Juventud y a la preparación del Cuarto Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes; el Raúl combatiente que, en medio del combate, asumió el mando en el Palacio de Justicia de Santiago de Cuba, como parte de las acciones del asalto al Cuartel Moncada, cumplió prisión en Isla de Pinos, se preparó para la lucha contra Batista durante el exilio en México, desembarcó en el Granma, se reencontró con Fidel en Cinco Palmas, emprendió la lucha en la Sierra Maestra y por méritos y valor fue ascendido a Comandante.
El Raúl jefe militar que en el II Frente Oriental Frank País, en plena guerra de liberación, desarrolló experiencias organizativas y de gobierno en bien de la población, que serían después multiplicadas en todo el país al triunfo revolucionario. El Raúl que al frente del Ministerio de las Fuerzas Armadas durante 48 años propició que se alcanzaran resultados en la preparación del país para la defensa y en el desarrollo de la doctrina de la Guerra de Todo el Pueblo, convirtiéndolo en el más disciplinado y eficiente órgano de la administración del Estado, en cuyo seno se desarrollaron experiencias que posteriormente sirvieron al país.
El Raúl dirigente político que constantemente ha promovido el debate para el perfeccionamiento de la labor partidista, vinculado al pueblo, con los oídos bien pegados a la tierra, y el que en momentos muy difíciles, nos convocó con entereza a probar que «Sí se puede» y, entonces, se pudo salvar la patria y la Revolución.
Conozco de las preocupaciones y las expectativas que un momento como este lógicamente provoca en los compatriotas, pero contamos con la fuerza, inteligencia y sabiduría del pueblo, con la experiencia y liderazgo del Partido, con las ideas de Fidel, con la presencia de Raúl, acompañado también por el valioso dirigente y ser humano, consagrado trabajador, compañero José Ramón Machado Ventura (Aplausos) como Segundo Secretario de la organización política de los comunistas cubanos y con la fuerza, el prestigio, la lealtad y la ejemplaridad de un ejército fundado por ellos que jamás dejará de ser el pueblo uniformado.
Conociendo el sentir popular, le afirmo a esta Asamblea, órgano supremo del poder del Estado, que el compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz como Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, encabezará las decisiones de mayor trascendencia para el presente y el futuro de la nación (Aplausos prolongados).
Vivimos en una coyuntura mundial caracterizada por crecientes amenazas a la paz y la seguridad, guerras de intervención, peligros para la sobrevivencia de la especie humana y un orden económico internacional injusto y excluyente.
En tal contexto, ratifico que la política exterior cubana se mantendrá inalterable y reiteramos que nadie logrará el propósito de debilitar a la Revolución ni doblegar al pueblo cubano, porque Cuba no hace concesiones contra su soberanía e independencia, no negociará principios ni aceptará condicionamientos. Jamás cederemos ante presión o amenaza; los cambios que sean necesarios, los seguirá decidiendo soberanamente el pueblo cubano.
Consciente estoy de que la tarea que se nos encarga entraña una enorme responsabilidad ante el pueblo, por eso reclamo el apoyo de todos los que ocupan responsabilidades de dirección a los diferentes niveles y en las diversas instituciones de la Revolución, pero más que todo, confío en el apoyo decisivo del pueblo cubano, sin el cual es imposible avanzar con éxito en nuestra sociedad y en medio de amenazas y desafíos, que nunca serán pocos para un país empeñado en hacer Revolución.
Tendremos que ejercer una dirección y conducción cada vez más colectiva, como siempre en permanente vínculo con la población y facilitando la participación del pueblo en las tareas revolucionarias y en la toma de decisiones a través de procesos ampliamente democráticos que ya son parte inseparable de la política nacional.
No vengo a prometer nada, como jamás lo hizo la Revolución en todos estos años. Vengo a entregar el compromiso de trabajar y exigir por el cumplimiento del programa que nos hemos dado como gobierno y como pueblo en los Lineamientos de la política del Partido y la Revolución, a corto, mediano y largo plazos. Solo el trabajo intenso, abnegado y eficiente de cada día dará paso a resultados y realizaciones concretas que constituirán nuevas victorias de la patria y el socialismo, sin abandonar jamás la disposición combativa de nuestras invictas Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Así será como enfrentaremos las amenazas del poderoso vecino imperialista. Aquí no hay espacio para una transición que desconozca o destruya el legado de tantos años de lucha. En Cuba, por decisión del pueblo, solo cabe darle continuidad a la obra, unidas las generaciones nacidas y educadas en la Revolución y la generación fundadora, sin ceder ante las presiones, sin miedo y sin retrocesos, defendiendo nuestras verdades y razones, sin renunciar a la soberanía e independencia, a los programas de desarrollo y a nuestros sueños.
Siempre estaremos dispuestos a dialogar y a cooperar con quienes a su vez lo estén desde el respeto y el trato entre iguales.
En esta Legislatura no habrá espacio para los que aspiran a una restauración capitalista; esta Legislatura defenderá a la Revolución y continuará el perfeccionamiento del socialismo.
Para enfrentar las dificultades que vivimos en el plano interno es oportuno enfatizar que las prioridades están definidas en los documentos aprobados en el 7mo. Congreso del Partido, respaldados por el Parlamento, después de ser sometidos a un amplio proceso de consulta popular. En ellos se reconoce que la labor político ideológica, la lucha por la paz, la unidad y la firmeza ideológica, vinculada íntimamente con el desarrollo de la economía nacional, asegurando la participación consciente, activa y comprometida de la mayoría de la población en el proceso de actualización del modelo económico y social, es la misión fundamental. Nos corresponde sencillamente hacerla cumplir y llevarla adelante.
Atentos a esas prioridades, nos toca perfeccionar su implementación, corregir errores, sacar experiencias, evitar improvisaciones, superficialidades y demoras e incumplimientos que irritan a la población y siembran pesimismo y desaliento, alejándonos de nuestras metas en el tiempo.
En todos los organismos, organizaciones e instituciones debemos actuar en defensa permanente de la unidad, la disciplina, el análisis integral y la exigencia para lograr que las enormes potencialidades y posibilidades presentes en nuestra sociedad sustenten y se expresen en resultados concretos de crecimiento, desarrollo y prosperidad.
A nombre de las compañeras y compañeros elegidos en la dirección de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, les expresamos con sentida responsabilidad que no fallaremos jamás a la confianza depositada en nosotros.
Y a los que por ignorancia o mala fe dudan del compromiso de las generaciones que hoy asumimos nuevas responsabilidades en el Estado cubano, tenemos el deber de decirles con claridad que la Revolución sigue y seguirá viva, con sentido del momento histórico, cambiando todo lo que deba ser cambiado; emancipándonos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; desafiando poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; defendiendo los valores en los que creemos al precio de cualquier sacrificio; con modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo, luchando con audacia, inteligencia y realismo. Comprometidos con no mentir jamás ni violar principios éticos y con la profunda convicción, que nos transmitió Fidel con su concepto de Revolución, de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y de las ideas. Ni por un segundo olvidamos que la Revolución es unidad, independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.
Continúa la Revolución su curso sin una sola ausencia, porque hasta nuestros muertos nos acompañarán en las horas cruciales, como jamás dejaron de estar Céspedes, Agramonte, Maceo, Gómez, Martí, entre otros tantos, en las más duras batallas.
Acomodarnos en la gloria que nos precede para vivir a su sombra, sería traicionarla. Los miembros de este Parlamento hemos nacido, crecido y aprendido con los fundadores de la Revolución que todo lo que el ser humano sueña es posible lograrlo, incluso donde la razón parece adversa. «No hacen falta alas para hacer un sueño. Basta con las manos, basta con el pecho, basta con las piernas y con el empeño», diría el poeta.
Valga la cita para recordar que el esfuerzo y el sacrificio de los revolucionarios cubanos siempre han estado abrazados por la poesía y el canto, el arte y la crítica. Somos una Revolución que puede presumir de haber sido contada y cantada, desde sus orígenes, con el talento y la originalidad de sus artistas y creadores, intérpretes genuinos de la sabia popular y también de las insatisfacciones y esperanzas del alma cubana.
Y así seguirá siendo. Intelectuales, artistas, periodistas, creadores, nos acompañarán siempre en el empeño de que este archipiélago que la Revolución puso en el mapa político del mundo siga siendo reconocido también por su singular modo de pelear cantando, bailando, riendo y venciendo. Somos Cuba, que es decir resistencia, alegría, creatividad, solidaridad y vida.
Ningún país ha resistido por tantos años sin rendirse el asedio económico, comercial, militar, político y mediático que ha enfrentado Cuba. Pero no hay milagro en la proeza. Hay, en primer lugar una Revolución auténtica, que emergió de las entrañas del pueblo, un liderazgo consecuente que jamás se puso por encima de ese pueblo, sino al frente en las horas de mayor peligro y riesgo y un ejército nacido en medio del monte con y para los pobres de la tierra, cuyo valor y pericia trascienden nuestras fronteras y ha lucido tan bravo en la guerra como creativo en la paz. Es decir, necesidad, originalidad, imaginación, coraje, o creación heroica, según Mariátegui.
«Crear es la palabra de pase de esta generación», escribió Martí y la generación de Fidel la hizo suya, como nos corresponde hacerla nuestra a quienes tenemos la responsabilidad de enaltecer su legado. Afuera hay un mundo que nos mira con más interrogantes que certezas. Por demasiado tiempo y de las peores maneras ha recibido el mensaje equivocado de que la Revolución termina con sus guerrilleros.
En la era de las comunicaciones nuestros adversarios han sido hábiles para mentir, tergiversar y silenciar la obra revolucionaria. Y ni aun así han podido destruirla. Nos corresponde ser más creativos en la difusión de nuestras verdades. En tiempos en que las tribunas no son solo las abiertas y multitudinarias que en otra época fueron el altavoz de la Revolución, debemos aprender a emplear más y mejor las posibilidades de la tecnología para inundar de verdades los infinitos espacios del planeta internet donde hoy reina la mentira.
Digámoslo con todas sus letras: la Revolución Cubana sigue de verde olivo, dispuesta a todos los combates.
El primero, para vencer nuestras propias indisciplinas, errores e imperfecciones. Y al mismo tiempo para avanzar, «sin prisa, pero sin pausa», sabia advertencia del compañero Raúl, hacia el horizonte, hacia la prosperidad que nos debemos y que tendremos que conquistar más temprano que tarde, en medio de las turbulencias de un mundo minado por la incertidumbre, la injusticia, la violencia de los poderosos y el desprecio a las naciones pequeñas y a las empobrecidas mayorías.
Compañeras y compañeros:
Un día como hoy, simbólico, pleno de emociones y significados, en el que hemos compartido compromisos y convicciones, pensemos en Fidel, en sus ideas, en su imponente, fecundo e imprescindible legado, como una manera de alimentar ese genuino sentimiento de perpetuar por siempre su presencia entre nosotros.
Que cada fibra de nuestra estirpe revolucionaria vibre cuando proclamamos: ¡Yo soy Fidel!
Y juremos defender hasta el último aliento: «esta Revolución socialista y democrática de los humildes, por los humildes y para los humildes», que la generación histórica nos ganó de pie en las arenas de Playa Girón hace 57 años y nos entrega invicta ahora, confiados en que sabremos honrarla llevándola tan lejos y colocándola tan alto como ellos lo hicieron, lo hacen y lo harán todavía (Aplausos).
Imprescindible es exclamar hoy:
¡Patria o muerte!
¡Socialismo o muerte!
¡Venceremos! (Aplausos).

Fuente: La Pupila insomne