miércoles, 4 de agosto de 2010

Antiterrorista cubano abandona celda de castigo tras intensa campaña internacional

TeleSURtv/4.08.2010.-Las autoridades de Estados Unidos (EE.UU.) ordenaron el fin de los días de aislamiento a los que fue sometido Gerardo Hernández, uno de los cinco luchadores antiterroristas cubanos detenidos en ese país norteamericano desde 1998. La acción de Washington se produjo tras una intensa campaña que denunció a la reclusión del prisionero en la celda de castigo, como una forma de obstruir la justicia para que no pudiera verse con sus abogados.
Gerardo Hernández, uno de los cinco luchadores antiterroristas cubanos detenidos en Estados Unidos desde 1998, abandonó la celda de castigo en la que se encontraba, incluso bajo padecimientos de salud, luego de una intensa campaña internacional que denunció la crueldad a la que era sometido mientras permaneció en ese lugar conocido como "El hueco" de la cárcel Victorville, California (costa suroeste).

"Estamos hablando del martes 13 de agosto. Esta mañana al final de la mañana Gerardo llamó por teléfono a su esposa Adriana y confirmó que lo habían devuelto ya al lugar donde estaba cuando lo llevaron para el hueco", informó este martes el presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento) de Cuba, Ricardo Alarcón, en declaraciones durante el Programa Mesa Redonda Internacional transmitido por teleSUR.

"Desde ayer, desde el lunes en al tarde, lo sacaron del hueco y lo llevaron para este lugar, de manera que se ha logrado por lo menos poner fin a esta situación gravísima que era el haberlo encerrado, estuvo durante varios días, en condiciones que sin exageración alguna equivalen a tortura física", declaró el funcionario cubano.

Mientras Gerardo Hernández permaneció en la celda de castigo padeció "temperaturas realmente bárbaras, entre los 37,5 y los 40,5 grados centígrados, el agua salía hirviendo, el agua que tendría que tomar o para asearse", detalló Alarcón.

El presidente del Parlamento cubano aseguró que con el fin del aislamiento al que fue sometido el antiterrorista cubano, se logró no una "victoria, sino poner fin a una atrocidad". Gerardo Hernández está recluído en la cárcel de Victorville, "una prisión de máxima seguridad que está instalada en el desierto de California (costa suroeste)". La salida del prisionero, del hueco, "finalmente se consiguió por la insistencia y por las gestiones que se hicieron de todo tipo y por la solidaridad internacional sobre todo, y la solidaridad, hay que decirlo, de los propios presos". "Si Gerardo no sale, yo me imagino que en Victorville hubiera habido unos cuantos disturbios", consideró.

Desde distintas partes del mundo se llevó a cabo una campaña, encabezada por el Parlamento cubano, para conseguir el fin de las torturas contra Gerardo Hernández. La salida del prisionero de la celda de castigo se logró después de que activistas humanitarios que repudiaron la crueldad, enviaron miles de correos electrónicos a la Oficina de Prisiones, según describió un comunicado de prensa del Comité Nacional para la Liberación de los Cinco en EE.UU. Leonard Weinglass, uno de los abogados que se reunió con Gerardo Hernández, dio detalles de su estado de salud. "Gerardo está de muy buen humor pero en realidad está sufriendo. En un clima de más de 100 grados, el aire estaba tan sofocante que Gerardo estaba tumbado en el suelo inhalando el aire que corría por debajo de la puerta", informó Weinglass. "No podía tomar su medicamento para la presión arterial como le recetó el médico debido al intenso calor. No podía usar la ducha porque era agua hirviendo. La ropa de cama que le dieron estaba sucia, y tuvo lavarlos en el lavabo", denunció Weinglass. El abogado informó que la defensa envió una carta de cinco páginas a la prisión que contiene todas las violaciones que cometieron al ponerlo en aislamiento. Por su parte, el presidente del Parlamento de Cuba, Ricardo Alarcón, denunció en reiteradas ocasiones que a Hernández, sin haber sido indisciplinado, lo mantenían en la celda de castigo, muy pequeña, sin ventilación, en donde sólo había un diminuto orificio en lo alto de la pared del lugar. El Gobierno cubano insistió en que el mantener al prisionero en las condiciones descritas, dentro del centro de reclusión de Victorville, era una manera de obstruir la justicia. "A lo largo del prolongado proceso contra los Cinco las autoridades federales han empleado procedimientos semejantes para impedir su defensa y obstruir la justicia", sostuvo una declaración del Parlamento cubano, emitida el pasado domingo. Gerardo Hernández fue trasladado a la celda de castigo después de que sus abogados presentaron una demanda de habeas corpus. "En vísperas de cada decisión importante nuestros compañeros fueron aislados en el "hueco" para hacer imposible toda comunicación con sus abogados defensores. La historia se repite ahora cuando Gerardo", señaló la declaración. Desde el 12 de septiembre de 1998, Fernando González, Antonio Guerrero, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y René González están privados de su libertad en Estados Unidos (EE.UU.) acusados de informar a su país sobre acciones terroristas preparadas en la ciudad de Florida (norte de EE.UU), contra La Habana.


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