lunes, 18 de octubre de 2010

¿INDEPENDENCIA?

Hace poco, unos cuantos días, celebramos el 42º aniversario de la independencia (12 octubre 1968 a 12 octubre 2010). Este artículo lleva escrito unas semanas, pero hemos aguantado hasta hoy para publicarlo; entre otras razones, porque hemos renunciado a aguar la fiesta a nuestros amados compatriotas. Ha sido un pequeño sacrificio.
Cuentan que una vez los ratones se reunieron para estudiar cómo neutralizar la amenaza del gato. Después de varias intervenciones, llegaron a la acertada conclusión de que con un cascabel en el cuello del gato, estarían avisados de sus movimientos y, en consecuencia, a salvo. No tardó en cundir la euforia; se descorcharon champanes, etc., hasta que un ratón más sereno y consciente lanzó la pregunta del millón: ¿quién le colocará el cascabel al gato?
Siempre que celebramos esta fiesta, se nos viene a la memoria este relato. Y nos preguntamos: ¿qué independencia? Reconocemos que al plantear esta cuestión, nos convertimos en aguafiestas. Y es que si aquel ratón no hubiera hecho aquella pregunta, éstos se hubieran sentido a salvo con la sola certeza de que un cascabel en el cuello del gato los alertaría; lo cual hubiera sido una letal equivocación, porque en realidad el gato seguiría cazándolos a su antojo. Gracias a la observación de aquel ratón, al menos, salieron de la reunión conscientes de que el gato continuaría siendo una amenaza sin remedio.
El tema de la independencia es para nosotros, africanos en general, y guineoecuatorianos en particular, algo parecido. Hemos de adelantar que no conocimos la época colonial. Y la información que albergamos de esta etapa de nuestra historia tampoco es muy minuciosa. A pesar de estos precedentes, nos sentimos con autoridad suficiente para examinar nuestra situación actual, cotejarla con los datos que tenemos de cuando nuestra tierra, incluido todo lo que contenía (personas, animales, vegetación, minerales, etc.) pertenecía a España, y en las últimas décadas de aquella época, al Generalísimo Francisco Franco; comparar y concluir que, por lo menos, se ha de poner en tela de juicio que seamos independientes.
Cuando hablamos en términos de estados o naciones o países, se ha de comprender la independencia como el conjunto de circunstancias que permite al estado en cuestión controlar su propia existencia o conducir su propio destino. Y con estado, nos referimos a su gente, a su población, a sus ciudadanos. Desde esta perspectiva vamos a tomarle el pulso a nuestro país.
En la actualidad, Guinea Ecuatorial produce petróleo, gas natural, madera, café, cacao, agua mineral, pasta de cacahuete, envasa cemento, envasa vino, envasa cerveza, envasa refrescos y, me parece que no hay nada más que resaltar.
El petróleo se exporta en su totalidad, pues, no existe ni migaja de refinería, y no nos consta tampoco la existencia de un proyecto de construcción de una refinería a corto o medio plazo; lo cual supone que dependemos totalmente del exterior para el abastecimiento de gasolina, gasoil, queroseno y demás derivados del petróleo.
En Malabo funciona una planta de gas licuado, sin embargo, el abastecimiento de gas para las cocinas de nuestras casas en la Región Continental se sigue haciendo profusamente con unas bombonas que ponen Petro Gabon. Y son frecuentes las semanas en que dicho producto escasea; entonces, las colas en los almacenes de abastecimiento se suelen convertir en la emulación de un campo de batalla.
A día de hoy, la madera se sigue exportando en troncos; si bien, contamos ya con unas cuantas carpinterías donde al menos se puede aserrar la madera; aunque de tratamiento industrial de la madera todavía no se puede hablar.
El café y el cacao se siguen produciendo, pero cada vez menos toneladas y se exportan todas; sin ningún tipo de valor añadido.
El agua mineral sí que se produce y se consume aquí, hasta se exporta; aunque los envases, las tapaderas y las etiquetas se importan de algún sitio.
Desde hace unos meses o años, se tiene inauguradas unas fábricas de pasta de cacahuete y de harina. Insistimos en lo de inauguradas (y filmadas en un documental) porque mirando en los mercados y supermercados de Bata y Malabo nunca hemos visto ni un solo bote de esta pasta de cacahuete ni un solo saco de esta harina. Y recordamos que en Malabo la escasez de harina, registrada en varias ocasiones, ha llegado a centrar los telediarios y tertulias de la RTVGE y ocupado páginas de las revistas nacionales. En todo caso, los envases y las tapaderas también se traen de algún otro país; eso sí: la materia prima: cacahuete y tubérculos de yuca son de producción nacional.
Aquí se habla de fábrica de cerveza, fábrica de vino y fábrica de cemento. Nosotros consideramos más apropiado llamarlas envasadoras. Porque en realidad aquí lo que se hace es mezclar los componentes y envasar; desde luego, con envases y tapaderas traídos de fuera. Otra razón por la que nos resistimos a tomarlas como fábricas es que ni si quiera llegan a abastecer a la ciudad de Bata (unos 300 000 habitantes, siendo generosos) y además, sufren muchas interrupciones en su funcionamiento: falta de tapaderas, falta de botellas, falta de klinquer, cortes de luz, etc.
Otros aspectos en el plano económico son el comercio y las empresas. Si tuviéramos datos exactos (por parte del ministerio implicado), con toda seguridad, éstos serían demoledores. Con facilidad, el comercio en manos extranjeras superaría el 90%. Y estamos hablando de supermercados, ferreterías, tiendas tipo todo a cien, tiendas de ropa y calzado, etc. En el sector de la hostelería, el porcentaje en manos extranjeras podría superar el 75%: hoteles, restaurantes, etc. El único comercio dominado casi al 100% por los nacionales es el de las mujeres que revenden en el mercado; se trata de ropa usada (asamse) y artículos de primera necesidad: verduras, hortalizas, yuca, aceite, carne de bosque, pescado fresco etc. donde pueden ir manejando en torno a 50 000 FCFA al día (76 €/día) .
En cuanto a las empresas, tres cuartas partes de lo mismo. Todas las grandes compañías en el sector de la construcción y del petróleo (a falta de industria son los únicos que funcionan) son extranjeras. A todo ello, hay que añadirle un hecho de especial relevancia, y es que aquí las grandes y medianas corporaciones tanto nacionales como extranjeras, las gestionan extranjeros. Es decir, aquí los que toman decisiones importantes (nosotros opinamos que la economía es lo más importante) son todos o casi todos extranjeros. Y también las decisiones técnicas las toman extranjeros. Nos referimos por ejemplo a que todas las obras que se están haciendo ahora (obras nacionales de cara al “Horizonte 2020”, la Cumbre de la Unión Africana de 2011 o la Copa de África de naciones de 2012) las proyectan extranjeros y se ejecutan con extranjeros como directores de obra, jefes de obra, controladores de calidad, directores financieros, contables, encargados de obra, jefes de electricistas, jefes de fontaneros, jefes de albañiles, etc.
Si uno se acerca a cualquier empresa grande de aquí se encuentra con que las oficinas están ocupadas por expatriados; el único puesto que suelen reservar a los nacionales es el de Jefe Personal (que tampoco pinta mucho). A veces, uno se encuentra con algún guineoecuatoriano profesional (muchos con carreras universitarias) en una oficina; pero como la empresa está gestionada impunemente por expatriados, no les suelen dejar intervenir en la toma de decisiones del sector en el que están especializados.
Paseando por las oficinas de las empresas, hoteles, clínicas, que operan en Guinea Ecuatorial, uno puede pensar que se encuentra en USA, Líbano, Serbia, Italia, Marruecos, Egipto, Israel, España, India, Portugal, Francia, Corea del Sur, China, Colombia, Brazil, Filipinas, …, según la procedencia de la empresa o en quienes el guineoecuatoriano en cuestión ha confiado la gestión de su negocio. Y todos ellos trabajan olímpicamente en la lengua de su procedencia. Por eso, aquí en Guinea Ecuatorial, ya que no hay muchas empresas españolas, el nacional se ve forzado a adaptarse a la lengua de los expatriados.
En resumen, hace unos días, celebramos la independencia. Mientras la situación sigue siendo la siguiente: los trabajos prestigiosos (proyectos, dirección de obras, control de obras, auditorías, contabilidad, gestión financiera etc.) los realizan extranjeros, la gestión de las empresas (negociación de contratos, definición de políticas de empresa, firma para pagos, etc.) la realizan extranjeros, la inmensa mayoría de los nacionales (puede que se supere el 95% de los asalariados) tiene como jefe a un extranjero, los extranjeros ganan muuuuuuuuuuuuuucho más dinero que los nacionales. Y, por otra parte, prácticamente todo lo que consumimos proviene del extranjero, excepto yuca, agua y algunas cosillas más.
Con este panorama, nos parece urgente que nos hagamos la pregunta ¿independencia? Porque la realidad es que aún no somos independientes: los que vienen de fuera siguen dándonos órdenes en nuestra propia tierra y siguen viviendo mejor que nosotros en nuestra propia tierra. Lo que nos cuentan nuestros abuelos de la colonia no dista mucho de la situación actual; lo único que varía es que antaño igual nos daban latigazos, violaban a las mujeres o cargábamos el mbomyo, mientras que ahora rendimos pleitesía “con nuestra propia voluntad”; pero tanto en un caso como en otro, la realidad es que estamos humillados en nuestra tierra, servimos a los extranjeros y éstos nos chulean y se llevan a sus países el dinero que debería de quedarse aquí y dignificar la vida de la gente de aquí.
Porque la independencia se mide por el control (económico, energético, comercial, técnico y tecnológico, sobre todo) y aquí los guineoecuatorianos no controlamos nada de eso; por lo que huelga meter el dedo en la llaga y exhortarnos a trabajar con la idea de que hemos de luchar por nuestra independencia; lo cual supone: más confianza en nosotros y entre nosotros mismos, más mentalidad emprendedora, más mentalidad de dirección y responsabilidad, más formación, más profesionalidad, más investigación, más trabajo y esfuerzo, etc. y menos espíritu de sumisión, menos dejadez, menos negligencia, menos dejar la iniciativa a otros… Porque sólo eso nos dará la verdadera independencia.

Eyi Nguema Mengue

2 comentarios:

  1. Soy Nze Nfumu y te debo felicitar por la crudeza y, sobre todo, objetividad de tu artículo;los que lo lean con el mismo espíritu de objetividad, verán que no tratas de ofender ni cuestioonar a nadie sino hacer ver una realidad que, a la larga, nos hará mucho daño. Somos muy poco emprendedores y nos contentamos con lo facil, mientras, como dices,los extranjeros hacen su agosto ( permitido también por nosotros). Una pequeña precisión: la Refinería de petroleo se va a construir pronto en Mbini; también se ha prohibido la exportación de madera en rollo; lo cual no deja tu preocupación sin sentido, pues siempre estarán ahí los expatriados.
    El cascababel lo debemos poner nosotros mismos, desde el gobiernio hasta el ciudadano simple, comprender que si no controlamos nosotros mismos lo que acontece en el pais, NO NOS AUTOGOBERNAMOS, luego nuestra Independencia siempre sería nominal, pues se sabe que no exuste una verdadera independencia si no es acompañada por la independencia económica, si dependemos economicamente de extranjeros, nom controlamos el País; lo mismo ocurre con la dependencioa tecnológica. Es cierto que la tecnología procede del occidente desarrollado, pero nuestro esfuerzo por asimilarla y controlarla hará que no dejemos su manejo exclusivo a los extranjeros, como está ocurriendo ahora
    Mayor implicación del Gobierno en el fomento de la intervención del guineoecuatoriano ( me gusta esta forma del gentilicio porque es el que también empleo) en todo lo que concierne al proceso de desarrollo del País, pero también una mayor voluntad del ciudadano por ser útil y asumir responsabilidades. Es lógicoi qwue el que hayan extranjeros en los primeros momentos, para guiarnos en el manejo y control de ciertos elementos que acompañan el desarrollo industrial y económico, pero nuestra voluntad mancomunada debe ser la de luchar por que, en el plazo más breve posible, podamos asimilar lo necesario para asumir el control.
    Un saludo

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  2. Estimado señor Nze Nfumu:

    Me siento muy halagado de que tenga esa opinión de mi reflexión. También le agradezco la precisión de que ya existe proyecto de construcción de refinería en Mbini, y que ya se ha prohibido la exportación de madera en troncos.

    Algunos amigos habían opinado que este artículo podría disgustar a determinadas personas. Su opinión demuestra que la suya era desmesurada.

    Me alegra mucho que coincidamos en el gentilicio de guineoecuatoriano y, aún más que compartamos la idea de que necesitamos y debemos conquistar nuestra independecia en el plano económico, tecnológico, científico, empresarial, etc. Pongámonos a trabajar en ello!

    Cordiales saludos.

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