lunes, 27 de diciembre de 2010

Carlos Andrés Pérez, Una huella política muy costosa al país

27/12/10.-La muerte de Carlos Andrés Pérez causa diferentes reacciones en los venezolanos y obliga a un recuento de su paso por la historia política del país. Consultamos varias opiniones que aquí se presentan.
Para Alberto Sira, trabajador social, hay dos etapas de CAP: una la de 1973, en la que más que traer el “‘ta barato” introduce la corrupción y el autoritarismo. En el 88 crea una esperanza que es traicionada en el 89 y,–sostiene Sira– desde ese momento comienza el fin de la cuarta república.
De las dos etapas recuerda violación de derechos humanos. “Y cosas positivas hay muy pocas, por no decir ninguna”.
Por su parte, el profesor Rubén Guevara opina que desde el punto de vista de la educación, la época de CAP dejó una tendencia a la corrupción, en la que aún no se ha podido avanzar para dar pasos firmes en la creación de un hombre nuevo para la construcción de un nuevo país.
“LA GRAN VENEZUELA”
Agustín Prieto, trabajador y luchador social, considera que la revisión de los hechos de su primer gobierno forma parte de lo primero que hay que hacer. De la frase “La Gran Venezuela” florece la antesala para la entrega de los recursos nacionales a las transnacionales, nace la corrupción y el clientelismo político. Su segundo gobierno marcó como ningún otro “las desigualdades sociales” que terminaron en El Caracazo que dejó heridas muy profundas en la vida nacional. A Pérez le pasó lo mismo que a Páez: fue a morir en Estados Unidos.
En su tiempo de estudiante Prieto militó en Ruptura, vivió y le tocó parte de la represión. “En esa época las posiciones revolucionarias, estando al lado de nuestro pueblo, eran perseguidas. Las persecuciones eran el pan nuestro de cada día (…) Todos los que olíamos a revolucionarios éramos considerados como delincuentes”.
Para Adrián Padilla, profesor de la Universidad Simón Rodríguez, CAP representa un cuadro que nace de la social democracia y que termina siendo una fuerza de apoyo a la hegemonía de los Estados Unidos en América Latina.
“La bonanza económica de los 70 era imaginaria, en realidad muy pocos se beneficiaron de eso”. El profesor opina que no hay que olvidar los desalojos de Parque Central y la creación de lo que hoy se conoce como La Pedrera, zona afectada por las lluvias, que data de la época de CAP.
Sus gobiernos siempre mantuvieron una postura marcadamente antipopular y poco favorecedora a los sectores más deprimidos, dijo.
REPRESIÓN Y DESAPARECIDOS
Ana Victoria Cedeño, educadora, relata que “sobrevivimos a su represión”. Ambos períodos de CAP estuvieron marcados por procesos de amedrentamiento. “Su manera de obstaculizar por cualquier vía las luchas en todos los campos progresistas dejó una huella”.
En el marco de la educación, en el cual se ha desarrollado Cedeño, indica que la gestión de CAP mantuvo una política de “desgaste en el proceso de formación al docente, convirtiéndolo en presa fácil, domesticado, reproduciendo un modelo de sociedad que imponía el clientelismo”.
Como ministro del interior practicó una política de persecuciones, desapariciones y muerte. “Nefasto para esta patria”. Cedeño lamenta la muerte de un ser humano, cree como revolucionaria en el amor al prójimo, pero desde lo que representa para la patria fue nefasto, hasta sus últimos momentos estuvo desde los Estados Unidos conspirando contra el pueblo.
Ángel Carta, en una época miembro de la Juventud Comunista, relata que el “paso de CAP por la vida política del país esta signada por un número considerable de muertos y no sólo hablando de El Caracazo, donde se produjeron más de tres mil muertes”.
“Fue el ejecutante de la política de Betancourt de dispare primero y averigüe después”. Carta recuerda cómo CAP es “responsable de la llegada a Venezuela de Luis Posada Carriles y el grupo de torturadores anticubanos”. Rememoró a Ligia Gouvernet, Enrique leal, Omar Ramones, Rudas Mesones, algunos de los muertos de la política represiva.
Otro aporte lo hace Antonio Molina, hoy abogado, quien dice que “es innegable su participación y paso por la vida política en el país, no terminó su segundo período por enjuiciamiento. Sus dos períodos significaron puntos negativos en la vida nacional. En su primera gestión prácticamente instaló las bases de la economía de mercado y la entrega de los recursos del país al capital foráneo, lo cual afianzó en el segundo mandato con sus medidas de FMI”.
Agregó que el paso de CAP en la época de Betancourt fue gris, representada por la persecución y los asesinatos a muchos venezolanos. Las desapariciones forzosas comenzaron con la gestión de Pérez como ministro de Relaciones Interiores, a fin de deshacerse de los enemigos políticos como “los hermanos Pasquier, Alejandro Perero, Trino Barrios, Ligia Gouvernet y muchos compatriotas. El tiraje completo de un periódico no alcanzaría para la lista de muertos y desaparecidos que dejó como ministro de Interior”.
Ya como presidente, “no podemos olvidar las muertes de Tito Gonzáles Heredía y Jorge Rodríguez. Molina fue testigo de asesinatos en su época como dirigente estudiantil en manos de los cuerpos de seguridad de CAP. Agregó que “en 1989 se convirtió en uno de los gobernantes más represivos que ha tenido la nación”.
Concluye diciendo que no le alegra su muerte pero es innegable que cierra un capítulo de la política gris en Venezuela, aunque no recibió un castigo por los muertos que dejó. “No se puede pasar por alto lo sucedido en El Caracazo, cuando sin justificación ordenó una matanza colectiva. Todos esos crímenes quedaron impunes al refugiarse en Estados Unidos, todavía siguen abiertos los expedientes de El Caracazo”.
Oscar Carvallo, activista político, no quiso fijar una postura como víctima de ese sistema que representó CAP, pero recuerda cómo sus políticas estuvieron signadas por la persecución, encarcelación y muerte de ciudadanos.
Reconoce en CAP el líder más emblemático del pacto de Punto Fijo. Carvallo piensa que los dos períodos de gobierno fueron “oscuros y nefastos para el país pues Carlos Andrés traicionó los principios de la democracia al ponerse del lado del imperio norteamericano y olvidarse de su país”.
En su etapa estudiantil, Carvallo fue detenido y preso por participar en procesos que buscaban un cambio y allí fue testigo de muchas violaciones a los derechos humanos.
Concluye apoyando la postura del presidente Chávez de aceptar el traslado de los restos de CAP a Venezuela.

Perlas de CAP
> En 1960, siendo Ministro de Relaciones Interiores y jefe directo de la Digepol del gobierno de Rómulo Betancourt, asume el enérgico enfrentamiento contra los alzamientos guerrilleros. Este período está marcado por la represión, la tortura y las desapariciones forzosas.
> En 1975, lejos de otorgar la soberanía de los hidrocarburos a través del decreto de nacionalización, CAP permitió mayor presencia del capital transnacional en las fases más rentables del negocio petrolero. Durante su primer mandato creó Corpomercadeo, red de distribución de alimentos básicos que terminó con severos problemas de corrupción.
> En 1977 Manuel Molina Gásperi, director de la PTJ de CAP, creó el denominado Grupo Gato para apoyar en casos de secuestros de personas y aeronaves, pero sólo tuvo una actuación pública: el rescate de la avioneta de Renny Ottolina. Luego, cuando algunos de sus integrantes se vieron supuestamente incursos en el asesinato del abogado Ramón Carmona. El Grupo Gato fue disuelto tan calladamente como empezó.
> En 1978 surge el escándalo por la compra a través de la Corporación Venezolana de Fomento (CVF) del buque frigorífico Sierra Nevada, a cambio de cinco muelles flotantes, pero que prometía un botín mil millonario para CAP y Marcel Granier, pues el presidente de la CVF era Jhonny Phelps, suegro de Granier.
> El 16 de febrero de 1989 fue la presentación del paquete neoliberal producto del consenso de Washington. Como consecuencia de su aplicación se generó el estallido social conocido como El Caracazo. Para controlarlo se activó una estrategia que se conoció como “Plan Ávila”. Aún se desconoce el número de muertos y desaparecidos producto de la represión policial.
> Las rebeliones militares del 4 de febrero y del 27 de noviembre de 1992 afectaron aún más la ya desacreditada imagen de CAP.
> En marzo de 1993 el fiscal general de la República, Ramón Escobar Salom, introdujo una solicitud de antejuicio de mérito en su contra por los delitos de “peculado doloso” y “malversación” de Bs 250 millones de la partida secreta, de cuyo manejo era responsable. Durante el proceso se reveló que dicho dinero había sido utilizado para ayuda internacional a la presidente Violeta Chamorro en Nicaragua. Tras ser destituido, fue trasladado al retén judicial de El Junquito, cumpliendo arresto domiciliario sólo dos años. OFR

1 comentario:

  1. La informaciòn es ambigua. Carece de una investigaciòn seria. Parte de la informaciòn no tiene fuentes. Los nombres fàcilmente pueden ser falsos.

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