sábado, 31 de diciembre de 2011

Fidel y la horda de cobardes

CUBAINFORMACION.- En estos días los “valientes guerreros” de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y los mercenarios de la cloaca de Miami con sus sucursales en Madrid (encabezado por el terrorista Montaner) y en República Checa (con Václav Havel) amanecieron turulatos y atragantados con sus propios excrementos. La noticia salió del Reino Unido y fue divulgada al mundo entero: el líder histórico de la revolución cubana Fidel Castro ingresó al libro de los récords Guinness por ser “la persona a la que más veces se ha intentado asesinar”.

Aunque ellos por ser actores comprometidos en los hechos debieran ser los primeros en acreditar la noticia, “no pueden creerlo”, ¡pensaban que no se sabría sus fechorías! No ha sido el gobierno cubano quien ha informado esos acontecimientos (pues cuando Cuba lo ha hecho, entonces ha sido acusada de hacer publicidad revolucionaria), ha sido la organización Guinness World Records -para nada simpatizante con la revolución cubana-, la que ha afirmado que al Comandante Fidel Castro han intentado asesinarlo 638 veces.

La noticia emitida por Guinness World Records no específica mayores detalles sobre los autores de esos intentos. Otros medios de información se encargaron de señalar -especialmente los diarios cubanos- quiénes fueron esos facinerosos y cuáles los métodos que planearon. Al respecto, desde hace buen tiempo, se han publicado muchos libros (uno de los más significativos es del Fabián Escalante Font: Acción ejecutiva. Objetivo: Fidel Castro) y en la web también circulan videos que tratan el tema, pero como se trata de Cuba, entonces los grandes medios comerciales hacen silencio. Pregunta: ¿Qué hubiera sucedido mediáticamente si tan sólo hubiera habido un par de intentos de asesinato contra algún presidente del llamado primer mundo?
En el documental de Estela Bravo "Fidel la historia no contada", le preguntan al Comandante: “¿Cuántos atentados han habido contra usted?”, él responde: “Lo sabré cuando llegue al cielo”. Además de ser una respuesta modesta -porque Fidel no ha vivido alardeando de eso ni haciéndose la víctima-, también es una forma de decir, que han sido muchos y que su seguridad personal sólo ha podido nombrar los que llegaron a detectar.
El 2005 en el programa La noche del 10, en La Habana, Diego Armando Maradona le pregunta: “¿Cuántas atentados sufrió Comandante?”. Fidel responde: “Ninguno, porque no llegaron a disparar. Según los órganos de inteligencia fueron alrededor de 600 veces…Ninguno de esos mercenarios ha muerto nunca en una acción, si ellos tuvieran la decisión de morirse, yo no estaría vivo, no estaría conversando contigo. Mi suerte es que son mercenarios. Y deseaban disfrutar de los placeres que podía darle el dinero que le pagaban. Delante de mí, con cámaras como esas, allá en Chile tuvieron una ametralladora apuntando. No se atrevieron a disparar porque no querían morir. Esa ha sido la historia real.” Como puede verse se trata de una horda de cobardes que durante cinco décadas actuaron ilegalmente por dinero, apoyados y protegidos por las autoridades norteamericanas.
Pero la integridad física de Fidel en todo este tiempo también habla muy bien del profesionalismo de la Seguridad del Estado cubano y especialmente de su guardia personal. Una vez Fidel dijo “En cuanto a la seguridad de nuestra delegación, no albergamos preocupación alguna; está advertida, posee experiencia y es veterana en la lucha contra emboscadas, planes traicioneros y otras agresiones del imperio y sus aliados.” Suelen narrarse anécdotas de los riesgos a los que Fidel se ha expuesto a lo largo de medio siglo, por el estilo de liderazgo sui géneris que ha ejercido, mezclándose entre la gente -dentro y fuera de Cuba-, rompiendo los protocolos y poniendo en apuros a su guardia personal. Al respecto puede verse el libro de Luis Báez Fidel por el mundo.
¿Por qué tanto interés del imperio en asesinar al líder revolucionario? A Fidel y a Cuba el imperio no le tolera la rebeldía, no le perdona el ejemplo internacional de independencia y soberanía, no acepta que sea un paradigma de la solidaridad de los pueblos, de resistencia y lucha por un mundo más justo, más libre y más humano. El presidente dominicano Leonel Fernández definió a Fidel en 1998 como “Una fuerza histórica viviente, que ha servido para canalizar las aspiraciones de justicia y bienestar de millones de seres humanos, no solo de América Latina sino también de otras naciones del llamado Tercer Mundo”. Fidel y Cuba son un símbolo de la dignidad y la resistencia latinoamericana en contra del imperialismo. En 1996 en Italia después de su breve discurso en la Cumbre Mundial de la Alimentación, organizada por la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), se dijo de él: “Es un extraterrestre que defiende al planeta del hambre”.
En 1998 después de la VIII Cumbre Iberoamericana en Oporto, Portugal, estando en Extremadura, España, llegó la noticia del arresto de Pinochet (adalid del anticomunismo y aliado incondicional de los Estados Unidos), entonces un periodista se atrevió a preguntarle “¿Tiene miedo de que algún día le pudiese ocurrir los mismo que a Pinochet?”, Fidel respondió contundentemente: “¿A mí? No, porque no somos dos casos iguales…he recorrido el mundo en medio de la cacería que han organizado a lo largo de muchos años para eliminarme físicamente y no tengo temor de ir a cualquier parte. Se pueden contar por centenares los planes de atentado que contra mí han tratado de llevar a cabo y aquí estoy entre ustedes, feliz, en la mañana de hoy. Además pertenezco a la estirpe de los que difícilmente puedan ser arrestados en ninguna parte, no solo por la moral que tengo, la convicción que tengo, sino por la historia de toda mi vida, la que conozco bien, bastante bien, y no es la que han escrito nuestros enemigos. Se podría hacer una enciclopedia para marcar las diferencias”.
El hecho de que la organización Guinness World Records haya registrado en este año 2011 al Comandante Fidel Castro como la persona a la que más veces han intentado asesinar en la historia, es una manera de desenmascarar al imperio y sus brazos tenebrosos que son la CIA y los grupos terroristas conformado por batistianos cubanoamericanos; pero es también una forma de registrar el rotundo fracaso de ellos en sus propósitos de acabar con la vida de Fidel. La historia ya consigna la grandeza del Comandante y la miseria de sus enemigos.

Abner Barrera

viernes, 30 de diciembre de 2011

Voluntarios alemanes en las Brigadas Internacionales


De Alemania acudieron a España cerca de cinco mil voluntarios. En su mayoría formaron en la primera Brigada Internacional, llamada XI Brigada. Además de los cuadros políticos que al comienzo se integraron en la centuria Thaelmann y en otros grupos, en el buque Ciudad de Barcelona, que arribó a Alicante el 9 de octubre de 1936 con 650 antifascistas de diversos países, llegaron numerosos dirigentes democráticos germanos, en su mayoría militantes del PC alemán. Su participación en la lucha no sólo les ofreció la posibilidad de combatir al mismo enemigo fascista que desde la subida de Hitler al poder dominaba su patria y que sería el principal responsable de la Segunda Guerra Mundial, sino que permitió a muchos adquirir nuevos conocimientos como cuadros militares y políticos.

Parte importante de los estadistas y jefes y oficiales de las nuevas fuerzas armadas y de seguridad de la República Democrática Alemana fueron combatientes en España. Por ejemplo Kurt Hager y Paul Werner, miembros del Buró Plítico del PSUA (Partido Socialista Unificado de Alemania) de Berlín. (Kurt, que entre nosotros trabajó en la radio de las Brigadas Internacionales, tuvo a su cargo los problemas ideológicos del arte y la cultura de la República Democrática Alemana.) Heinz Hoffmann, comisario de batallón, herido en la batalla de Brunete, fué miembro del Buró Politico del PSUA y ministro de la RDA. Su batallón llevó el nombre del comisario alemán Hans Beimler, caido en el frente de la Ciudad Universitaria. Erich Mielke, ayudante del general Gómez en la base de Albacete y posteriormente ayudante de Mateo Merino, jefe de la 35 División del XV Cuerpo del Ejército, fué ministro de Seguridad de la RDA. El también dirigente del PSUA Heinrich Rau fue jefe en España, durante un periodo, de la XI Brigada Internacional. Friederich Dichel, que se batió en las filas del Batallón Thaelmann y que actuó con un grupo de guerrilleros en la retaguardia franquista, fué ministro del Interior de aquella república. El difunto coronel Hans, jefe de la 45 División del V Cuerpo de Ejército, fue el primer alto mando de las fuerzas de seguridad de la antigua Prusia Oriental (RDA). Alfred Neumann, vicepresidente del Consejo de Ministros, fue también comisario político en España. Ernest Scholl, viceministro del Exterior y embajador en Paría, mandó durante un tiempo la XIII Brigada Internacional. El ingeniero Erwin Kramer, ministro de Transportes de la RDA hasta su muerte, también combatió desde el primer momento en España.

En conclusión, los «españoles», como se les llamaba jocosamente a los brigadistas desempeñaron un papel de primera magnitud en la construcción de la RDA, donde hace algunos años todavía quedaban alrededor de ciento cincuenta.

Igual puede afirmarse respecto al arrojo antifascista de los que vivieron en la República Federal Alemana, cuyo número se elevaba hace pocos años a unos noventa y cuya personalidad mas representativa es Hoffmann, ex comisario de batallón en la XI Brigada y el los últimos años dirigente del Partido Comunista Alemán (DKP).




jueves, 29 de diciembre de 2011

WARIS DIRIE, “Flor del desierto”

“La escisión constituye un intento de conferir un rango inferior a las mujeres al señalarlas con esta marca que las disminuye y que es un recordatorio constante de que sólo son mujeres, inferiores a los hombres, de que ni siquiera tienen ningún derecho sobre su propio cuerpo ni a realizarse física o espiritualmente..”
(Tomás Sankara, presidente de Burkina Faso 1983-87)

 Waris Dirie  nunca se hubiera imaginado  que su vida cambiaría radicalmente hasta el extremo de erigirse como modelo de auto superación y valentía para mujeres de todos los países. Desde pequeña se dio cuenta de que en el mundo "no había respeto hacia las mujeres" y decidió "tener otra vida". Gracias a esta decisión, logró sobrevivir. Sus dos hermanas no lo consiguieron.
La mutilación genital femenina no es un problema exclusivamente africano. Según estimaciones de la ONU, afecta a diario a unas 8.000 niñas. Se practica abiertamente en 28 países africanos, árabes y asiáticos pero, debido a la emigración, también en Europa, EEUU o Canadá. Más de 2.000 niñas mueren cada día por infecciones tras esta práctica. 
Nació en 1965 en el desierto de Somalia y en el seno de una familia nómada musulmana del clan de Darod. Waris significa “Flor del desierto”. Desconoce el día y el mes de su nacimiento. Cuando tenía cinco años, siguiendo las costumbres familiares y culturales fue sometida a la mutilación genital. La mujer que lo hizo no mostró ninguna compasión. Se limitó a sacar una cuchilla rota, en la que se podía apreciar la sangre de otra niña. Cuando acabó de cortar, cogió unas espinas, con las que atravesó la vulva y usó hilo para cerrar la herida. Durante cuarenta días, estuvo con las piernas atadas para evitar que la herida se abriera.
A los trece años su padre quería casarla con un hombre de sesenta años. La única forma de evitarlo fue desaparecer. Una noche se marchó, corriendo, asustada y durante un tiempo sobrevivió como pudo, hasta que consiguió ser acogida en casa de un tío, diplomático, que decidió llevarla a Londres para que ayudara en los trabajos domésticos de la embajada somalí. Cuando estalló la guerra civil en su país y su tío se vio obligado a abandonar Londres queriéndosela llevar con él a Somalia, Waris volvió a escapar. Consiguió trabajo de limpiadora en un restaurante de una famosa cadena de comida rápida, donde la descubrió el fotógrafo de moda Terence Donovan y comenzó una carrera meteórica que la trasladó a las pasarelas de Milán, París y Nueva York y la convirtió en una de las modelos más famosas. Fue la primera modelo africana en posar para la portada en una afamada revista de moda y aprovechó su oportunidad en el cine como chica Bond en “Alta tensión”.
En 1997, en el momento crucial de su carrera, Waris confesó públicamente en una entrevista que ella había sido víctima de la mutilación genital femenina. La entrevista y el artículo desataron una oleada de asombro y compasión que atrajo la atención de los medios de comunicación y de la comunidad internacional. El que era entonces Secretario General de la ONU, Kofi Annan, la nombró Embajadora Especial de las Naciones Unidas para la eliminación de la Mutilación Genital Femenina (MGF), puesto que desempeño hasta el año 2003. 
Ese mismo año ve la luz su autobiografía “Flor del desierto”, de la que se han publicado más de cincuenta ediciones autorizadas, vendiéndose once millones de copias en todo el mundo. En 2001 publica su segundo libro “Amanecer en el Desierto”, en el que relata su experiencia como Embajadora Especial de la ONU contra la MGF y su regreso a Somalia para reencontrarse con su familia. Por este libro recibe, junto a Paulo Coelho, el premio Corine Award por ser el más vendido del año 2002. En su tercer libro “Niñas del desierto” publicado en 2005, Waris Dirie habla del día que rompió su largo silencio, de sus encuentros con víctimas y culpables, de sus investigaciones, de sus contratiempos y éxitos. Gracias a este libro, lanzó una campaña internacional contra la Mutilación Genital Femenina). En 2007 se publicó el último libro de Waris Dirie, “Carta a mi madre”, del que dice: “Es mi libro más personal. Hay heridas que no se curan. El deseo de ver a mi madre y de perdonarla era muy grande, pero comprendí que el amor y el sufrimiento van de la mano”
En 2002 creó la Fundación Waris Dirie, con sede en Austria,  que  realiza campañas mundiales para concienciar contra la Mutilación Genital Femenina, y ofrece apoyo a otras campañas y a las víctimas de la ablación.  En 2006, la Unión Europea incluyó por primera vez en su agenda la lucha contra la ablación. Waris Dirie consiguió reunirse con 25 ministros de Estados miembros obteniendo que se endurecieran las leyes en varios países y comenzaran a tomarse medidas preventivas. La ablación se convirtió en un tema internacional gracias a Waris Dirie. Catorce países africanos, entre los que se encuentran Kenia, Ghana, Burkina Faso, Costa de Marfil y la República Centroafricana, prohibieron la mutilación genital femenina en 2007. Sin embargo, en muchos otros se sigue sin intervenir a pesar de conocer las consecuencias de la terrible práctica.
Waris Dirie ha sido galardonada con numerosos premios por su dedicación y sus libros: Premio Mujeres del Mundo, que le entregó el ex presidente de Rusia Mijaíl Gorbachov (2004); el Premio Mujer del Año de la revista Glamour (2000); el Premio África del gobierno alemán (1999), así como el Premio Corine, otorgado por la Asociación de Libreros Alemanes al Mejor Libro de No Ficción (2002). En 2007, el presidente Nicolás Sarkozy le concedió la Legión de Honor y la Asociación Demográfica Mundial le otorgó el Premio de las Generaciones.
En abril de 2008 comenzó el rodaje de la película basada en su autobiografía, de la que es coproductora. Otro paso más en el largo camino que Waris ha recorrido a lo largo de su historia. Su papel lo interpreta la modelo etíope Liya Kebede. Hay una escena especialmente terrible, la de la ablación, muy explícita a petición de la propia Waris, quien señaló: “Quiero que impacte y conmueva a la gente. La ablación es un crimen violento, un abuso más allá de la imaginación.”
En enero de 2009, Waris fue una de las fundadoras de la Foundation for Women’s Dignity and Rights, junto magnate francés François-Henri Pinault y su mujer Salma Hayek, cuya finalidad  es la ayuda para educación y sanidad en Somalia.
Waris es un ejemplo de lucha, una lucha que hoy continúa, una lucha en la que miles de niñas y mujeres están siendo violentadas humilladas por esta practica. Según datos de la UNICEF, cada año tres millones de mujeres y niñas son sometidas a la ablación. Esta práctica viola los derechos humanos básicos de niñas y mujeres, privándolas de su integridad física y mental, de su derecho a no ser objeto de prácticas violentas.
Informes del Centro de Investigaciones Innocenti de UNICEF, detallan que la ablación es una agresión que tiene graves consecuencias físicas y psicológicas, y forma parte de los mecanismos de opresión a las mujeres.
Waris Dirie se rebeló contra ello pero… ¿Cuantas “Waris Dirie” hay en este momento que no están pudiendo hacerlo?

Texto: © María Torres

Fuentes:
“Flor del desierto”,Waris Dirie, Ediciones Maeva 2003

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Un atajo para luchar contra la impunidad

A partir de la denuncia de víctimas de la dictadura de Franco, la jueza Servini de Cubría pidió a España datos para iniciar la causa. El principio de justicia universal lo aplicó el español Baltasar Garzón para investigar a las dictaduras latinoamericanas.
La Justicia argentina empieza a investigar los crímenes del franquismo. La jueza María Servini de Cubría pidió nombres y domicilios de los militares vivos involucrados en el gobierno fascista, una lista con las empresas que se enriquecieron a costa del régimen e información sobre la cantidad de desaparecidos, fusilados y niños apropiados entre 1936 y 1977, año en que murió el dictador Francisco Franco. El requerimiento se enmarca en la causa iniciada por víctimas y familiares de fusilados y desaparecidos radicados en Argentina, que denuncian al Estado español, basados en principios de justicia universal. Fue a través de esos mismos términos internacionales que el juez Baltasar Garzón logró abrir investigaciones sobre los delitos cometidos en las dictaduras argentina y chilena y detener a Augusto Pinochet en Londres en octubre de 1998. En ese momento, la intervención judicial significó un enorme aporte a las causas de los organismos de derechos humanos de los dos estados americanos.
Mientras en España temen por el silenciamiento de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el mandato de Francisco Franco, la jueza federal argentina rechazó una presentación del país europeo que sostiene que puertas adentro se investigan esos delitos y solicitó medidas probatorias concretas.
Pero lo que se hace hacia afuera, no se replica hacia adentro. Mientras desde el extranjero Garzón es aplaudido, en España lo espera un juicio que le inició el mismo Estado por haberse declarado competente para investigar los crímenes cometidos por La Falange, el partido que encabezaba Franco. “Yo actué como juez interpretando las normas nacionales e internacionales, como en otros casos”, dijo en declaraciones radiales recientes. Lo que pasa, en su opinión, es que “el franquismo en España todavía está vivo”.
En ese marco, organismos de derechos humanos españoles manifestaron que temen que, con la llegada de la derecha al poder, de la mano del jefe del Ejecutivo Mariano Rajoy, se retroceda en los derechos adquiridos. “Existe un peligro de regresión, porque la crisis económica es la excusa para que caigan las ayudas que recibimos”, apuntó Pedro Vicente Romero de Castilla Ramos, referente de la asociación Memoria Viva. En julio último, además, el Parlamento español ratificó la Ley de Amnistía vigente desde 1977, que bloquea el procesamiento de los militares involucrados.
Por eso, para Garzón es “complicado” que otro juez español investigue los crímenes de la dictadura franquista. Paradójicamente, en ese contexto, la Fiscalía General del Reino de España realizó un informe, a pedido de Cubría, destinado a responder si España investiga los crímenes del franquismo. La respuesta fue que “se han tramitado y se están tramitando numerosos procedimientos judiciales”. Algunas de las causas en curso citadas por la autoridad española se referían a los procesos desprendidos de las acciones de Garzón. “Esas causas se archivan automáticamente por prescripción o por una cuestión de competencia, ya que los jueces buscan que se haga cargo el Tribunal Superior de España”, explicó el abogado querellante Máximo Castex.
Con el exhorto de ayer, Servini de Cubría derrumbó la endeble torre de argumentos. Solicitó los “nombres y últimos domicilios conocidos de los miembros de los Consejos de Ministros de los Gobiernos del Estado Español y de los miembros de los mandos de las Fuerzas Armadas, Guardia Civil, Policía Armada, Directores de Seguridad y dirigentes de La Falange” que actuaron durante el franquismo –comprendido entre el 17 de julio de 1936 y el 15 de junio de 1977– con la “certificación de los que hayan fallecido”.
Además, pidió el número de personas desaparecidas, con sus nombres completos, y la fecha y el lugar de sus desapariciones; la cantidad de personas asesinadas y torturas por “persecución política”; y la cifra de niños sustraídos a sus familias de origen, apropiados y con su identidad sustituida por familias afectadas a la dictadura. Las agrupaciones que luchan por la memoria aseguran que son al menos 30 mil los bebés robados.
También se requiere informes sobre las fosas comunes encontradas, la cantidad de cuerpos recuperados a la fecha y la lista de empresas privadas beneficiadas del trabajo forzado y esclavo de los presos republicanos, que aún siguen activas. Para Castex, ese último punto del exhorto librado el 13 de diciembre último es fundamental. “Con las enormes distancias y diferencias, puede tener las repercusiones que acá tiene el tema de (la empresa que durante la dictadura militar pasó a manos del Grupo Clarín) Papel Prensa.”
Todas las medidas pedidas por Servini de Cubría corresponden a las peticiones solicitadas por el equipo de abogados de los familiares o españoles radicados en Argentina. En su última presentación, el 25 de noviembre último, la querella solicitó además que la jueza se constituya en la embajada nacional en España para recibir en persona nuevas denuncias y testimonios de víctimas. La magistrada podría dar lugar a este pedido una vez que recabe los datos solicitados.
“Tras 40 años de dictadura y 35 de democracia –sostienen los abogados argentinos en el último documento entregado a Cubría–, en España no sólo no existe siquiera una Comisión de la Verdad (si no que) no hay un solo niño a quien se le haya restituido su identidad. No hay un solo victimario que haya sido identificado, uno al que siquiera un juzgado le haya tomado declaración, ni un imputado por la comisión de alguno al menos de los múltiples, masivos, generalizados crímenes cometidos.”
Informe: Rocío Magnani.

Fuente: Página 12

Lecciones de Democracia para Fidel Castro

Belén Fernández  / Al Jazeera .-En los años cincuenta, el tío de mi padre, Benito, fue llamado a La Habana por Santo Trafficante Jr, jefe de la mafia para el sudeste de EE.UU. y Cuba y amigo de la infancia de Benito en el vecindario de Ybor City en Tampa, Florida.
En La Habana, Benito estuvo encargado de deberes de vigilancia en el club nocturno y casino Sans Souci dirigido por Trafficante, cercano amigo del dictador cubano pro estadounidense, Fulgencio Batista. Trafficante había heredado el puesto de su padre,
Santo Trafficante Sr, nacido en Sicilia, quien había sido nombrado por los iconos del crimen organizado, Meyer Lansky y Lucky Luciano, para supervisar las operaciones de juego y de droga en la capital cubana, que servía como lugar de almacenamiento de heroína en camino desde Europa a EE.UU.
Las responsabilidades de Benito en el Sans Souci incluían hacer sonar la alarma si la mujer de un cliente habitual del casino u otro personaje relevante llegaba en un momento inoportuno. Sin embargo, las perspectivas de seguridad del puesto desaparecieron con el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, y Benito volvió a Florida para vender muebles mientras Trafficante realzaba su currículo convirtiéndose en cómplice de la CIA en la misión de asesinar a Fidel Castro.
Como señalan los periodistas Alexander Cockburn y Jeffrey St Clair en su libro Whiteout: The CIA, Drugs and the Press, los complots contra Castro fraguados por la Agencia iban de “tratar de imaginar una manera de saturar el estudio de radio desde el cual Castro transmitía sus discursos con una forma de aerosol de LSD y otros ‘alucinadores psíquicos” para sabotear su aparición ante las Naciones Unidas en Nueva York en 1960, a “colocar sales de talio en los zapatos de Castro y sobre su velador en la esperanza de que los venenos causarían la caída de la barba del líder”.
En cuanto a las contribuciones de Trafficante al esfuerzo: entregó seis píldoras letales de botulinum fabricadas por la CIA, así como una caja de cigarros tóxicos a un aliado dentro del gobierno cubano en 1961. El plan fracasó.
Según Cockburn y St Clair, el Fiscal General de EE.UU., Robert Kennedy”, “quien estaba obsesionado con la eliminación de Castro, dijo al [director de la CIA] Allen Dulles que no le importaba si la Agencia empleaba a la Mafia para el ataque siempre que lo mantuvieran totalmente informado”.
Por si los contribuyentes estadounidenses se preocuparan de que se hayan desperdiciado gastos del gobierno con el pasar de los años en proyectos que no refuerzan la seguridad nacional, un artículo en The Guardian en 2006 titulado “638 maneras de matar a Castro” describe otras confabulaciones de la CIA:
“Conociendo la fascinación [de Castro] por el buceo frente a la costa de Cuba, la CIA invirtió en un tiempo en un gran volumen de moluscos del Caribe. La idea era encontrar una concha suficientemente grande como para contener una cantidad letal de explosivos, que entonces sería pintada con colores suficientemente sensacionales y brillantes como para atraer la atención de Castro cuando estaba bajo el agua. Documentos publicados durante el gobierno de Clinton confirmaron que el plan fue considerado pero, como muchos otros, no llegó mucho más allá del tablero de dibujo. Otro complot abortado relacionado con las actividades submarinas de Castro fue la preparación de un traje de buzo que sería infectado con un hongo que causaría una enfermedad crónica y debilitadora de la piel.”
Dejando de lado su valor como entretención, semejantes esfuerzos podrían ciertamente ser interpretados como ilegales según el derecho internacional – como la explosión que mató a 73 personas a bordo de un vuelo de Cubana de Aviación podría cualificar como terrorismo.
El cerebro acusado por este último evento, que ocurrió en 1976, es Luis Posada Carriles: ex agente de la CIA, veterano de Playa Girón [Bahía de Cochinos], autor de un atentado contra un hotel en La Habana, y potencial asesino de Castro. Exiliado cubano, y nacional venezolano, Posada fue recientemente absuelto por un tribunal en Texas de acusaciones no relacionadas con terrorismo, sino con haber mentido a las autoridades de inmigración de EE.UU. sobre cómo entró al país.
A pesar del pedido de extradición de Venezuela en 2005 para juzgar a Posada por 73 acusaciones de asesinato, el New York Times dijo el año pasado que “vive libremente en Miami desde 2007” y “pasa sus días pintando paisajes, que son vendidos por docenas en exhibiciones en Miami frecuentadas por un grupo cada vez menor, pero poderoso, de aguerridos exiliados anticastristas”.
“Se puede especular sobre cuál sería la reacción de EE.UU. si, por ejemplo, Mohammed Atta hubiera sobrevivido el 11-S, huido a Caracas, e iniciado una vida tranquila como pintor de acuarelas.”
Se puede especular sobre cuál sería la reacción de EE.UU. si, por ejemplo, Mohammed Atta hubiera sobrevivido el 11-S, huido a Caracas, e iniciado una vida tranquila como pintor de acuarelas, interrumpida solo por un juicio, en el que fue absuelto, por haber mentido a funcionarios venezolanos diciéndoles que había nadado al país desde Nueva Jersey.
Entre las filas de los cubanos que no han escapado a un castigo a largo plazo por el sistema judicial estadounidense, entretanto, están los Cinco Cubanos –reducidos ahora a Cuatro por la liberación condicional de René González– que fueron encarcelados en 1998 por acusaciones de espionaje contra EE.UU., después que infiltraron grupos dedicados al derrocamiento de Castro basados en Miami.
Como ha señalado Noam Chomsky, los Cinco estaban en realidad “sacando a la luz ante el gobierno de EE.UU. crímenes que eran cometidos en suelo estadounidense, crímenes que el gobierno de EE.UU. tolera y que en teoría debiera estar castigando”. También vale la pena reiterar que los cubanos no han imaginado 638 maneras de asesinar al presidente de EE.UU.
En octubre pasado, Mary O’Grady del Wall Street Journal –fanática del libre mercado, apologista del extremismo derechista en Latinoamérica, y alucinadora de una alianza entre Castro y el Departamento de Estado de EE.UU.– detectó más pruebas de la superior determinación cubana de subvertir la democracia. En un artículo titulada “La represión en Cuba aumenta”, se quejó: “La organización no gubernamental Cubanos de Capitol Hill ha informado que en los primeros 12 días de septiembre, las autoridades [cubanas] detuvieron a 168 activistas pacíficos”.
Es aproximadamente la misma cantidad de personas que, según un cable de WikiLeaks publicado en abril, estaban encarceladas durante diferentes cantidades de años en una cierta instalación ilegal de EE.UU. en suelo cubano, a pesar de que se conoce su inocencia.
Tal vez sea aún más impresionante que el artículo de O’Grady fue publicado el día después que la policía de Nueva York arrestó a 700 manifestantes contra Wall Street en el Puente Brooklyn.

Belén Fernández es editora en PULSE Media. Su libro: The Imperial Messenger: Thomas Friedman at Work está en venta en Verso, Amazon y muchos otros sitios.
Fuente: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2011/12/2011122593235903169.html

martes, 27 de diciembre de 2011

Campos de concentración olvidados


Con el español David Serrano Blanquer

Andrea Blanqué
Mas de cien campos de concentración funcionaron durante el franquismo, tema del cual apenas se habla en la España democrática. Pero no sólo en la península hubo presos. Muchos republicanos terminaron en los campos de concentración nazis. Sobre esto, los posteriores exilios, y la memoria de esta tragedia, vino a Montevideo para dar conferencias el Dr. Serrano Blanquer, profesor de Comunicación en la universidad catalana Ramón Llull y una autoridad en las relaciones entre literatura y testimonio. Pero también tiene algo de detective y así pudo descubrir que en Uruguay vivía desde hacía sesenta años, en forma anónima, Juan Camacho, un español que había combatido por la República, luego luchado junto a Francia contra la invasión nazi, y sobrevivido a las canteras del campo de Mauthausen, para finalmente exiliarse aquí y hallar la felicidad y una familia.
Serrano Blanquer también encontró, en una maleta de un altillo con goteras, los papeles completos del gran escritor catalán (ex deportado) Joaquim Amat-Piniella, autor de la imprescindible novela K. L. Reich, censurada por el franquismo y que hoy se considera una de las grandes obras escritas por sobrevivientes.
CAMPOS EN ESPAÑA.
-¿Por qué apenas se menciona la existencia de campos de concentración como el que funcionó en Burgos?
-En primer lugar por 40 años de franquismo y una educación católica que hizo un daño tremendo al exigir el olvido como punto de referencia del pasado. Luego, porque la Transición hizo el papel del silencio: en aquel momento si no se desechaban algunos temas, como qué hacer con el dolor del pasado, y si no se hacía cierto pacto, no había posibilidades de seguir adelante. Eso nos vendieron con respecto a esa "transición modélica".
-Pero la transición española pertenece a los años `70 del siglo pasado...
-Es un pacto que se ha mantenido. Solo en los `90 -siguiendo el timing de lo que se conoce en Alemania como la "revolución de los nietos"- se pone sobre la mesa este tema. Un investigador joven, Javier Rodrigo, consiguió entrar a los archivos militares españoles por primera vez y en un congreso de 2001 que coordiné expuso la referencia a más de cien campos de concentración españoles.
-¿Cuál es la relación de los nazis con esos campos?
-En el año `38, aún antes de terminarse la Guerra Civil, dos altos cargos militares franquistas viajaron a Dachau, Alemania, donde las autoridades nazis les mostraron el sistema de represión a través del trabajo, con mapas, sistema del lugar y el esquema represivo general del Tercer Reich. Y así lo aplicaron en España.
-¿Hubo nazis que llegaron a España a supervisar esos campos?
-Hubo muchísimos espías nazis al servicio de las autoridades franquistas y que viajaron por todo el territorio peninsular. Si supervisaron esos campos, no lo sé, pero me da la impresión que no, básicamente porque los de España no tenían la eficacia que tuvieron los campos nazis. Eran más latinos... Pero eran campos de represión terribles en donde se aplicaban sistemas que en los campos alemanes no había, como la llamada "ley de fugas": los falangistas de cada localidad iban a buscar a los conocidos que estaban en el campo más próximo, los sacaban del campo, los dejaban "libres", les decían que se podían ir, y luego por la espalda los mataban. De ahí la gráfica expresión... Fue una represión feroz contra gente que nunca llegó a tener ningún tipo de juicio, ya no hablemos de "juicio justo", sino que directamente se los fusilaba.
-En los campos de concentración nazis hubo millones de prisioneros de diversas etnias, como judíos, gitanos, rusos, etc. Pero poco se sabe que también hubo miles de españoles republicanos. Por ejemplo, en Mauthausen.
-El último archivo realizado en Catalunya da un número final de unos 10.500 españoles en campos nazis, teniendo en cuenta que el número de mujeres no se conoce, porque el campo de Ravensbrück, donde estas fueron internadas, quemó sus archivos. Pero de los 10.500 que sí se sabe, solo sobrevivió una quinta parte: muy pocos. Entre los campos principales tenemos Mauthausen, donde llegaron los primeros convoyes, una vez que el ministro del Interior de Franco, Serrano Suñer, desestimó el ofrecimiento de los nazis de enviar a España todos los republicanos que iban "recogiendo" por la zona ocupada.
en los campos alemanes.
-Serrano Suñer, el Cuñadísimo, hermano de Carmen Polo de Franco... Esos españoles que Serrano rechazó estaban exiliados, no propiamente en la Resistencia francesa.
-Claro, la primera parte de los deportados eran republicanos que estaban al servicio del gobierno francés trabajando obligados, pero cuando la ocupación alemana los franceses se desentendieron completamente. Los alemanes querían librarse de ellos, y bajo la recomendación de la Junta de refugiados españoles en el exilio parisino, se decidió devolverlos a España. Y al no encontrar respuesta positiva por la parte española -un fenómeno único en la historia represiva mundial en dictaduras-, los nazis, como prisioneros antifascistas, los enviaron a los campos. El primero fue Mauthausen, en la Alta Austria, donde llegaron en trenes desde junio del `40 ellos para construirlo con sus manos. Allí fueron a parar 7.500. Luego llegaron a otros campos, como Dachau. Cuando comenzó la Resistencia Francesa, y a partir del `43, los nazis fueron deteniendo a los españoles que estaban luchando en la zona ocupada, ya sea como maquis, enlaces, formadores o combatientes: esos fueron a parar a Buchenwald.
-Como el escritor Jorge Semprún, los españoles internados en campos nazis tenían sobre el traje de prisionero un triángulo rojo con una "S" y el número de preso. Significaba "Rotspanier", rojo español. ¿Qué piensa de esa meticulosidad nazi de clasificar a las víctimas, jerarquizarlas?
-Creo que buena parte del éxito del sistema del Tercer Reich se fundamenta en la modernidad de su instrucción. Se decide por ley quiénes son los colectivos que hay que perseguir, se les judicializa -se hacen leyes- y se consigue que toda la red burocrática ejecute esas leyes. Y son muy eficaces, porque no hablan de personas, sino de leyes. Es una simple mecanización del horror. Zygmunt Bauman lo explica muy bien. El individuo "ya no se da cuenta", porque simplemente está "recibiendo órdenes". También lo expone Hanna Arendt en su libro sobre el juicio a Eichmann. Así se explica que la construcción del Tercer Reich funcionó en base a legalidades completamente horribles.
-Aunque la clasificación es característica en todos los genocidios.
-Pero no a este extremo ni desde un país tan avanzado, culturalmente, científicamente. Solo así se pueden entender "los experimentos".
-¿Cómo afectó a los prisioneros españoles esa clasificación?
-El colectivo republicano fue un colectivo singular. No hay otro equivalente, por lo que se refiere a su procedencia: venían del ámbito militar, que implica disciplina, orden, jerarquía, y también del ámbito político. Hubo intelectuales no muy bien preparados para el trabajo de un campo de concentración, pero el hecho de estar muy organizados y muy concienciados, dada la experiencia de la República y la Guerra Civil, revirtió en que ellos tuvieran e idearan un sistema, muy precario pero único, de autodefensa ante el horror. También es cierto que llegaron a los campos al principio y que estuvieron en la parte administrativa, con lo cual, dentro de las escasas posibilidades, podían controlar al colectivo, por ejemplo, cambiar a un compañero de comando.
-Eso también lo hicieron los comunistas. Luego hubo quien se lo reprochó a Semprún.
-En todos los campos, quien quiere liderar siempre esa célula clandestina, es el Partido Comunista. Al ser más jerarquizado, más militarizado, le es mucho más sencillo que a los libertarios españoles, que no están de acuerdo con este tipo de fortaleza. Pero al final todos colaboran, ya sea un nacionalista vasco, un republicano, un integrante de la CNT, un nacionalista catalán... podía haber rencillas entre ellos, pero finalmente había una solidaridad porque lo que prevalecía era la lucha antifascista.
LITERATURA CONCENTRACIONARIA.
-Usted fue el primer europeo que realizó una tesis doctoral en 2001 sobre lo que denomina "literatura concentracionaria". ¿No le parece un poco tarde para Europa?
-De hecho, tan tarde que a mí no me dejaron utilizar el concepto "concentracionario", porque no existía. Sí se utilizaba en Francia, pero en España no estaba admitido, ni en catalán. Y tuve que imponer mi criterio -soy filólogo- porque yo quería utilizar como objeto de estudio toda la literatura que surgió de los campos de concentración, sin verme encorsetado en la literatura de la Shoá, que tiene unas limitaciones restrictivas en torno al Holocausto que yo quería ampliar. Si tenemos en cuenta lo tardíamente que se han publicado las obras literarias de este tipo importantes, creo que mi tesis haya surgido tarde es normal.
-¿Tendrá que ver con el imperativo de la memoria? Se acabó el siglo XX y surge la pulsión de recordar todo el horror sucedido en él. ¿Podría hablarse de un canon de la literatura concentracionaria?
-Para mi tesis yo leí unas 2.000 obras. En ella intenté sistematizar los distintos géneros y tipos de texto, lo cual es complicado porque... ¿a Primo Levi dónde lo colocas? ¿Ensayo, literatura?
-Todo es literatura, pero no ficción. ¿Y qué diez nombres principales elegiría?
-Para mí, hay una tripleta que es imprescindible: Levi, Semprún, Imre Kertész, y luego el catalán Amat-Piniella, Hanna Arendt, Paul Celan, Elie Wiesel, Enzo Traverso, Paul Steinberg y Robert Antelme, por poner diez que desde mi punto de vista han hecho aportaciones sustanciales a la reflexión sobre la condición humana.
-¿Le han acusado de masoquista por leer estos libros?
-Sí, claro.
-Convengamos que su lectura a pesar del horror es edificante y paradójicamente da placer.
-A mí me hacen crecer y es lo que respondo cuando me acusan de masoquista desde hace muchos años. Mi médico me dice que me dedique a la literatura infantil que es mucho menos peligroso. Pero... ¿alguien cuestionaría a un oncólogo que se dedicara durante 25 años a estudiar el cáncer? Yo creo que el sufrimiento es un componente muy importante de la condición humana.
-¿Usted cree que es posible "no juzgar", es decir, suspender el juicio ético ante aquellas víctimas que fueron obligadas por los verdugos a actuar también de verdugos? Porque estos escritores sobrevivientes juzgan a algunas víctimas, y mucho.
-Hay estudios sobre la Shoá extraordinarios e imprescindibles. Dicho esto, que es lo más importante, debe decirse también que hay una serie de tabúes. Yo hice un estudio sobre la homosexualidad en los campos, y me costó muchísimo. La prostitución, el tiempo libre... son temas silenciados. Esta pretensión sobre lo que se puede decir y lo que no se puede decir, a mí no me interesa. ¡Incluso, en la literatura de la Shoá llegó a plantearse que solo se podía escribir testimonio, que no se podía escribir ficción! Pero al final, esto es un caso perdido, porque la fuerza de los hechos demuestra que la ficción es mucho más potente para llegar a esa verdad íntima de la que habla Amat-Piniella.
-Autores que recién salidos del campo se zambulleron a escribir, parecen ser más duros al juzgar entonces que posteriormente, como Levi cuando en los `60, en Los hundidos y los salvados, crea el concepto de "zona gris".
-Yo creo que en esta obra Levi no "critica" pero muestra una visión bastante pesimista de la condición humana: el mal es inherente al hombre.
-De hecho, Semprún era comunista, Antelme era comunista, y aún los judíos como Wiesel y Levi parecen perder la fe luego de la experiencia nazi. Y sin embargo, aunque no crean en Dios, creen en el mal.
-La gente librepensadora tiende a pensar sobre el bien y el mal, porque el bien y el mal no son patrimonio de la religión. Lo interesante de ellos es que se desprenden de la coraza de la religión para preguntarse: si hemos llegado hasta aquí ¿para qué creemos y en qué creemos? Y más con lo que les tocó vivir. Semprún habla del Mal Radical siendo un comunista. Preguntarse hasta qué punto el hombre es malo por naturaleza es una pregunta eterna. Lo que sí ninguno de estos escritores pierde es esa esperanza, ese punto desde el que el hombre va a crecer. Steinberg hablaba incluso del homo del campo de concentración, como si la especie fuese a salir de esa experiencia reforzada. Y Amat-Piniella habla del Hombre con mayúscula que sale victorioso de los campos y que ha aprendido la lección.
Creo que ellos sienten que tienen una misión que cumplir: quieren dar testimonio para que no vuelva a ocurrir, pero no los veo en una posición punitiva, más bien al contrario. Son gente que desde la humildad necesita hacer su aportación como necesidad interior, como imperativo ético. Convierten en materia literaria su vida, y para que esta tenga un sentido tiene que ser traumática: está estudiadísimo, nadie escribe desde la felicidad, sino que se escribe para intentar comprender aquello que ha hecho sufrir para llegar a la verdad del dolor, la verdad del mal. Y esa sería la característica de esta literatura: intentar indagar en los mecanismos de resistencia de la condición humana ante la pérdida absoluta.
-Semprún en Viviré con su nombre, morirá con el mío, reconoce que cambia nombres y situaciones para cumplir con las reglas de la verosimilitud. ¿Es un mecanismo que hacen todos?
-Sí, por supuesto. Semprún reconoce que en su novela El largo viaje se inventa al "chico de Semur" para no tener que volver a hacer solo ese viaje terrible, el de la deportación, al escribirlo como literatura. Y el recurso de Amat-Piniella es, a partir de un universo increíble de gente, sintetizarlo en personajes que representan actitudes éticas frente a la vida, en una gradación perfecta desde el que mantiene una actitud moral hasta la muerte, hasta aquel que se deja embrutecer completamente. Va más allá del concepto "zona gris". De hecho, hubo represaliados cuando se liberaron los campos.
ENFRENTAR LA MEMORIA.
-¿Cómo explica que muchos de estos libros fueron escritos luego de la liberación pero solo se publicaron o tuvieron éxito décadas después?
-Europa quedó absolutamente traumatizada y fue algo difícil de entender incluso para aquellos que lo habían vivido. Hay unos años en que es verdaderamente complicado enfrentar la memoria, y tiene que pasar una generación para que este tema pueda empezar a plantearse, siempre con muchos condicionantes, como por ejemplo la cuestionable obligatoriedad de que fueran testimonios en bruto: que no hubiera juicio ni ficción ni pacto de invención. Si a esto agregamos las dificultades del pueblo sobreviviente para afrontar su nueva vida de "aparecido" -término que usa Semprún-, se entiende que la gente no quería escuchar. Yo lo he vivido con las portadas de mis libros. Las editoriales tenían miedo de que el público no se acercara: es un tema muy sensible que te enfrenta a ti mismo y a los límites de la condición humana, que no siempre a uno le apetece en cada momento de su vida.
-Pero estos temas son imprescindibles en los planes de enseñanza y en los museos.
-En España hay muy poco de esto. Mientras que en Francia en los liceos se estudia a Semprún y en Italia a Levi, en España Amat-Piniella solo estuvo en los colegios tres años. Es un libro que "entró y salió". España tiene problemas con la memoria democrática. Hay pueblos de Teruel donde aún están las huellas en las paredes de los fusilamientos de los republicanos pero las calles llevan los nombres de los golpistas: General Sanjurjo, Mola, etc.
-¿Qué opina de lo que dicen tantos españoles refiriéndose a la Guerra Civil... "en la guerra todos pierden", republicanos y franquistas, como si hubiera un mismo nivel de sufrimiento?
-Ese fue uno de los grandes triunfos de la educación franquista, que se llegue a pensar eso. Había un régimen democrático, guste o no, con muchos problemas, sí, pero hubo un golpe de Estado. En la República se avanzó en cuanto a los derechos de todo tipo, de las mujeres, educativos, de sanidad, etc. Es evidente que había muchas cuentas pendientes, como un anticlericalismo desde hacía siglos. Ahora es muy fácil decir "mataron a curas y monjas inocentes", pero el anticlericalismo existía porque la Iglesia había tenido una actitud determinada durante muchísimos años. Lo cual no justifica errores del lado republicano.
Y cuando alguien se rebela contra un sistema democrático... confundirse y poner a todos en el mismo sitio es un error gravísimo, es hacerse trampa. Hay algo peor, que es decir que "todos hicieron barbaridades": pero no hay que olvidar que unos defendían un sistema democrático y otros impusieron un régimen dictatorial que duró cuarenta años y que realizó en tiempo de paz una represión implacable.
-¿Del millón de muertos de la Guerra Civil cuántos se deben a la represión franquista posterior a 1939?
-Unos 250.000. Fusilados, prisioneros en campos de trabajo... O juicios sumarísimos, como Lluís Companys, el presidente electo de la Generalitat de Catalunya, asesinado por la dictadura. Y aún hoy no se ha podido anular su juicio. Es algo impensable en cualquier país normal del mundo. Solo en Catalunya se han contabilizado 600 fosas comunes.
Gustavo Espinosa 8 I Umberto Eco 10 I Cees Nooteboom 12 I Margo Glantz 11
Jonathan Franzen 9 I Haruki Murakami 5 I Daniil Simkin 6 I José Gurvich 4
Resiliencia
EN SU ÚLTIMO libro, Un cadáver en el espejo, Serrano Blanquer realiza un ameno relato biográfico de la vida del español/uruguayo Juan Camacho, longevo, lúcido, adorable, que falleció en 2009 luego de haber ido sus últimos tres años de vida a recorrer nuevamente Mauthausen, como tantos sobrevivientes hacen al final de sus días. El libro es además un ensayo sobre la resiliencia y sobre la literatura que esta genera, una puesta a punto con la historia reciente y un encuentro con un ser humano extraordinario que vivió entre nosotros sin hacer alarde jamás de nada. Lo distribuye en Uruguay librería Puro Verso.
Los libros de Serrano Blanquer han sido publicados mayoritariamente en catalán, y sus títulos son elocuentes: La hora blanca, Un catalán en Mauthausen, Las mujeres en los campos nazis, Morir en Euskadi: 1938-1940 y Morir en Canarias: 1936-1941. Dirigió el Diccionario crítico de la literatura europea de los campos de concentración y exterminio nazis (en francés).

Fuente: El País





lunes, 26 de diciembre de 2011

Carta de Manuel Ponte Pedreira al embajador de Gran Bretaña en España, Míster Mallet.


Señor Embajador: Al conocer su viaje por Galicia, no pude resistir la tentación de dirigirme la Vd. Me gustó hacerlo personalmente, pero me doy cuenta del abismo social que separa a un humilde combatiente de la Resistencia, de un ilustre Embajador de S.M. Británica. Por la otra parte, encontró Vd. como anfitriones ideales, a los gobernadores y jerarcas falangistas, que lo consideran su huésped de honor. ¡Como cambian los tiempos, señor Embajador! A decir verdad, llegó Vd. dentro de un momento interesante. Ignoro si entre las visitas realizadas, se encuentran las cárceles de Galicia y la asistencia a los consejos de guerra, donde se condena a muerte como en los mejores días de Hitler. Desconozco, si entre los regalos que le brindaron, figuró la asistencia al acto de ahorcar el día 3 de septiembre, en Pontevedra, a Luís Blanco y Diego Valero; el día 20 en Lugo, a Manuel Álvarez y el 21 a Julio Nieto y Ramón Vivero. Tal vez extasiado por las bellezas del paisaje gallego y embriagado por la cariñosa acogida que le brindaron los ejecutores de esos crímenes, no le dejó tiempo para detenerse ante esos hechos, para Vd., triviales. Después de todo, ¿qué son cinco vidas de patriotas españoles para el Gobierno de S.M.? ¡Ah! Si fuera el hitleriano arzobispo de Zagreb... Pero, para un «gentleme» como Vd. esos cinco muertos carecen de valor. Los tres primeros eran guerrilleros, a los que Hitler llamaba bandoleros, y Franco, Churchill y Mr. Bevin califican de la misma manera. Los otros dos, eran comunistas, dirigentes de la Resistencia; eran militantes de ese partido, al cual Vds. juraron «meter en cintura», porque los comunistas tienen la peregrina obstinación de impedir que Franco consuma la destrucción de España, y que el Imperio Inglés, ejerza sus dotes «civilizadoras» en nuestra Patria, lo mismo que hacen con los hindúes, indonesios y palestinos. Para nosotros, señor embajador, son cinco vidas de hijos de este pueblo que jamás inclinó la cerviz ante tiranos y extranjeros. Eran cinco antifascistas gallegos, de los que, con el riesgo de su vida, impidieron que muchas toneladas de volframio fueran para la industria de guerra nazi. Eran cinco gallegos, de esos que a millares sirvieron de pasto los tiburones, para que los barcos ingleses y norteamericanos pudieran llevar soldados y armamento a las cinco partes del mundo. Y esos cinco mártires, fueron ahorcados por el cómplice de Hitler, mientras Vd. Mr. Mallet, estrechaba las manos ensangrentadas de los verdugos falangistas. El gobierno inglés, en tanto se preocupa por la suerte de los «pobrecitos» polacos, yugoslavos, búlgaros y albaneses, quien por primera vez saben el que es tener una Patria y disfrutar de una verdadera Democracia; su Gobierno, señor Embajador, no tuvo una palabra, un gesto, aunque sólo fuera por humanidad, para protestar por esta orgía de criminalidad falangista. Nosotros los guerrilleros, entendemos muy poco de sutilezas diplomáticas. Pero entendemos mucho de lealtades. Diez años de vicisitudes y lucha, forjaron en nudos, gentes de escasa cultura, sencillos y honestos y con un corazón abierto a todos los dolores y sufrimientos de nuestro pueblo, una clara visión de la decencia política y del honor. Me los aprendí de nuestros labradores a saber distinguir la paja del trigo y a juzgar a las gentes, por los hechos y no por las palabras. Y los hechos, estan demostrando que la tragedia del pueblo español no conmueve las fibras sensibles de los gobernantes ingleses. Y esto no debería extrañarnos. El hecho de que Franco añada su traición, eso no influye para nada en las cotizaciones de la City. La misión de un embajador de S.M. es más elevada. España en su conjunto, sus riquezas, su posición estratégica, son algo más fundamental. Y esta, sí que es causa de sus desvelos, porque una España semi colonial o una España Libre y Soberana, pueden aumentar o disminuir ceros en los dividendos de los muy dignos pilares del imperio Inglés. Esto, mucho más que el paisaje bucólico de Galicia, es lo que le trajo la Vd. a este peregrinar por la frontera con Portugal. Con todo respeto me permito preguntarle: ¿Recuerda los asaltos y pedradas a los consulados ingleses por la parte de los falangistas? ¿Recuerda Vd. la División Azul y los insultos de Franco a las «podridas democracias» ¿No llevaban los actuales gobernantes ingleses, como banderola de enganche electoral lo Votar ¡a Chúrchill es votar a Franco! ¿Por que titubea en contestar, Mr. Mallet? Dice el refrán que «no hay peor sordo que lo que no quiere oír». Y Vds. no quieren oír más que el sonido del oro, ni ver más allá de los sagrados intereses del imperio. Nosotros no pedimos cosas imposibles, señor Embajador. No pedimos que el ejército inglés venga a implantar en España una «democracia» al estilo de Grecia. No. No queremos las uñas extranjeras en nuestros asuntos, porque a España la queremos nuestra, para los españoles. Pobre o rica, pero nuestra, muy nuestra. Nosotros sólo pedimos lealtad y decencia. La política de su Gobierno en relación con España, en unos produce indignación, en otros asco. En medio de un mundo que clama por una actitud consecuente, xusticeira, contra el último baluarte fascista en Europa, el Gobierno inglés, aparece como la Brigada del franco-falanxismo. Sus delegados en la O.N.U. se encasquetaron la toga de abogados del palafrenero de Hitler. A cambio de nuestros alimentos, Vds. envían al verdugo español, armas para que este asesine a los labradores y ahogue en sangre nuestro anhelo de disfrutar de las Cuatro Libertades de la Carta del Atlántico. Pero Vds., como buenos fulleros, juegan con más de una baraja. Al mismo tiempo que se esfuerzan por apuntalar el trillado edificio falangista, sacan del puño otras cartas. Esas cartas, se llaman: Monarquía, solución transitoria, Gobierno Puente, y compromiso con Franco. Vds. se desvelan en poner zancadillas al Gobierno legítimo de la República que preside el gran patriota señor Giral. Vds. mueven y estimulan a los fantoches de Guiñol, quien utilizando su nacimiento en España, trabajan por una «paz honrosa» con Franco. Señor Embajador: Disculpe Vd. mi falta de expresión literaria. No son más que un guerrillero, un hombre que hace diez años se tiró al monte, porque las palabras rendición y capitulación ante el fascismo, no cabían en su cabeza. Quizás para Vd. sean también «bandoleros». Así llamaron los romanos a Viriato. Así llamó Napoleón a los que a golpes de patriotismo defendieron la Independencia de España. De cualquiera manera que Vd. nos juzgue, me permito darle un consejo: Repase Vd. nuestra Historia y verá como los españoles no tenemos alma de esclavos. Somos como esos robles centenarios de Galicia, que descuartizados por el rayo, esgazados y sin ramas, tarde o temprano retornan pujantes y frondosos, porque tienen las raíces clavadas en esta tierra tan viril. Y así es el roble de nuestra Resistencia. Así de indestructíble es nuestra fe en los destinos democráticos de nuestra Patria. Así de inquebrantable, es nuestra voluntad de luchar, hasta que España sea de joven libre y republicana; hasta que la bandera que sostiene en sus dignas manos el Gobierno del doctor Giral, esté ondeando al viento en la Asamblea de las Naciones Unidas.
5 de octubre de 1946


Manuel Ponte
Jefe de la IV Agrupación Guerrillera de Galicia

El sastre rural y el embajador

(Todo el original fué escrito y publicado en gallego)

Se llamaba Manuel Ponte Pedreira, nacido en Fontao (Frades) el año 1911, o sea hace 100 años. Aquel sastre del tiempo de la República con los años se convirtió en uno de los grandes guerrilleros antifranquistas, en un capitán sagaz y valiente de la guerrilla en los montes gallegos contra la satrapia francofalangista. Era jefe de la IV Agrupación del Ejército Guerrillero de Galicia cuando cayó con las armas en las manos, en Frades, el 20 de abril de 1947.

Hombre de elemental instrucción y sastre de oficio, ya en la guerrilla, con las mas altas responsabilidades político-militares, redactó, en 1946, una carta que por la argumentación y el estilo aún hoy asombra. El destinatario -repárese bien en el dato- era Míster Mallet, embajador de Gran Bretaña en Madrid, entonces de viaje por Galicia, circunstancia que propició la carta, escrita, precisa el autor, por quién carece de «expresión literaria» pues el no es mas que un guerrillero, «un hombre que hace diez años se tiró al monte porque las palabras rendición y capitulación ante el fascismo no cabían en su cabeza. Quizá para Vd. seamos también bandoleros. Así llamaron los romanos a Viriato». No es cierto que carezca «de expresión literaria» quién es capaz de escribir; refiriéndose a Julio Nieto y Rafael Vivero que acababan de ser ahorcados «[...] porque los comunistas tienen la peregrina obstinación de impedir que Franco consume la destrucción de España y que el Imperio inglés ejerza sus dotes «civilizadoras» en nuestra patria, lo mismo que hace con los hindúes, indonesios y palestinos». Es una lástima que este parágrafo y otros no los conozcan, entre nosotros, ni algunos historiadores, que reproducen en sus estudios, una versión muy fragmentaria de la carta, la que se publicó en el volumen Galicia Hoy de 1966. Hace falta acudir, para este y otros documentos, a los trabajos de Manuel Pazos y Bernarda Máiz, historiador a quien debemos el hallazgo de otra valiosa carta de Ponte, escrita casi por las mismas fechas, al comandante Manuel Chacón Barcala, juez militar: Esta carta, autógrafa, prueba bien a las claras que Ponte tenía dotes de narrador y de acusador y que mismo no ignoraba los recursos retóricos inherentes a los escritos políticos de oposición («pueblo que jamás inclinó la cerviz ante tiranos extranjeros»; «Contra este roble nada podrán todos los crímenes del verdugo Franco ni los sucios manejos del Gobierno de su majestad británica»).
De todos los modos, siempre me sorprendió un poco la práctica y la cultura literarias de las cartas de Manuel Ponte. Propongo a los biógrafos de Ponte que investiguen si éste, en la prisión de A Coruña, asistió a las clases de gramática castellana del galleguista Cesáreo Saco, docente memorable en esta materia. Sabemos que fué «alumno» el doctor Francisco Comesaña (también de griego), responsable en la prisión coruñesa de la comunicación del futuro guerrillero.

Autor: Xesús Alonso Montero
Fuente: CULTURAS (La Voz de Galicia) 24/12/2011

*El Autor:
Xesús Alonso Montero (Vigo, 1928) Catedrático de Literatura en la Universidad de Santiago de Compostela y miembro de la Real Academia Gallega es filólogo, traductor, conferenciante y autor de numerosos libros, estudios y trabajos. Es director del Centro de Estudios Rosalinianos y de la "Revista de Estudios Rosalinianos" además de autor de cientos de trabajos sobre Rosalía Castro. Recibió infinidad de premios y distinciones entre ellos el nombramiento de "Gallego egregio". 
Presidente del FORO POR LA MEMORIA REPUBLICANA DE GALICIA.


sábado, 24 de diciembre de 2011

SIMONE DE BEAUVOIR.

“No se nace mujer, se llega a serlo”

Una de las intelectuales más comprometidas y activas de la Francia de mediados del siglo XX. Novelista y filósofa francesa. Escribió sobre temas políticos, sociales y filosóficos. Su pensamiento se enmarca dentro del existencialismo y obras como "El segundo sexo" son elementos fundacionales del feminismo.
Nació en París en 9 de enero de 1908, en el seno de una familia burguesa. Su padre George de Beauvoir, abogado, era afín a la extrema derecha y su madre Françoise de Brasseur, era una mujer puritana cuyo alimento de existencia era la fe, por lo que Simone y su hermana Helène, recibieron una educación asentada en los valores de la religión católica.
A su padre no le fueron bien los negocios y el 1919 los Beauvoir tuvieron que trasladarse al barrio de Montparnasse, a una pequeña casa sin agua corriente. No les quedó más remedio que prescindir del servicio, algo realmente impensable en los círculos burgueses de la época. El señor Beauvoir colgó la toga y encontró trabajo como vendedor de publicidad en un periódico, hecho que dio al traste con sus aspiraciones aristocráticas
En 1927, Simone de Beauvoir se licenció en Filosofía en la Sorbona. Allí conoció a Jean Paul Sartre, con el que inició una relación que duraría toda su vida y que se caracterizó por ser libre, moderna y a veces incluso escandalosa. "Sartre correspondía exactamente al compañero con el que yo había soñado desde los 15 años. Era el doble en quien encontraba, incandescentes, todas mis manías. Siempre podía compartirlo todo con él". Sartre la llamó Castor, porque según explicaba lo que le gustaba de ella era que tenía la inteligencia de un hombre y la sensibilidad de una mujer.
Su carrera de profesora de Filosofía en la Sorbona, se vio truncada en 1944 por la ocupación de París por parte de los alemanes. Decidió abandonar la docencia para dedicarse a la escritura y a la Resistencia francesa. Su primera novela, “La invitada” aborda la ideología existencialista de la libertad y la responsabilidad individual.
Cuando finalizó la Guerra, comenzó a colaborar con Sartre en la revista de la que el filósofo fue fundador y director “ Les Temps Modernes”, que durante más de veinticinco años se convirtió en uno de los principales iconos de la vida intelectual francesa. A diferencia de Sartre, que con el existencialismo articuló un completo sistema filosófico, Beauvoir se valió de él para escribir un par de ensayos y algunos artículos, pero nada más. Para ella el existencialismo era una filosofía de la libertad, el portador de una nueva ética tanto en el ámbito público como en el privado, una filosofía del esfuerzo, que une al mundo y al individuo y que sostiene que la liberación del hombre no puede hallarse en el egoísmo, aunque tampoco debe ser ilusoria. "El hombre es libre: pero su libertad solo es real y concreta en la medida en que está comprometida, es decir, solo si tiende hacia un objetivo y trata de realizar algún cambio en el mundo", afirmó Beauvoir. 
A través de “Les Temps Modernes” Sartre y Beauvoir defendieron sus tesis y fue donde Simone publicó los primeros capítulos de “El segundo sexo”, que está considerado el ensayo feminista más importante del siglo XX y en el que Simone analiza, desde una perspectiva histórica, social y filosófica, la condición de las mujeres en las sociedades occidentales. Dividido en cuatro partes, en la primera se examina lo femenino desde el marco científico; la segunda reflexiona sobre el tema desde la perspectiva de la historia, en la que la mujer ha sido siempre una presencia-ausencia; la tercera estudia los mitos femeninos más antiguos y llega hasta la imagen de la mujer creada por la literatura y la cuarta y última parte es una reflexión sobre la vivencia femenina de la infancia a la vejez.
De esta obra se vendieron 22.000 ejemplares en una semana y Simone de Beauvoir alcanzó una enorme popularidad, aunque algunos la tacharon de neurótica, frígida, reprimida, frustrada, envidiosa y amargada, al tiempo que ella no dejaba de recibir cartas de mujeres de todo el mundo expresándole su apoyo y satisfacción. Esta obra marcó un antes y un después en la historia del feminismo. Y su vigencia se debe a la amplitud con la que Beauvoir se enfrentó al texto y  a su concepción igualitaria de los seres humanos.

En 1947, durante un viaje a Estados Unidos para impartir unas conferencias, Simone conoció al escritor norteamericano Nelson Algren, con el que iniciaría una relación que iba a durar hasta 1964. Entonces Sartre tenía un romance con la actriz Dolores Vanetti. Simone se enamoró de Algren, pero su amor no fue tan fuerte como para dejar a Sartre, por lo que el escritor, decepcionado, optó por poner fin a la relación, cuando ella le dijo  "No podría ser la Simone que amas si pudiese abandonar mi vida con Sartre”. Cuenta Lisa Appignanesi en su libro “Simone de Beauvoir” que el tema del amor fue una de las principales preocupaciones en la obra de la escritora: "Es la evocación de las mujeres enamoradas, infelizmente enamoradas, lo que da a sus libros su verdadera vitalidad".
Durante los años cincuenta y sesenta, Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre se habían convertido en los embajadores intelectuales de la izquierda, en una de las parejas públicas que gozaba de mayor popularidad en Francia y fuera de ella. Su postura política radical, sus artículos, sus conferencias, sus viajes y su apoyo incondicional a las causas justas contribuían diariamente a acrecentar su imagen de intelectuales comprometidos.
En 1950 Simone conoció al comunista Claude Lanzmann, diecisiete años más joven que ella, que se había incorporado al Comité de Redacción de "Les Temps Modernes” y se enamoró de él. Ella tenía 42 años y se encontraba en el proceso de superar la depresión que le había causado la ruptura amorosa con Algren. Por  primera vez,  Simone se comprometió en el proyecto de vivir con alguien y este era Claude, a quien no le importó de no abandonara a Sartre. Simone nunca volvió a padecer más crisis de ansiedad.
En 1954, recibe el Premio Goncourt , uno de los galardones más prestigiosos de Francia, por “Los Mandarines” y la vida le vuelve a sonreír.  A los 48 años, comenzó a escribir su autobiografía, "Memorias de una joven formal”, que se publicó en 1958. A esta primera entrega le siguieron otras tres: “La fuerza de la edad “(1960), “La fuerza de las cosas” (1963) y “Final de cuentas” (1972). Estos cuatro tomos se convirtieron en un modelo a seguir para muchas mujeres de la época.
En 1970 publicó “La Vejez”, un ensayo en donde observa que los viejos son el resultado de un fracaso social; al igual que los pobres, los inmigrantes o los enfermos mentales,  que la sociedad  ha convertido en una nueva clase de marginados. Desde la publicación de “La Vejez”, la escritora se consagró a cuidar a Sartre, su compañero enfermo, hasta que este murió el 15 de abril de 1980. Un año después, Simone publico “La ceremonia del adiós”, un homenaje a su amigo y amor fallecido que junto con “Una muerte muy dulce", donde relata el fallecimiento de su madre, constituyen uno de los testimonios más lúcidos y afectivos de toda su narrativa.
Simone fue una de las mujeres que firmo en el famoso Manifiesto de las 343, publicado por el periódico Le Monde en 1971. Fue conocido también como el de las 343 sinvergüenzas. En él un total de 343 mujeres declararon haber abortado alguna vez. Simone declaró que el primer paso como feminista fue firmar ese manifiesto.
Murió el 14 de abril de 1986 en París, ocho horas antes de que se cumpliese el sexto aniversario de la muerte del filósofo Jean Paul Sastre.

"El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre solo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacía cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir". (Simone de Beauvoir)
“La mujer no es nada más que lo que el hombre decide que sea; así¬ se le llama “el sexo” queriendo decir con ello que aparece esencialmente ante el hombre como un ser sexuado: para él, ella es sexo, y lo es de un modo absoluto. Se determina y se diferencia en relación al hombre y no en relación a lo que ella misma es; ella es lo inesencial frente a lo esencial. Él es el sujeto, el absoluto: ella es “lo otro”. (Simone de Beauvoir, El segundo sexo)

Texto: © María Torres


Fuentes:

viernes, 23 de diciembre de 2011

Voluntarios argentinos en las Brigadas Internacionales.

La figura argentina mas destacada en la lucha antifascista española (aunque no estuviera en las Brigadas Internacionales) fue, sin duda, el dirigente político Vottorio Codovila, delegado de la Internacional Comunista cerca del Partido Comunista de España, que ya se encontraba en nuestro país antes de la Guerra Civil. Codovila, a quien llamábamos Luis Pena, estuvo entre nosotros hasta 1937, en que salió para París, donde continuó trabajando hasta el final de la guerra en el Movimiento de Solidaridad Internacional con España. Cualquiera que sea la opinión crítica que pueda emitirse hoy sobre su forma de abordar ciertos problemas, es incuestionable que la ayuda de Codovila al PCE y a la lucha antifascista española, durante un largo período, fue de primera magnitud. Es de justicia testimoniarlo.
Los voluntarios argentinos se integraron en unidades españolas del ejército republicano y de las Brigadas Internacionales (Batallones Thaelmann, Dombrowski, Garibaldi, etc.) Entre ellos figuraron el comandante Ortiz, que formó parte del Estado Mayor del III Cuerpo de Ejército y mandó la XXIV Brigada; Fringman, comisario de compañía de la XIII Brigada Internacional; Fanny Edelman, colaboradora de la sección española del Socorro Rojo Internacional; el teniente José Belloqui; Ángel Ortelli, instructor del PCE en el Comité Regional de Aragón, Elgar; comisario político de Sanidad; Fierro, Raquel Levinson, Bernardo Idelman, José Manzanelli y otros. Entre los voluntarios había algunos que estaban emigrados en Argentina, como Max Doppler, que fue jefe accidental del Batallón Thaelmann y perdió la vida en el frente; el capitán Sielof; el comisario Bonano; etc. Un importante grupo de médicos argentinos formó parte de la Sanidad del ejército republicano.
Los supervivientes argentinos de la lucha continuaron actuando en su país en las primeras filas de la acción antifascista. En los años 1940-1945, los gobiernos de Farrel y Perón apoyaban a las potencias del Eje. Bajo su mandato fué encarcelado Vittorio Codovila. Ni Vittorio, no Ortelli, ni el ex jefe de División, Frutos, ni Fanny Edelman, ni el ex comandante Ortiz, ni los comisarios políticos Fringman, Elgar, etc. dejaron, por eso, de luchar en primera fila contra el hitlerismo.


Desde el mar que perdiste. (Memorias de Manuel Pillado).

Memorias de MANUEL PILLADO.

Manuel Pillado Martínez, nació en San Ciprián-Cervo (Lugo), el 16 de Octubre de 1916, hijo de una familia trabajadora, muy pobre y cargada de hijos.
Su existencia, siempre inquieta y comprometida, transcurrió desde la pobreza mas absoluta en su niñez, entre la navegación de cabotaje, su paso por la Guerra Española en las dos zonas, el servicio militar, los hospitales, la prisión y su compromiso inquebrantable de lucha contra la dictadura de Franco, para recuperar la Democracia que sólo había conocido durante la República.
Militó en el Partido Comunista de España. Desde su actividad como pescador ha contribuido a defender la dignidad de los hombres del mar, intentando democratizar la Cofradía de Pescadores y Mariscadores de Ferrol. Fué fundador de las Comisións Mariñeiras. Sus tres últimos años de vida estuvieron dedicados a escribir estas memorias como legado que dejaba a sus hijos y a las futuras generaciones.

 
Título: “Desde el mar que perdiste”.
Autor: Manuel Pillado Martínez,
Idioma: Castellano
Edicións do Castro
Páginas: 480
Año: 2002
ISB: 84-8485-050-1