martes, 31 de enero de 2012

Islandia triplicará su crecimiento en 2012 tras encarcelar a políticos y banqueros.

Islandia consiguió acabar con un gobierno corrupto y parásito. Encerró a los responsables de la crisis financiera en la cárcel. Empezó a redactar una nueva Constitución hecha por ellos y para ellos. Y hoy, gracias a la movilización, será el país más próspero de un occidente sometido a una tenaz crisis de la deuda. 

Es la ciudadanía islandesa,cuya revuelta en 2008 fue silenciada en Europa por temor a que muchos tomaran nota. Pero lo lograron, gracias a la fuerza de toda una nación, lo que empezó siendo crisis se convirtió en oportunidad. Una oportunidad que los movimientos altermundistas han observado con atención y lo han puesto como modelo realista a seguir.
Desde En Positivo, consideramos que la historia de Islandia es una de las más buenas noticias de los tiempos que corren. Sobretodo después de saber que según las previsiones de la Comisión Europea, este país del norte atlántico, cerrará el 2011 con un crecimiento del 2,1% y que en 2012, este crecimiento será del 1,5%, una cifra que supera el triple que la de los países de la zona euro. La tendencia al crecimiento aumentará incluso en 2013, cuando está previsto que alcance el 2,7%. Los analistas aseveran que la economía islandesa sigue mostrando síntomas de desequilibrio. Y que la incertidumbre sigue presente en los mercados. Sin embargo, ha vuelto a generar empleo y la deuda pública ha ido disminuyendo de forma palpable.
Este pequeño país del periférico ártico rechazó rescatar a los bancos. Los dejó caer y aplicó la justicia sobre quienes habían provocado ciertos descalabros y desmanes financieros. Los matices de la historia islandesa de los últimos años son múltiples. A pesar de trascender parte de los resultados que todo el movimiento social ha conseguido, poco se ha hablado del esfuerzo que este pueblo ha realizado. Del límite que alcanzaron con la crisis y de las múltiples batallas que todavía están por resolver. 
Sin embargo, lo que es digno de mención es la historia que habla de un pueblo capaz de comenzar a escribir su propio futuro, sin quedar a merced de lo que se decida en despachos alejados de la realidad ciudadana. Y aunque sigan existiendo agujeros por llenar y oscuros por iluminar.
La revuelta islandesa no ha causado otras víctimas que los políticos y los hombres de finanzas. 

No ha vertido ninguna gota de sangre. No ha sido tan llamativa como las de la Primavera Árabe. Ni siquiera ha tenido rastro de mediática, pues los medios han pasado por encima de puntillas. Sin embargo, ha conseguido sus objetivos de forma limpia y ejemplar.
Hoy por hoy, su caso bien puede ser el camino ilustrativo de los indignados españoles, de los movimientos de Occupy Wall Street y de quienes exigen justicia social y justicia económica en todo el mundo.

Fuente: maestroviejo

lunes, 30 de enero de 2012

Las condiciones que el BCE debería poner a los Estados para comprarles deuda pública (en lugar de las reaccionarias que está imponiendo)


Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 27 de enero de 2012

La situación en la Eurozona está preocupando en gran manera a muchos centros de análisis económico en EEUU, como el Center for Economic and Policy Research, de Washington, uno de los centros que goza de mayor prestigio en los círculos económicos y políticos de EEUU. El gran stress que supone para la economía italiana tener que pagar unos intereses de su deuda pública de hasta un 7,7%, provocando la alarma, no sólo del Estado italiano, sino también para muchos políticos y economistas estadounidenses que temen que el colapso de la deuda pública italiana (y quizá de la española) sea mucho peor (no sólo para los habitantes de los países de la Eurozona, sino también para los ciudadanos de EEUU, entre otros países) que el colapso de Lehman Brothers en 2008.
Desesperados por lo que consideran la enorme incompetencia o poca vista del Banco Central Europeo (BCE), dada su resistencia a comprar masivamente deuda pública italiana, forzando así el descenso de los elevados intereses de tal deuda, muchos economistas progresistas de EE.UU. están sugiriendo que sea el Banco Central Estadounidense, el Federal Reserve Board, el que la compre, ayudando a Italia. El hecho de que un país compre la deuda pública de otro país no es un fenómeno nuevo. En realidad el Banco Central de China ha comprado deuda pública de EEUU con los dólares sobrantes de su enorme superávit comercial, convirtiéndose en uno de los mayores propietarios de bonos del gobierno federal de EE.UU. La compra por parte del Federal Reserve Board de los bonos del Estado italiano (y español) reduciría la posibilidad de que colapse toda su deuda pública, con el caos internacional que ello conllevaría.
Ahora bien, según Dean Barker, el director del Center for Economic and Policy Research de Washington, D.C., ello no se debería hacer sin antes poner unas condiciones, totalmente diferentes y opuestas a las que ha estado exigiendo el Banco Central Europeo como condición para comprar bonos públicos italianos y españoles. Recientemente se ha informado de que el Sr. Trichet, cuando era gobernador del BCE, y el gobernador del Banco Central italiano, escribieron una carta al que era entonces el Presidente Berlusconi (y parece ser que otra casi idéntica al Presidente Zapatero de España, escrito por Trichet y Fernández Ordóñez, el gobernador del Banco de España), en la que se ponía como condición para comprar bonos estatales que tal Estado se comprometiera a desregular los mercados laborales, a reducir los salarios y a reducir la protección social. En otras palabras, tales personajes utilizaron el enorme poder del BCE para debilitar el mundo del trabajo a fin de conseguir unos mayores beneficios para el capital.
Dean Baker cree que esta condición establecida por el BCE a Italia y a España es un profundo error, pues debilitaría todavía más la demanda doméstica, que es el origen principal de la crisis económica. Lo que sí cree Dean Baker aconsejable es que el Federal Reserve Board ponga como condición para comprar los bonos públicos italianos (y españoles) que el Estado italiano (y el español) haga una reforma fiscal que permitiera unos mayores ingresos al Estado a base de eliminar el fraude fiscal y corregir la enorme regresividad de los impuestos. No es casualidad que los países donde hay mayores problemas de endeudamiento público (Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia) son aquéllos de la Eurozona que tienen unos salarios más bajos, una menor protección social y una menor progresividad fiscal.
Sería, pues, aconsejable que se exigiera a tales Estados que tomaran las medidas que les permitieran disminuir su endeudamiento. Que no se haga se debe al excesivo poder que la banca (y la gran patronal) tienen sobre el BCE y sobre los Estados italiano (y español). ¿Por qué las izquierdas europeas no están exigiendo al BCE que cambie las condiciones de comprar deuda pública?

Las torturas de Misrata


por David Bollero
Público, 26 de enero de 2012
Médicos sin Fronteras se ha visto obligado a retirar su ayuda en Misrata tras comprobar in situ las continuas torturas de presos gadafistas en las cárceles. Las fuerzas del Consejo Nacional de Transición (CNT) llegaron, incluso, a solicitar a los médicos que atendieran a los presos para poder seguir torturándoles. Increíble.
Ni es la primera vez que una organización humanitaria denuncia a las actuaciones del CNT ni tampoco que se desvelan las ejecuciones sumarias llevadas por éste. Y mientras, quienes pusieron al CNT en el lugar que hoy ocupa ni mú… una vez más. No crean que han movido ficha – o la moverán- con la misma celeridad que antaño. Ni una mala palabra, ni un mal gesto. Nada se escucha de Obama o Clinton, preocupados por presentar “un país que lidera al mundo en la educación de su pueblo” (risas enlatadas); ni de Cameron o Sarkozy, en Davos aplaudiendo al capitalismo, ni de, por supuesto, del presidente del Consejo Europeo, Aumba Baluba Ba Van Rompuy (por meterle algo de sustancia a este álma de cántaro). Nada.
Mientras, vemos cómo se embarga  a Irán y con ello, las compras de petróleo al régimen de Teherán. Nada menos que al cuarto exportador del mundo y el quinto proveedor de la Unión Europea (UE) -para España, el segundo-. ¿Qué efectos tiene eso? Para empezar, el FMI ya ha advertido de que el embargo puede suponer un aumento del precio del petróleo del 20 al 30%. En segundo lugar, que Ahmadineyad ejecute su amenaza de cerrar como represalia el estrecho de Ormuz, por el que transita el 40% de las exportaciones mundiales petroleras por vía marítima.
Y en tercer lugar pero no menos importante, que hay que buscar alternativas de proveedor. ¿A quiénes baraja la UE? Pues fundamentalmente a Arabia Saudí y, adivinen: a Libia.
Cerramos el círculo. A buen entendedor, sobran palabras.

Fuente : Público


sábado, 28 de enero de 2012

Esta semana se cumplen 35 años del brutal asesinato de los abogados de Atocha.


Esta semana se cumplen 35 años del brutal asesinato de algunos compañeros nuestros. 35 años después de la barbarie terrorista de aquella semana de enero que empezó con la muerte del estudiante Arturo Ruiz, siguió con el secuestro del teniente general Villaescusa, con el bote de humo que acabó con la vida de Mari Luz Nájera y, finalmente, con el asesinato de los abogados laboralistas Enrique Valdevira, Luis Javier Benavides, Francisco Javier Sauquillo, el estudiante de derecho Serafín Holgado y el administrativo Ángel Rodríguez Leal. Todos ellos eran militantes de CC OO y del PCE.
El particular tributo de la derecha de este país lo ha protagonizado la secretaria general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha, Dolores de Cospedal, con la supresión del premio a los Derechos Humanos que, con el nombre de Abogados de Atocha, concedía anualmente el Ejecutivo autonómico.
Resulta significativa y simbólica esta decisión. Es un ejercicio de sectarismo y un deprecio que no pueden pasar desapercibidos. La amputación de la memoria de las luchas de nuestros padres y abuelos, y del sentido que los animaba (como decía Walter Benjamin), es también una amputación de la democracia.
El atentado de Atocha fue un golpe contra el corazón de la Transición. En las últimas semanas de 1976 y a lo largo de aquel mes de enero de 1977, los enemigos de la democracia asesinaron o hirieron a más de cien personas y multiplicaron los actos de violencia para condicionar el proceso democrático, para provocar la intervención del Ejército y conservar la dictadura.
Hoy que tanto se ensalza al que fue ministro de Franco y de Arias Navarro, nos vienen a la memoria Grimau, Vitoria y Montejurra. En el atentado de Atocha, detrás del Sindicato Vertical y la extrema derecha de Fuerza Nueva estaban las cabezas pensantes, los servicios secretos y la Red Gladio, la organización anticomunista promovida por la CIA y la OTAN. El mortífero objetivo de su misión no fue casual. Sabían que, golpeando salvajemente a los abogados laboralistas, golpeaban al movimiento obrero y ciudadano, que era el motor de la oposición democrática del país.
Los mejores luchadores por la libertad, los verdaderos artífices de la democracia no están, por mucho que se escarbe el transmutado mundo conservador, en las filas de la derecha, sino en la izquierda social y política de nuestro país: trabajadores, profesionales y jóvenes que pagaron su compromiso con un amplio tributo en vidas. Franco murió en la cama, pero el franquismo murió en las calles meses después.
Cuando quienes todavía siguen cobijando a los nostálgicos del franquismo nos dicen que tenemos que pasar página y olvidar la historia reciente de nuestro país, debemos recordar el contexto histórico del atentado y matizar la “dulce transición” que nos quisieron vender. Porque no puede construirse la democracia sin conocer el coste humano de su conquista.
Sólo hace 35 años de aquel atentado, 35 años de que en este país la clase obrera diera su tributo en vidas humanas por la conquista de nuestros derechos y libertades. Tampoco podemos olvidar la vigencia de su trabajo en defensa de los derechos de los trabajadores. Y más ahora cuando el Gobierno y la patronal quieren desmantelar la negociación colectiva, facilitar el despido o eliminar derechos laborales conquistados hace décadas. Si logran imponer sus políticas conseguirán algo histórico, por primera vez en mucho tiempo, los hijos tendrán menos derechos que sus padres.
Las medidas que adopta este Gobierno (y el anterior) confirman algo que resulta cada día más evidente: en esta crisis no se sacrifican todos, mientras la mayoría sufre los recortes, la minoría sigue disfrutando obscenamente de sus privilegios.
Los mismos que utilizan la crisis o inoculan el miedo a los ciudadanos para cuestionar la negociación colectiva, precarizan aún más el empleo, y en definitiva devalúan las rentas salariales. Se proponen convertir el Diktat de los mercados no solo en norma de rango constitucional, degradando el texto tan arduamente logrado, sino amputar el Estado Social y el pacto social implícito de la Transición, en favor de los mercados. Entonces salíamos a golpes de una dictadura, vigilados por sus poderes fácticos y heraldos de la guerra fría. Hoy asistimos a nuevos golpes a la democracia que pretenden vaciarla de contenido y convertirla en una cáscara formal de selección de élites, al margen de la representación de los ciudadanos. Unos intermediarios de los mercados.
No podemos obviar otro elemento relevante. Asistimos también a un auténtico linchamiento de al juez Garzón por atreverse con los poderes fácticos del mercado, la amnesia y la soberbia. Todo un síntoma de la precaria salud de nuestra democracia.
Los desencadenantes no son muy distintos de aquellos que estaban en el trasfondo de las resistencias al cambio en el fin de la dictadura.
El aparato del poder, a pesar del paso de los años y del avance democrático, sigue defendiendo con uñas y dientes la memoria y los intereses de los vencedores, la concepción de la Transición como una concesión a cambio de la impunidad, el poder judicial como un espacio propio pero con una aplicación conservadora de la ley, y la economía como un coto, frente a las demandas de igualdad, transparencia y democracia que aún hoy siguen pendientes. 
Los asesinatos de Atocha se volvieron como un bumerán para sus autores, acelerando la legalización del PCE. Hoy espero que la codicia de los mercados y la soberbia de los jueces del Supremo contra los nietos de la República y Garzón se vuelvan también contra ellos. El 15-M, los sindicatos y la izquierda tienen la palabra.
Gaspar Llamazares
Diputado de Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados



Fuente: Blogs/público


Ver mas: La memoria incomoda

jueves, 26 de enero de 2012

La genialidad de Chávez


Fidel Castro Ruz.-Venezuela constituye un brillante ejemplo del rol teórico y práctico que los militares revolucionarios pueden desempeñar en la lucha por la independencia de nuestros pueblos, como ya lo hicieron hace dos siglos bajo la genial dirección de Simón Bolívar.
Chávez, un militar venezolano de humilde origen, irrumpe en la vida política de Venezuela inspirado en las ideas del libertador de América. Sobre Bolívar, fuente inagotable de inspiración, Martí escribió: “ganó batallas sublimes con soldados descalzos y medio desnudos [...] jamás se peleó tanto, ni se peleó mejor, en el mundo por la libertad…”
El presidente Chávez presentó ante el Parlamento de Venezuela su informe sobre la actividad realizada en 2011 y el programa a ejecutar en el año actual. Después de cumplir rigurosamente las formalidades que demanda esa importante actividad, habló en la Asamblea a las autoridades oficiales del Estado, a los parlamentarios de todos los partidos, y a los simpatizantes y adversarios que el país reúne en su acto más solemne.
El líder bolivariano fue amable y respetuoso con todos los presentes como es habitual en él. Si alguno le solicitaba el uso de la palabra para alguna aclaración, le concedía de inmediato esa posibilidad. Cuando una parlamentaria, que lo había saludado amablemente igual que otros adversarios, solicitó hablar, interrumpió su informe y le cedió la palabra, en un gesto de gran altura política. Llamó mi atención la dureza extrema con que el Presidente fue increpado con frases que pusieron a prueba su caballerosidad y sangre fría. Aquello constituía una incuestionable ofensa, aunque no fuese la intención de la parlamentaria. Sólo él fue capaz de responder con serenidad al insultante calificativo de “ladrón” que ella utilizó para juzgar la conducta del Presidente por las leyes y medidas adoptadas.
Después de cerciorarse sobre el término exacto empleado, respondió a la solicitud individual de un debate con una frase elegante y sosegada “Águila no caza moscas”, y sin añadir una palabra, prosiguió serenamente su exposición.
Fue una prueba insuperable de mente ágil y autocontrol. Otra mujer, de incuestionable estirpe humilde, con emotivas y profundas palabras expresó el asombro por lo que había visto e hizo estallar el aplauso de la inmensa mayoría allí presente, que por el estampido de los mismos, parecía proceder de todos los amigos y muchos de los adversarios del Presidente.
Más de nueve horas invirtió Chávez en su discurso de rendición de cuentas sin que disminuyera el interés suscitado por sus palabras y, tal vez debido al incidente, fue escuchado por incalculable número de personas. Para mí, que muchas veces abordé arduos problemas en extensos discursos haciendo siempre el máximo esfuerzo para que las ideas que deseaba trasmitir se comprendieran, no alcanzo a explicarme cómo aquel soldado de modesto origen era capaz de mantener con su mente ágil y su inigualable talento tal despliegue oratorio sin perder su voz ni disminuir su fuerza.
La política para mí es el combate amplio y resuelto de las ideas. La publicidad es tarea de los publicistas, que tal vez conocen las técnicas para hacer que los oyentes, espectadores y lectores hagan lo que se les dice. Si tal ciencia, arte o como le llamen, se empleara para el bien de los seres humanos, merecerían algún respeto; el mismo que merecen quienes enseñan a las personas el hábito de pensar.
En el escenario de Venezuela se libra hoy un gran combate. Los enemigos internos y externos de la revolución prefieren el caos, como afirma Chávez, antes que el desarrollo justo, ordenado y pacífico del país. Acostumbrado a analizar los hechos ocurridos durante más de medio siglo, y de observar cada vez con mayores elementos de juicio la azarosa historia de nuestro tiempo y el comportamiento humano, uno aprende casi a predecir el desarrollo futuro de los acontecimientos.
Promover una Revolución profunda no era tarea fácil en Venezuela, un país de gloriosa historia, pero inmensamente rico en recursos de vital necesidad para las potencias imperialistas que han trazado y aún trazan pautas en el mundo.
Líderes políticos al estilo de Rómulo Betancourt y Carlos Andrés Pérez, carecían de cualidades personales mínimas para realizar esa tarea. El primero era además, excesivamente vanidoso e hipócrita. Oportunidades tuvo de sobra para conocer la realidad venezolana. En su juventud había sido miembro del Buró Político del Partido Comunista de Costa Rica. Conocía muy bien la historia de América Latina y el papel del imperialismo, los índices de pobreza y el saqueo despiadado de los recursos naturales del continente. No podía ignorar que en un país inmensamente rico como Venezuela, la mayoría del pueblo vivía en extrema pobreza. Los materiales fílmicos están en los archivos y constituyen pruebas irrebatibles de aquellas realidades.
Como tantas veces ha explicado Chávez, Venezuela durante más de medio siglo fue el mayor exportador de petróleo en el mundo; buques de guerra europeos y yankis a principios del siglo XX intervinieron para apoyar un gobierno ilegal y tiránico que entregó el país a los monopolios extranjeros. Es bien conocido que incalculables fondos salieron para engrosar el patrimonio de los monopolios y de la propia oligarquía venezolana.
A mí me basta recordar que cuando visité por primera vez a Venezuela, después del triunfo de la Revolución, para agradecer su simpatía y apoyo a nuestra lucha, el  petróleo valía apenas dos dólares el barril.
Cuando viajé después para asistir a la toma de posesión de Chávez, el día que juró sobre la “moribunda Constitución” que sostenía Calderas, el petróleo valía 7 dólares el barril, a pesar de los 40 años transcurridos desde la primera visita y casi 30 desde que el “benemérito” Richard Nixon había declarado que el canje metálico del dólar dejaba de existir y Estados Unidos comenzó a comprar el mundo con papeles. Durante un siglo la nación fue suministradora de combustible barato a la economía del imperio y exportadora neta de capital a los países desarrollados y ricos.
¿Por qué predominaron durante más de un siglo estas repugnantes realidades?
Los oficiales de las Fuerzas Armadas de América Latina tenían sus escuelas privilegiadas en Estados Unidos, donde los campeones olímpicos de las democracias los educaban en cursos especiales destinados a preservar el orden imperialista y burgués. Los golpes de Estado serían bienvenidos siempre que estuvieran destinados a “defender las democracias”, preservar y garantizar tan repugnante orden, en alianza con las oligarquías; si los electores sabían o no leer y escribir, si tenían o no viviendas, empleo, servicios médicos y educación, eso carecía de importancia siempre que el sagrado derecho a la propiedad fuese sostenido. Chávez explica esas realidades magistralmente. Nadie conoce como él lo que ocurría en nuestros países.
Lo que era todavía peor, el carácter sofisticado de las armas, la complejidad en la explotación y el uso del armamento moderno que requiere años de aprendizaje, y la formación de especialistas altamente calificados, el precio casi inaccesible de las mismas para las economías débiles del continente, creaba un mecanismo superior de subordinación y dependencia. El Gobierno de Estados Unidos a través de mecanismos que ni siquiera consultan a los gobiernos, traza pautas y determina políticas para los militares. Las técnicas más sofisticadas de torturas se trasmitían a los llamados cuerpos de seguridad para interrogar a los que se rebelaban contra el inmundo y repugnante sistema de hambre y explotación.
A pesar de eso, no pocos oficiales honestos, hastiados por tantas desvergüenzas, intentaron valientemente erradicar aquella bochornosa traición a la historia de nuestras luchas por la independencia.
En Argentina, Juan Domingo Perón, oficial del Ejército, fue capaz de diseñar una política independiente y de raíz obrera en su país. Un sangriento golpe militar lo derrocó, lo expulsó de su país, y lo mantuvo exiliado desde 1955 hasta 1973. Años más tarde, bajo la égida de los yankis, asaltaron de nuevo el poder, asesinaron, torturaron y desaparecieron a decenas de miles de argentinos, y no fueron siquiera capaces de defender el país en la guerra colonial contra Argentina que Inglaterra llevó a cabo con el apoyo cómplice de Estados Unidos y el esbirro Augusto Pinochet, con su cohorte de oficiales fascistas formados en la Escuela de las Américas.
En Santo Domingo, el Coronel Francisco Caamaño Deñó; en Perú, el General Velazco Alvarado; en Panamá, el General Omar Torrijos; y en otros países capitanes y oficiales que sacrificaron sus vidas anónimamente, fueron las antítesis de las conductas traidoras personificadas en Somoza, Trujillo, Stroessner y las sanguinarias tiranías de Uruguay, El Salvador y otros países de Centro y Sur América. Los militares revolucionarios no expresaban puntos de vista teóricamente elaborados en detalles, y nadie tenía derecho a exigírselos, porque no eran académicos educados en política, sino hombres con sentido del honor que amaban su país.
Sin embargo, hay que ver hasta donde son capaces de llegar por los senderos de la revolución hombres de tendencia honesta, que repudian la injusticia y el crimen.
Venezuela constituye un brillante ejemplo del rol teórico y práctico que los militares revolucionarios pueden desempeñar en la lucha por la independencia de nuestros pueblos, como ya lo hicieron hace dos siglos bajo la genial dirección de Simón Bolívar.
Chávez, un militar venezolano de humilde origen, irrumpe en la vida política de Venezuela inspirado en las ideas del libertador de América. Sobre Bolívar, fuente inagotable de inspiración, Martí escribió: “ganó batallas sublimes con soldados descalzos y medio desnudos [...] jamás se peleó tanto, ni se peleó mejor, en el mundo por la libertad…”
“… de Bolívar -dijo- se puede hablar con una montaña por tribuna  [...] o con un manojo de pueblos libres en el puño…”
“… lo que él no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy; porque Bolívar tiene que hacer en América todavía.”
Más de medio siglo después el insigne y laureado poeta Pablo Neruda escribió sobre Bolívar un poema que Chávez repite con frecuencia. En su estrofa final expresa:
“Yo conocí a Bolívar una mañana larga,
en Madrid, en la boca del Quinto Regimiento,
Padre, le dije, eres o no eres o quién eres?
Y mirando el Cuartel de la Montaña, dijo:
‘Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo’.”
Pero el líder bolivariano no se limita a la elaboración teórica. Sus medidas concretas no se hacen esperar. Los países caribeños de habla inglesa, a los que modernos y lujosos buques cruceros yankis le disputaban el derecho a recibir turistas en sus hoteles, restaurantes y centros de recreación, no pocas veces de propiedad extranjera pero que al menos generaban empleo, agradecerán siempre a Venezuela el combustible suministrado por ese país con facilidades especiales de pago, cuando el barril alcanzó precios que a veces superaban los 100 dólares.
El pequeño Estado de Nicaragua, patria de Sandino, “General de Hombres Libres”, donde la Agencia Central de Inteligencia a través de Luis Posada Carriles, después de ser rescatado de una prisión venezolana, organizó el intercambio de armas por drogas que costó miles de vidas y mutilados a ese heroico pueblo, también ha recibido el apoyo solidario de Venezuela. Son ejemplos sin precedentes en la historia de este hemisferio.
El ruinoso Acuerdo de Libre Comercio que los yankis pretenden imponer a la América Latina, como hizo con México, convertiría los países latinoamericanos y caribeños no solo en la región del mundo donde peor está distribuida la riqueza, que ya lo es,  sino también en un gigantesco mercado donde hasta el maíz y otros alimentos que son fuentes históricas de proteína vegetal y animal serían desplazados por los cultivos subsidiados de Estados Unidos, como ya está ocurriendo en territorio mexicano.
Los automóviles de uso y otros bienes desplazan a los de la industria mexicana; tanto las ciudades como los campos pierden su capacidad de empleo, el comercio de drogas y armas crece, jóvenes casi adolescentes con apenas 14 ó 15 años, en número creciente, son convertidos en temibles delincuentes. Jamás se vio que ómnibus u otros vehículos repletos de personas, que incluso pagaron para ser transportados al otro lado de la frontera en busca de empleo, fuesen secuestrados y eliminados masivamente. Las cifras conocidas crecen de año en año. Más de 10 mil personas están perdiendo ya la vida cada año.
No es posible analizar la Revolución Bolivariana sin tomar en cuenta estas realidades.
Las fuerzas armadas, en tales circunstancias sociales, se ven forzadas a interminables y desgastadoras guerras.
Honduras no es un país industrializado, financiero o comercial, ni siquiera gran productor de drogas, sin embargo algunas de sus ciudades rompen el record de muertos por violencia a causa de las drogas. Allí se yergue en cambio el estandarte de una importante base de las fuerzas estratégicas del Comando Sur de Estados Unidos. Lo que allí ocurre y está ocurriendo ya en más de un país latinoamericano es el dantesco cuadro señalado, de los cuales algunos países, han comenzado a salir. Entre ellos, y en primer lugar Venezuela, pero no solo porque posee cuantiosos recursos naturales, sino porque los rescató de la avaricia insaciable de las transnacionales extranjeras y ha desatado considerables fuerzas políticas y sociales capaces de alcanzar grandes logros. La Venezuela de hoy es otra muy distinta a la que conocí hace solo 12 años, y ya entonces me impresionó profundamente, al ver que como ave Fénix resurgía de sus históricas cenizas.
Aludiendo a la misteriosa computadora de Raúl Reyes, en manos de Estados Unidos y la CIA, a partir del ataque organizado y suministrado por ellos en pleno territorio ecuatoriano, que asesinó al sustituto de Marulanda y a varios jóvenes latinoamericanos desarmados, han lanzado la versión de que Chávez apoyaba la “organización narco-terrorista de las FARC”. Los verdaderos terroristas y narcotraficantes en Colombia han sido los paramilitares que le suministraban a los traficantes norteamericanos las drogas, que se venden en el mayor mercado de estupefacientes del mundo: Estados Unidos.
Nunca hablé con Marulanda, pero sí con escritores e intelectuales honrados que llegaron a conocerlo bien. Analicé sus pensamientos e historia. Era sin dudas un hombre valiente y revolucionario, lo cual no vacilo en afirmar. Expliqué que no coincidía con él en su concepción táctica. A mi juicio, dos o tres mil hombres habrían sido más que suficientes para derrotar en el territorio de Colombia a un ejército regular convencional. Su error era concebir un ejército revolucionario armado con casi tantos soldados como el adversario. Eso era sumamente costoso y virtualmente imposible de manejar; se torna un imposible.
Hoy la tecnología ha cambiado muchos aspectos de la guerra; las formas de lucha también cambian. De hecho el enfrentamiento de las fuerzas convencionales, entre potencias que poseen el arma nuclear, se ha tornado imposible. No hay que poseer los conocimientos de Albert Einstein, Stephen Hawking y miles de otros científicos para comprenderlo. Es un peligro latente y el resultado se conoce o se debiera conocer. Los seres pensantes podrían tardar millones de años en volver a poblar el planeta.
A pesar de todo, sostengo el deber de luchar, que es algo de por sí innato en el hombre, buscar soluciones que le permitan una existencia más razonada y digna.
Desde que conocí a Chávez, ya en la presidencia de Venezuela, desde la etapa final del gobierno de Pastrana, siempre lo vi interesado por la paz en Colombia, y facilitó las reuniones entre el gobierno y los revolucionarios colombianos que tuvieron por sede a Cuba, entiéndase bien, para un acuerdo verdadero de paz y no una rendición.
No recuerdo haber escuchado nunca a Chávez promover en Colombia otra cosa que no fuera la paz, ni tampoco mencionar a Raúl Reyes. Siempre abordábamos otros temas. Él aprecia particularmente a los colombianos; millones de ellos viven en Venezuela y todos se benefician con las medidas sociales adoptadas por la Revolución, y el pueblo de Colombia lo aprecia casi tanto como el de Venezuela.
Deseo expresar mi solidaridad y estima al General Henry Rangel Silva, Jefe del Comando Estratégico Operacional de las Fuerzas Armadas, y recién designado Ministro para la Defensa de la República Bolivariana. Tuve el honor de conocerlo cuando en meses ya distantes visitó a Chávez en Cuba. Pude apreciar en él un hombre inteligente y sano, capaz y a la vez modesto. Escuché su discurso sereno, valiente y claro, que inspiraba confianza.
Dirigió la organización del desfile militar más perfecto que he visto de una fuerza militar latinoamericana, que esperamos sirva de aliento y ejemplo a otros ejércitos hermanos.
Los yankis nada tienen que ver con ese desfile y no serían capaces de hacerlo mejor.
Es sumamente injusto criticar a Chávez por los recursos invertidos en las excelentes armas que allí se exhibieron. Estoy seguro de que jamás se utilizarán para agredir a un país hermano. Las armas, los recursos y los conocimientos deberán marchar por los senderos de la unidad para formar en América, como soñó El Libertador, “…la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riqueza que por su libertad y gloria”.
Todo nos une más que a Europa o a los propios Estados Unidos, excepto la falta de independencia que nos han impuesto durante 200 años.
Fuente: CUBADEBATE

miércoles, 25 de enero de 2012

JUDE MILHON, hacker

Creadora del movimiento Ciberpunk, acérrima defensora de los ciberderechos y el sexo virtual, luchadora incansable en la participación activa de las mujeres en la red, editora de la revista Mondo 2000, contribuyente de la Boing Boing y miembro de la asociación Computer Professionals for Social Responsibility, revolucionó el ciberespacio con sus palpitantes frases "Las chicas necesitan módems” y "¡Dennos banda ancha o mátennos!" e incitó a las mujeres a aventurarse en los "placeres del hackeo" aboliendo la obstaculización de los medios sociales con sus globales intentos de menospreciar a quienes no coinciden en los parámetros de “belleza”. La lucha y rebeldia de Jude Milhon han pasado a la historia de la filosofia hacker
La que más tarde sería conocida como Saint Jude (Santa Judas), nació el 12 de marzo de 1939 en Washington, pero se crió Anderson, Indiana (EEUU). Se convirtió en parte de la escena inconformista en la década de los sesenta y participó activamente en el movimiento de los derechos civiles. Fue encarcelada repetidas veces por desobediencia civil.
Comenzó a programar en 1967, después de leer un libro llamado “Yeach Yourself Fortan”. Trabajó como programadora en una empresa de máquinas expendedoras para los autoservicios Horn and Hardart de Manhattan, pero pronto se unió al éxodo hippy a California y se estableció en Berkeley, donde comenzó a animar a otras mujeres a unirse a la cultura cibernética emergente, en lo que ella describió como una "comunidad de programadores de izquierdas revolucionarios" y que construyó el primer sistema público de Red, el legendario proyecto de la Comunidad de Memoria en 1973.
La Red que ahora conocemos como Internet, entonces pertenecían a dos grupos: los militares de Estados Unidos y a unas pocas  universidades e institutos de investigación. BBS inspiró el sistema de grupos de noticias que llevaron a la invención de la World Wide Web de Tim Berners Lee en 1989.
Jude recorria las miticas BBS animando a las mujeres a aventurarse en los "placeres del hackeo"  Decia Jude que en el hacking, como en el sexo, entra la actividad de un yo deseante. Y alli donde termina el conflicto mente-cuerpo comienza la liberacion. Jude Milhon entendia el hacking como el deseo de descubrir, la curiosidad, el reto, pero tambien un conflicto: el hacking es un arte marcial para defenderse de lo politicamente correcto, de las leyes abusivas y de los fanaticos.
En la década de 1990, se convirtió en redactora jefe de la revista anárquica y tecnológica Mondo 2000. En una entrevista de 1999 describió la piratería como un "arte marcial, una forma de defensa contra los políticos políticamente correctos, las leyes excesivamente intrusivas, fanáticos y gente de mente estrecha de todas las tendencias."  Y defendió la acción de eludir de forma inteligente  los límites, ya sean impuestos por los gobiernos, o las leyes de la física. La Red era su lugar de experimentación y descubrimiento personal bajo un concepto tan simple y poco implementado como el de la identidad de género desconocida.
Escribió varios libros: “The Cyberpunk Handbook” (El manual del ciberpunk) en 1995, “How to Mutate and Take Over the World” (Cómo mutar y dominar el mundo) en 1996 y “Hacking the Wetware: the Nerd Girls Pillow-book”, (Hackeo a la red húmeda: El libro de cabecera de la joven en red) publicado en 1994 que se dirigía a todas las mujeres que querían introducirse en el hacking desmitificando el funcionamiento del cuerpo y el cerebro.
Su mensaje y filosofía se dirigían sobre todo a las mujeres con sed de conocimiento como ella: 'Internet es como una escuela a la que muchas chicas nunca tuvieron la ocasión de asistir, utilizándola precisamente para superar el miedo de no ser lo bastante guapas, lo bastante cultas, lo bastante fuertes, lo bastante bellas, lo bastante despiertas o lo que sea; puede que las mujeres no sean tan buenas en la batalla física, pero de lo que estoy segura es que son buenísimas tecleando como una ráfaga de metralleta”
Una de sus frases más famosas fue: ''Cuando estás en el ciberespacio, nadie sabe cuál es tu sexo'' Con esto no pretendía decir que la red sea un lugar apto para las mujeres porque sea anónimo, libre del peso del cuerpo y de la identidad sexuada. Tampoco pensaba que fuera una zona franca libre de reaccionarios y comportamientos machistas. Por el contrario, siempre lo abordó como un lugar de experimentación y de descubrimiento de sí mismo.
A finales de 1990, Milhon continuó trabajando como diseñadora web y consultora de Internet. Su lucha y rebeldía han pasado a la historia de la filosofía hacker resumidas en una famosa entrevista que publicaba Wired News en 1995 http://www.wired.com/wired/archive/3.02/st.jude.html.
Falleció el 19 de julio de 2003, victima de un cáncer. Los hackers han perdido a su santa protectora": Este era el titular de todos los periódicos digitales en los que se anunciaba la muerte de Jude Milhon, hacker, feminista y activista de los ciberderechos, toda una excepción en un espacio aún dominado por los hombres.

“Las piedras y los palos pueden romperme los huesos, pero las palabras en una pantalla pueden hacerme daño sólo si y hasta que yo lo permita” (Jude Milhon)

''St. Jude me enseñó que no hace falta tener pechos grandes para ser una diosa del sexo. Todo lo que se necesita es tener mucho cerebro y adoptar la actitud correcta'', (Nadine Ulmer, programadora de Unix)

(Dedicado a todas las mujeres que trabajan en la sombra desde la soledad de una línea de comandos, ocultándose a menudo tras nicks masculinos)

Texto: © María Torres

Fuentes:

martes, 24 de enero de 2012

Protesta contra el cierre del Centro Gallego

Trabajadores del Centro Gallego nucleados en el Sindicato de la Salud-CTA llevaron a cabo ayer un corte de calle en Pasco y Avenida Belgrano -bajo el lema “resistir, organizar, luchar y vencer es la tarea”- para reclamar una vez más el pago de sueldos adeudados y el aguinaldo, en defensa de los puestos de trabajo y de las condiciones laborales.


“Los trabajadores del Centro Gallego no hemos recibido el pago del mes de diciembre, ni el aguinaldo. Estamos en la calle en defensa de la fuentra de trabajo y para evitar el cierre de la institución. En este marco adverso hay que ponerse de pie resistir, organizarse y vencer”, señalaron los referentes de los trabajadores al fin de una asamblea en la que se decidió seguir adelante con el plan de lucha.
Los trabajadores del sanatorio denunciaron el "vaciamiento" de la institución. "Llamamos a la colectividad gallega a que se acerque para que se transparenten las necesidades de los trabajadores”. “Tenemos un servicios de pediatría, de alta complejidad, que están prácticamente desactivados".
Además, denunciaron "la complicidad del gremio ATSA (Asociación Trabajadores de la Sanidad Argentina), que tiene 75 años de existencia y no se está poniendo a la cabeza del reclamo de los trabajadores del Centro Gallego". "Por eso, decimos a las autoridades que cumplan porque estamos dispuestos a defender los puestos de trabajo con los pacientes adentro", se señaló.
En asamblea los trabajadores decidieron llevar adelante las siguientes medidas:
* Que la comisión de lucha audite y controle los ingresos y recursos para garantizar el pago de sueldo-aguinaldo y el funcionamiento del hospital bajo la consigna: “EL PRIMER ACREEDOR SOMOS LOS TRABAJADORES”.
* Movilización al Ministerio de Trabajo y a la Embajada de España.
* Visualización del conflicto en todos los ámbitos públicos (TV, Radio, etc).
* Frente único de los que luchan y que todo se decida en Asamblea.
Para mayor información: Yolanda Guitián: 15-6792-1540 Delegada Gremial Centro Gallego Elena Reta: 15-5315-8501 Sindicato de la Salud-CTA

Fuente: Nuevo Sindicato de la Salud- CTA

¿La Dama de Hierro o la sirviente dócil al establishment británico?


Este artículo explica las causas que se esté promocionando ahora la figura de Margaret Thatcher, fiel y dócil sirviente del establishment británico, que inició unas políticas neoliberales que han dañado enormemente el bienestar de las clases populares de la Gran Bretaña. El artículo muestra el lado de Thatcher ocultado en la película “La Dama de Hierro”, que se presenta como una imagen equilibrada de esta figura histórica cuando en realidad muestra una versión idealizada y profundamente errónea que no se corresponde con la realidad. El artículo señala que Margaret Thatcher fue, como Reagan, una de las figuras más reaccionarias que ha habido en el siglo XX.

Vicenç Navarro.-¿Por qué la promoción a Margaret Thatcher ahora? Existe una percepción bastante generalizada en círculos conservadores de que lo que se necesita en estos momentos difíciles de crisis es un líder de un gobierno que se atreva a hacer los cambios necesarios, enfrentándose con grupos poderosos, responsables de la crisis. Entre éstos, se considera a los sindicatos como uno de los más culpables del elevado desempleo. En su supuesta “defensa egoísta” de sus propios intereses (atribuyéndoles una estrechez de miras al preocuparse exclusivamente de los trabajadores que ya tienen trabajo –los famosos “insiders”-), los sindicatos están dificultando la integración en el mercado de trabajo de los jóvenes, las mujeres y otros colectivos –conocidos como los “outsiders”-. Lo que se requiere –se nos dice- es que hay que debilitar a los sindicatos e implementar, entre otras medidas, la facilidad de despedir a los trabajadores con contrato fijo, haciendo más fácil que los “insiders” se conviertan en “outsiders”, lo cual, paradójicamente, facilitará -según ellos- el descenso del desempleo. En esta interpretación de los hechos, el elevado desempleo en España se atribuye al excesivo poder de los sindicatos con los cuales nadie se atreve. Lo que hace falta es alguien con bemoles que los ponga en cintura y, de paso, reduzca los derechos sociales y laborales adquiridos, desmontando el Estado del Bienestar pues, no sólo éste consume recursos que el país no tiene, sino que la disponibilidad de tantos beneficios sociales ablanda a la ciudadanía y le da excesiva seguridad, perdiendo su creatividad y actitud emprendedora. Se tiene que reducir la supuestamente excesiva protección social para fortalecer el espíritu emprendedor de la población. Competitividad y dinamismo tienen que sustituir a colaboración, solidaridad y seguridad.
Durante estos años de crisis hemos visto el dominio de este pensamiento en centros financieros, empresariales, mediáticos y políticos de países a los dos lados del Atlántico Norte. El deterioro de la situación económica que la aplicación de las políticas que derivan de este pensamiento conservador y neoliberal están creando, ha generado la llamada por parte de estos centros a una figura política (que solía llamarse Caudillo, y ahora se la define como “personalidad a quien no le tiemblen las manos”) para enfrentarse con los “poderosos”, como los sindicatos, los funcionarios públicos, las clases populares y una larga lista de sectores de la población que no se caracterizan precisamente por tener gran poder económico, financiero, mediático o político. En realidad, “valentía o machismo político” es atreverse a enfrentarse con los débiles, en representación de los poderosos.
Lo que la película no dice
Un ejemplo de este supuesto coraje político es la llamada Dama de Hierro, Margaret Thatcher, la figura política en Gran Bretaña que ha sido más dócil y servil hacia los grupos más poderosos de aquel país (desde la City, el centro financiero de aquel país, al gran mundo empresarial). Tal “líder” era un mero instrumento de tales poderes, realidad ocultada en la película “La Dama de Hierro”, (que idealiza tal figura hasta niveles hiperbólicos). Lejos de ser la figura anti-establishment británico como la película presenta, Margaret Thatcher fue un producto de tal establishment, promocionada por el mismo. Gran Bretaña (un país en el que viví durante varios años) es un país donde clase social adquiere una dimensión muy marcada en la vida cotidiana de la población. Tal establishment británico siempre se ha preocupado de la imagen que su instrumento político (el Partido Conservador) da cara a la población. La procedencia social de sus dirigentes da una imagen que preocupa al establishment. De ahí que, en un momento de gran agitación social, tal establishment necesitaba dirigentes que no procedieran de las clases dominantes, que rompieran esta imagen. Thatcher, hija de tenderos, y Major, hijo de un desempleado, fueron figuras elegidas para romper con aquella imagen que, a pesar de estos cambios, el Partido Conservador continúa teniendo (David Cameron es hijo de una familia con una gran fortuna).
Thatcher fue una figura promovida por el establishment con el objetivo de destruir a los sindicatos, cuyo grupo central y más radical, fue el sindicato de mineros. Redujo también la protección social, hasta tal punto, que la mortalidad en la mayoría de sectores populares (tal como ha documentado extensamente Richard G. Wilkinson en su libro Unhealthy Societies) creció durante su mandato, incluyendo las tasas de suicidio, homicidio, y alcoholismo, apareciendo de nuevo un problema que había desaparecido: el hambre, en especial entre los niños, y muy en particular en las regiones más pobres, como Yorkshire, Escocia, y el País de Gales (ver “The Iron Lady: the Margaret Thatcher Movie we don’t need”, de Laura Flanders. The Nation. 04.01.12). El film muestra a los sindicalistas como violentos, vociferadores e irracionales pero nunca explica porque las clases populares y los sindicatos se rebelaron contra las condiciones miserables que las políticas thatcherianas estaban imponiendo a la clase trabajadora de Gran Bretaña. Fue ella la que hizo famoso el dicho de que “creemos en la lucha de clases y venceremos”. Thatcher, como Reagan en EEUU, intentó crear una cultura en la que todas las víctimas del sistema darviniano que ella aspiraba a establecer, se sintieran responsables de su propia situación.
¿Thatcher como feminista?
Pero lo que alcanza niveles absurdos en la película es presentar a Margaret Thatcher como feminista, lo cual ha originado protestas generales en círculos feministas a los dos lados del Norte de América. Como ha indicado NOW (la mayor asociación feminista de EEUU), Thatcher fue la dirigente británica que recortó con mayor intensidad los derechos de las mujeres en Gran Bretaña. Su propio desprecio hacia las feministas y sus recortes en derechos laborales y sociales dañó extensamente a las mujeres británicas. Su profundo reaccionarismo la llevó también a apoyar a las dictaduras más reaccionarias existentes en el mundo, incluyendo la del General Pinochet, convirtiéndose en uno de sus máximos defensores. Y sus políticas neoliberales fueron la causa de la crisis que estamos viendo estos días en Europa.
Pero su cinismo llegó al extremo de crear una guerra (The Falklands War, la guerra de las Malvinas) para intentar recuperar su popularidad, punto que sí se reconoce en la película, y que sus promotores presentan como ejemplo de equilibrio en el análisis de tal figura. Pero tal presentación crítica (excepcional en la película) de Margaret Thatcher está muy poco desarrollada, pues no señala suficientemente el planteamiento oportunista en la programación de la guerra que Thatcher realizó, y que ha estado claramente documentado en los medios. Hoy, los establishments conservadores y neoliberales británicos, americanos o españoles, entre otros, añoran a la Sra. Thatcher, una de las figuras –como Ronald Reagan- más negativas y destructivas que ha existido en el siglo XX.

Una última nota. Ruego al lector que distribuya ampliamente este artículo.




lunes, 23 de enero de 2012

Los “malos” gobiernos populistas latinoamericanos


Este artículo presenta datos que raramente se publican en España que muestran que la división artificial que se hacen en los mayores medios de difusión entre regímenes populistas y regímenes socialdemócratas (con una visión sesgada en contra de los primeros) no se corresponde con la realidad empírica, documentada en el artículo.
Existe una postura bastante extendido en los medios de información de mayor difusión de España que divide a los países gobernados por partidos de centroizquierda o izquierda en Latinoamérica entre gobiernos “populistas” de izquierda, tales como los de Venezuela, Bolivia, Ecuador o Argentina, y gobiernos socialdemócratas, tales como los de Brasil, Chile (hasta hace poco bajo la presidencia de Michelle Bachelet) o Uruguay. Casos representativos de articulistas que reproducen esta división son muchos. Por regla general se refieren explícitamente al primer grupo de países como la izquierda populista y escasamente democrática, y al segundo grupo como la izquierda responsable, democrática y sensible a las necesidades de su población.
A esta diferencia de presentación de estos dos grupos de países se le ha añadido otra diferencia; a los primeros –los “populistas”- se les ha definido ahora como ineficientes e ineficaces, incapaces de reducir la pobreza y reducir las desigualdades en sus países, mientras que a los segundos –los “socialdemócratas”- se les considera exitosos en su intento de reducir la pobreza.
Tales divisiones y categorizaciones, sin embargo, son artificiales y negadas por los datos existentes, raramente presentados en la mayoría de medios. Veamos los datos. El primer dato que merece resaltarse es el notable cambio político ocurrido en las últimas dos décadas en la mayoría de países de Latinoamérica. Alrededor de los años noventa, los gobiernos conservadores y neoliberales fueron sustituidos por gobiernos de centroizquierda e izquierda. En 1998 fue elegido Hugo Chávez en Venezuela: en 2002 fue Lula da Silva el que salió elegido en Brasil. En 2003, fue elegido Néstor Kirchner en Argentina, en 2005 Tabaré Vázquez en Uruguay, y Evo Morales en Bolivia, y Rafael Correa en Ecuador en 2006, y Fernando Lugo en Paraguay en 2008. Eliminando esta falsa dicotomía entre “buenos” y “malos”, el hecho es que todos ellos están comprometidos con desarrollar políticas redistributivas. Y los datos señalan que en su mayoría tales gobiernos consiguieron reducir las desigualdades y la pobreza en sus países. En todos ellos las desigualdades en el periodo 2007-2009 fueros menos acentuadas que en el periodo 2001-2003 (ver figura nº 1 en Juan A. Montecino “Decreasing Inequality Under Latinamerica’s “Socialdemocratic” and “Populist” government: is the difference real?”, CEPR, Washington DC, Oct 2011)
Muchos autores, entre los que destacan Jorge Castañeda y Mario Vargas Llosa han negado, sin embargo, que tal reducción de las desigualdades se debiera, en el caso de los gobiernos populistas de izquierda, a las políticas redistributivas de sus gobiernos. Una postura parecida la han tomado McLeod y Lusting en su artículo “Inequality and Poverty under Latin America’s New Left Regimes” en Tulane Economic Working Paper Series. (Working paper 1117) que ha sido ampliamente distribuido, cuando no promocionado, por fuerzas conservadoras y/o neoliberales en América Latina y en Europa. Su argumento es que la reducción de las desigualdades y de la pobreza en estos países se debió primordialmente a las condiciones favorables del comercio exterior en América Latina y al abundante flujo de inversiones de capital en aquel periodo. Según ellos, tal disminución de las desigualdades y de la pobreza no se puede en absoluto atribuir a las políticas redistributivas de tales gobiernos. Sí, en cambio, tales políticas podrían explicar las reducciones en los países “socialdemócratas”, es decir en los “buenos” gobiernos. En clara y predecible costumbre, el estudio de McLeod y Lusting tenía un gran apartado estadístico y matemático que parecía mostrar, sin ninguna duda, que los gobiernos de Brasil, Uruguay y Chile habían sido eficaces en su intento de redistribuir la riqueza, y en cambio los populistas, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Argentina, habían fracasado en su intento. Y, naturalmente y predeciblemente los medios españoles de mayor difusión se apresuraron a difundir tal estudio.
El investigador Juan A. Montecino, del prestigioso Center for Economic and Policy Research de Washington DC, en el estudio citado anteriormente, muestra los errores de tal estudio. En primer lugar analiza los años de gobierno de cada opción política gobernante, analizando su efecto acumulativo. El impacto de las políticas públicas no es inmediato y hay que estudiar la evolución de las desigualdades analizando el impacto de las políticas redistributivas en ellas, hecho que McLeod y Lusting no habían hecho. Pero incluso más importante que esta nota correctiva era la fuente de los datos que ellos utilizaron, el Socio-Economic Data Base for Latin-America and the Caribbean (SEDLAC). Tal fuente de información sobre la distribución de la renta no corrige el notable subregistro de la información sobre la renta familiar. Puesto que este subregistro es más acentuado en las rentas superiores que en el resto de la población, ello determinará un sesgo en las encuestas realizadas a la población. De ahí que Juan A. Montecino utilizara otra fuente de datos más leíble, la Economic Commission for Latin America and the Caribbean (ECLAC) que sí corrige este subregistro.
Pues bien, realizando estas necesarias correcciones resulta que los países llamados “populistas” de izquierda redujeron las desigualdades de una manera más acentuada que los países llamados “socialdemócratas”. Aunque, tal como señalé anteriormente, todos estos países (tanto los “malos” como los “buenos”) redujeron las desigualdades (éstas fueron menores en el periodo 2007-2009 que en el periodo 2001-2003), estas reducciones fueron más acentuadas en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Argentina que en Brasil, Chile o Uruguay. Resulta, después de todo, que las políticas redistributivas de los “malos” fueron más eficaces en disminuir la pobreza y las desigualdades que la de los “buenos”. Esto no lo leerá en la prensa de mayor difusión. Pero lo puede leer en www.cepr.net.
20 enero 2012

La maldad de la detención indefinida y aquellos que quieren sacarla de la agenda


Este miércoles se cumplirá el décimo aniversario de la inauguración del campo de prisioneros de Guantánamo. En el New York Times, un antiguo prisionero del campo, Lakhdar Boumediene, escribe un increible y poderoso artículo de opinióndonde vuelve a contar la flagrante injusticia que supuso su detención sin el debido proceso y que duró 7 años.
Desde el principio quedó claro que las acusaciones contra el ciudadano bosnio – que en el momento de los ataques del 9-11 era director de la Sociedad de la Luna Roja Creciente llevando ayuda humanitaria a niños bosnios – eran falsas; de hecho, un alto tribunal en Bosnia investigó y le retiró los cargos americanos de terrorismo. Pero las fuerzas de EEUU lo secuestraron de todas maneras, lo ataron, lo mandaron a Guantánamo y lo encerraron durante siete años sin juicio.
En septiembre del 2006, el Congreso de EEUU aprobó el Acta de las Comisiones Militares (MCA de sus siglas en inglés) el cual, entre otras cosas, no sólo autorizaba la detención de sospechosos de terrorismo sin un juicio, sino que incluso negaba explícitamente a todos los detenidos en Guantánamo el derecho al Habeas corpus: el procedimiento por mandato constitucional permite a los prisioneros al menos la posibilidad para convencer a un jurado de que están siendo erróneamente retenidos. Las audiencias de Habeas protegen mucho menos que un juicio completo: el gobierno no necesita convencer a un jurado bajo la duda razonable de que alguien es culpable, sino que apenas tienen que presentar algunas pruebas creíbles para justificar el encarcelamiento. Pero el MCA denegaba incluso los derechos de habeas a los detenidos.
Sólo una vez la Corte Suprema de EEUU, en una decisión del 2008 llevando el nombre de Boumediene, sentenció que la disposición del MCA denegando el habeas era inconstitucional, y que los detenidos de Guantánamo tenían derecho a una revisión del habeas corpus. Esto hizo que al final se le requiriera al gobierno de EEUU a enseñar esas pruebas contra Boumediene ante una corte de verdad. 43 jueces federales designados por Bush después sentenciaron que no había ninguna prueba creíble que sustentara las acusaciones contra él, y fue finalmente liberado en mayo de 2009. Por favor primero leed el corto pero apasionante relato de lo que esta detención indefinida le hizo a su vida, y después considerar los siguientes puntos:
(1) Desde la decisión de la Corte Suprema sobre Boumediene, a docenas de detenidos de Guantánamo como Boumediene se les permitió tener una revisión de su caso por una corte federal para ver si había alguna prueba creíble contra ellos, y la gran mayoría de ellos ganaron los casos porque no había ninguna prueba (hubo un momento en el que el 75% de los detenidos prevaleció aunque el porcentaje es ahora algo más bajo). Si el Acta de las Comisiones Militares hubiera sido ratificada como constitucional, Boumedien – y docenas de otros inocentes detenidos que han sido liberados de Guantánamo – sin duda estarían ahora encarcelados indefinidamente.
Mírenlo de otra forma, si aquellos que votaron por el MCA hubieran hecho lo mismo– y eso incluye todos los Senadores republicanos excepto Lincoln Chafee junto con 12 Demócratas, inluyendo Jay Rockefeller, Debbie Stabenow, Robert Menendez, Frank Lautenberg, y en actual Secretario de Interior Ken Salazar – entonces Boumediene y docenas de otros detenidos inocentes estarían erróneamente encarcelados. Además, los Demócratas tenían 46 senadores en ese momento y podrían haberlo intentado bloquear pero no lo hicieron, es más, muchos Demócratas que incluso votaron contra la reforma de ley nombraron a John McCain como su negociador y estaban preparados para votar por la MCA hasta que en el último fin de semana se hicieron algunos cambios que aunque no estaban relacionados, lo hicieron sin su participación y les ofendió ese procedimiento. Como el artículo de opinión de Boumediene refleja, actuar para dar la potestad al Presidente de encarcelar gente indefinidamente sin cargos es una de los pasos más peligrosos y perjudiciales que un gobierno pueda tomar, y precisamente el Congreso de los EEUU en 2006 hizo exactamente eso.
(2) La decisión de la Corte Suprema sobre el caso Boumediene fue con una votación 5 contra 4; por lo que 4 Jueces de la Corte Suprema de los EEUU votaron por mantener la constitucionalidad del encarcelamiento indefinido de seres humanos, probablemente de por vida, sin ni siquiera las mínima protección de la audiencia de habeas. Si Anhonny Kennedy hubiera votado con sus colegas conservadores, no sólo Boumediene y docenas más estarían todavía erróneamente encarcelados, sino que el poder con el que los EEUU ha oprimido por tiempo a sus ciudadanos es el sello distintivo que define a la tiranía – la potestad para encarcelar sin el debido proceso – habría sido totalmente consagrado mediante una ley americana.
(3) Después del caso Boumediene, la detención indefinida sigue siendo una parte clave de la política de Obama. El Departamento de Justicia (DOJ por sus siglas en inglés) de Obama ha argumentado repetidamente que las reglas que se aplicaron a Boumediene no deberían ser aplicadas en Bagram, donde – la administración Obama insiste – se tiene la potestad para encarcelar a gente sin el debido proceso, ni siquiera con audiencia de habeas; el Departamento de Justicia (DOJ) de Obama al final logró tener ese poder consagrado. Obama ha propuesto una ley para darle a él plenas facultades “para detener de manera prolongada” de manera que se pueda permitir que sospechosos de terrorismo sean encarcelados sin juicios. Su plan para cerrar Guantánamo implicaba una mera relocalización de su sistema de detención indefinida a suelo Estadounidense, donde docenas de detenidos, por lo menos, continuarán encarcelados sin juicio. Y por supuesto acaba de firmar la ley que regula el Acta de autorización de defensa nacional (NDAA por sus siglas en inglés) que contiene – como refleja el ACLU- “una disposición que ampliamente permite la detención indefinida en cualquier parte del mundo,” lo que quiere decir – como dice Human Rights Watch – que “el Presidente Obama quedará en la historia como el presidente que consagró como ley estadounidense la detención indefinida sin juicio.” Esos mantenidos en Guantánamo continuarán recibiendo por lo menos la audiencia de habeas, pero no aquellos mantenidos en otras prisiones de la Guerra contra el Terror americana. Leer el artículo de opinión de Boumediene para ver por qué esto es tan detestable.
(4) Como se aproxima un año electoral, cada vez se está volviendo más común una táctica tan repelente como estrambótica y evidente en sí misma utilizada por algunos militantes Demócratas contra aquellos que como nosotros insistimos que temas como el de la detención indefinida (junto con el asesinato de civiles que se está dando en el mundo musulmán) merece una prioridad máxima. El argumento es que poner el énfasis en esos asuntos es perjudicar al Presidente Obama (porque él es responsable de la detención indefinida, la muerte de bastantes civiles, y las agresiones con riesgo de guerra) mientras se ayuda a los candidatos competidores (como Gary Johnson o Ron Paul) quienes vehementemente se oponen a esas políticas. Así que, sigue este razonamiento, reivindicar que temas como la detención indefinida y la muerte de civiles sea prioritario en la valoración de la carrera presidencial significa subordinar la importancia de otros asuntos como el aborto, la igualdad de los gays o los derechos civiles en el país, cuestiones en las que Obama y los Demócratas son mejores. Muchos de estos comentaristas insinúan de manera muy fuerte, o ahora incluso abiertamente plantean, que sólo hombres y blancos están dispuestos a discutir por este esquema de prioridades porque los asuntos a los que se les ha quitado prioridad no les afectan. Pueden ver aquí (Megan Carpentier), aquí (Katha Pollitt) y aquí (Dylan Matthews) como tres de los muchos ejemplos de esta insinuación acusatoria y grotesca.
Hay muchos errores que llaman la atención en su táctica para dividir. Uno, depende de la distorsión deliberada y a gran escala del argumento que se ha hecho; demandando que los temas como la detención indefinida, la muerte de civiles y la guerra agresiva sean temas de alta prioridad en la carrera presidencial no abogan, ni de lejos, por quitarle prioridad a otros asuntos. Otro, muchas mujeres y minorías étnicas y raciales – así como los gays americanos – están dando argumentos similares sobre la necesidad de que estos temas reciban suficientes atención en las elecciones.
Y más importante, es extremadamente irracional defender que el interés personal o los “privilegios” llevarían a alguien a priorizar asuntos como la detención indefinida y las bajas civiles ya que los que están siendo acusados y que defienden las libertades civiles o están en contra de la guerra es extremadamente improbable que se vean implicados en los abusos por los que protestan. No son hombres blancos la mayor parte de los que están siendo detenidos indefinidamente, a los que se les destruye sus casas y coches con aviones no tripulados – las víctimas de esas políticas son gente como Boumediene, o Gulet Mohamed, o José Padilla, o Awal Gul, o Sami al-Haj, o Binyam Mohamed, o aldeanos afganos, o familias paquistaníes, oadolescentes yemenís.
Veamoslo de otra manera, cuando empleas la mayor parte de tu tiempo trabajando contra las injusticias impuestas casi exclusivamente sobre las minorías y los marginados – como hace cualquiera que trabaja en temas de libertades civiles y guerra – es reprobable para cualquiera utilizar ese tipo de tácticas acusatorias, todo al servicio del objetivo vacío de la aplicación de la lealtad partidista. Precisamente esos que actúan por privilegiados intereses propios querrían quitar prioridad a esos asuntos en la campaña presidencial, no insistir en su vital importancia.
Y este es el verdadero punto aquí: lo más retorcido de los que emplean estas tácticas con fines partidistas es lo fácil que podría ser utilizadas contra ellos, en lugar de por ellos. Todos los autores de los tres ejemplos acusatorios mencionados más arriba (Carpentier, Pollitt y Matthews) – así como todos esos Demócratas que se han hundido por argumentar explícitamente que esos asuntos no tienen importancia – son blancos y no musulmanes. Para aplicar su degradada retórica a ellos, uno podría fácilmente decir:
    Desde luego que no consideran que la detención indefinida, las invasiones y ocupaciones, y la matanza de civiles estén descalificando a un Presidente o incluso mereciendo mucha atención en la elección presidencial – por supuesto ellos pedirán que todo el mundo apoye fielmente al Presidente que continúa haciendo todas esas cosas de manera agresiva – porque, como no musulmanes, ellos no son los que serán encarcelados por años sin juicio o un avión de EEUU o un ataque aéreo no hará pedazos a sus niños, entonces ¿qué les importa?
No utilizo ni apoyo ese desafortunado razonamiento, pero esos que lo hacen – como los autores de las acusaciones que enlazo más arriba – deberían haberlo aplicado a ellos mismos y a sus prioridades políticas; merecen cosechar lo que están sembrando.
Es más, el Washington Post tiene un excelente artículo sobre los millones de civiles muertos que EEUU ha causado en las últimas décadas y cómo firmemente esos civiles muertos son ignorados en el discurso político y mediático en EEUU. El artículo es de John Tirman, el director ejecutivo y principal científico de investigación en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés), en el Centro de Estudios Internacionales, que acaba de publicar un libro sobre ese tema. Una de las principales razones por las que esos muertos reciben tuna prioridad tan baja es porque los americanos no se ven afectados por esas bajas y pueden así quitarles prioridad como aberrante.
    Esto explica mucho de nuestra respuesta a la violencia en Corea, Vietnam, Irak y Afganistán. Cuando la guerra iba muy mal y la violencia iba en aumento, los americanos tendían a ignorar o incluso culpar a las víctimas. El público descartaba a los civiles porque sus altas tasas de mortalidad, desplazamiento y ciudades destruidas no concordaban con nuestra idea de las misiones y del papel de EEUU en el mundo.
    Esas actitudes tienen consecuencias. Tal vez la más importante – aparte de las tensiones creadas con los gobiernos anfitriones, que han hecho bastante ruido protestando por las bajas civiles – es que la indiferencia da permiso a nuestros militares y líderes políticos para buscar más intervenciones.
Para apelar a las tácticas acusatorias y explosivas de Megan Carpentier, Katha Pollitt, Dylan Matthews y otros acusadores que se enlazan más abajo: es mucho más fácil ver esas políticas como no descalificadoras e insistir en quitarles prioridad en favor de otras políticas porque sus privilegios de blancos y no musulmanes significa que ellos no son los que van a ser detenidos indefinidamente, asesinados sin el debido proceso, ni sus casas y niños serán objetivo de aviones no tripulados y bombas de racimo. Los musulmanes tienen momentos más difíciles, consintiendo tan alegremente esos abusos – como hacen los nos musulmanes que son capaces de protestar por las graves injusticias incluso cuando no están directamente afectados por ellas. De nuevo, esta no es una forma de razonar que yo acepto o uso – podría haber todo tipo de razones por las que alguien querría que esas políticas fueran no prioritarias o por lo menos que no sean vistas como descalificadas bajo indiferencia basada en el egoísmo y los privilegios – pero esos que vomitan ese tipo de calumnias deberían entender qué fácilmente se les puede someter a esas mismas acusaciones.
Al final, realmente no es tan complicado entender por qué tanta gente considera esos asuntos tan fundamentales. Esos luchando por entenderlo deberían leer el artículo de opinión de Lakhdar Boumediene. O esta historia y este artículo de opinión sobre un chico de 16 años y su primo de 12 a los que se les quitó la vida cuando el de 16 años fue atacado (en secreto y sin ningún control) con un ataque desde un avión no tripulado en Pakistán. O estos descubrimientos recién documentados de abusos que están ocurriendo a detenidos en Bagram. O las docenas de mujeres y niños yemeníes asesinados por una bomba de racimo de EEUU. O el proceso secreto por el que el actual Presidente ha tomado la potestad unilateral para poner como objetivo a ciudadanos estadounidenses para asesinarlos.
Hay muchas razones por las que uno podría insistir en que hay que poner atención a estos asuntos, incluso en un año electoral. Como expliqué en mi respuesta al modesto ataque de Carpentier en Guardian, el interés propio y los “privilegios” no están entre ellos. Si acaso, es probable que esos rasgos produzcan exactamente la reacción contraria, por ejemplo que esos asuntos no sean priorizados porque dan más poder al partido político propio o que preocuparse sobre asuntos que lo dañan personalmente es el objetivo predominante.

Fuente: www.rebelion.org