martes, 8 de mayo de 2012

El lío de Rato

Manuel Lago Peña*.- En estas primeras horas hay más preguntas que respuestas. ¿Rato se va o lo echan? O dicho de otra forma, estamos delante de una nueva espantada del político metido a banquero o, lo que es más probable, es el precio que tiene que pagar para hacer más digerible socialmente la aportación de recursos públicos para otro saneamiento bancario. ¿Para qué vuelve Goirogolzarri? Este exejecutivo bancario protagonizó la mayor indemnización por jubilación, más de 60 millones de euros, por irse en el 2009 del BBVA, y no sabemos si ahora su papel es desarrollar un proyecto autónomo o negociar la absorción de Bankia por otra entidad. ¿Quién puede absorber a Bankia? En el supuesto de que la decisión final del Gobierno, que será el referente principal de la entidad, sea la de acabar con el proyecto autónomo, se abren dos posibilidades. La primera es su adquisición por la Caixa catalana, constituyendo con ello la principal entidad financiera del país, y además con origen en el modelo prácticamente liquidado de las cajas de ahorros. La segunda solo podría ser uno de los dos grandes bancos, el Santander o el BBVA. ¿Por qué no se actuó con más celeridad y decisión en Bankia? Todo el mundo sabía que era la entidad con más problemas, pero el peso del PP y de la Comunidad de Madrid, que vetó la posible alianza con la Caixa catalana, impidieron cualquier actuación.
¿Cuándo se va a terminar la reforma del sistema financiero? El Gobierno de Rajoy ya la dio por terminada varias veces, pero se vuelve a abrir. Bankia ahora, el banco malo en unos días. No parece serio. La incertidumbre sobre el sistema financiero, sobre la salud de las entidades, está provocando la semiparálisis de la financiación a empresas y familias y es la munición de la que se nutren los ataques a la solvencia de la deuda española. ¿Cuánto nos va a costar? No pasaron ni 24 horas desde que Rajoy dijo que no iba a haber más dinero público para la banca cuando se empieza a conocer que la aportación al saneamiento de Bankia será de 8.000 millones de euros, materializados en bonos convertibles en acciones. Es cierto que inicialmente es una especie de préstamo y por lo tanto sin coste, pero al final puede que no se recupere todo o parte de esa cantidad. ¿Cómo afecta a Novagalicia Banco esta situación? Esta entidad es más pequeña y está mucho más saneada que Bankia, y cuenta además con un proyecto propio y con la firme voluntad de seguir adelante con su proyecto autónomo. Sin embargo, está siendo sometida a una intensa presión para que lo abandone y sea absorbida por uno de los grandes bancos. El escenario que se abre con el giro en Bankia, desde el consumo de recursos públicos hasta su absorción por otra entidad, abren una ventana de oportunidad a Novagalicia Banco. En estas horas decisivas es posible que la pesada digestión de Bankia le dé más tiempo para consolidar su proyecto. Pero en todo caso, aún hay más incertidumbres que certezas.

*Manuel Lago Peña, es economista del S.N. de las CC.OO. de Galicia.

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