jueves, 28 de junio de 2012

Suramérica sentará hoy a gobierno golpista paraguayo en el banquillo de los acusados

El gobierno paraguayo ocupará hoy en ausencia el banquillo de los acusados durante la Cumbre de jefes de Estado y gobierno suramericanos en Argentina, como reacción internacional al golpe parlamentario que destituyó al presidente constitucional, Fernando Lugo.

La reunión, que se extenderá hasta mañana, se convocó por el Mercado Común del Sur (Mercosur), pero contará también con la presencia de los mandatarios de los países integrados a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

A los dos bloques integracionistas pertenece Paraguay e incluso ocupaba la presidencia pro témpore de Unasur hasta que se interrumpió en el país el orden constitucional para sacar del poder a Lugo.

El hecho que emergió de una suerte de conspiración político-parlamentaria colocó en la picota internacional al gobierno paraguayo y provocó el rechazo por la omisión de un justo proceso y del derecho a la defensa del mandatario.

Para Paraguay significó el aislamiento político con la salida del país de una gran cantidad de embajadores acreditados ante su gobierno y una especial fricción con los dos vecinos más importantes para su economía: Brasil y Argentina.

Separado ya del Mercosur por decisión de sus miembros, perdido el derecho a continuar presidiendo a Unasur, los cálculos de Paraguay se enmarcan en las dificultades comerciales y económicas generadas por ello.

El Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya, por ejemplo, evaluó los posibles escenarios que tendrá Asunción ante sí por las eventuales sanciones a aplicar de acuerdo con el reglamento de Mercosur.

La primera de ellas es ya un hecho o sea la suspensión de su participación en los órganos de Mercosur, posiblemente seguida por la imposibilidad de recibir transferencias del Fondo para la Convergencia Estructural y la suspensión de todo derecho existente en el Tratado del bloque.

El Centro opinó que las sanciones mencionadas, por lo menos, imposibilitarán al Estado paraguayo de participar en procesos como el de la subida del Arancel Externo Común y la eliminación del doble cobro arancelario.

Las restantes medidas, de ser aprobadas, pueden afectar la ejecución de 608 millones de dólares asignados al país y que constituyen el 32 por ciento de los gastos de capital del Presupuesto General de Paraguay para este año.

Por supuesto, un Paraguay sancionado no podrá beneficiarse con la exención de aranceles que tienen los socios de Mercosur a la hora de sus exportaciones.

La dureza de las sanciones, siempre acompañadas de la condena política, tiene que ver con el ya expresado criterio del quebrantamiento de la institucionalidad democrática, ocurrido con el expedito juicio al presidente Lugo.

Fuente: CUBADEBATE

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