jueves, 12 de julio de 2012

De la recesión a la depresión

A yer fue un día negro para la sociedad española. El programa de recortes que presentó Rajoy supone una quiebra profunda de elementos centrales de nuestro modelo social, económico y político. El presidente Rajoy consumó ayer en el Congreso un fraude electoral al completar un programa de gobierno radicalmente distinto al que ofreció al país para ganar las elecciones.

Rajoy culminó ayer su engaño a las personas que lo votaron, que se creyeron su discurso de que con el PP en el Gobierno se recuperaría la economía, se crearía empleo y se reduciría el paro solo con bajar los impuestos. Que con acabar con Zapatero y su despilfarro saldríamos de la crisis sin tocar ninguna prestación social.

Pero sobre todo Rajoy está aplicando un tratamiento de dolor, de sufrimiento a la inmensa mayoría de la población. Al 99 % de la sociedad. Los que les votaron y los que no. Los trabajadores, los parados, los pensionistas, pero también la inmensa mayoría de los autónomos, de los pequeños y medianos empresarios, de las profesiones liberales.

Desde enero sabemos de su capacidad para infligir dolor. Pero aún no tenemos ninguna noticia de su capacidad para gestionar el país porque aún no hemos visto ni una sola medida ni un solo resultado positivo en nuestras condiciones de vida o trabajo. Nada. Solo recortes. El de ayer es brutal. Por su intensidad y por su extensión. Porque va contra todos los ciudadanos como consumidores, contra los empleados públicos y privados, contra los desempleados, contra las personas en situación de dependencia y sus familias. Él dice que lo hace por nuestro bien, que es la purga necesaria para lograr el equilibrio de las cuentas públicas primero y para la recuperación de la economía después. Pero no es verdad. Es una afirmación tan falsa como todas las que ha hecho cuando estaba en la oposición, después en la campaña electoral y ahora en el Gobierno.

No es cierto, porque los recortes anunciados ayer van a provocar una intensa caída de la demanda, tanto pública como privada, tanto de las familias como de las empresas. Una caída en la demanda que va a provocar un agravamiento de la recesión. Y siempre, inevitablemente, una mayor caída del PIB provoca una reducción de la base imponible de todos los impuestos, de tal forma que a pesar de que aumenten los tipos impositivos la recaudación fiscal cae. Y eso es, exactamente, lo que va a suceder con el aumento del IVA.

Y con menos ingresos, a pesar del recorte en el gasto, el déficit público no se reduce. Y vuelta a empezar. Más recortes que se traducen en menos ingresos que provocan más déficit que hacen necesarios más recortes. Este es el bucle recesivo al que nos lleva la política económica de Rajoy. Él llegó al Gobierno con la economía en recesión, pero nos está llevando a marchas forzadas a una economía y una sociedad en depresión.

Manuel Lago, es economista del Sindicato Nacional de CC.OO. de Galicia

Fuente: La Voz de Galicia

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