martes, 31 de diciembre de 2013

2013, la economía en la cuerda floja

Hedelberto López Blanch
En el 2013, el mundo no ha podido dejar atrás la grave crisis desatada desde 2008 que se inició por Estados Unidos y para 2014 los augurios no son halagüeños pues como expresó el premio Nobel de Economía, Eugene Fama los hinchados déficit públicos en ambos lados del Atlántico implican que la recesión seguirá siendo un riesgo real para el próximo año, y que el alto endeudamiento de los gobiernos de Estados Unidos y Europa representa una amenaza constante para la economía global. A criterio de Fama, podría llegar un punto en el que los mercados financieros digan que ninguna de sus deudas mantiene su credibilidad y que no se pueden autofinanciar. Si se produce otra recesión, va a ser mundial. En 2013, la crisis económica continuó su avance en la mayoría de las naciones capitalistas desarrolladas mientras los países emergentes y muchos en desarrollo, sobre todo de América Latina y Asia la han esquivado debido a la aplicación de políticas más realistas que han permitido la participación de sus habitantes en los programas sociales.

EE.UU. Europa y Japón a paso de tortuga


En Estados Unidos, han aumentado en más de 50 millones las personas en el umbral de pobreza; el desempleo oficial bajó al 7 % pero la realidad es que miles de personas dejaron de buscar trabajo, además de esperarse un nuevo auge de especulación inmobiliaria que podría desembocar en una nueva crisis. Mientras, la Unión Europea, asediados sus miembros por la fuerte crisis económica, financiera y social, tiene ya el haber negativo de contar con 43 millones de personas en la pobreza. La situación ha llegado a tal punto que hasta en países ricos como el Reino Unido, la Cruz Roja ha comenzado a pedir donaciones de alimentos por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, en aras de paliar el hambre de los desposeídos. Japón también experimentó un fuerte estancamiento que le hizo ceder a China, el segundo lugar mundial por su Producto Interno Bruto (PIB).

La inequidad de la globalización

La globalización de la economía mundial continuó su negativo avance con el incremento de la inequidad entre ricos y pobres. Un grupo de investigadores encabezado por el profesor Jason Hickel de la Escuela de Economía de Londres, denunció mediante un vídeo que actualmente las 300 mayores fortunas del mundo acumulan más riqueza que los 3 000 millones de pobres. Y para que se comprendiera mejor tan desastrosa realidad agregó: "Citamos estas cifras porque nos ofrece una comparación clara e impresionante, pero en realidad la situación es aún peor: las 200 personas más ricas poseen aproximadamente 2,7 trillones de dólares, mucho más que lo que tienen 3 500 millones de personas, con un total de 2,2 trillones de dólares".

Las transnacionales de alimentos

El poder de las compañías transnacionales se incrementó durante el año pues con enormes capitales, compran a funcionarios y hasta a gobiernos completos en su afán de enriquecimiento aunque, como ocurre con la Monsanto, sus productos atenten contra la salud de millones de pobladores. Estudios científicos demostraron que muchos de los productos conocidos como Organismos Genéticamente Modificados (OGM) tienen consecuencias extremadamente dañinas para el medio ambiente y la salud humana. Expertos y científicos aseguran que la alta incidencia mundial de problemas cancerígenos esta relacionada directamente con esos alimentos transgénicos, mientras compañías como Monsanto, DuPont y Dow Chemicals, entre otras, acumulan millonarias fortunas.

Latinoamérica ejemplo a seguir

Las economías latinoamericanas en su gran mayoría salvaron los escollos y las naciones desarrolladas y las emergentes miran hacia esa región para llevar allí sus inversiones. En la zona hubo una baja en los niveles de deuda, se consolidan las finanzas públicas y la estabilidad financiera, mientras el crecimiento promedio fue del 3 %. Los expertos señalan que el próximo año el aumento estará determinado por la inversión y la productividad. También esta consolidándose la inversión directa intralatina, impulsada por los mecanismos regionales que han surgido en los últimos años como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), la Unión de Naciones de América del Sur (UNASUR), PETROCARIBE, y los Bancos del Sur y del ALBA, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la consolidación del MERCOSUR que con la plena integración de Venezuela toma una nueva dimensión geopolítica.

Al fin acuerdos en la OMC

En diciembre, cuando estaba agonizando 2013, los miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) aprobaron en Bali el primer gran tratado para la liberalización del comercio adoptado desde la creación del organismo en 1995. El acuerdo, que incluye 10 puntos, simplifica los trámites aduaneros para el comercio internacional, establece mecanismos para que los países más pobres tengan acceso a los mercados de las naciones industrializadas y emergentes, y refuerza la ayuda al desarrollo en el área comercial, mientras reduce los subsidios agrícolas. Según los analistas, este es un logro histórico en un momento de débil crecimiento y alto desempleo, y con ello la OMC vuelve al escenario central de los acuerdos comerciales internacionales.

China y el yuan

China, tras cerrar el año con un crecimiento de alrededor del 8 % le sigue los pasos a Estados Unidos en el total de PIB y se afirma que antes del 2020 será la primera potencia económica del orbe. Asimismo, las autoridades aceleran el paso hacia el anhelo de convertir el yuan (renminbi) en una moneda internacional lo cual, como es lógico, afectaría el reinado, por larga data, del dólar. Ya 21 naciones de diferentes regiones han suscrito acuerdos de intercambio de moneda valorados en 2,2 billones de yuanes. El Banco de Pagos Internacionales (BPI) subrayó que la facturación promedio en yuanes subió hasta los 120 000 millones de dólares diarios en este año, un nivel tres veces y medio mayor que en 2010, lo cual no se debe solo al crecimiento constante de la economía china, sino también a su política que busca convertir al yuan en una moneda internacional.

Metas del Milenio, todavía por ver 

Pese a existir algunos logros este año con respecto a 2012 , l a Organización de Naciones Unidas considera que aun falta mucho por hacer en el mundo para que exista sobre todo la voluntad política de algunos gobiernos, en aras de alcanzar las Metas de Desarrollo del Milenio acordadas en 2000 por los entonces 191 países miembros. Países de diferentes regiones no han logrado reducir los índices de pobreza y el hambre, en lo que también ha influido la crisis alimentaria, energética y financiera. La región de América Latina es la que más ha avanzado y entre sus naciones se destacan, según la FAO, Cuba, Brasil, Chile, República Dominicana, Panamá, Uruguay, Guayana, Nicaragua, Perú y Venezuela. En África la situación no ha mejorado; en Asia aparecen muchas desigualdades entre los que viven en el campo y las ciudades y hasta en los países integrantes de la Unión Europea y en Estados Unidos se han incrementado el número de pobres y personas con déficit alimentarios. Se prevé que las Metas del Milenio serán una asignatura pendiente para más allá de 2015.


Los BRICS impulsan su crecimiento 

Con un potencial que abarca la mitad de la población mundial, el 30 % de la superficie terrestre, el 25 % del PIB global y el 35 % de las reservas de divisas, los países integrantes del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) reforzaron su avance e integración a lo largo de 2013. A mediados del año aprovecharon la cumbre del G-20 realizada en San Petersburgo para perfilar los proyectos de creación del Banco de Desarrollo y la Fundación de las Reservas de Divisas del grupo, lo que podría constituir alternativas a las directrices financieras omnipotentes establecidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) desde que fueron creados en 1944. Con las condiciones y recursos antes mencionados, junto al crecimiento económico que han tenido en los últimos años y la creación de las nuevas entidades financieras, el bloque constituye una fuerte aspiración para un mundo multipolar.


África se esfuerza por despegar 

Pese a mantener un crecimiento económico general del 5 %, en el continente africano aun subsisten muchos problemas como el hambre, la insalubridad y el analfabetismo en casi todos los países. Con grandes esfuerzos se han potenciado diferentes organismos de integración como la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC) y la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (ECOWAS) que han ido dando resultados. Organismos internacionales anuncian que el crecimiento se ubicará entre 5 % y 7 % en 2014 y 2015 debido a los altos precios de los productos básicos a nivel mundial y al reforzamiento del consumo en el continente.


ASEAN con buen paso

Los diez miembros de la ASEAN (Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia, Brunei, Vietnam, Laos, Myanmar, Kampuchea) impulsaron este año con más fuerza su desarrollo. Ya representan el cuarto mayor socio comercial de China detrás de la Unión Europea, Estados Unidos y Japón y en conjunto cuentan con una población total de 1 900 millones de personas, un PIB de cerca de seis billones de dólares y un volumen comercial total de 4,5 billones de dólares.

Fallido esfuerzo sobre el cambio climático 

La cumbre climática de Varsovia (COP 19) efectuada en octubre culminó en fracaso como sus antecesoras, motivada por la falta de voluntad política para enfrentar ese flagelo que amenaza la existencia de la humanidad. Solo muy pocos avances, casi nulos para el grave peligro que amenaza la extinción del planeta, se alcanzaron mientras 133 en desarrollo abandonaron con antelación las conversaciones en protesta por la renuencia del mundo rico a financiar los daños y pérdidas que esta causando el calentamiento global. También varias ONGs se ausentaron con antelación de la cita y criticaron fuertemente a las naciones ricas como Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, principales causantes del desastre ambiental que recibe el planeta. Los países en desarrollo denunciaron que los responsables de la crisis climática conquistaron la convención, y como resultado primó el poder empresarial sobre las negociaciones climáticas. Cada vez resultan más reales las palabras de Fidel Castro en 1992 cuando expresó: "Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre".


Fuente: Rebelión

lunes, 30 de diciembre de 2013

Está ocurriendo estos días en A Coruña.

Me decido a escribir esta carta indignado y costándome mucho creer algo que estoy viviendo de muy cerca y que no acabo de entender que pueda ocurrir en nuestro país.
Mi indignación viene dada porque demasiado a menudo leemos en los medios casos de víctimas de violencia de género (siempre mujeres) se habla durante un par de días, las autoridades locales hacen la concentración de rigor y nos bombardean con mensajes pidiendo que se denuncien con tiempo. Pero estas últimas semans he podido comprobar que todo es pura palabrería y he visto la indefensión de la mujer maltratada.

La historia comienza cuando una joven  latinoaméricana,(vamos a llamarla Carmen) de poco más de veinte años, con un titulo de ingeniería, coche propio y buen nivel de vida, conoce en su país a un joven gallego del que se enamora, poco tiempo después se traslada a nuestro país y se casa con él. En un principio todo iba bien aunque poco a poco el comportamiento del hombre iba cambiando y cada vez se volvía más exigente con su joven esposa, limitando su contacto con la familia en América, enfadándose por las llamadas familiares que recibía, limitando la amistad con otras jóvenes, no la dejaba salir con sus amigas y si acaso el la acompañaba, controlaba los gastos y la hacía responsable de cualquier incidencia negativa en la vida corriente. Trabajaban los dos, en buenas épocas ella conseguía sustanciosos ingresos. Vinieron malos tiempos y montaron un negocio del que ella se puso al frente y que requirió una inversión en la que ayudó la familia americana, el negocio se fue manteniendo aunque con escasos beneficios y el grado de reproches de culpa fue en aumento llegando a hacerse insoportable para esta joven. A todo esto han transcurrido 10 años de matrimonio y fruto de él hay un hijo de tres años. A finales de noviembre está joven no soportando el grado de presión y agresividad verbal con insultos y descalificaciones, decidió abandonar su hogar con el niño, acudir al dpto. de violencia de género de la policía y denunciar los hechos, al mismo tiempo que el padre de una amiga le prestaba alojamiento en un piso amueblado en nuestra ciudad. Se buscó un abogado y solicitó el divorcio y una orden de alejamiento. A los pocos días se le denegó esa orden, alegando el juez que el informe de la policía no veía peligro para su integridad. Mientras tanto a lo largo del día esta joven recibía docenas de mensajes en su teléfono, unos insultándola, otros pidiendo que volviera y otras con acusaciones falsas. El niño siguió yendo al colegio y el tuvo acceso a él teniendo algún fin de semana hasta que hace cerca de 20 dias decidió quedarse con él y no dejar que su madre pueda verlo. Mientras tanto este hombre acudía a diario al negocio y organizaba escándalos, llamaba a proveedores pidiéndoles que no trabajasen con su esposa. Un fin de semana, Carmen se encontró su automóvil con tres neumáticos deshinchados, los limpiaparabrisas y espejos retrovisores destrozados, otro día “alguien” entró en el coche y se llevó la silla del niño y una bolsa de ropa, con la mala suerte para ese alguien que una amiga de Carmen lo sorprendió con la silla debajo del brazo, se presentó la denuncia oportuna y no pasó nada. Esta semana al subir al coche por casualidad vió algo extraño y se encontró con que habían obturado el tubo de escape con porispan. El teléfono de la joven contiene centenares de mensajes que indican que la está siguiendo las 24 horas del día y sabe lo que hace, también le propone dejarle ver el niño si su madre se vuelva a su país (vino a acompañar a su hija en estas momentos tan difíciles), lo mismo la insulta como le envía un ramo de flores o la invita a celebrar el aniversario de boda. Hace un par de días en el Centro Comercial de Marineda después de estar siguiéndola todo el día pasó con el niño a escasos metros de ella y cuando esta iba a abrazar al niño, se lo quito y echó a correr y sin embargo cuando estaba en el 3º sótano en compañía de su madre, las abordó y las provocó a pesar de los lloros del niño tirándole el bolso y dándole una patada lo que provocó la pérdida de las llaves del coche debido a que el parking estaba completo. Al pedir las mujeres socorro y acercarse gente el hombre huyó con el niño. Como esta historia se hace muy larga quiero decir que esta joven lleva presentadas casi una decena de denuncias y hasta el momento han supuesto total impunidad para este sujeto. El abogado dice que hay que esperar a que el juez los llame, la policía dice que no hay nada que hacer mientras no la agreda, el departamento de denuncias tuvo varios días los ordenadores estropeados y yo me pregunto. Ante un caso tan claro de acoso y un trasorno mental de esto hombre ¿a que se espera para evitar una posible tragedia?¿en que país estamos y de quién será la responsabilidad, ante los hechos consumados?.
¿Para que valen las campañas institucionales contra la violencia de género?

Ante esta pasividad ¡¡todos culpables!!

Añadido el 2.1.2014
Hoy "Carmen" fué agredida delante de su casa por su cuñado. Por lo visto una familia de tarados Se comportan como talibanes, su machismo les impiden entender que una mujer no es propiedad de nadie.. Después huyó por dirección prohibida en un Skoda ranchera de color plateado con el esposo en el asiento del copiloto (lo vi yo, que lo seguí cuando huía a pié). Espero que a estas horas por lo menos uno de los dos duerma entre rejas.

Añadido el 3.1.2014
Hoy "Carmen" ha encontrado una profesional especializada en violencia de genero con mucha sensibilidad sobre este tema. Creo que puede ser el principio de la solución del calvario que esta sufriendo, por lo menos se comenzara a poner algo de sentido común y a cada uno en su sitio.

José Manuel Sánchez

El pulso de 2013 y la inflexión de 2014

Juan Torres López.- Si tuviésemos gobiernos decentes pondrían los datos sobre la mesa con transparencia para mostrar que la situación económica va bien o que hay problemas. Pero no es eso lo que tenemos.

En 2008, Zapatero ya empezó pidiendo patriotismo frente a quienes, en su opinión, solo se dedicaban a sembrar “alarmismo injustificado” cuando advertían de que estábamos en una crisis profunda. Y desde hace semanas, Rajoy y todos sus ministros se dedican a convencer a la población de que enseguida se comenzará a crear empleo y actividad económica porque la crisis se ha acabado y comienza, gracias a ellos, una nueva senda de crecimiento y bienestar.

Los datos, sin embargo, no permiten valorar tan positivamente lo que viene sucediendo.

El Producto Interior Bruto está estancado. Se nos dice que hemos salido de la recesión porque en el tercer trimestre de 2013 se registró un crecimiento del 0,1% respecto al anterior. Pero se trata de un avance tan exiguo que está por debajo de lo que se debería considerar como margen de error y la variación interanual sigue siendo negativa en los tres trimestres de 2013.

Además, los motores de la economía siguen perdiendo fuelle. El consumo de los hogares (corregido de efectos estacionales y de calendario) ha bajado de 148.090 millones de euros a finales de 2012 a 147.982 millones a finales del tercer trimestre de 2013 (una caída que es mucho mayor en términos corrientes). La inversión también ha bajado, de 49.006 millones de euros a 45.932 millones. Han aumentado levemente las exportaciones (en menor cantidad a medida que ha ido avanzando el año porque la demanda de los países europeos se ha deteriorado) y también las importaciones, y la consecuencia de todo ello es que la renta nacional disponible bruta también ha bajado de 263.572 millones de euros a 241.139 millones.

El empleo tampoco muestra una evolución que se pueda considerar positiva ni definitivamente mejorada, como también se quiere hacer creer.

A finales del tercer trimestre de 2013 había disminuido el número de activos (lo que permite que pueda registrarse una mejora aparente del paro) al pasar de 22,92 millones a finales de 2012 a 22,72 millones. También ha descendido en ese periodo el número de ocupados (de 16,95 millones a 16,82 millones), el de ocupados a tiempo completo (de 14,35 millones a 14,23 millones), el de asalariados con contrato indefinido (de 10,72 millones a 10,4 millones) y el total de asalariados (de 13,92 millones a 13,74 millones). El número total de parados ha disminuido ligeramente (de 5,96 millones a 5,9 millones) pero han aumentado los parados con más de dos años en esta situación (de 1,92 millones a 2,17 millones).

También ha bajado en lo que llevamos de 2013 el índice de comercio al por menor, el índice de producción industrial, la utilización de la capacidad productiva, el indicador de cifra de negocios en la mayoría de las actividades económicas y se prevé que en 2014 siga produciéndose el cierre de un gran número de empresas y un aumento del número de concursos.

La deuda pública, por último no ha dejado de aumentar y ha pasado de representar el 84,2% del PIB a finales de 2012 al 93,4% al terminar el tercer trimestre de 2013.

La evaluación general que a mi juicio merecen estos datos y otros de más o menos la misma índole y que seguramente serán confirmados cuando se conozcan los del ejercicio completo podrían resumirse en tres ideas principales.

En primer lugar, que es muy aventurado, por no decir que irresponsable y carente de rigor, afirmar que hemos salido de lo peor y que la economía española está ya encaminada hacia la recuperación. Sobre todo, si se tiene en cuenta que en Europa los datos están empeorando y que no puede descartarse un rebrote recesivo en los próximos trimestres.

En segundo lugar, que es cierto que algunos indicadores (como los de destrucción de empleo, entrada de capitales, ciertos gastos de consumo, exportaciones, o incluso el de variación trimestral del PIB) muestran que no se han dado las caídas de momentos anteriores, lo que podría interpretarse como que en 2013 se ha tocado fondo. Pero como eso no va acompañado de muestras significativas y globales de mejoría podrís ser más realista pensar que lo que hemos vivido en el ejercicio que acaba han sido las primeras muestras de una etapa depresiva tras la sacudida de la crisis.

Finalmente, parece también claro que esos síntomas de mejoría que se puedan observar reflejan que se trata de una recuperación solamente relativa a ciertas actividades o grupos de población pero no al conjunto de la economía.

Sin embargo, el hecho de que las cosas no vayan tan bien como dice el gobierno y los banqueros no quiere decir que no estemos en un punto de inflexión muy relevante y que seguramente consolide un notable cambio de situación en 2014.

A lo largo de 2013 el gobierno y los grandes grupos de poder han seguido ganando el pulso que echan desde 2010 a la inmensa mayoría de la sociedad española para saldar la crisis a su favor, imponiendo nuevas reglas de juego no solo en el terreno económico sino también en el político y social.

Lo que se está solventando en España no es salir o no de la crisis porque de cualquier crisis se sale tarde o temprano, aunque sea con los pies por delante, sino la situación que va a quedar tras el momento de convulsión. Y lo que hemos podido comprobar claramente a lo largo de 2013 es que la extrema derecha y los grandes grupos económicos y financieros están terminando de imponer su voluntad al resto de la sociedad y, en esa misma medida, han ido ganando confianza.

Lo que con toda seguridad está sucediendo, y a expensas de poder comprobarlo cuando se publiquen datos para todo el año y en relación con mayor número de variables, es que los grupos sociales más poderosos y determinantes de la actividad económica se han puesto en movimiento después de bastantes trimestres de atonía. Por un lado, por puro instinto de supervivencia porque, como decía Joan Robinson, los capitalistas ganan lo que gastan. Por otra, porque han surtido efecto las reformas y medidas gubernamentales orientadas a darles más poder e influencia y eso ha aumentado su beneficio y confianza (el número de trabajadores cubiertos por los convenios registrados han caído casi el 60% con respecto a 2010 y la subida salarial pactada ha sido, en términos reales, el 15% de la del año anterior). Y, finalmente, porque el discurso del gobierno y de los grandes focos de opinión ha logrado convencer a mucha gente de que la situación es mejor y de que se puede acabar ya con el retraimiento y la desconfianza de meses o incluso de años anteriores.

Vivimos así una situación paradójica. La extraordinaria concentración de la renta y la riqueza que existe en España y que se está agudizando en los últimos seis años de crisis constituye un freno estructural al desarrollo de nuestra economía y más concretamente para que salgamos de la crisis con más bienestar y seguridad (entre otras razones, provoca que el consumo privado se deteriore a pasos de gigante y que se deprima la actividad productiva al reducirse el gasto total). Pero la paradoja consiste en que los grupos de mayor renta y las empresas oligopolistas tienen tanta incidencia en nuestra economía y sociedad que en cuanto han movido pieza han podido dar la impresión de que es toda la economía la que se está transformando.

Esos cambios son los que marcan el cambio de tendencia que se produce cuando se está dando paso más abiertamente al nuevo modelo en que esos grupos de poder quieren asentar la economía española. Un nuevo modelo basado en el gasto de las clases altas, en entradas de capital principalmente vinculadas a una nueva reventa de activos españoles, en la extraversión de la actividad empresarial hacia los mercados extranjeros basada en salarios muy bajos y en una clase trabajadora ya completamente desarmada, y en la mayor eliminación posible de “inútil” gasto público.

Esta es la estrategia por la que han apostado claramente y la que les ha dado confianza, pero se trata de una opción suicida porque no resuelve los problemas que han provocado nuestros grandes desequilibrios. La deuda (y no solo la pública sino sobre todo la de las empresas) es ya hoy día materialmente imposible de pagar y va a seguir creciendo hasta acabar con una estrategia incapaz de generar ingresos suficientes para afrontarla. También crecerá la morosidad y la atonía del consumo. Las empresas y familias van a seguir sin disponer de financiación suficiente y solo nuevas trampas y favores contables y fiscales podrán seguir disimulando la insolvencia generalizada de la banca.

Por mucho que se quiera, la economía española no podrá salir adelante por mucho tiempo con el simple motor de un sector exportador del que hoy por hoy solo forma parte el 5% de las empresas y que además se enfrenta a una demanda exterior en declive. Es una estrategia que equivale a querer salir del hoyo tirándose de los pelos, un imposible, pues no se puede salvar a una economía como la española limitándose a salvaguardar los beneficios (incluso improbables) de unos pocos, de los sectores oligopolistas, y los privilegios de la oligarquía, por muy amplia que sea su dominación política.

Precisamente porque son plenamente conscientes de la inestabilidad y frustración que comporta esa vía, los grupos de poder y el gobierno apuestan principalmente por controlar el conflicto y el más mínimo síntoma de respuesta social y política, y ahí es donde va a radicar la clave de año que se avecina.

Si se sigue imponiendo, como hasta ahora, su respuesta a la crisis se irá consolidando la victoria pírrica que conlleva, es decir, la mejoría de los grupos privilegiados y más protegidos que se traducirá en exiguos incrementos de la actividad en algunos sectores acompañados de empobrecimiento general y de una gran atonía en la inmensa mayoría de la vida económica y, por tanto, de gran desempleo y trabajo cada vez más precario y de falta de ingreso. Salvo que la movilización social se imponga y frene la involución económica y política que todo ello conlleva y que solo nos puede llevar a revivir problemas (no solo económicos) de otras etapas de nuestra historia.

2014 es año de elecciones y de rebrotes recesivos en bastantes países europeos y posiblemente también en España. Será en el año que comienza cuando veamos hacia qué lado se resuelve finalmente el pulso que está suponiendo la crisis, aunque nada de lo que ocurra en un sentido u otro estará libre de dificultades y convulsiones.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Entre todas tenemos que poder

Beatriz Gimeno.- Hace unos días la profesora de derecho constitucional en la Universidad de Alicante, Mar Esquembre, que tuvo la paciencia de leerse la documentación del Consejo de Ministros en el que se anunció la contrareforma del aborto, nos advirtió que en realidad no se había aprobado nada más que un informe. Así que mientras en la rueda de prensa posterior a dicho Consejo se nos decía que se había aprobado un anteproyecto de ley, la realidad no era esa. Se ha recibido simplemente un informe del Ministro de Justicia sobre el citado Anteproyecto. No se ha aprobado nada. Así que estamos a tiempo.

¿Era por parte del PP un globo sonda para ver cómo se recibía? Pues ya lo ha comprobado. Se ha recibido mal aquí y fuera de aquí. La opinión interna ya la conocen pero en cuanto a la externa, la ley es un escándalo internacional, una vergüenza. ¿No es bastante humillante para el país que un periódico conservador como The Times tenga que decir que soportamos a un presidente de gobierno que en un claro ejercicio de abuso de poder nos conduce varias décadas hacia atrás? ¿Que varios diarios de todo el mundo, y algún que otro gobierno, se escandalicen? ¿Que Portugal se frote las manos por el negocio que se le avecina cuando las españolas tengan que acudir a ese país a ejercer el derecho que aquí se les niega?

Sabemos que esta ley no gusta tampoco a las mujeres del PP (ni a muchos hombres de ese partido tampoco). En realidad, para estar de acuerdo con la prohibición de abortar en caso de grave malformación del feto hay que ser un fundamentalista, un talibán, una persona insensible al dolor humano. Para estar a favor de tratar a las mujeres como incapaces, como menores de edad, hay que ser un misógino; para aceptar que se restrinjan derechos a quienes no se lo puedan pagar mientras que las que lo puedan pagar podrán seguir ejerciéndolos hay que ser un clasista. No todas las mujeres del PP son esas tres cosas al mismo tiempo. Pocas son las personas del PP que se han atrevido a decirlo, pero algunas ya lo han dicho. Y a esas tenemos que apelar esperando que hagan un buen trabajo dentro de su partido de manera que consigan parar este despropósito.

A la propuesta de formar un pacto entre mujeres para oponernos a esta ley han reaccionado airadamente algunas diputadas del PP, como Celia Villalobos, al atribuirle, al parecer, la idea a las mujeres del PSOE. No es así; las mujeres del PSOE se han adherido a este pacto que es una iniciativa de la Plataforma feminista de Alicante. Así que si lo que les preocupa es la maternidad del pacto, ésta no es otra que la puramente feminista.

En fin, la delegada del gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes ha declarado que ella también está en contra de esta ley. Desde aquí la animo a que haga lobby dentro de su partido. No obstante ha añadido respecto de esta futura ley: “La gente que se está llevando las manos a la cabeza… no lo entiendo bien porque era un compromiso electoral del PP“. ¿Le parece que el hecho de que su partido haya incumplido absolutamente todo el programa electoral no nos permitía ilusionarnos con que justo esto, que nadie le pedía que cumpliera, podría dejarlo aparcado como todo lo demás?

Aun estamos a tiempo de parar este despropósito. Que el 2014 no nos convierta en ciudadanas de segunda; es lo primero que le pido al año que comienza. Entre todas tenemos que poder.

Beatriz Gimeno es escritora y expresidenta de la FELGT (Federación Española de Lesbianas, Gays y Transexuales)


Ver todos los artículos de Beatriz Gimeno.

sábado, 28 de diciembre de 2013

La complicidad de algunos intelectuales en la guerra imperial contra Siria

Ángeles Diez* .- El caso de Siria es uno de los más paradigmáticos en los que desde el 2011 se evidencian con claridad el papel legitimador de la guerra jugado por ciertos intelectuales de izquierda. Una parte importante de éstos ha optado por servir de coro a la guerra mediática contra Siria investidos de una áurea ilustrada y cargados de principios morales de factura occidental. Desde sus púlpitos en los medios alternativos pero también en los masivos elaboran explicaciones, justificaciones y relatos que presentan como principios éticos cuando en realidad se trata de su opción política. Ridiculizan y simplifican, manipulan y tergiversan la opción de los militantes antiimperialistas e incluso se permiten enmendar la plana a los gobiernos latinoamericanos que, defendiendo la soberanía y el principio de no injerencia, se oponen a la guerra contra Siria.

En junio del 2003 en el marco de la guerra y ocupación de Iraq no fue muy complicado, en el ámbito universitario, en el de la cultura y en la militancia de izquierdas, que se alzaran cientos de voces contra la guerra, fuimos capaces de reconocer las trampas discursivas, capaces de descubrir los intereses del imperio y sus socios, de desvelar las mentiras mediáticas y sobre todo de establecer prioridades en la movilización y la denuncia. No pudimos parar la guerra ni la ocupación de Iraq pero pusimos los cimientos de un movimiento antiimperialista que podría haber sido el freno de mano de la barbarie bélica y que, de alguna manera, aplazó el objetivo de continuar la neocolonización de la zona.

Si en el 2003 nos fue relativamente fácil movilizarnos contra la guerra en Iraq y los planes imperiales, lo cual no significaba apoyar ninguna dictadura, muchos nos hacemos ahora la pregunta ¿qué ha pasado para que no surja o para que no se de continuidad al movimiento que emergió en el 2003? Seguramente haya diversas razones entrecruzadas pero me gustaría destacar dos que me parecen centrales: los medios de comunicación masivos han hecho un buen trabajo disuasorio y una parte de los intelectuales de izquierdas que antes eran referentes políticos contra la guerra han optado por servir en el otro bando.

Intelectuales de izquierda al servicio de la legitimación bélica.

Que los medios masivos mienten, tergiversan, ocultan, señalan, dan forma y rostro a nuestros enemigos es una evidencia repetida una y otra vez en la historia. Lo hacen no porque sean instrumentos del imperio, no, lo hacen porque son parte consustancial del poder. Pero la justificación de las guerras, la “fabricación del consenso” que diría Chomsky, no sólo se hace a través de las corporaciones mediáticas. La propaganda es un sistema en el que se insertan las empresas mediáticas, la clase política y sus discursos, la cultura occidental prepotente y colonialista, los periodistas, los artistas, los intelectuales, los académicos y los filósofos mediáticos. Todos estos intelectuales se han convertido en un “clero secular” que “optan por jugar un papel fundamental en la interiorización de la ideología de la guerra humanitaria como un mecanismo de legitimación” (Bricmont, 2005). Unos conscientemente otros no tanto se han puesto al servicio de la propaganda de guerra del imperio.

Lo interesante es que esta cohorte creadora de opinión pública antes se reclutaba en las filas conservadoras, en las liberales y una parte en las de los socialdemócratas (recordemos la campaña del PSOE con “la OTAN de entrada No”) pero desde la guerra de Yugoslavia (1999) son cada vez más los grupos de intelectuales que proceden o se reclaman revolucionarios de izquierda, anticapitalistas y antiimperialistas. Se explican a sí mismos con argumentos morales universalistas y humanitarios: luchar contra las dictaduras (estén donde estén) y defender la causa de los pueblos (siendo éstos las mujeres afganas, los insurgentes libios, los manifestantes sirios o la parte de pueblo que los medios masivos señalen como víctima de las dictaduras).

Algunos de estos intelectuales enarbolaron el “No a la guerra” contra Iraq en el 2003, sin embargo, desde el inicio de las llamadas “primaveras árabes” tocan en la misma orquesta que sus gobiernos llamando al derrocamiento de tirano B. Al-Assad y a la Transición democrática en Siria; incluso hay quien reclama la intervención militar de Occidente como la novelista Almudena Grandes: “Al fondo está El Asad, un dictador, un tirano, un asesino en serie que resultará el único beneficiario de la no intervención”.

Suponemos que para ellos S. Huseim era menos dictador que B. Al-Assad o quizá se trate de que en esa guerra había cientos de miles de ciudadanos en las calles gritando “No a la guerra”, caso que no se da ahora.

El papel que juega este “clero secularizado” es doble, por un lado suministran argumentos justificadores de la intervención armada, por otro dividen, debilitan o bloquean cada vez con mayor intensidad el surgimiento de una oposición fuerte a las guerras imperiales.

Unas veces por ignorancia política, otras por confusión pero la mayoría de las veces por un sentido subyacente de superioridad moral como intelectuales del mundo desarrollado, esta “izquierda” ha interiorizado los argumentos de la derecha. Según Bricmont se ha movido en dos actitudes: a) lo que llama el imperialismo humanitario, que se apoya en creer que nuestros “valores universales” (la idea de libertad, democracia) nos obligan a intervenir en cualquier lugar. Sería una especie de deber moral (derecho de ingerencia) b) el “relativismo cultural” que parte de que no hay costumbres buenas o malas. Tendríamos el caso de que si hay un movimiento wahabista o fundamentalista que se revela contra la represión hay que aplaudirlo porque “los pueblos no se equivocan” o, como me explicó un filósofo español “cuando los pueblos hablan la geoestrategia calla”.

Extrañas coincidencias por la libertad y la democracia

La dominación imperial es siempre militar pero necesita una ideología que la justifique para eliminar resistencias en la retaguardia. Hoy día, gracias a la complejidad del sistema de propaganda cada vez más sofisticado, tecnificado y efectivo, una gran parte de la construcción de esta ideología legitimadora está en manos de una izquierda, ahora ya respetable, que cuenta con credibilidad para la opinión pública crítica gracias a su currículo como defensora de la causa Palestina. El núcleo duro de los discursos legitimadores se ha desplazado de la ya clásica “libertad” a la críptica “dignidad” y mantiene la “democracia” y los derechos humanos como consignas. La democracia como “la intervención soñada” del filósofo Santiago Alba sirve de utopía light para sumar adeptos y confundir los deseos con la realidad.

Sin embargo, hay ocasiones en las que la consigna de la libertad emerge cual ave fénix cuando el público al que se dirigen es demasiado occidentalizado para desentrañar el enigma de la “dignidad”. Dice Bricmont que justo cuando el imperio abandona el lenguaje de la libertad porque ya no resulta creíble lo retoma este clero humanitarista. Así, en el llamamiento de la Campaña de solidaridad global con la Revolución Siria firmado entre otros por G. Achcar, S. Alba y Tariq Ali cuyo título es “solidaridad con la lucha Siria por la dignidad y la libertad”, en apenas dos páginas se utiliza 14 veces la palabra libertad.

A medida que la guerra mediática contra Siria se ha ido recrudecido han aumentado las coincidencias entre los relatos imperiales y los discursos de los que dicen apoyar a los “revolucionarios sirios”. Sigamos con los ejemplos ilustrativos y comparemos el “llamamiento de Solidaridad global con la Revolución Siria” con la declaración conjunta sobre Siria que firmaron 11 países en el marco de la reunión del G20, a propuesta de EEUU, para forzar un frente de Estados que apoyen la intervención armada.

En el llamamiento del clero humanitarista se apuntan los siguientes argumentos:

1) En Siria hay una revolución en marcha
2) El único responsable de las muertes, de la militarización del conflicto y de la polarización de la sociedad es B. Al-Assad
3) Hay que apoyar a los revolucionarios sirios porque “luchan por la libertad a nivel regional y mundial”
4) Hay que “apoyar una Transición pacífica hacia la democracia para que decidan los propios sirios”
5) Se pide una “Siria libre, unificada e independiente”
6) Se pide ayuda a todos los refugiados y desplazados internos sirios

En la Web de la Campaña se introduce el texto del llamamiento especificando que “la revolución del pueblo debe ser apoyada por todos los medios”, suponemos que todos los medios significa todos los medios, y se exige que B. Al-Assad dimita, sea juzgado y se ponga fin al apoyo militar y financiero al régimen sirio, sólo al “régimen sirio”.

Por su parte la declaración conjunta de EEUU y sus socios, entre los que curiosamente no se encuentra ningún país latinoamericano y el único árabe es Arabia Saudita, expone los siguientes tópicos:
1) Condena exclusivamente al gobierno sirio al que hace responsable del ataque con armas químicas
2) La guerra contra Siria es para defender al resto del mundo de las armas químicas evitando su proliferación.
3) La intervención trataría de evitar males mayores: “un mayor sufrimiento del pueblo sirio y la inestabilidad regional”
4) Se condena la violación de los Derechos humanos “por todas las partes”
5) Se pide una salida política, no militar y se dice: “Estamos comprometidos con una solución política que se traduzca en una Siria unida, incluyente y democrática”
6) Se llama a la asistencia humanitaria, a los donantes y a la ayuda a las necesidades del pueblo sirio.

En la comparación de ambos textos lo sorprendente es que en el primero se destila un aire mucho más belicista, no se reconoce que haya dos bandos en el conflicto, el conflicto se reduce a B. Al-Assad, se justifica el apoyo a los “revolucionarios sirios” porque están haciendo la revolución mundial y no se plantea una salida política sino la derrota del gobierno sirio. Pareciera que este llamamiento hubiera sido redactado precisamente por uno de los bandos en conflicto que se arroga la portavocía del pueblo sirio en su conjunto.

• Las trampas del lenguaje: “Condenamos la intervención, ni con unos ni con otros, los pueblos siempre tienen razón”

La construcción de la ideología del imperialismo humanitario ha tenido distintos recorridos. Como decíamos al inicio de esta intervención, ha sido el estandarte de la izquierda bienpensante (parte de ella vinculada al trotskismo de la Cuarta Internacional) que desde la guerra contra Yugoslavia (1999) fue dando forma a un discurso moralista cómodo que la homologaba como “izquierda respetable” aunque se declarara “anticapitalista”.

Si analizamos algunos de sus discursos sobre Siria encontramos las pautas que se repiten. En primer lugar hay que dejar claro constantemente el punto de partida antiimperialista, y negar que se esté con “la intervención militar extranjera” como hace G. Achcar en el artículo “Contra la intervención militar extranjera, apoyo a la revuelta popular siria”, o S. Alba en “Siria, la intervención soñada” que termina con un “condeno, condeno, condeno, la intervención militar estadounidense”. Decía V. Klemperer en su obra “la lengua del Tercer Reich” que el lenguaje saca a la luz aquello que una persona quiere ocultar de forma deliberada, ante otros o ante sí mismo, y aquello que lleva dentro inconscientemente”. El clero humanitarista no está a favor de la intervención militar pero se ve obligado a repetirlo constantemente en sus escritos y conferencias como si el público al que se dirigen no estuviera del todo convencido. Tampoco conviene hablar de guerra y por tanto se utiliza constantemente el eufemismo “intervención militar extranjera” o “intervención militar estadounidense”.

Ni con EEUU ni con B. Al-Assad. La equidistancia es sin duda un refugio ideal para las buenas conciencias y tiene la ventaja de la ambigüedad que permite posicionarse en un lado o en otro según discurran los acontecimientos. Se trata de una falsa simetría que coloca en el mismo plano al agresor y al agredido. Si en una situación en la que un Estado o un conjunto de Estados amenazan y declaran la guerra a otro nos declaramos neutros, en realidad, apoyamos la opción del más fuerte. No ha sido Siria quien ha declarado la guerra a EEUU o a Europa y comparativamente el poderío y la capacidad bélica de Siria respecto al imperio y sus socios (armas químicas, nucleares y convencionales) es incomparable.

Al clero humanitarista no le convence el posicionamiento “ni-ni” y trata por todos los medios de decantar las opiniones hacia el lado del bando donde se encuentran los llamados“revolucionarios sirios”. En ese intento no escatima adjetivos contra el gobierno Sirio y su presidente y se sitúan por encima de la realidad o la veracidad de los hechos; tenemos así a S. Alba diciendo que es un hecho irrefutable que “con independencia de que haya usado o no armas químicas contra su propio pueblo, el régimen dictatorial de la dinastía Assad es el responsable primero y directo de la destrucción de Siria, del sufrimiento de su población y de todas las consecuencias, humanas, políticas y regionales que se deriven de ahí”; o a Almudena Grandes calificando a El Assad como “asesino en serie”. Pero lo cierto es que como dice Bricmont “En tiempos de guerra denunciar los crímenes del adversario, aun suponiendo que estén sólidamente fundamentados, algo que con frecuencia no es así, acaba contribuyendo a estimular el odio que hace que la guerra sea aceptable”.

Otro de los tópicos clásicos es estar del lado de los pueblos. Aquí tenemos un escollo difícil de salvar ya que, en el caso de las primaveras árabes, los gobiernos imperiales se han posicionado claramente a favor de los pueblos y han sido los primeros en señalar su apoyo a los “revolucionarios” sirios. La explicación más rocambolesca de estos intelectuales humanitarios es la pura casualidad, el cinismo o las intenciones perversas del imperio que le lleva a apoyar a los pueblos árabes para luego apropiarse de las revoluciones e imponer sus propios intereses. La realidad es, según ellos, que ni EEUU ni a Europa le interesa intervenir militarmente en Siria. Pero cuando los “rebeldes y los refugiados sirios”, como antes hicieron los rebeldes libios, manifiestan que “anhelan el ataque de EEUU a Siria” se complica la definición de “revolucionarios” y la de “pueblo” pues ¿Quién es ese pueblo revolucionario o parte del pueblo que clama por un ataque militar de otros estados?

Dada la complejidad de la situación refugiémonos en nuestros principios.

Podemos denunciar a las corporaciones mediáticas, a los políticos y publicistas que nos siguen vendiendo la guerra con la misma retórica moralista y con prácticas cínicas, el problema es que les sigue funcionando, por lo menos con la gente poco concienciada. La novedad es que ahora disponen de una cohorte de filósofos, intelectuales y artistas que se venden como estrellas mediáticas, aunque sea en medios alternativos, que incluso se creen lo que dicen, creen defender realmente los derechos humanos y estar del lado de los pueblos, pero su labor ha sido la de acompañar los discursos imperialistas y bloquear el surgimiento de movimientos de oposición a la guerra enfangándonos en discusiones estériles sobre su propio posicionamiento.

Sus textos, conferencias e intervenciones mediáticas han tenido una gran eficacia para confundir, persuadir y culpabilizar a los activistas contra la guerra, a la gente más dispuesta a ofrecer resistencia efectiva a la guerra imperial y a la propaganda de guerra. Para curarse en salud suelen afirmar que todo es más complejo, impredecible, de modo que la única opción que nos queda como gente buena que somos es refugiarnos en nuestra buena conciencia. Si nuestros conocimientos y retórica son tergiversados y utilizados para favorecer el apoyo a la guerra será un efecto no querido, un daño colateral por el que no se nos puede responsabilizar.

Lo cierto es que los discursos, los llamamientos y las exigencias del clero humanitarista no tienen la más mínima repercusión sobre los gobiernos occidentales pero también es cierto que sí afectan a la posibilidad de un movimiento antiimperialista. Quisiera terminar con unas palabras de R. Sánchez Ferlosio sobre la guerra “aparte de unos pocos exaltados todos vemos la guerra con matices pero en momentos decisivos los matices no pueden ser el lastre que nos impida oponernos a la guerra con la contundencia necesaria. Ni debemos dejar que se conviertan en munición en nuestra contra. Es nuestra responsabilidad política”.

*Ángeles Diez Rodríguez es Dra. en Cc. Sociales y políticas, y profesora de la UCM (Texto correspondiente a la conferencia impartida en el Ateneo de Madrid el 9 de septiembre de 2013)

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viernes, 27 de diciembre de 2013

Pequeño test de fin de año

A partir de ahora puede usted incorporarse a cualquiera de 'las mareas' que intentan evitar el expolio de lo público. No permita que los llamados 'liberales' le confundan, no les deje ni abrir la boca

Beatriz Gimeno.- Hoy, por ser mi último post del año, no quiero ponerme complicada, ni triste, ni comentar ninguna de las deprimentes noticias con las que nos machacan día sí y día también. Voy a hacer un sencillo test; pueden contestarme ahí abajo, en los comentarios.

Dígame 5 servicios que funcionen mejor o que sean más baratos después de haber sido privatizados; dígame… 4, 3, 2… 1… Muy bien, dígame uno solo que marche mejor, que cueste menos y sea de igual calidad tras ser privatizado, que ofrezca una mejor prestación a la sociedad, que no sea un foco de corrupción y enriquecimiento de unos pocos.

¿Le parece que la sociedad en su conjunto, la mayoría de la gente, ha salido ganando desde que se privatizó la luz? ¿Es más barata? ¿Ofrecen un mejor servicio? ¿Y qué me dicen del teléfono? ¿Tener varias compañías donde elegir… nos permite pagar menos? ¿Y cuando se privatizan servicios municipales? ¿Opina que su ciudad está más limpia o más sucia? ¿Considera que privatizar implica un ahorro para el municipio? ¿La sanidad de ahora –semiprivatizada y lanzada en barrena hacia la privatización total– es mejor que la sanidad pública que disfrutábamos?

Y no nos olvidemos de la vivienda, cuyo precio depende de la liberalización total del suelo. ¿Piensa que la mayoría de la gente ha salido ganando desde que se liberalizó el suelo? ¿La completa liberalización del suelo le parece que ha encarecido o abaratado el precio de los pisos? ¿Cree que con todas estas privatizaciones hemos salido ganando o perdiendo? ¿Ha ganado alguien con ello? ¿La famosa "competitividad" ha mejorado su vida? ¿Podría vivir sin ella o considera que de ninguna manera?

Ahora pensemos en nosotros y nosotras como trabajadores. Si usted era un trabajador del sector público y recientemente ha visto cómo privatizaban su empresa... ¿Gana más o menos? ¿Han aumentado o disminuido los puestos de trabajo? ¿Las condiciones de trabajo son mejores o peores? ¿Considera que ahora puede disfrutar de iniciativas como el sueldo variable según objetivos? ¿Se siente mucho más realizado ahora que trabaja para una empresa privada en lugar de para el Estado? ¿Está más contento?

Vayamos a las pocas cosas que quedan públicas. ¿Está insatisfecho con, por ejemplo, el agua de Madrid, que gestiona el Canal de Isabel II? ¿Opina usted que si la privatizaran saldría ganando? ¿Considera que sería de mejor calidad o más barata? En caso de que la respuesta sea no a estas dos últimas cuestiones, ¿por qué cree que privatizarían el agua? ¿Y Renfe? ¿Le parece que estaremos mucho mejor cuando sea una compañía privada? ¿Que los billetes serán más baratos, que los trenes correrán más, que estarán más limpios?

Ahora haga un esfuerzo y recuerde cuando todos estos servicios eran públicos o de propiedad común. ¿Se sentía usted oprimido por el hecho de que la luz fuera pública? ¿Se consideraba menos libre por el hecho de que no existiera competencia, de que no hubiera dos o tres grandes compañías? ¿Estaba usted deseando que privatizaran la sanidad para así tener la libertad de poder "escoger" médico?

Pues, nada. Esto es todo. ¿Ve como no hace falta leerse El capital? ¿Ve como ni siquiera es preciso ser un experto en política? Si las respuestas son las normales en cualquier persona, enhorabuena; a partir de ahora puede usted incorporarse a cualquiera de 'las mareas' que intentan evitar el expolio de lo público; puede acudir a las manifestaciones que se convocan y puede usar su voto para defender eso que es de todos. No permita que los llamados 'liberales' le confundan, no les deje ni abrir la boca.

Ya sé que los lectores de eldiario.es no necesitan este test para saber dónde estamos, pero muchas veces la palabrería de los políticos es tan ambigua y mentirosa que no está de más volver de vez en cuando a lo esencial; claro que a esto ellos le llaman hacer demagogia, justo para que lo esencial no se vea.

En fin, esto me lleva a mi deseo para el 2014. Un deseo que creo que es compartido por mucha gente, por la mayoría, y que más que un deseo es una convicción: hay que echarlos. Deseo para mí y para todos y todas que en 2014 seamos capaces de organizarnos bien y de echarlos. Eso sí que sería un feliz año.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Fidel sobre el asesinato por EE.UU. de guerrilleros colombianos… hace tres años

El mundo entero, y hasta CNN, se han hecho eco del artículo del diario The Washington Post acerca de cómo el gobierno de Estados Unidos ha participado en el asesinato de guerrilleros colombianos. 

Infructuosamente, he esperado tres días para ver si algún medio de prensa recordaba que esa denuncia fue realizada por Fidel hace más de tres años en una de sus Reflexiones. El texto de Fidel partía de la destitución de la Senadora Piedad Córdoba por el mismo fiscal que acaba de invalidar al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, y comentaba, además, el show cómplice que CNN montó alrededor de uno de esos asesinatos. 

Hace sólo una semana, estaba a punto de iniciarse el debate general del 65 Período de Sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas. Durante tres días, se habían discutido las penosas metas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y el jueves 23 de septiembre se iniciaba la Asamblea General, con la participación de los Jefes de Estado o de altos representantes de cada país. El primero en hacer uso de la palabra sería, como es costumbre, el Secretario General de la ONU y, de inmediato, el Presidente de Estados Unidos, país sede de la Organización y presunto amo del mundo. La sesión comenzaba a las 9 de la mañana. Como es lógico, estaba interesado en conocer qué diría el ilustre Barack Obama, Premio Nobel de la Paz, tan pronto concluyera Ban Ki-moon. Imaginé ingenuamente que la CNN en español o en inglés trasmitiría el discurso, generalmente breve, de Obama. Por esa vía escuché los debates entre aspirantes a ese cargo en la ciudad de Las Vegas, dos años antes.

Llegó la hora, pasaban los minutos y CNN ofrecía noticias aparentemente espectaculares sobre la muerte de un jefe guerrillero colombiano. Estas eran importantes, pero no de especial trascendencia. Continuaba yo interesado por saber qué decía Obama de los gravísimos problemas que sufre el mundo.

¿Acaso la situación del planeta está para que ambos estén bobeando y haciendo esperar a la Asamblea? Pedí que pusieran en otro televisor la CNN en inglés y tampoco una palabra sobre la Asamblea. Entonces,

Entonces, ¿de qué hablaba la CNN? Daba noticias, y esperaba que concluyera las que emitía sobre Colombia. Pero pasaron 10, 20, 30 minutos y seguía en lo mismo. Narraba incidencias de un colosal combate que se estaba librando, o se había librado, en Colombia, los destinos del continente iban a depender de eso, según se deducía de las palabras y el estilo de la narración del locutor. Se mostraban fotos y filmes en todos los colores de la muerte de Víctor Julio Suárez Rojas, alias Jorge Briceño Suárez o “Mono Jojoy”. Es el golpe más fuerte recibido por las FARC, afirmaba el locutor, supera la caída de Manuel Marulanda y la de Raúl Reyes juntos. Acción demoledora, afirmaba. Según se deducía, había tenido lugar un espectacular combate con la participación de 30 aviones de bombardeo, 27 helicópteros, batallones completos de tropas selectas empeñados en feroz acción bélica.

Realmente, algo más que las batallas de Carabobo, Pichincha y Ayacucho juntas. Con la vieja experiencia en estas lides, no concebía semejante batalla en una región boscosa y apartada de Colombia. La descomunal acción estaba condimentada con imágenes de todo tipo, viejas y nuevas, del comandante rebelde. Para el redactor de noticias de CNN, Alfonso Cano, quien sustituyó a Marulanda, era un intelectual universitario que no gozaba de apoyo entre los combatientes; el verdadero jefe había muerto. Las FARC tendrían que rendirse.

Hablemos claro. Las noticias referidas a la famosa batalla en la que murió el comandante de las FARC -un movimiento revolucionario colombiano que surgió hace más de 50 años, después de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán, asesinado por la oligarquía- y la destitución de Piedad Córdoba, están muy lejos de llevar la paz a Colombia; por el contrario, podrían acelerar los cambios revolucionarios en ese país.

Imagino que no pocos militares colombianos estén abochornados por las grotescas versiones de la supuesta batalla en que murió el Comandante Jorge Briceño Suárez. En primer lugar, no hubo combate alguno. Fue un burdo y bochornoso asesinato. El almirante Edgar Cely, tal vez embarazado con el parte de guerra con que la autoridad oficial informó la noticia y otras versiones oscuras, declaró que: “Jorge Briceño, alias ‘Mono Jojoy’, murió por ‘aplastamiento’ cuando [...] la construcción en la que estaba escondido en la selva se le vino encima.” ”‘Lo que sabemos es que murió por aplastamiento, su búnker le cayó encima’, [...] ‘no es verdad que tuviera un tiro en la cabeza’.” Así lo declaró a la emisora Caracol Radio, según la agencia de noticias norteamericana AP.

A la operación le pusieron un nombre bíblico “Sodoma”, una de las dos ciudades castigadas por sus pecados, sobre ella cayó una lluvia de fuego y azufre.

Lo más grave es lo que falta por contar, que ya hasta el gato lo sabe, porque los propios yankis lo han publicado.

El gobierno de Estados Unidos le suministró a su aliado más de 30 bombas inteligentes. En las botas que le suministraron al jefe guerrillero, le instalaron un GPS. Guiadas por ese instrumento, las bombas programadas estallaron en el campamento donde estaba Jorge Briceño.

¿Por qué no se explica al mundo la verdad? ¿Por qué sugieren una batalla que nunca tuvo lugar?

Otros hechos bochornosos observé a través de la televisión. El Presidente de Estados Unidos recibió efusivamente a Uribe en Washington, y lo respaldó para ofrecer clases sobre “democracia” en una universidad estadounidense.

Uribe, fue uno de los principales creadores del paramilitarismo, sobre cuyos miembros cae la responsabilidad del auge del narcotráfico y la muerte de decenas de miles de personas. Fue con Barack Obama que Uribe suscribió la entrega de siete bases militares y virtualmente, de cualquier parte del territorio de Colombia, para la instalación de hombres y equipos de las fuerzas armadas yankis. De cementerios clandestinos está lleno el país. Obama, a través de Ban Ki-moon, concedió a Uribe la inmunidad, asignándole nada menos que la vicepresidencia de la comisión que investiga el ataque a la flotilla que llevaba ayuda a los palestinos sitiados en Gaza.

Uribe en los últimos días de su presidencia tenía ya organizada la operación utilizando el GPS en las botas nuevas que necesitaba el guerrillero colombiano.

Cuando el nuevo presidente de Colombia viajó a Estados Unidos para hablar en la Asamblea General, conocía que la operación estaba en marcha, y al conocer Obama la noticia del asesinato del guerrillero, abrazó efusivamente a Santos.

Me pregunto si en esa ocasión se habló algo del acatamiento de la decisión emitida por el Senado de Colombia, declarando ilegal la autorización de Uribe para establecer las bases militares yankis. En ellas se apoyó el grosero asesinato.

He criticado a las FARC. Expresé públicamente en una Reflexión mi desacuerdo con la retención de los prisioneros de guerra y los sacrificios que para estos implicaban las duras condiciones de la vida en la selva. Expliqué las razones y la experiencia adquirida en nuestra lucha.

Fui crítico de las concepciones estratégicas del movimiento guerrillero colombiano. Pero jamás negué el carácter revolucionario de las FARC.

Consideré y considero que Marulanda fue uno de los más destacados guerrilleros colombianos y latinoamericanos. Cuando muchos nombres de políticos mediocres sean olvidados, el de Marulanda será reconocido como uno de los más dignos y firmes luchadores por el bienestar de los campesinos, los trabajadores y los pobres de América Latina. 
(Reflexión de Fidel: “Piedad Córdoba y su lucha por la paz“)

martes, 24 de diciembre de 2013

Del éxito electoral a la gran victoria política

CHAVISMO CONSOLIDADO

Clodovaldo Hernández / Ciudad CCS.- En política suele ocurrir como en algunos juegos: el ganador se lo lleva todo. El resultado de una medición de fuerzas no tiene que ser una paliza en términos de votos para que el vencedor obtenga todos los premios, para que haga, como suele decirse, caída y mesa limpia.

El reciente proceso municipal es una muestra muy apropiada de ese fenómeno: el chavismo derrotó a la contrarrevolución en forma clara --aunque no aplastante-- pero el resultado de esa consulta electoral ha sido una victoria política abrumadora, mucho más honda y contundente que la derivada de lo estrictamente numérico.

Analicemos uno de los síntomas más notables de lo ocurrido: a pocos días de los comicios, el presidente Nicolás Maduro ha logrado reunir en Miraflores a la casi totalidad de los alcaldes y gobernadores de la oposición, un hecho lleno de significados que extiende y profundiza su victoria electoral del domingo 8 de diciembre, la traduce en una genuina conquista de territorios políticos y comporta un cambio de ritmo no solamente en relación con los siete meses precedentes de su mandato, sino con respecto al período revolucionario completo.

LOS (MUCHOS) SIGNIFICADOS DE LA REUNIÓN

El encuentro presidencial con los gobernadores y alcaldes significó, en primer lugar, la sofocación de la que había sido una de las líneas más intensas de la oposición desde el 14 de abril: la negativa a reconocer el triunfo de Nicolás Maduro en ese proceso electoral y, en consecuencia, el afán de atribuirle la condición de presidente ilegítimo.

Con la presencia en el palacio presidencial de los funcionarios regionales y municipales, esta postura queda restringida al excandidato presidencial Henrique Capriles Radonski --quien estuvo ausente del cónclave-- y al ala rabiosa del antichavismo.

Al plantear la reunión, Maduro colocó a la camada de funcionarios electos (muchos de ellos reelectos) frente a dilemas muy gruesos. En primer lugar, ¿cómo seguir hablando de fraude y de ilegitimidad, y por tanto, cuestionando al sistema y la autoridad electoral, si cada uno de ellos viene de ganar unos comicios con ese mismo sistema y bajo esa misma autoridad? Y, segundo, ¿cómo iniciar (o continuar) una gestión positiva en sus ámbitos estadales o municipales si se declaraban abiertamente en rebeldía contra el gobierno central, negándose a concurrir a la cita?

Para el liderazgo nacional de la oposición, en tanto, la iniciativa de Maduro implicaba el mismo dilema sobre el sistema y la autoridad electoral y, adicionalmente, otro de mucho peso: ¿qué clase de “alternativa democrática” encarna alguien que reclama diálogo y, al mismo tiempo, se niega a hablar con el jefe del Estado?

La dirigencia principal de la Mesa de la Unidad Democrática terminó autorizando a sus gobernadores y alcaldes para ir al encuentro. En rigor, no podía hacer otra cosa. De haberles ordenado no asistir, era muy grande el riesgo de que al menos una buena cantidad de los funcionarios desobedeciera la instrucción, lo cual a todas luces era peor, pues hubiese mostrado a la MUD como una coalición en plena desbandada.

Acorralada en esos dilemas, colocada a la defensiva, la oposición acudió a la cita y con ello entregó una de las armas fundamentales que, desde abril, ha utilizado contra Maduro al unísono, como una especie de mantra: el alegato de ilegitimidad.

Una de las mejores demostraciones del estado de aislamiento en que quedó esa tesis es un análisis del jurista socialcristiano Asdrúbal Aguiar, publicado en el diario El Universal bajo el título Ilegítimo, a pesar del 8-D, en el que desempolva el predicamento de que Maduro no podía ser candidato en abril pasado (dada su condición de vicepresidente en ejercicio) y, por tanto, adolece de una ilegitimidad de origen. Se trata de un asunto que el Tribunal Supremo de Justicia dirimió en su momento, pero Aguiar apela a él, poniendo en evidencia que la nueva realidad política dejó al grupo de formadores de opinión del antichavismo, como dice el refrán, con una mano adelante y otra atrás.

CAPRILES NOCAUT

En las situaciones políticas como las ya señaladas, en las que el ganador se lo lleva todo, en contrapartida, el perdedor queda en la ruina.

Los dilemas que enfrentaron los gobernadores y alcaldes opositores, la dirigencia de la MUD y los opinadores contrarrevolucionarios no fueron nada comparados con la disyuntiva en la que se vio el excandidato presidencial Capriles, en su doble condición de jefe de la coalición opositora y gobernador de Miranda.

Capriles venía de ser el más notorio impulsor de la idea de que las elecciones municipales serían un plebiscito mediante el cual el electorado nacional reprobaría de manera aplastante la gestión del Presidente. El resultado electoral en sí había sido una gran derrota para él, pero su negativa a asistir al encuentro le ha dado a ese revés una profundidad mucho mayor. Hoy existe prácticamente un consenso entre revolucionarios y opositores en el sentido de que Capriles es el gran perdedor no solo de la jornada comicial, sino también de los acontecimientos políticos posteriores. A duras penas se mantiene a flote gracias a los salvavidas que le han lanzado varios medios de comunicación, los mismos que se han empeñado desde 2012 en llamarlo “el líder de la oposición venezolana”.

Parece ser cuestión de tiempo que en el seno de la MUD se produzca algún tipo de discusión que apunte al relevo, si se juzga por los movimientos y declaraciones que han realizado algunos de sus dirigentes, como el propio coordinador de la Mesa, Ramón Guillermo Aveledo; el secretario general de Acción Democrática, Henry Ramos Allup; y los cabecillas del ala rabiosa, Leopoldo López y María Corina Machado. El relieve adquirido por el alcalde metropolitano reelecto, Antonio Ledezma, como consecuencia de su participación en el cónclave de Miraflores y de su posterior designación como vocero de la MUD para el diálogo con el Ejecutivo, es otro síntoma de un posible desplazamiento de Capriles cuando se abran los fuegos de la batalla política de 2014.

MEDIOS NEUTRALIZADOS

La doble victoria revolucionaria (la del resultado electoral y la de los hechos posteriores) no solo activó movimientos y reacomodos dentro de la oposición política. También lo hizo en la oposición mediática.

El balance electoral, por sí solo, había reducido casi a cero el margen de maniobra de los medios de comunicación nacionales e internacionales aliados de la oposición para llevar a cabo sus tradicionales manipulaciones.

De hecho, los medios internacionales se apresuraron a reconocer la victoria electoral desde un principio, renunciando así a una de las tareas que han desempeñado en ocasiones anteriores: la creación de matrices de duda sobre los resultados.

Esta actitud de la prensa extranjera sorprendió, por cierto, a una parte de la dirigencia opositora, que ya se había acostumbrado a recibir ese apoyo, al margen de que sus denuncias de fraude nunca han tenido sustento objetivo.

Los medios nacionales opositores, en cambio, sí se empeñaron en repetir el ritual e intentaron durante los primeros días aplicar unas matemáticas elásticas para atribuirle el triunfo al antichavismo. Sin embargo, tan solo lograron convencer a los segmentos más radicalizados de sus públicos. Ante la imposibilidad de torcer la percepción colectiva de lo ocurrido, pretendieron borrar el tema de la agenda de la opinión nacional, pero la actitud proactiva del Gobierno ha impedido que cumplan ese plan. El impacto que ha tenido la reunión de Miraflores hace imposible que la parafernalia mediática contrarrevolucionaria mire hacia otro lado.

EL SIGNIFICADO INTERNACIONAL

El resultado electoral y sus secuelas en la política concreta han prácticamente borrado del escenario internacional los cuestionamientos a la legitimidad del presidente Maduro y al sistema electoral venezolano, es decir, han dejado sin argumentos a factores intervencionistas tales como gobiernos enemigos, partidos de otras naciones aliados de la derecha venezolana, grandes corporaciones y falsas organizaciones no gubernamentales.

El plan de generar una “primavera venezolana”, es decir, de utilizar los comicios municipales como el punto de partida de un derrocamiento mediante olas de protestas y presión internacional, ha fracasado, al menos por ahora.

Naturalmente, sería iluso esperar que este repliegue sea una situación permanente. Por el contrario, tras la asimilación del descalabro de esta estrategia específica, vendrán nuevas ideas para el ataque a la Revolución Bolivariana, especialmente en el campo económico. Pero la victoria en las municipales, y, sobre todo, la brillante administración de la etapa postelectoral, ha desactivado lo que se presentaba como una bomba de relojería diseñada por los tanques pensantes imperiales.

CONQUISTA DE TERRITORIOS Y CAMBIO DE RITMO

El lance de convocar a todos los electos a un encuentro público ha tenido el efecto inmediato de consolidar al presidente Maduro como un líder propositivo, con iniciativa, el que lleva las riendas del país.

Esto tiene una consecuencia hacia lo interno del movimiento revolucionario, que quedó profundamente marcado por el estilo de mando siempre vigoroso y firme del Comandante Hugo Chávez. Conquistar ese terreno tan exigente del arte del liderazgo era –y sigue siendo-- uno de los retos más difíciles del sucesor. En esta coyuntura ha dado un paso significativo.

Maduro, acosado permanentemente por quienes le negaban la legitimidad y pretendían revocarlo antes de cumplir su primer año en el cargo, había concentrado sus esfuerzos en defenderse y, en consecuencia, había lucido más bien como un líder reactivo durante buena parte del período entre las dos citas electorales.

El salto hacia una dirección más proactiva ha tenido un momento estelar en el sereno pero enérgico manejo de la relación con los alcaldes opositores electos. Sin embargo, el punto de inflexión en este viraje fue su manejo de la ofensiva contra la especulación y la usura, llevada a cabo en noviembre, cuyos efectos sobre las elecciones están aún por determinarse.

Más allá de lo intrarrevolucionario, Maduro se pone en puertas de conquistar también territorios políticos que hasta ahora le habían estado vedados, como el de los grupos opositores moderados y el de los ni-ni que siempre han objetado a la Revolución su postura demasiado beligerante ante los adversarios políticos.

En este sentido, la convocatoria al palacio podría anunciar un cambio de ritmo en el debate político nacional, no solo con respecto a los meses previos de Maduro, sino también a los 14 años de la presidencia del Comandante Chávez, quien siempre quiso un acercamiento al otro sector del país, pero no logró concretarlo.

Por supuesto que tanto la conquista de espacios políticos nuevos como ese cambio de ritmo son apenas posibilidades cuya cristalización dependerá de lo que hagan tanto el gobierno como la oposición en episodios del futuro inmediato, entre los que ya se vislumbran como cruciales los relativos a temas de la realidad económica nacional. Por lo pronto solo se puede concluir que en las últimas tres manos del juego (la ofensiva contra la especulación y la usura, las elecciones municipales y la relación con los alcaldes electos y con los gobernadores opositores), la Revolución, ganadora, se lo ha llevado todo. Caída y mesa limpia, le dicen.

Fuente: Ciudad CCS.