viernes, 17 de mayo de 2013

Mirta Rodríguez: “Estados Unidos pagó a periodistas y medios de Miami para que manipularan y presionaran sobre el caso de Los Cinco”

Mirta Rodríguez, madre de Antonio Guerrero, uno de Los Cinco cubanos presos en EEUU por luchar contra los grupos terroristas radicados en Miami, habla para Tercera Información sobre la situación en que se encuentra el caso y los apoyos interncaionales que están recibiendo

Félix Povedano Mínguez.- Mirta Rodríguez es madre de Antonio Guerrero, uno de los cinco cubanos apresados en Estados Unidos cuando se encontraban realizando labores de infiltración en grupos terroristas que, desde territorio estadounidense, organizaban acciones terroristas contra Cuba. El Gobierno norteamericano, sin embargo, les acusó entonces -y sigue haciéndolo actualmente- de cometer espionaje y conspiración contra la seguridad nacional de Estados Unidos.

Mirta Rodríguez, que llegó la semana pasada al Estado español en una delegación cubana, junto con el economista Hugo Pons y el periodista Iroel Sánchez, ha hablado con Tercera Información sobre la situación actual de Los Cinco, nombre por el que se les conoce en Cuba.

Casi 15 años después de la detención -en Florida- de estos cinco agentes cubanos, allá por septiembre de 1998, la única alegría que ha recibido el pueblo de Cuba en relación a este asunto ha sido la reciente liberación de René González, el primero de ellos en volver a su patria; eso sí, con la condición de renunciar a su otra nacionalidad, la estadounidense -propuesta que la defensa hizo a la jueza y que ésta finalmente aceptó-.

Las resentencias que en 2009 redujeron las condenas de todos ellos -en unos años estarán libres- no supuso ningún benefició, sin embargo, para Gerardo Hernández, sobre quien sigue pesando una cadena perpetua. A este respecto se refiere Mirta, que explica que, en junio de 2010, el abogado de Hernández presentó una apelación colateral –o habeas corpus- ante la Corte Federal de Miami, al contar con nuevas pruebas y conocer de la asistencia inefectiva de su defensor, los dos requisitos por los cuales se puede interponer este procedimiento extraordinario.

El recurso, sobre el que todavía no hay respuesta, se centra en dos aspectos: la evidencia de que la principal acusación que pesa sobre Hernández –conspiración para cometer asesinato (voladura de dos avionetas que violaron cielo cubano)- carece de cualquier base y, en segundo lugar, la presentación de pruebas por las cuales se demuestra -según cuenta Mirta- que “el Gobierno de Estados Unidos pagó a 74 periodistas, 13 emisoras de televisión y tres de radio para que, antes, durante y después del juicio dieran informaciones desviadas y difamatorias sobre Los Cinco y su causa”, de manera que consiguieron “crear un ambiente hostil nada favorable para el caso”, especialmente si se tiene en cuenta que el juicio se celebró en la ciudad de Miami, “un lugar poco imparcial”, sentencia.

Así las cosas, tras casi 15 años de desesperación e impotencia por parte de las familias y del propio pueblo cubano, el único rayo de luz en este asunto ha sido la liberación de René y, quizás también, la certeza de que ya hay fecha para el fin de condena de tres de ellos: 2014, para Fernando González; 2017, para Antonio Guerrero –hijo de Mirta-; y 2024 en el caso de Ramón Labañino.

La principal preocupación ahora mismo está en la situación de Gerardo Hernández y la cadena perpetua que aún pesa sobre él. Mirta asegura que confían mucho en la solidaridad internacional; de hecho, en más de una ocasión ha reconocido que es su única esperanza y que los apoyos han aumentado en los últimos años gracias al compromiso de “presidentes de gobierno, asociaciones religiosas y congresistas de diferentes países”. En este sentido, habla -con cierta ilusión- de un evento solidario que tendrá lugar en Washington DC entre los días 30 de mayo y 5 de junio: la II Jornada de Denuncia y Solidaridad, 5 días por los 5, donde se desarrollarán diferentes actividades, con la participación de intelectuales, congresistas y artistas musicales.

Mirta se muestra confiada en el éxito de este evento y prevé mayor despliegue y repercusión que en la edición del año anterior. Sea como fuere, con éxito mediático o sin él, lo cierto es que la solidaridad y la presión internacional es, por ahora, lo único a lo que las familias de Los Cinco pueden agarrarse.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios serán publicados una vez moderados.