domingo, 13 de octubre de 2013

"El Espíritu del 45" (documental)

Al acabar la II Guerra Mundial los soldados británicos vencedores, llegaron a la conclusión que al volver a casa después de tanta «sangre, sudor y lágrimas» no podían tolerar que la vida continuara igual que antes de la guerra, aquellos tiempos en los que los medios de producción estaban en manos de propietarios déspotas que los explotaban y abrian y cerraban las minas como si fueran un «paraguas», unos tiempos en los que había un millón de parados y que no tenían medios para hacer frente a la vivienda y a los problemas en la salud. Los trabajadores se dieron cuenta de que si fueron capaces de unirse todo el pueblo para ganar la guerra con el pleno empleo también podían hacerlo para ganar la PAZ. Como consecuencia de este pensamiento, en 1947 el partido Laborista ganó las elecciones con una mayoría aplastante y acometió reformas importantes para llegar al socialismo. Nacionalizaron el carbón, la electricidad, la banca, el transportes férreo, fluvial y por carretera, crearon el Servicio Sanitario Nacional, hicieron empleados fijos a los estibadores, acometieron la construcción de cientos de miles de viviendas sociales para poner en alquiler con rentas bajas y servicios mínimos inimaginables hasta aquel momento. Llegó 1979 y venció el Partido Conservador con Margaret Thatcher a la cabeza y el resto de la historia ya lo conocemos, fué el principio del neocapitalismo que nos llevó a la situación actual en toda Europa. Ahora también sabemos en que se transformó aquel Partido Laborista que estaba con los trabajadores y dirigió aquellas transformaciones..

El Espiritu de 1945 es un documental realizado por Ken Loach que debemos de visionar todos los que podamos, está disponible en las tiendas y me lo regalaron hace unos días lo que me animó a hacer esta publicación.

Ensenada de Riazor



La Segunda Guerra Mundial fue una lucha, quizá la más considerable lucha colectiva que este país tuvo que llevar a cabo. Mientras otros hacían grandes sacrificios, el pueblo ruso por ejemplo, la determinación de construir un mundo mejor era aquí tan fuerte como en cualquier otro lugar. Creíamos que nunca más volveríamos a dejar que la pobreza, el desempleo o el ascenso del Fascismo desfiguraran nuestra vidas.
Habíamos ganado la guerra juntos, y juntos ganariamos la paz. Si podíamos llevar a cabo campañas militares, ¿acaso no podíamos planear la construcción de casas, la creación de un servicio socio-sanitario y de transporte, y conseguir los bienes que necesitáramos para la reconstrucción?.
La idea central era la propiedad común, donde la producción y los servicios beneficiarían a todos. Unos pocos no se enriquecerían a costa de los demás. Era una noble idea, popular y aclamada por la mayoría. Era el Espiritu de 1945. Quizá hoy sea el momento de recordarlo.

Ken Loach

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios serán publicados una vez moderados.