martes, 18 de febrero de 2014

Entre excomuniones y querellas

Beatriz Gimeno.- El obispo ha amenazado con excomulgarnos “ipso facto”. Teniendo en cuenta que en España hay unos 100.000 abortos al año y que en cada uno puede estar involucrado un mínimo de cinco personas, pero seguramente más…tenemos muchísima gente excomulgada ipso facto. No sé yo si esta amenaza ha frenado nunca a nadie teniendo en cuenta que no te dan un papel de excomulgado/a, y puedes seguir haciendo como que no. El obispo se ha cuidado mucho de decir, no obstante, que la excomunión sólo se aplicará a los que ayuden a abortar o aborten “realmente, no que lo piensen” Hace muy bien en hacer esa distinción porque de ser aplicable a los que apoyen el aborto sin más, el 80% de los españoles se encontraría ipso facto excomulgado y entonces ¿de qué les hubiera servido tanta preocupación por hacer que la religión sea evaluable si todo el mundo está excomulgado y no puede apuntarse a la asignatura? Y menos mal también porque si por apoyar el aborto, así, sin más, una estuviera excomulgada, resulta que los parlamentarios en pleno (menos el PP…bueno, menos una parte del PP), concejales y alcaldes, políticos y políticas en general, quedarían excomulgados/as y entonces a ver quién iba a ir a las procesiones, ceremonias religiosas, funerales católicos, ofrendas al apóstol e incluso coronaciones. Nadie, todos y todas excomulgadas. Tiemblo de placer sólo de pensarlo. Pero no es real. La iglesia no te da de baja ni aunque lo intentes, no hay más que ver los infructuosos intentos que han hecho muchas personas porque les reconozcan como apóstatas y dejen de contarles entre los bautizados. La iglesia no echa nunca a nadie porque, en estos tiempos, se quedaría vacía en el tiempo de un parpadeo.

En el mismo sentido castigador se manifestaba apenas hace un par de días el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, que anunciaba, rabioso y cargadito de razón, querellas criminales contra todas aquellas personas “que han injuriado, calumniado y hasta presentado denuncias falsas” sobre la actuación de la guardia civil cuando por lo visto en el vídeo, por lo que investigaron algunos diarios y por lo que contaban los propios inmigrantes, la guardia civil en el mejor de los casos no auxilió a los que trataban de llegar hasta la costa–como dice la ley que hay que hacer- dejando morir a 15 personas y, en el peor, les ayudaron a ello disparando pelotas de goma contra los que intentaban nadar. Este señor Fernández de Mesa amenazó incluso con una querella a los inmigrantes que no tuvieron el detalle de ahogarse.

Yo, en cuanto veo a estos prepotentes amenazar con querellarse, se que son culpables de aquello que se les acusa. Yo y todo el mundo con dos dedos de frente; porque la verdad es que en este país todo delincuente que se precie (y no lo digo por Arsenio Fernández de Mesa) comienza su camino judicial anunciando querellas a diestro y siniestro; todo mentiroso cogido en una mentira se querella contra quien esgrime la verdad; todo prevaricador anuncia querellas contra cualquiera que se atreva a investigarle. Finalmente, el jueves, el ministro salió y certificó que Fernández de Mesa mintió reiteradamente. Así que periodistas, ONG`s, e inmigrantes que se salvaron decían la verdad y él mentía. No va a dimitir, naturalmente. Esa es otra característica de nuestra política, aquí no dimite nadie y menos de derechas (algunas personas honestas de izquierdas han dimitido y yo lo recuerdo) Pero ya que no va a dimitir por lo menos vamos a recordárselo: ¿Contra quién ha dicho que se querella?

Beatriz Gimeno es escritora y expresidenta de la FELGT (Federación Española de Lesbianas, Gays y Transexuales)

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