lunes, 31 de marzo de 2014

¿Por qué criminalizan todos los medios a la democracia de Venezuela?

Incluso los más "progresistas" como Wyoming y Évole critican sin ambages la democracia venezolana. Una mega campaña mediática global le hace el trabajo sucio a las élites económicas venezolanas a la banca mundial y a los sicarios económicos yankees

Hay un gran desconocimiento inducido sobre la democracia en Venezuela. Su sistema democrático está perfectamente homologado por ejemplo con los estándares de la UE y desde el punto de vista de la limpieza democrática y el respeto a los derechos humanos, no tendría mayor problema en integrarse en la UE. Una situación que por ejemplo Turquía no cumple.

Una de las acusaciones renuentes sobre Venezuela es que no existe libertad de expresión. Cuando la totalidad de los medios de comunicación privados, tanto en prensa, radio y televisión están al servicio de la banca y las oligarquías. Exáctamente como aquí y en el resto del mundo.

Los medios estatales allí como aquí están al servicio del poder político de turno. Nada extraño pues desde ese punto de vista, puesto que si en Europa o los EEUU esto se considera democrático, no veo cual es la diferencia.

Al igual que en Siria o Ucrania, en Venezuela se está desarrollando la estrategia del golpe suave. Magnificando la revuelta de los estudiantes "pijos" como si fuera en realidad una revuelta del pueblo. En los últimos meses ha habido dos procesos electorales. Uno presidencial donde Maduro ganó por la mínima y unas elecciones municipales que la oposición planteó como un plebiscito presidencial donde las fuerzas bolivarianas ganaron holgadamente.

La realidad es que es una escasa minoría de municipios venezolanos donde las fuerzas opositoras montan las denominadas guarimbas, que no son más que barricadas donde se montan trampas mortales para los ciudadanos que quieren ejercer su derecho al tránsito. Se habla de los muertos acríticamente como si todos fueran producidos por el gobierno cuando esa no es la realidad. Recordemos el oscuro episodio de los franco tiradores ucranios que todavía no está aclarado quiénes fueron.

Chávez se desmarcó del FMI y el Banco Mundial, zafándose de las garras de la banca criminal internacional, algo que no le han perdonado. Además potenció organizaciones regionales latinoamericanas donde ya no se hace lo que manda el vecino del norte.

Paralelamente los poderes económicos conspiran contra la economía de Venezuela intentando axfisiarla en el campo de la economía. La presión se ejerce desde todos los frentes.

En todo este discurso y acciones internacionales hay una falla que pone de manifiesto la falsedad de base en la construcción del relato de criminalización de la democracia venezolana. ¿Por qué todos los líderes regionales sudamericanos apoyan a Nicolás Maduro? Pues porque ellos conocen de primera mano como se las gastan los norteamericanos y su brazo financiero el Banco Mundial y el FMI. Chávez consiguió que latinoamerica ya no fuera el patio trasero de EEUU y ya se sabe que los yankees son insaciables.

Ahora los ucranianos están empezando a conocer que significa un "rescate" del FMI: pobreza, destrucción de los derechos sociales, saqueo de los recursos e infraestructuras y esclavitud laboral. ¡Que dios les pille confesados!



Autor de la noticia: Gonzalo G Villanueva

 

Silencio cómplice: Las Universidades y la quema de la UNEFA

Eleazar Díaz Rangel. 30-03-2014. Últimas Noticias.

Si se rastreara la historia de nuestras universidades desde 1725, cuando fue creada la Real y Pontificia Universidad de Caracas, hasta nuestros días, cuando funcionan más de un centenar, se encontrará a Venezuela transformada en estos 14 años en el país de Suramérica con mayor matrícula de estudiantes universitarios, per cápita, segundo en América Latina y quinto en el mundo. Aunque les cueste creerlo, obra de una “dictadura militar” comandada por Hugo Chávez.

Pues bien, en esos 289 años hubo períodos largos de clausuras, no sólo en épocas de dictaduras, sino de la democracia representativa. Algunas veces se perdió la autonomía universitaria. Hubo igualmente allanamientos de las fuerzas militares. En febrero de 1936 matan en la UCV al estudiante Eutimio Rivas. El último allanamiento ocurrió durante Caldera I. Los presupuestos se redujeron, se peleaba por los cupos y mayores recursos.

La “Historia de la UCV”, de Ildefonso Leal, relata muchas de esas vicisitudes. Pero, ni en sus páginas, ni en ninguna parte se puede encontrar que alguna vez hubiese sido incendiada y destruida una universidad venezolana y, seguramente, tampoco ha ocurrido en el resto de los países latinoamericanos. Ni en el Chile de Pinochet, cuando también quemaron bibliotecas.

Esta vez lo hicieron en San Cristóbal (Tác) con el núcleo de la UNEFA, la universidad más grande de Venezuela, con unos 240 mil estudiantes. Pero no fueron fuerzas del Gobierno, sino grupos criminales, de guarimberos, fascistas. Se les ha dicho todo lo que merecen. No sé si han sido detenidos y si están siendo juzgados. Nadie los ha defendido, pero hay muchos que han guardado un extraño, cómplice y condenable silencio.

En primer lugar, pienso en los Consejos Universitarios de las universidades tradicionales: el de la UCV, en primer lugar, y en los de LUZ, ULA y UC, tan activas como han estado en estas semanas de disturbios, pero ni una palabra de condena. Ni una sola deplorándolo. Tampoco lo han hecho los directivos de las Academias, que pasan años sin ser noticia, sin abrir la boca para revelar alguna novedad académica, y ahora con regularidad se reúnen para denunciar al Gobierno por algo que hizo mal o que no hizo. El silencio, por supuesto, es también de la Asociación de Rectores de Venezuela, y no podían faltar en esa complicidad las asociaciones de profesores universitarios, tan locuaces en la denuncia, ni la mayoría de sus federaciones y centros estudiantiles.

Todos los profesores y académicos están en la lista de los 100 mil egresados ucevistas, más los de otras universidades. ¿Cómo responderán ante la historia? Porque no creerán que el incendio y destrucción de las instalaciones de la UNEFA tachirense es noticia de un día, que nada quedará registrado en esta otra historia de la infamia, aunque en los libros de actas de estas instituciones no aparezca una sola línea registrándolo.

Artículo publicado en Últimas Noticias el domingo 30 de marzo de 2.014



domingo, 30 de marzo de 2014

El Imperio del Caos en busca del Nóbel de la estupidez


Cómo la aventura occidental en Ucrania contribuye a una nueva bipolaridad

Ucrania confirma que entramos de lleno en la fase de los “imperios combatientes”, fase superior de la estupidez humana en el siglo XXI. En Occidente, el “Imperio del caos”, con Estados Unidos en primer lugar (ahí están sus obras a la vista; Irak, Afganistán, Libia y Siria), continúa dispuesto a seguir afirmándose militarmente. En Europa, la Unión Europea se confirma como su fiel compañero y pese a la crisis que merma sus presupuestos militares, busca ampliar su presencia en África y Europa Oriental, mientras Alemania sale del armario reivindicando abiertamente el control militar de recursos globales y una “política exterior más activa”.

El único programa que este “Imperio del caos” ofrece a los imperios emergentes de Oriente, los BRICS como Rusia y China, es la “completa sumisión”, explica Samir Amin, pero ni Rusia ni China aceptan ese programa.

En Ucrania Rusia ha dicho basta. Estaba dispuesta a convivir con una Ucrania neutral, pero no con un protectorado occidental enfocado contra ella, algo que rompe a ese país por la mitad y le empuja al conflicto interno. Vía la anunciada privatización del sector energético ucraniano, los grifos de las venas por las que fluye el grueso de la exportación energética rusa quedarán en manos de Estados Unidos (empresas como Chevron están en ello), y la inequívoca perspectiva de ingreso en la OTAN convierte el cerco militar en tierra ancestral rusa en un agravio insoportable.

La rebelión de Rusia supone un vuelco en la conducta de ese país durante más de veinte años, siempre cediendo tras la violación de líneas rojas permanentemente marcadas por Moscú y traspasadas sin ceremonias por Euroatlántida. Ese vuelco es visto como un desafío intolerable que hay que castigar ejemplarmente, pero para Moscú no tiene vuelta atrás, sin arriesgarse a un desmoronamiento del régimen de Putin. “Lo importante no es Ucrania en sí, sino el desafío que el vuelco supone”, dice Fedor Lukianov.

La revisión de los “resultados” de la guerra fría es inadmisible en Occidente. Aquel resultado que Gorbachov imaginó como un acuerdo entre caballeros con miras a construir una seguridad continental integrada en Europa (Carta de París, noviembre de 1990), fue convertido por Euroatlántida en una fullera y arrolladora ofensiva sobre el terreno liberado por uno de los dos gángsteres en beneficio del otro. Los dirigentes rusos estaban entonces demasiado entretenidos en llenarse los bolsillos con la privatización y saqueo del patrimonio soviético. Una mezcla de ingenuidad, desbarajuste, choriceo y espíritu matón. Occidente considera ahora inadmisible revisar aquel excepcional conglomerado y quiere escarmentar a Rusia. Pero ¿cómo hacerlo sin empujarla en brazos de China?

Lo de Ucrania apenas está empezando y China ya asoma como ganadora. Su presidente Xi Jinping se pasea esta semana por Europa, inspeccionando el panorama del subimperio occidental; Holanda, Francia, Berlín, Bruselas, un rosario de viejas capitales coloniales unidas, en una orquesta cada vez más desafinada, alrededor del propósito de contrarrestar a los viejos y nuevos imperios emergentes.

Los intentos de que China condene a Rusia por Crimea han sido vanos. Pekín se ha abstenido en la poco entusiasta condena de Rusia en la ONU y ha expresado cierta prudente comprensión hacia la actitud de Moscú.
“China no tiene intereses privados en la cuestión de Ucrania”, ha dicho Xi en Berlín. La crisis de ese país, “deriva de una historia muy compleja y de realidades actuales”, ha matizado. Hay similitudes.

Si la Rusia de Putin no es la de Yeltsin y Gorbachov, tampoco la actual China de Xi Jinping es la de Deng Xiaoping. La doctrina china, explicó Xi en un acto celebrado el jueves en la Körber Stiftung de Berlín, sigue siendo el rechazo a convertirse en potencia hegemónica. China no quiere tratar a los demás de la forma en que ella misma fue tratada por las potencias occidentales y Japón hasta Mao. Pero Pekín –y esa es la novedad- también está marcando líneas rojas en el Mar de la China y advierte contra el cerco del que ella misma es objeto, mientras el Imperio del Caos pregona el traslado del grueso de sus armadas hacia Oriente.

“No queremos ser hegemónicos, pero tampoco nos dejaremos colonizar ni arrollar por otras potencias como ocurrió en el pasado”, respondió Xi el jueves a una pregunta sobre su incrementado presupuesto militar.

Como a Rusia, Estados Unidos acecha a China en sus propias barbas. El regreso al conflicto y la tensión en Europa no le viene mal a Pekín. Resta energía al escenario asiático. Aunque Europa no puede pasarse sin el gas ruso, la mera insinuación de represalias contra Moscú en el frente energético, empuja a Rusia hacia China.

Las relaciones de Moscú y Pekín son de enorme desconfianza, pero en los últimos años las presiones y agravios euroatlánticos sobre Rusia ya lograron desbloquear y mejorar largos pleitos ruso-chinos sobre el precio y las infraestructuras del gas que China necesita.

Hace tiempo que Moscú, crecientemente desengañado de Europa y embarcado en un planteamiento ideológico neocón-eslavo-ortodoxo, mira más hacia Oriente. Pero esa mirada va más allá de China e incluye a adversarios de Pekín en la región, en primer lugar Japón y Corea del Sur, socios y aliados militares de Washington. Moscú tienta con ofertas y proyectos energéticos a Tokio y Seúl, pero Washington presiona para que eso no prospere. El problema es que al disuadir a Japón y Corea del Sur de cualquier negocio energético con Moscú, Estados Unidos aún estrecha más la alianza entre Rusia y China: Convierte lo que podía ser una difusa deriva rusa hacia Oriente, estratégicamente diversificada, en una unilateral y concreta deriva hacia China, es decir algo que consolida un bloque.

El cálculo de Pekín es 2020: el pulso con Estados Unidos ya será para entonces militar. Seguramente en Pekín se considera que el Imperio del Caos no les dejará en paz sin mediar una crisis militar. El recurso militar de China –el potencial en el que está invirtiendo su defensa- es cegar a la armada del Imperio del Caos atacando todo el sistema espacial de satélites sin los cuales el principal ejército del mundo ya no puede vencer en una de esas guerras de ordenador con centenares de miles de víctimas en el adversario y cero víctimas en el propio campo a las que está acostumbrado. Para cuando eso llegue, el suministro energético, que hoy le llega a China por vulnerables vías marítimas controladas por el adversario, estará garantizado continentalmente vía Rusia.

A la Unión Europea y a Alemania todo esto le viene grande. Bruselas quiere anunciar en junio una estrategia para “disminuir su dependencia energética de Rusia”. Con ello contribuirá a lo mismo: a crear una especie de nuevo mundo bipolar, Euroatlantida contra Eurasia. Ese no es el escenario de Rusia, ni de China, ni de los BRICS en general, pero, por lo visto, es el único programa que maneja el Imperio del Caos. Teniendo en cuenta los retos del siglo; el pico petrolero y demográfico, las enormes incertidumbres que anuncian la desigualdad y el calentamiento global, un verdadero premio Nobel de la estupidez.





viernes, 28 de marzo de 2014

¿Dirigentes o marionetas?

La historia, lamentablemente, se repitió. Y encontró a Borges, a su partido y su nave nodriza, la atarantada MUD, envueltos de nuevo entre los promotores de la nueva aventura criminal.

Ernesto Villegas Poljak.- Hace una década, en enero de 2004, a un año de fracasado el paro sabotaje petrolero, Julio Borges, jefe vitalicio de Primero Justicia, declaró a Últimas Noticias su arrepentimiento por aquella criminal aventura: “Me arrepiento profundamente de nuestra posición durante el paro. De no habernos deslindado y convocado a una rueda de prensa a la semana de haberse iniciado. A lo mejor nadie nos hubiese escuchado porque esa huelga fue un espejismo colectivo. Igual sucede con los sucesos de abril. No quiero que por no llamar las cosas por su nombre a tiempo vuelva a repetirse la historia”.

La historia, lamentablemente, se repitió. Y encontró a Borges, a su partido y su nave nodriza, la atarantada MUD, envueltos de nuevo entre los promotores de la nueva aventura criminal contra el país (la guarimba 2014), sin que un deslinde nítido, contundente y oportuno se haya materializado por parte de quienes se pretenden expresión de una oposición democrática.

No han sido suficientes las muertes, los lesionados, los daños a instalaciones públicas y privadas y el gigantesco costo económico causado al país por sus compañeros de viaje en la buchona barcaza antichavista, de bandera a veces gringa, a veces panameña, a veces venezolana, pero al revés.

El presidente Nicolás Maduro ha insistido hasta las náuseas en invitarlos a un diálogo en Miraflores, en el marco de la Conferencia Nacional de Paz, sin condiciones de ninguna especie. Ellos, prisioneros también de su espejismo o, mejor dicho, de la misma locura que inocularon entre sus correligionarios, aderezada en su caso con una dosis descomunal de arrogancia, acuden a mil pretextos para negarse. Si se les aparta la excusa, entonces inventan otra sobrevenida. Una actitud digna del libro Guinness de los récords. ¡Bravo!

El odio a Chávez, transferido íntegro ahora hacia Maduro, aunado al permanente cálculo en torno a las potenciales ganancias del negocio político del momento, los encierra en un laberinto del cual solo podrían salir con genuino amor por la vida, por la paz y por la patria.

¿Dentro de un año los veremos con su cara muy lavada declarando su arrepentimiento? ¿Cuánto le ahorrarían al país si actuaran ya, hoy mismo, como dirigentes y no como marionetas?

@VillegasPoljakE


jueves, 27 de marzo de 2014

La violencia en las manifestaciones y en las Marchas de la Dignidad.

Por Juan Torres López.- Cualquiera que se haya informado bien de lo ocurrido en los momentos finales de la Marcha de la Dignidad que llegó a Madrid el sábado pasado ha podido comprobar que hubo lamentables momentos de violencia que desgraciadamente han provocado que varias personas (manifestantes y policías) hayan resultado heridas, algunas de consideración.

Al respecto creo que lo primero que hay que manifestar es que resulta lamentable que haya ocurrido eso y que es deseable que todas esas personas se recuperen bien y cuanto antes. Ya he dicho en muchas ocasiones en esta web que me parece que la paz debe ser el lenguaje y la práctica continua de los seres humanos, no la excepcional. La violencia, venga de donde venga, la genere quien la genere y sea cuál sea su causa, es un fracaso de la humanidad. La paz, por el contrario y por muy imperfecta que sea, es el camino y no un instrumento que utilicemos de vez en cuando, solo cuando no tenemos problemas con los demás o cuando son irrelevantes o de pequeña factura.

Por tanto, creo que debemos condenar sin ningún reparo la violencia que se ejerció al final de la Marcha.

Dicho eso, creo que también hay que ser coherentes y afrontar los hechos con objetividad pues las cosas no siempre ocurren como nos dicen que han ocurrido.

Lo primero que hay que señalar es que todas las organizaciones y personas que convocaron la Marcha hicieron siempre una llamada permanente a la acción pacífica. Nunca llamaron a la violencia sino que advirtieron para que nadie cayese en provocaciones.

Es cierto, sin embargo, que en la órbita ideológica de las izquierdas más radicales hay personas o grupos que no tienen otro modo de expresar sus reivindicaciones que no sea por medio de la violencia. Negar eso es una hipocresía. Incluso en esta web hemos comprobado a veces la violencia verbal con que muchas de estas personas se expresan, algo que no puede llevar sino a más violencia y más peligrosa cuando ese tipo de personas se encuentran en situaciones de tensión.

También es bien sabido que en ese tipo de manifestaciones hay grupos provocadores de extrema derecha que se infiltran justamente para generar el efecto contrario al que buscan los promotores pacíficos de las movilizaciones. De ahí que en muchas ocasiones se produzca una desgraciada combinación de extremismo de derechas e izquierdas que a mi juicio tiene más que ver con la barbarie y la marginación que con otra cosa y, desde luego, muy poco o nada con la actividad política.

Finalmente, no podemos olvidar que desde hace años (y mucho más justo cuando ha habido mayor número de manifestaciones con motivo de la crisis y de los recortes tan injustos que se vienen haciendo) es la propia policía la que infiltra a sus agentes como si fueran manifestantes normales y corrientes para provocar los incidentes que justifican la intervención policial. Las pruebas de ello son abundantes e indiscutibles, pues hay multitud de fotos y videos que muestran que efectivamente los provocadores más violentos son muchas veces policías que hacen todo lo posible para que una manifestación pacífica se convierta en violenta y así puedan quedar justificadas las cargas policiales. Negarlo también es una hipocresía lamentable.

Estos últimos días han circulado por la red fotos de encapuchados que ayudan a la policía uniformada a poner esposas a detenidos o de otros mostrando sus pulseras distintivas cuando van a ser golpeados por la policía, precisamente porque los habían detectado siendo especialmente violentos.

Y, por último, creo que tampoco es una simple casualidad que las cargas policiales y los hechos más violentos se produzcan siempre unos minutos antes de las noticias televisivas de la noche, lo que permite que los telediarios abran con escenas siempre impactantes y que crean un inevitable rechazo hacia las manifestaciones y hacia quienes las convocan.

Comprendo que la policía debe hacer su trabajo y que su misión es procurar que no se den disturbios innecesarios pero lo que está ocurriendo es que los mandos al servicio de un gobierno a su vez cómplice y servidor de los grandes grupos financieros y de poder utilizan a los policías para hacer un servicio de represión vergonzosa. No para prevenir, sino para crear altercados, a veces, como ha ocurrido en esta última ocasión, incluso poniendo en peligro la integridad física de los propios policías.

Hay videos que ponen de manifiesto que la policía irrumpió en el acto final del sábado pasado antes de que hubiera concluido y cuando se trataba de un acción perfectamente legal y pacífica, lo que es natural que provocase indignación y rechazo.

No voy a justificar ningún acto de violencia. No me voy a rendir. Quiero que la paz sea siempre mi única expresión, mi único modo de entenderme con los demás seres humanos. Pero no voy a caer en el error de dejarme llevar por la sinvergonzonería de unos dirigentes políticos que usan a otros seres humanos para evitar que la gran mayoría de la sociedad disfrute de derechos elementales que les están quitando en beneficio de unos pocos.

Lamento sin ningún tipo de reserva la violencia y condeno los altercados y la lesiones y el daño que se han producido, tanto a manifestantes como a policías, y a ambos en la misma medida. Pero condeno sobre todo a quienes han provocado todo ello y ahora quieren hacer pasar por violentos a cientos de miles de personas pacíficas que reclaman con dignidad justicia y las libertades que nos están quitando.


miércoles, 26 de marzo de 2014

Para hacer una revolución

  • Para hacer una revolución se precisa algo más que una crisis económica, un descontento social generalizado y la frustración de las ambiciones políticas y sociales de los grupos políticos que buscan cambiar el sistema social. 
  • Tiene que haber una ideología unificadora que dé cohesión social al descontento de clases generales tan heterogéneas y a las aspiraciones de grupos políticos tan diversos. 
  • La sociedad en marcha debe legitimar el proyecto. No hay que proponerse vencer tomando el Palacio de Invierno o Parlamento en una noche por la fuerza. Hay que convencer para poder, realmente, vencer
Para hacer una revolución se precisa algo más que una crisis económica, un descontento social generalizado y la frustración de las ambiciones políticas y sociales de los grupos políticos que buscan cambiar el sistema social. Tiene que haber una ideología unificadora que dé cohesión social al descontento de clases generales tan heterogéneas y a las aspiraciones de grupos políticos tan diversos que se diferencian tan sólo en aquello del frente nacional de liberación judaico y frente judaico de liberación nacional –Monthy Pyton y Juan Carlos Monedero, en uno, dixit- o, lo que es lo mismo, la mayoría de las veces en la egolatría de los dirigentes de cada grupúsculo, como acabamos de ver en IU. Hay que “matar” a los burócratas de los partidos. Nadie debe acomodarse en un cargo para siempre.

Se precisa, ante todo, la unión de tanto frente de liberación. Generosidad en la renuncia. Abiertos sin temor al abrazo a lo común, a la comunidad. Hay que sentarse en una mesa redonda con honestidad, cara a cara, para poner en un mismo programa los puntos en común a favor y los que no queremos para la nueva colectividad que queremos construir. Hay una sociedad muy concreta fuera del cenáculo de tanto grupúsculo. Y, por tanto, se deben hacer proposiciones que ilusionen y no asusten, que no provoquen el rechazo de esa ciudadanía, que espera soluciones y no más problemas. El proyecto de partido es un proyecto para un partido. El proyecto final debe ser un proyecto de y para todos. Como escribe, Callinicos: <<… toda alternativa al capitalismo en su forma actual debería, en la medida de lo posible, satisfacer, como mínimo, los requisitos de justicia, eficiencia, democracia y sostenibilidad>>. La sociedad en marcha debe legitimar el proyecto. No hay que proponerse vencer tomando el Palacio de Invierno o Parlamento en una noche por la fuerza. Hay que convencer para poder, realmente, vencer.

Nuestra revolución no tiene porqué hacer saltar el país del antiguo régimen al nuevo. Porque si saltamos sin haber convencido, nos dejaremos atrás a la mayoría social, temerosa ante lo desconocido. Avanzar juntos, despacio, pues vamos lejos, aquel lema del 15M.

Ante todo, no proponer la violencia como solución, que por temor es rechazada por la mayoría social. Y porque, sobre todo, quien realmente posee los recursos verdaderamente violentos es quien está ejerciendo el poder. Los poderes establecidos pueden aplastar un movimiento por el cambio mediante la represión directa y el poder judicial (Alex Callinicos). Si la ejercemos nosotros, frente a esa violencia institucional, una vez más, nos espera el fracaso. La violencia consustancial a toda lucha revolucionaria, en la nuestra sólo debe manifestarse en el campo de lucha de lo simbólico.

Por ello, desde el principio y a media que se avance en la lucha, se irá creando un vocabulario de esperanza y protesta, rehusando todo aquel lenguaje negativo y toda aquella acción violenta que provoque el rechazo de parte de la población que viaja con nosotros. Lo simple es lo más directo y lo más eficaz.

Se deben elegir los símbolos de la lucha, que deben ser unificadores. El movimiento social arranca en la emotividad. Hay que extraer tales símbolos de las vivencias de la sociedad, no de las estructuras. Se es persona antes que profesor, camarero, periodista, político, agricultor, bombero, médico, etc. Hay queconstruir el significado de lo que vivimos en nuestras mentes en relación con nuestro entorno. Si tenemos un problema de comunicación, tenemos un problema de supervivencia. La gente somos, ante todo, emocionales. Nuestro cerebro es emocional, en primer lugar. Primero sentimos, luego racionalizamos. (Manuel Castells) El discurso debe tener sentido enunciando con coherencia la realidad que nos afecta.

Debemos nombrar al enemigo, ponerle rostro. Su identificación hace más fácil la unión de quienes luchan.

Alcanzar la unidad del precariado (hoy la antigua clase media con carrera universitaria, master, idiomas, en el paro o trabajos tan precarios que se asoman a la esclavitud) y los obreros -canis y chonis, entre otros- (ver el excelente artículo de Nega dirigido a Pablo Iglesias), también en el paro o en un infraempleo que da sustento a la neoesclavitud. Todos, en definitiva, precariado, pues todos somos eventuales y prescindibles frente a los oligarcas. Hay que encontrar un punto de encuentro entre quienes buscan escapar de los imperativos de la actual sociedad de mercado, y los deseos consumistas de la mayor parte de la población. Rescatar para la lucha a los que ya están excluidos:desde el precariado de la clase media alta, pasando por los que están entre el curro corriente y en el umbral de la pobreza hasta los que ya están fuera de cualquier nivel visible del sistema capitalista. Éstos, están siendo emocionalmente usados contra todos nosotros como un nivel al cual no queremos descender.

Hay que recoger la cultura popular y darle la vuelta, alcanzar convencer a la gente que el poder está en nuestras manos. Convencerlos de tomar el Parlamento a través de la política. Porque el Parlamento es una institución hecha a la medida de la proyección que nosotros queramos darle sobre nuestra sociedad. Quienes tienen el poder construyen las instituciones según sus intereses y valores. Y nosotros, la mayoría, queremos construir nuestro país –y, cuando toque, nuestra Europa, nuestro Mundo-, a la medida de nuestros intereses, de nuestros valores. Aspiramos a un mundo sustentado en la justicia, los Derechos Humanos como base. El Poder puede que sea global –las transnacionales, la Troika, el G-8, sobre todo quienes están detrás de todos éstos.-, pero la política es local. Si vencemos, nosotros decidiremos la política y, por tanto, la acción política socio-económica para nuestro país. Mostrar que las soluciones técnicas son una cosa y las políticas otras. Aquéllas están supeditadas a éstas. El mercado no es un ente superior desconocido. El mercado son las tomas de decisión de los dueños de las transnacionales, de la banca, etc., sus relaciones entre ellos –sus luchas de poder- y su relación con nosotros, productores y consumidores. La Globalización económica de hoy es lo que en el siglo XIX se conocía como imperialismo. La diferencia que modifica y magnifica este capitalismo salvaje es el tipo, calidad y cualidad de las comunicaciones.

Existe una lucha de clases. Hasta los multimillonarios manifiestan y admiten en público que la van ganando. Hay que hacerla visible a través del conflicto local, primero, y mundial después, entre ricos y pobres. Hay que demostrar a los pobres porqué somos pobres, quiénes nos van empobreciendo cada día. Quieren una mano de obra servil, tan infrapagada como privada de las garantías y los derechos más elementales. La neo-esclavitud. Al comenzar el siglo XXI el número de pobres estaba aumentando a un ritmo de casi medio millón por semana. No podemos dejar de ver y mostrar que en nuestro país, y todos los de nuestro entorno, la diferencia entre los ricos y los que no lo somos no deja de aumentar. Y se abisma entre nuestro mundo -el sur de occidente-, y el sur del mundo, ¡África, como ejemplo, tan cerca y tan lejos!

Buscar la adhesión y, sobre todo, la colaboración creativa de cuantas más mujeres mejor. Si la mujer cambia de mentalidad, las relaciones sociales cambian. La mujer es el mayor motor para el cambio de mentalidades.

Rescatar de la nostalgia los buenos recuerdos de sueños y luchas de juventud de los mayores de cincuenta años. A los más jóvenes hay que proponerles la construcción conjunta para todos de sus elevados sueños.

Hay que mostrar a todos lo que no se dice en los medios bajo la publicidad y propaganda de políticos y mercados.

Proponer la subversión permanente, porque la realidad nueva, cuando llega, llega con voluntad de permanecer, de fosilizarse, de instituirse como verdad absoluta. Y eso siempre significa la derrota. Nada ha de inscribirse en piedra, pues la vida es movimiento perpetuo, y sus necesidades y requerimientos son mutables. Las mentalidades de acero crean sociedades rígidas, prontas a la parálisis, con falaces estructuras que aprisionan a quienes las componen. Una subversión anti-totalitaria en nombrede los derechos humanos, en nombre de la justicia para construir la libertad.

No recuerdo quien dijo o escribió: Piensa globalmente, actúa localmente. ¡Podemos, claro que podemos! Hasta arrojarlos en el mar para rescatar nuestros náufragos y construir un espléndido futuro para todos.

Fuente: eldiario.es

martes, 25 de marzo de 2014

"Se teme que Venezuela sea referente de un modelo distinto"

Entrevista a Mario Isea, Embajador de la República Bolivariana de Venezuela en España

Crónica Popular

Embajador de la República Bolivariana de Venezuela en España, e ingeniero químico de formación, tiene una larga trayectoria política a sus espaldas, en la que combinó un intenso trabajo legislativo en la Asamblea Nacional y de gestión al frente de uno de los principales organismos creados por la Revolución Bolivariana.

Perteneció al parlamento venezolano desde 1994, y al constituyente de 1999, impulsó la reforma petrolera en 2006, presidió la Comisión de Desarrollo como diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y, asimismo, formó parte de la comisión que abordó la reforma constitucional. De 2011 a 2013, justo hasta su nombramiento como embajador en nuestro país, desempeñó el cargo de presidente del Banco Nacional de Vivienda y Habitat, desde el que estuvo al frente de uno de los programas sociales de más calado del proyecto revolucionario puesto en marcha por el presidente Hugo Chávez y continuado por el gobierno de Nicolás Maduro.

Fue nombrado embajador en España en mayo de 2013, para suceder en la representación diplomática a Bernardo Álvarez Herrera, designado secretario general de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP), cuya constitución fue firmada en La Habana el 14 de diciembre de 2004 por Hugo Chávez y Fidel Castro. Y el pasado 15 de enero, presentó sus cartas credenciales al Rey Juan Carlos como embajador extraordinario y plenipotenciario de su país.

Desde entonces, está volcado literalmente en un intenso trabajo para hacer llegar a la opinión pública española la situación real de Venezuela, sometida a la violencia desatada por la fracción más conservadora de la oposición y a una manipulación mediática a la que contribuyen de manera particular algunos de los grandes medios de comunicación de nuestro país.

En una amplia conversación con Crónica Popular, Mario Isea Bhórquez analiza algunas de las claves principales que explican en profundidad el porqué de este asalto al proceso democrático de Venezuela. Habla de forma pausada, con la cortesía de un buen diplomático y la claridad y la firmeza de convicciones de un hombre comprometido con la inmensa mayoría…

El 23 de enero de 2014, los dirigentes opositores Leopoldo López, del Movimiento Voluntad Popular, y María Corina Machado, del Movimiento Vente Venezuela, llamaron públicamente a sus partidarios a participar en una operación que denominaron “La Salida”, consistente en tomar las calles hasta lograr que sea depuesto el gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro. Las acciones de violencia no tardaron en sucederse. Comenzaron el 6 de febrero con el ataque de un grupo opositor a la residencia oficial del gobernador del estado Táchira, donde se ubica un centro de rehabilitación de niños con discapacidades.

Se trata de una convocatoria sin sentido a la violencia, a acelerar salidas no electorales, ya que veníamos de un triunfo inobjetable y reciente del presidente Nicolás Maduro y de la ratificación en las elecciones municipales, donde se cuadruplicó la ventaja entre el apoyo a las fuerzas bolivarianas con respecto a los votos que sacó el candidato de la oposición, Capriles, en las elecciones presidenciales. No tiene sentido, cuando nuestra Constitución contempla todas las salidas electorales y constitucionales, que se convoque a salidas no legales electorales, no constitucionales.

El canciller de Venezuela, Elías Jaua, lo denunció ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU

Efectivamente, Elias Jaua denunció que Venezuela estuviera sometida durante más de un mes a un asedio a través de grupos entrenados para la violencia, que intentan camuflarse tras el legítimo derecho a la protesta mediante una campaña de desinformación que pretende justificar este intento de ruptura del orden constitucional y de la convivencia democrática de los venezolanos.

¿Cuál es el balance de estas acciones de violencia contra el Gobierno de Nicolás Maduro?

El 12 de febrero López y Machado arengaron a sus partidarios para que realizaran actos violentos. Este día fueron asesinadas tres personas y 66 heridos. Las acciones violentas continuaron de forma focalizada en algunos puntos del estado Carabobo (Valencia), estado de Miranda (fundamentalmente en el Municipio de Chacao), así como en los estados fronterizos con Colombia: Zulia (Maracaibo) y Táchira, especialmente en San Cristóbal, además de algunas zonas de clase media-alta del Distrito Capital, específicamente en Caracas.

Hasta el 8 de marzo estas acciones de violencia han dejado el lamentable saldo de 21 personas fallecidas, entre los que se cuentan civiles, partidarios y detractores del gobierno, así como funcionarios policiales. Además, otras 50 personas han perdido la vida como consecuencia del continuado cierre de calles con barricadas. Además, al menos 318 personas han resultado heridas en diversos altercados, incluyendo a 81 miembros de los cuerpos policiales. Igualmente, han sido cuantiosos los daños materiales sufridos en los asaltos a infraestructuras públicas, incluyendo escuelas y hospitales.

A pesar de lo que se difunde desde los grandes medios de comunicación, la violencia no se desarrolló de forma generalizada en todo el país

En Venezuela no existe un estado de violencia generalizada. Entre los días 12 a 21 de febrero, los episodios de violencia se concentraron en sectores concretos de 18 municipios del país, es decir, en apenas el 5% de los municipios. En las últimas jornadas estas acciones se focalizaron en tan solo 6 municipios (1,7%).

Sin embargo, ese estallido de la violencia en las calles está reduciéndose de modo muy importante…

Después de ello se ha hecho un llamado al diálogo y las acciones violentas se van reduciendo y concentrando en 6, solamente, menos del 2% de los municipios de todo el país (nosotros ganamos en el 70% de todos los municipios). Llama la atención que ni los alcaldes opositores, ni los cuerpos policiales bajo su control, han colaborado en el mantenimiento del orden y que, por el contrario, protegen a los grupos violentos que están operando en su jurisdicción. Así quedó en evidencia con el asesinato por parte de policías de Chacao de una joven detective del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), cuando este cuerpo detuvo para averiguaciones a un indiciado en múltiples acciones de violencia detenido in fraganti. Se siguen manteniendo ciertos focos de guarimbas, de cierre de calles, de quema de basuras, se sigue atentando, sobre todo en las capitales, contra las instituciones públicas. Pero hay un repudio creciente de la población a estas prácticas de la violencia.

Está claro que ni los EE.UU. ni las oligarquías latinoamericanas aceptan el triunfo en las urnas de gobiernos progresistas y de izquierdas. En Venezuela, la ofensiva contra el presidente Hugo Chávez comenzó con el golpe de Estado del 11 de abril de 2002, con un amplio despliegue mediático, que fue saludado con fervor en España por el Gobierno de José María Aznar …

Recuerdo el golpe de Estado de 2002…Tuvo un guión parecido a éste. Se provocó desestabilización, se promovió el desabastecimiento, se satanizó al Gobierno del presidente Chávez, se trató de decir que el presidente Chávez violaba la Constitución, que él mismo había inspirado con la propuesta de proceso constituyente aprobada en referéndum por el pueblo. En aquella época denunciamos la participación abierta del Gobierno norteamericano y el pueblo en la calle derrotó al golpe de Estado y las fuerzas Armadas mayoritariamente se apegaron a la Constitución…

Por eso el presidente Chávez pudo continuar ese proceso en el que se ha dedicado el 47% de los Presupuestos a inversión social. Hay un avance claro en Venezuela. Y cosas parecidas pasan en Bolivia, en Ecuador, en Nicaragua, en Argentina y en Brasil, donde se consolida una inversión social para pagar deuda social, para construir un modelo de inclusión. Y eso parece que no les gusta a los EE.UU. y a algunos de sus aliados, que quieren que seamos su “patio trasero”, exportadores de materias primas, que sacrifiquemos el bienestar de nuestro pueblo para satisfacer sus ansías de acumulación de riqueza. Nosotros reclamamos el derecho de construir un bloque nuestro americano, como decía el presidente Chávez, que pueda interactuar con los EE: UU., con la UE, con cualquier otro bloque, con cualquier otro proyecto de integración, de países que van hacia la cooperación, hacia la solidaridad

Casi de forma simultánea a aquel golpe de Estado, la derecha venezolana promovió el sabotaje y una nueva forma de golpe de estado mediante el llamado “paro petrolero”. Es decir, otro intento de desestabilización contra el Gobierno de Hugo Chávez convocado, entre otros, por Fedecámaras para el lunes 2 de diciembre de 2002 y que se prolongó durante meses

En 2002 teníamos un -proceso de bonanza. Se habían estabilizado los precios del petróleo, cuando antes del Gobierno de Chávez el barril estaba a 8 dólares, y el Gobierno podía disponer de más recursos fiscales para dedicarlos a inversión productiva. Se estaba reactivando la economía, había inversión social fuerte y eso motivó inmediatamente el golpe de Estado que supuso el sabotaje petrolero. Ahí se vió el apoyo popular que tuvo el Gobierno de Chávez.

Usted conoció muy de cerca todo el proceso del sabotaje petrolero

En aquel momento, estuve como asesor en PDVESA. Se de lo que estamos hablando. La alta gerencia de PDVESA fue la que se enfrentó al Gobierno de Chávez. Lograron derribar la producción petrolera, bajándola de 3 millones a 25.000 barriles y paralizaron el transporte de crudo en los buques… Pero respondió el pueblo venezolano, volvieron los trabajadores e incluso se incorporaron los trabajadores jubilados. Tuvimos reconocimiento internacional por el carácter democrático del presidente Chávez, tuvimos solidaridad. Al final, logramos reactivar la producción con el apoyo de los trabajadores. Porque la mayoría de los trabajadores respondieron y la Fuerza Armada ayudó a detener el sabotaje. Después de un paro que duró tres meses, logramos recuperar la producción y en dos meses pasamos de 25.0000 a 2.200.000 barriles y, al cabo de cierto tiempo, restablecimos las cifras de producción a los 3 millones de barriles.

¿Cuáles fueron las pérdidas de aquel sabotaje en la producción del petróleo?

El paro petrolero paralizó la economía del país y produjo unas pérdidas de 20.000 millones de dólares, que se habrían podido traducir en cientos de miles de viviendas, en beneficios sociales, y que nos produjo un retraso importante. No obstante, el pueblo derrotó tanto el golpe de Estado de abril del 2002 como el sabotaje de enero y febrero del 2003.

Después, la oposición promovió el referéndum revocatorio contra el presidente Chávez.

En 2004, se hizo el referéndum revocatorio que ganó el presidente Chávez. Yo quisiera ver a muchos gobernantes sometidos en mitad de su mandato a un referéndum revocatorio convocado con la firma del 20% del electorado. Es decir, un referéndum convocado por una minoría contra un presidente elegido por la mayoría. Y Chávez salió victorioso

Desde el primer triunfo electoral de Hugo Chávez la derecha venezolana inició una larga cadena de sabotajes a la economía que comenzaron con el desabastecimiento de alimentos y productos básicos.

Esta práctica de desabastecimiento inducido se produjo en 2007 cuando se debatía la reforma, en 2010, cuando había elecciones parlamentarias, y con mucha fuerza en 2013, cuando estaban convocadas las elecciones municipales…

¿De qué modo el Gobierno de Nicolás Maduro está resolviendo los problemas causados por este acaparamiento?

Cuando nosotros llegamos al Gobierno, el control de la distribución de alimentos estaba totalmente en manos privadas y había demasiada manipulación. En 2002/2003, ya sufrimos una campaña de desabastecimiento, de acaparamiento de productos básicos … Por eso, después del sabotaje petrolero se creó la Misión Mercal, que garantiza el acceso a alimentos subsidiados a las personas con menos ingresos, e incluso se han instalado seis mil mesas en casas de alimentación en cada una de las cuales comen 150 personas antes de disputaban en los basureros Estas personas son detectadas en las casas de alimentación ubicadas en los barrios más pobres y entonces se llevan a misiones de educación y de capacitación para que puedan ir saliendo de esa marginalidad, de esa exclusión. También se creó Edeval, una red que distribuye alimentos a precios regulados. Y comenzó entonces a estimularse una red de almacenamiento y distribución pública que complementa la red de distribución privada.

¿Cuál es la situación actual de la distribución de alimentos?

Todavía la mayor parte de la distribución de alimentos del país está en manos privadas, lo cual no es malo per se pero debería estar en función de garantizar el acceso a los alimentos a todas las personas, oportunamente y a precios asequibles. Entonces, cuando esto no ocurre el Gobierno tiene que intervenir. De eso se trata. Estamos buscando ese equilibrio y para eso estamos llamando al diálogo con los gremios económicos, con los productores, a los que estamos pidiendo que piensen en el país y no en la ganancia fácil.

¿Qué resultados está teniendo entre los empresarios del sector esta posición del Gobierno?

Veo con optimismo que sectores importantes de la economía, de la producción y de la distribución, están respondiendo al llamado. Y eso nos permitirá, sin duda, salir adelante, porque tenemos reservas suficientes para financiar un plan de producción agrícola y pecuaria lo suficientemente fuerte para generar insumos, para generar producción que, complementada con la importación de aquellos rubros que no producimos, como el trigo, nos permita ser cada vez más autosuficientes; aunque ningún país puede ser autosuficiente y por eso necesitamos cooperación y colaboración y tenemos que seguir importando en buena medida, por ejemplo, trigo y otros rubros. Pero, al mismo tiempo, tenemos que seguir incrementando la producción sin que haya ganancias obscenas, porque lo que está de por medio es la felicidad del pueblo, la seguridad alimentaria, el derecho a la vida. Y con eso no se juega.

Sin embargo, el reciente llamamiento a la violencia tuvo lugar cuando los problemas derivados de esos intentos desestabilizadores de la economía venezolana estaban siendo resueltos

Ahora, precisamente cuando se había adoptado medidas para frenar el acaparamiento que causa la carestía de artículos básicos y el manejo doloso de la economía, cuando se había logrado un sistema de flexibilización del régimen cambiario para bajar la presión sobre el dólar paralelo, cuando se habían alcanzado acuerdos con el Gobierno colombiano para frenar el contrabando…Desde luego, llama la atención el que cuando se produce la convocatoria al diálogo para tratar problemas de Estado, cuando se empiezan a dar pasos acertados en estas materias, surge este llamado a la violencia por unos pocos de la oposición mientras otros de la oposición parecieran intimidarse y guardan silencio, aunque al principio, entre ellos Capriles, rechazaron los métodos violentos.

Todo este proceso recuerda demasiado a los preparativos del golpe de Estado contra Salvador Allende inspirado desde los EE.UU.

“Violencia de calle hasta que Maduro se vaya…” Ése es el mismo planteamiento que le hicieron a Allende, es el mismo que intentaron con Chávez… Recuerdo que cuando el Gobierno chileno nacionalizó el cobre y pudo obtener más recursos fiscales para dedicarlos a educación, a sanidad, etc, estalló el golpe de Estado. Y recuerdo la primera página del diario El Nacional donde se decía que “Chávez se vaya… ni un paso atrás, la batalla final es en Miraflores”. Ahora, salió otro artículo exactamente igual contra Maduro. Es el mismo guión…

En la aplicación de ese guión diseñado para desestabilizar la revolución bolivariana están jugando un papel de mucho peso los medios de comunicación, mediante una potente campaña de desinformación, manipulación, tergiversación que ya desarrollaron contra el presidente Hugo Chávez y que continúa ahora contra el presidente Maduro

Realmente se ha magnificado esta campaña. Nosotros notamos también que cada vez que se avanza en la recomposición del diálogo y cada vez que la solidaridad internacional se expresa con más fuerza arrecia esta campaña mediática. Yo pienso que a la larga quienes están promoviendo esta campaña perderán credibilidad, autoridad… Cuando la gente recuerde cómo mintieron en 2002 contra Chávez se va a dar cuenta de que son los mismos actores repitiendo el mismo guión. Y pienso que cada vez tienen menos aceptación sus argumentos. Van ser derrotados….Va a prevalecer el sentido democrático, la percepción de.que en América Latina hay un proceso inédito, la percepción de que la crisis capitalista global ha sido mejor resistida por los países latinoamericanos porque pudieron tomar medidas independientes tomar medidas independientes, mientras que la sujeción a las grandes potencias como Estados Unidos mantiene de alguna manera como atados al resto de los pueblos, que no pueden tomar las verdaderas medidas que les facilitarían salir más rápido…

Pero, el apoyo de los medios a estos actos de violencia dio un paso más, en una operación intensa de tergiversación de los hechos, llegando a utilizar fotografías que no tenían nada que ver con Venezuela…

Efectivamente, se ha llegado al extremo no sólo de tergiversar declaraciones de autoridades, hacer montajes de videos y/o fotografías, sino de utilizar tanto vídeos como fotografías de lamentables sucesos acecidos en otros países para criminalizar a un Gobierno constitucional, cuyos esfuerzos en materia de derechos humanos gozan del reconocimiento de organismos e instituciones internacionales.

Además, la cobertura informativa presenta las acciones de violencia como manifestaciones pacíficas, las actuaciones apegadas a la Ley de los órganos del orden público como acciones represivas del gobierno; al tiempo que se maximizan las problemáticas existentes en el país, sin mencionar las políticas desarrolladas por el Estado para atenderlas y otros datos de contexto que permiten entender el respaldo popular a la gestión del gobierno.

Asimismo, se ha hablado de que el Gobierno de Nicolás Maduro está cercenando la libertad de expresión…

Contrariamente a lo que se dice en algunos medios de comunicación, no se ha cercenado en ningún momento la libertad de expresión en Venezuela, donde ésta es protegida por la Constitución y las leyes. Basta ver las primeras páginas de los más de 300 diarios venezolanos, escuchar las más de 600 emisoras de radio privadas, ver los más de 60 canales de televisión privados o los más de 100 canales por suscripción (televisión de pago), para darse cuenta de la plena vigencia de la libertad de prensa en Venezuela.

La emisión del canal colombiano NTN24, en la parrilla junto a más de 100 canales por suscripción que se pueden ver en Venezuela, fue suspendida por hacer apología a la violencia, lo cual está prohibido en la legislación venezolana, así como en el Artículo 13 de la Convención Americana de Derechos Humanos. En Venezuela la censura está prohibida por el artículo 58 de la Constitución, aunque existe la responsabilidad ulterior, tal y como sucede en la práctica totalidad de democracias avanzadas.

En algunos de los grandes medios de comunicación españoles se ha resaltado la participación de estudiantes en las manifestaciones contra el Gobierno de Nicolás Maduro, aunque no dicen nada de a qué universidades pertenecen. Y también silencian que esos mismos manifestantes intentaron destruir la Universidad pública, la Universidad Bolivariana…

La matrícula estudiantil universitaria durante el gobierno bolivariano se multiplicó por seis. De 400.000 estudiantes se ha pasado a 2.500.000, aproximadamente. De modo que éste es un logro irrefutable de la Revolución Bolivariana. Y la mayoría de los estudiantes están en universidades públicas. Sin embargo, la mayoría de los estudiantes manifestantes pertenecen a universidades privadas. Realmente, desde hace ya varios años son un instrumento de las fuerzas de derechas. Se manifestaron contra Chávez y están tratando de reeditarlo nuevamente.

De 1.300 personas involucradas en actos violentos en todo el país, la mayoría de ellas han sido puestas en libertad con medidas cautelares. Solo permanece privados de libertad y en proceso detenido un grupo que no llega a cien personas, de los cuales sólo treinta y nueve han demostrado que son estudiantes.

Realmente, resulta extraño que se produjeran acciones violentas contra instituciones del Estado y la Universidad Bolivariana. ¿Qué significado se puede dar a estos ataques?

Hemos estado en presencia de comandos adiestrados para la violencia. No son estudiantes que se dedican a estudiar y a regresar a sus casas. Allí hay comandos adiestrados para la preparación y lanzamiento de bombas incendiarias, para la destrucción. En sus acciones, estos grupos opositores violentos han utilizado continua y reiteradamente armas de fuego, bombas incendiarias y objetos contundentes; han levantado barricadas y empleado tácticas terroristas, como la colocación de cables de acero o nylon atravesados en las vías públicas (ocasionando lesionados y, al menos, el degollamiento de un motorista), como parte de sus estrategias para generar zozobra, caos y pérdida de vidas.

Los partidarios de López y Machado causaron destrozos a la sede principal del Ministerio Público, el Tribunal Supremo de Justicia, en estaciones del Metro y en diferentes instalaciones y servicios públicos, como la Universidad Bolivariana, una universidad creada por Chávez para estudiantes que antes tenían que pelearse para entrar en las privadas donde había con un cupo. Quiero recordar la puesta en marcha de la Misión Sucre, con la que se crearon aldeas universitarias en todos los municipios del país y se utilizan de noche y los sábados y domingos las instalaciones de educación básica y media para dar cabida en ellas a estudiantes muchos de los cuales trabajan de día para que puedan proseguir sus estudios. Eso ha causado una revolución educativa en el país. Y a esto le tienen miedo.

Sin embargo, todo parece indicar que la mayoría de la población venezolana está rechazando la violencia de los grupos de la extrema derecha…

Las encuestas muestran que la mayoría de los estudiantes de Venezuela repudia la violencia y apoya el proceso democrático del Gobierno del presidente Maduro. Así como la mayoría de los habitantes de las urbanizaciones repudian la guarimba, que se les cierre el acceso y la salida de sus propias urbanizaciones, que se impida el acceso a los centros de trabajo, la quema de basuras contaminantes, que ya es un problema de salud pública…. Esto va desgastando a esa oposición extremista y por eso será indefectible que sean derrotados por el propio pueblo y la actuación ordenada, apegada a la legalidad y al respeto de los derechos humanos de los organismos del orden público…

También se silencia que los manifestantes utilizaron la violencia contra los médicos cubanos que trabajan en los barrios pobres de las ciudades

Ya en los inicios del Gobierno del presidente Chávez, la oposición atacó las Misiones, la primera de las cuales fue la de Barrio Adentro, que creó consultorios populares y de miles de centros médicos, hospitales medianos y clínicas pequeñas diseminadas por todo el país, en zonas donde antes no existían en los barrios donde antes no había ni un médico y que, más adelante, puso en marcha los CDI, Centros de Diagnóstico Integral, donde hay equipos de alta tecnología para diagnósticos totalmente gratuitos. Y, aunque nosotros ya hemos graduado más de 20.000 médicos venezolanos que se han insertado en esa red, sin embargo, todo eso nació gracias a la solidaridad de los médicos cubanos.

Ese trabajo solidario de los médicos cubanos se utiliza por la oposición a la Revolución Bolivariana y la derecha mediática para hablar de la “cubanización” de Venezuela…

Tenemos convenios con Cuba pero también con otros muchos países, entre ellos Argentina y Brasil, y con algunos europeos. Se trata de convenios no solo de educación, sanidad y deporte, sino también de otras materias, por ejemplo, de productividad agrícola y pecuaria. Se trata de la complementariedad, de la cooperación…. Y no de la brutal competitividad o competencia que plantea la economía de mercado. Pero como los cubanos nos dieron solidaridad, los combaten y satanizan a las Misiones

Porque, en efecto, las Misiones constituyen uno de los logros sociales más importantes de la Revolución Bolivariana...

Así es. Después de la Misión de Barrio Adentro, fueron creándose otras. Así, la Misión Robinsón, que enseñó a leer y a escribir a más de un millón y medio de venezolanos en un año y que permitió que la UNESCO haya declarado a Venezuela país libre de analfabetismo; la Misión Sucre, creada para garantizar el acceso a la educación universitaria a todos los bachilleres, a la que me he referido anteriormente; la Misión Milagro para devolverles la vista a miles de personas de Venezuela y de otros países de América Latina en general; la Misión Alimentación, para mantener abastecida a la población especialmente la de escasos recursos económicos; la Misión Niños de la Patria Hijos de Venezuela, para solventar las necesidades esenciales de adolescentes embarazadas en situación de pobreza, hijos menores de 17 años que estén en pobreza, y personas con discapacidad sin límite de edad; la Misión Amor Mayor, para incorporar como pensionados a mucha gente mayor que tenía derecho a la pensión pero que no habían logrado cotizar en el Instituto Venezolano del Seguro Social (IVSS) que ha hecho que, de 300.000 pensionados hayamos pasado a 2.500.000, con pensiones que se indexan con el salario mínimo y se revisan todos los años. Estos son logros sociales irrefutables…

En el fondo, ¿Qué se esconde detrás de la violencia de los grupos de la extrema derecha venezolana?

En el fondo, fondo, hay temor de que seamos referencia en el ALBA, en PETROCARIBE, de un modelo distinto de relacionarnos para promover el desarrollo integral de todos los pueblos, el Buen Vivir colectivo, la distribución más equitativa de la riqueza y la construcción de bases materiales para que todos realmente tengamos igualdad de oportunidades. Porque todos somos iguales ante los ojos de Dios y la ley dice que todos los ciudadanos son iguales. Pero si no construimos condiciones para que todos vayan a la escuela pública, para que todos tengan acceso a la sanidad pública, para que todos coman, no serán iguales nunca.

Pero el pueblo venezolano y el pueblo latinoamericano está teniendo más conciencia y más aprendizaje de lo que es realmente el Buen vivir colectivo, que es verdadera democracia participativa, que es un Estado social de derecho y de justicia. Porque en Venezuela la institucionalidad y la legalidad y la justicia no está al servicio del Estado, sino de la justicia. El Estado es un instrumento donde la nación se expresa para implementar las políticas, para aumentar los recursos. Y en nuestro caso es un Estado participativo, porque la organización popular cuenta para elaborar políticas y para desarrollarlas. Ésa es la fortaleza que tiene el proceso bolivariano. Hay mucho respaldo popular porque está incorporado a la construcción el pueblo en democracia. Es un socialismo bolivariano con un ingrediente de libertad y democracia nunca visto antes.

En el libro de conversaciones con Ignacio Ramonet, Chávez relató el impacto que se produjo en el cuando llegó por primera vez a Caracas, al observar la tremenda desigualdad y pobreza que existía en una parte de la capital de Venezuela …

Efectivamente, la Revolución Bolivariana redujo la pobreza en un 51% y la pobreza extrema pasó de un 21 a un 7%….Venezuela ha pasado a ser uno de los países menos desiguales del planeta. Y con arreglo al índice de desarrollo humano está entre los diez primeros del mundo. De modo que ha dado un salto cualitativo gigantesco por la inversión social. Hablo de inversión social porque nosotros consideramos no gasto social sino inversión social, pago de deuda social acumulada y de inclusión de la gente para el Buen Vivir.

Para atacar a la Revolución Bolivariana, en los grandes medios de comunicación, se están poniendo en un primer plano las supuestas dificultades económicas por las que atraviesa Venezuela como si fueran provocadas por la política adoptada por Chávez y Maduro. Así se habla de un elevado porcentaje de inflación como una de las causas que puede crear descontento en las clases populares por la pérdida de su poder adquisitivo…

El fenómeno de la inflación en Venezuela es complejo y de larga data. Pero tenemos que resaltar lo siguiente. El Gobierno Bolivariano, mediante la cooperación interinstitucional con los distintos órganos del Estado, ha diseñado e implementado medidas sectoriales dirigidas a reducir los altos índices de inflación. Con estas medidas se logró llevar la tasa de inflación de un máximo de 103,2% registrado en 1996, al nivel históricamente más bajo como fue el registrado en el 2001, cuando se situó en 12,3%.

En el periodo del Gobierno anterior al Gobierno de Chávez, el presidido por Rafael Caldera, de 1994 a 1998, el promedio de inflación de ese quinquenio se situó en el 59,6%. Y en el anterior a aquél, el segundo mandato del Gobierno de Carlos Andrés Pérez, de 1989 a 1993, estuvo en el 45,3%. Sin embargo, en el periodo bolivariano, durante el Gobierno de Chávez y de Maduro, hasta el final de 2013, se registró un promedio de un 25/26%.

El aumento de inflación observado en el año 2013, está reflejando, entre otros factores, el efecto residual del ajuste cambiario del mes de febrero y los aumentos del salario mínimo en mayo, septiembre y noviembre 2013.

Además, hemos tenido primero una inversión pública muy fuerte. La Misión Vivienda en Venezuela ha invertido 90.000 millones de dólares en viviendas. Pero, al mismo tiempo, ha habido una especulación muy fuerte de sectores que entienden que para ellos ganancia es obtener el trescientos, el quinientos, el seiscientos por ciento. Por eso el Gobierno ha tomado medidas para frenar la especulación. Y ha habido una reacción de quienes pretenden acumular dinero fácil a costa del sufrimiento de la mayoría.

Desde luego, está claro que la oleada de violencia desatada por la oposición no acepta que la Revolución Bolivariana esté haciendo una política social de tanta envergadura…

Cuando en Venezuela hemos logrado que la gente coma carne con mucha más frecuencia, con consumo proteíco a niveles de los parámetros internacionales, cuando hemos elevado la capacidad adquisitiva de la gente, cuando hemos reducido el paro al 7% y la pobreza extrema también al 7%, entonces se produce esta intensificación de los ataques… Nosotros preferimos algunos desequilibrios macroeconómicos que estamos combatiendo y seguiremos combatiendo a tener una sociedad con el 80% de pobreza, con exclusión total, en que la gente pierde la casa por las lluvias o por las inundaciones y no hay quien se la reponga…En Venezuela, en 2010, hubo unas fuertes inundaciones que produjeron la pérdida de sus casas a 120.000 familias, a las que el Gobierno nacional se las repuso, con subsidios. Y, además, se entregaron 380.000 viviendas más y se están construyendo viviendas a razón de 300.000 por año, con financiamiento a cuotas fijas, para aquellas personas con bajos ingresos o pertenecientes a las clases medias que no tienen posibilidad de pagar cuotas altas a los bancos.

En el capítulo de problemas y críticas al Gobierno de Venezuela que la oposición plantea y difunde desde los medios de comunicación se habla de ineficiencia del sector público.

La ineficiencia del sector público es un mal que hay que combatir. Pero se ha hecho un mito con la afirmación de que ninguna empresa pública funciona bien Y eso no es verdad. En Venezuela tenemos una de las empresas petroleras más exitosas del planeta, una red de metro en Caracas que se ha multiplicado en extensión y cobertura y que va a crear sistemas en otras ciudades del país, una red ferroviaria que antes la habían dejado abandonada y ahora está en pleno desarrollo, un ente nacional de telefónia que se ha recuperado y que comparte con mucha eficiencia el mercado con otras empresas, entre ellas la Telefónica española. Pero tampoco es cierto que la empresa privada siempre funcione bien….Cuántos bancos privados estafaron a la gente en Venezuela y tuvo que intervenir el Gobierno a favor de los ahorradores, cuántos bancos quebraron en Estados Unidos y en cuantos países se produjo una quiebra del sector financiero que tuvo que ser auxiliado. De modo que eso un mito.

Y también se alude a la corrupción y a la aparición de una nueva casta burocrática dentro de las estructuras del Estado y de la Administración pública…

El combate contra la corrupción tenemos que darlo en todo el mundo. En todo el planeta hay casos de corrupción muy notorios…El presidente Chávez predicaba siempre contra la corrupción y el burocratismo y le decía al presidente Maduro como parte de su legado “Mano dura Nicolás, mano dura contra la corrupción”. El presidente Maduro impulsó una cruzada contra la corrupción y él mismo denunció a un gobernador bolivariano que está preso. De modo que cuando se da todo esto, cruzada contra la corrupción, contra el burocratismo, contra el contrabando, contra el dólar paralelo, contra prácticas en las que se enriquecían unos vivos, medidas que todo el pueblo venezolano quiere, la oposición ataca al Gobierno, surge la violencia. Es como si temieran que todas estas medidas tuvieran éxito y entonces el Gobierno de Maduro se consolide y se haga irreversible el proceso bolivariano democrático de socialismo que estamos construyendo.

En esta misma línea de ataques contra el Gobierno bolivariano se está hablando por parte de la oposición de los grandes medios de comunicación de la inseguridad ciudadana, como si hubiera surgido ahora y no fuera un problema de Venezuela mucho antes del triunfo electoral de Hugo Chávez…

Nosotros hemos llamado a combatir este problema como un problema de Estado, un problema donde hay múltiples factores. Uno de estos factores es la desintegración familiar. De ahí la importancia de la gran Misión Vivienda, la vivienda como núcleo, como centro y requisito indispensable para que haya familia. Porque si no hay vivienda no hay familia y no se pueden impartir valores tempranos a los niños y vacunarlos contra la delincuencia precoz, contra el embarazo precoz, contra el consumo de drogas precoz.

¿En qué medida afecta a este problema la proximidad del narcotráfico en el vecino país de Colombia?

En Colombia se produce gran parte de la droga para todo el mundo y con destino fundamental a los EE.UU. Y los narcotraficantes pretendían utilizar a Venezuela como sitio de paso. Hay un combate fuerte contra el narcotráfico porque se había apoderado de barrios enteros como territorio para la distribución de drogas. El Gobierno de Venezuela tiene el record de detenciones y captura de capos de la droga. Además, asimismo, de la frontera viene la violencia para nosotros. Tenemos al lado a Colombia con una guerra que está tratando de resolver con ayuda de Cuba y también de Venezuela, lo que reconoce el presidente Santos, aunque Uribe es enemigo del proceso de paz y promueve la guarimba en la frontera. De modo que estamos combatiendo con fuerza la inseguridad y esto tiende a tergiversarse.

¿Qué otros factores están en el origen de esa inseguridad ciudadana?

En muchas ocasiones, los medios de comunicación vierten sobre los niños indefensos mensajes de falsos de violencia, de falsos valores, de consumismo exagerado que estimulan comportamientos violentos. Y esto tiene que ser minimizado y controlado. Pienso que la Iglesia tiene que llamar a la conciencia de los propietarios de cadenas de televisión, de distribución de información, de empresas cinematográficas para que entiendan que no se puede bombardear permanentemente a una sociedad con estos antivalores.

Además, de la política de apoyo a las familias a través de la Misión Vivienda, ¿Qué otras medidas está adoptando el Gobierno de Nicolás Maduro para evitar la delincuencia juvenil y resolver este problema?

Venezuela es un Estado participativo, porque la organización popular cuenta para elaborar políticas y para desarrollarlas. Ésa es la fortaleza que tiene el proceso bolivariano. Hay mucho respaldo popular porque está incorporado a la construcción el pueblo en democracia. Es un socialismo bolivariano con un ingrediente de libertad y democracia nunca visto antesEntre otras medidas, durante la presidencia de Hugo Chávez se creó el sistema de orquestas infantiles y juveniles y el presidente Ahora, el presidente Maduro está aplicando un plan que está llevando a un millón de niños al sistema de orquestas infantiles. Se trata de que se incorporen a la música en lugar de estar a merced de la delincuencia precoz. Todo esto lo estamos haciendo con un conjunto de medidas para las que requiere que coadyuven diversos sectores. En esa batalla estamos y la estamos ganando. Pero se sigue publicando que Venezuela es el país más inseguro del mundo… No se puede decir que Venezuela es el país más violento cuando tenemos, entre otros, los casos de Colombia y de México, un país entero en manos de los cárteles de la droga Yo pienso que ese golpe continuado contra Venezuela tiene las patas muy cortas. La verdad tiene que resplandecer

Volvamos al comienzo de la conversación. Frente al llamamiento de la violencia por parte de la oposición, el presidente Nicolás Maduro convocó a finales de febrero una Conferencia de Paz ¿Cuál es el objetivo fundamental de esta convocatoria del presidente Maduro y qué acogida encontró?

El objetivo fundamental de la Conferencia de Paz es la incorporación de los sectores democráticos, tanto políticos como económicos para abordar temas de importancia para la vida nacional. La convocatoria del presidente Maduro contó con la asistencia del presidente de la patronal Fedecámaras, del presidente del grupo La Polar, de alcaldes y diputados de la oposición, y se han pronunciado importantes líderes de la oposición, como Eduardo Fernández, como Iván Gaviria, que fue ministro de Agricultura y que acaba de renunciar a laMesa de la Unidad Democrática por no estar de acuerdo con que no se atienda la llamada al diálogo…. También se pronunció Daniel Santoro, presidente de la Causa Radical, llamando a la sensatez.

Frente al llamamiento a la violencia de una parte de la oposición venezolana, organismos como la CELAC y la OEA han hecho públicos declaraciones en apoyo del Gobierno de Venezuela. ¿De qué forma han sido valoradas a nivel internacional?

Nos preocupa que haya una especie de intento a nivel internacional de banalizar o relativizar los acuerdos de la CELAC y de la OEA, que se acaba de pronunciar muy claramente, y la aparición de voceros del gobierno norteamericano alentando a los factores de oposición que persisten en esta actitud extremista, violenta. Nosotros hemos hecho un llamado claro desde la presidencia, un comunicado sin ambigüedades, en el que se pide respeto y no injerencia al carácter democrático legítimamente constituido de nuestro gobierno. Pero este llamamiento deja también una puerta abierta para mejorar las relaciones, aunque con respeto a la independencia y a la soberanía con respecto a los EE.UU.

Aspiramos a que, en general, todos los gobiernos democráticos del planeta y todos los demócratas, independientemente del lugar donde estén, de la función que cumplan, entiendan e interpreten correctamente el consenso continental- UNASUR, CELAC, OEA, entre otros-en que reconocen el carácter democrático del Gobierno, el llamado al diálogo que está haciendo. Y, algo más importante: Venezuela no es un país paralizado, Venezuela no es un país en bancarrota y en quiebra. Tiene importantes reservas internacionales, tiene un Producto Interno Bruto que se ha cuadruplicado en los últimos años, tiene las reservas petroleras más importantes del planeta, tiene una deuda pública manejable en proporción al Producto Interno Bruto que ya quisieran otros países, una deuda externa que no pasa del 18% del Producto Interno Bruto, tenemos suficiente independencia para reordenar la economía.

Tenemos inmensas posibilidades de recomponer las dificultades que estamos atravesando. Porque, claro, todo proceso tiene sus problemas. Europa tiene sus problemas, EE.UU. tiene los suyos. Nosotros tenemos los nuestros y los encaramos con nuestros, con nuestras capacidades. ¿Qué pedimos? Que nos dejen resolver nuestros problemas sin injerencias y estoy seguro de que lo vamos a hacer. Llamamos, por tanto, a la sensatez de la oposición y a los sectores democráticos de todo el mundo a que respeten nuestra soberanía y nuestra independencia.

El golpe de Estado del 2002 tuvo un guión parecido a éste. Se provocó desestabilización, se promovió el desabastecimiento, se satanizó al Gobierno del presidente Chávez, se trató de decir que el presidente Chávez violaba la Constitución.

Producto Interno Bruto (PIB) de Venezuela

Desde el inicio del Gobierno Bolivariano, con la elección del presidente Hugo Chávez en 1998, la economía nacional ha mostrado una tendencia hacia el fortalecimiento, pese a las situaciones de crisis que le ha tocado atravesar.

Así lo hizo, tras el golpe de Estado y el sabotaje petrolero (2002-2003), que causó más de 20 mil millones de dólares en pérdidas a la nación y paralizó la economía del país.

Aún así, luego de esos sucesos, Venezuela registró 23 trimestres consecutivos con una alta tasa de crecimiento. Para el período 2003-2009, el PIB venezolano experimentó una tasa de crecimiento positiva de 10%.

Desde finales de 2010 se inició un sostenido crecimiento económico, situándose en 2011 en 4,2% y en 2012 en 5,6%. En lo que respecta al nivel de actividad económica el desempeño del año 2013 fue favorable. Estimaciones preliminares del Producto Interior Bruto (PIB) reportan un crecimiento de +1,6% en el 2013, resultado que desde la óptica institucional, presentan al sector público un alza de 2,7% y al privado con 1,5%, asociado a una mayor disponibilidad de materias primas e insumos, así como el impulso de las políticas de inclusión social.

Entre los factores que favorecieron esta evolución en 2013 destaca el incremento experimentado en la demanda agregada interna, particularmente los gastos de consumo privado y del gobierno, impulsados por el aumento de las remuneraciones de los trabajadores del país, así como por una mayor prestación de servicios del Gobierno General, en áreas claves como salud y enseñanza. 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 (*)

En octubre, la especulación sobre precios de bienes y servicios se encontraba desatada. Las medidas de inspección y fiscalización por parte del gobierno, permitieron contener esta tendencia en noviembre y revertirla en diciembre. Conviene apreciar una paulatina tendencia a la desaceleración del INPC, al contrastar las cifras de octubre (5,1%), noviembre (4,8%) y diciembre (2,2%).

(*) Estimaciones preliminares

Fuente: Banco Central de Venezuela (BCV)

La reducción de la pobreza

Desde la primera elección del Presidente Chávez en 1998, los niveles de pobreza comenzaron a descender significativamente, pasando el índice de Hogares en Pobreza de 43,9% en 1998 a 39% en 2001, y el de Hogares en Pobreza Extrema de 17,1% a 14%. En 2002-2003, como consecuencia del golpe de Estado y el sabotaje económico y petrolero, los indicadores de pobreza volvieron a elevarse: el de Hogares en Pobreza se ubicó en 55,1% y el de Hogares en Pobreza Extrema, en 25% (año 2003).Tras la puesta en marcha de las Misiones Sociales a partir de 2004, la pobreza ha descendido sistemáticamente. En 2012, el porcentaje de Hogares Pobres se ubicó en 21,2%; es decir, de 2003 a 2012 los Hogares Pobres se redujeron en 33,9%. En el caso de los Hogares en Pobreza Extrema, en 2012 se registró un 6%, suponiendo un descenso respecto a 2003 del 19%.En cuanto al número de personas, en 2003 había 62,1% en situación de pobreza, mientras que en 2012 la cifra disminuye a 25,4% (una reducción de 36,7%). El porcentaje de personas en situación de pobreza extrema en 2003 era 29,8%, y en 2012, 7,1% (una disminución de 22,7%).

En los últimos 10 años, el Gobierno Bolivariano ha sacado de la pobreza a más de 7 millones de personas (5 millones en situación de pobreza extrema y 2 millones en situación de pobreza), en un país de casi 30 millones de habitantes (INE-Informe Metas del Milenio, sep. 2013).