jueves, 25 de septiembre de 2014

Obama va a la guerra(II)



Ángel Guerra Cabrera.- Estados Unidos siempre ha necesitado un enemigo externo para atemorizar y disciplinar a su población y justificar sus aventuras bélicas, cada vez más frecuentes por cierto. Asesinado Bin Laden y duramente golpeadas las estructuras de Al Qaeda según la versión obamiana, hacía falta un plato más fuerte.
 
Este llegó con la súbita y desmedida exposición mediática del Estado Islámico(EI), surgido en fin de cuentas a consecuencia de las políticas belicosas y anti islámicas de Washington y sus amanuenses europeos, y saltó a los espacios estelares con el grotesco montaje sobre la urgencia de socorrer a los yazidíes –un pequeño pueblo milenario de cuya existencia probablemente ni Obama conociera hasta ese momento-, así como las teatrales escenas de video sobre las decapitaciones de dos estadunidenses.

Ambos espectáculos reiterados en la pequeña pantalla sirvieron para que unos estadunidenses cada vez más renuente a las aventuras bélicas, aceptaran la guerra aérea, “sin botas sobre el terreno”, otra promesa del ocupante de la Casa Blanca.  La llamada guerra contra el EI no es más que la continuación del mismo conflicto bélico contra Irak iniciado hace un cuarto de siglo por George W. H. Bush, mantenido por William Clinton con la denominada zona de exclusión aérea y las crueles sanciones, reanudada por el menor de los Bush a un costo de cientos de miles de vidas iraquíes y ahora relanzada por el presidente que  prometió solemnemente retirarse del país árabe.

Esta guerra es una nueva fase de la estrategia estadunidense-israelí de lograr un profundo rediseño, desmembramiento y balcanización de los estados soberanos de Medio Oriente en micro estados ordenados según líneas confesionales y étnicas, después de haber sometido deliberadamente a sus pueblos a una exacerbación de sus seculares rencillas, religiosas o de otro tipo. Con ello, asegurar su división, debilitamiento y subordinación a los planes de control de los hidrocarburos, el agua y otros recursos naturales y a la vez liquidar todo foco de resistencia a su hegemonía en la región. No han podido lograrlo con Irán, la resistencia patriótica libanesa de Hezbolá ni con Siria y Palestina.

Al bombardear Siria, Obama viola descaradamente el compromiso contraído hace un año con Vladimir Putin cuando el líder ruso persuadió a su aliado Assad de destruir todas sus armas químicas a cambio de que Estados Unidos y sus aliados suspendieran definitivamente el ataque aéreo contra Damasco. Cabe recordar que Siria es un Estado de extrema sensibilidad estratégica para Moscú, cuyas relaciones actuales con Washington son todo menos amistosas ya que este las ha colocado en un rumbo de creciente y franca confrontación debido a su constante hostigamiento a la otra gran potencia nuclear. 

A la vez Obama pisotea la ley internacional, la Carta de la ONU y la propia Constitución de Estados Unidos pues ninguna de ellas lo autoriza a atacar a otro Estado soberano que ni siquiera ha agredido al suyo.  Ya recibió una advertencia de Putin, que no acostumbra realizarlas en vano, pues suelen ser acompañadas o sucedidas por contragolpes. También Irán y Hezbolá han condenado el bombardeo yanqui.

La ridícula participación –al parecer eminentemente nominal- de las petromonarquías árabes ultrarreaccionarias en la fuerza aérea de la coalición que ataca a Siria agrava aún más la vulneración por Obama del derecho internacional y puede complicar mucho a futuro el desarrollo de este conflicto.

No conforme con montar una peligrosísima provocación a Rusia en Ucrania, a cuyas llamas continúa vertiendo gasolina, Washington recurre nada menos que a la reanudación de la guerra en Irak y su extensión por ahora a Siria, aunque ya el secretario de Estado Kerry dijo que los límites geográficos no les impedirán perseguir a los terroristas, por lo que puede esperarse el desbordamiento territorial de las operaciones.

Escenarios bélicos intercambiables mediáticamente, ayer Tel Aviv y Washington estaban arrasando con Gaza como parte de su objetivo de dividir y destruir a la resistencia palestina. Si tomamos en serio la declaración de Kerry, quién sabe a dónde se propongan atacar mañana. 

Aunque Estados Unidos cambia de una semana a otra los objetivos y límites de sus guerras, según Obama esta persigue degradar y destruir al EI y llevará tiempo, o sea rebasará su mandato. La doctrina bushista de la guerra permanente se ha impuesto y por lo visto las promesas del premio Nobel de la paz son agua y cenizas. 

Twitter: @aguerraguerra



miércoles, 24 de septiembre de 2014

Todo era Marbella




Beatriz Gimeno*.- Cuando en los años 90 Jesús Gil llegó a la alcaldía de Marbella y hacía política metido en una bañera con unas chicas en bikini, aquello parecía un episodio de una saga de gangsters. Y vaya si lo fue. Al alcalde de la bañera le siguió Julián Muñoz con el pantalón por las axilas, un secretario de ayuntamiento con un Van Gogh en el cuarto de baño y varias folclóricas. Durante años seguimos sus andanzas, sus líos, sus amoríos y, al final, les vimos entrar a (casi) todos ellos en la cárcel.  Era evidente que en Marbella todo estaba podrido y era evidente que todos aquellos personajes que durante años nos entretuvieron por los programas de televisión eran, en realidad, delincuentes. Aun así, los veíamos como algo exótico, lejano, algo que tenía que ver con una España de pandereta en retirada o con el carácter de Jesús Gil, un mafioso sin complejos. Lo que no sabíamos es que, en realidad, aquello no era una España en retirada, sino una avanzadilla de lo que venía. No es que Marbella no fuera España, es que toda España era Marbella.

Esto que algunos llaman “el sistema” y otros “el  “régimen”, está tan agujereado como un pollo deshuesado o un edificio sin vigas y sujeto por andamios. La carcasa resiste pero por dentro no tiene nada, está hueco y amenaza con derrumbarse. Comenzamos diciendo que los políticos eran corruptos y se nos dijo que eso era populismo, que hay muchos muy honrados. Puede que sí, seguramente que sí, pero todos han participado de la corrupción, del silencio culpable o, en último caso, de la falta de voluntad de regeneración real. La carcasa institucional está tan podrida y agujereada que  tiene que explotar. Y está explotando, no otra cosa es el vuelco electoral. Aun ahora hay quien no lo entiende y sigue a sus cosas, como si nada. Y como si nada es haciendo lo mismo de antes, es decir, asegurar que se van a tomar medidas para tomar medidas en el sentido contrario o para no tomar ninguna. Lo que ahora se ha puesto de moda es gritar ante un auditorio de fieles la siguiente frase: “¡¡¡Quien la hace la paga!!” (Esto lo han dicho desde Mª Dolores de Cospedal hasta  Susana Díaz, siempre muy alto y de manera muy enfática).

Pero como la verdad es que nadie la paga (o casi nadie) no deja de crecer la profunda sima que existe –y ya no tiene remedio– entre la ciudadanía y la clase política. La verdad es que estos partidos no pueden regenerarse de ninguna manera, tienen demasiadas deudas pendientes, hay demasiados favores que se deben, hay una red clientelar y de silencios que si se corta a las bravas haría que todo el edificio cayera. Es posible –y deseable– que caiga en las urnas. Nuestras instituciones y nuestra clase política están tan podridas que la noticia de que un Presidente de la Generalitat recibía a los constructores y les cobraba una comisión por las obras públicas causa una conmoción… pero menos. A los pocos días la noticia ya no ocupa las primeras páginas de los diarios y en poco tiempo ya no sabemos si estamos leyendo de Jordi Pujol o de Julián Muñoz, tan parecido es el modus operandi: cobro de comisiones, bolsas de basura negras llenas de billetes, amantes y ex amantes etc. No sé si otro país resistiría este nivel de corrupción que Felipe González, modelo de Pedro Sánchez, no cree que sea corrupción. No sabemos si porque para González este modo de actuar es tan corriente y lo conoce tan bien que lo ve normal. En realidad, normal deben verlo los que lo sabían y callaron, es decir, todos.

Los partidos no pueden regenerarse; simplemente no pueden. Para poder regenerarse de verdad, tendrían que expulsar a cientos, quizá miles de cargos públicos de sus filas, de alcaldes y alcaldesas, concejales/as, consejeros/as e incluso Presidentes de Comunidad. Los ERE, la Gürtel, Navarra, Valencia, Alicante, Bárcenas, Cataluña, Galicia, ahora también Aragón… Yo me callo aquí y tú no me molestas allí. Más que de la casta yo hablaría de la mafia. Los partidos son la mafia y como tal se han comportado en estos años, adueñándose de los huesos del Estado, de las vigas del edificio institucional, hasta dejarlo vacío.

Hay una cuestión básica sobre la que se levanta todo el sistema y que está tan asumida que pocas veces se cuestiona ni desde los medios ni desde los propios partidos. No es normal, no es políticamente decente, que los políticos se conviertan en millonarios. Un político millonario es sospechoso, sí,  y debería impedirse que tal cosa pudiera darse. Sólo hay dos maneras de hacerse millonario en política: o bien robando, o bien convirtiéndose en empleado de los poderes financieros o empresariales y haciendo las políticas que estos exigen; es decir, robando dinero o hurtando la democracia a la ciudadanía. Los políticos se supone que son representantes transitorios de la ciudadanía, deben asumir su cargo un tiempo, tener un sueldo digno y adecuado a su cargo, y marcharse de nuevo a sus anteriores ocupaciones. Mientras la política siga convertida en un pasadizo rápido a la riqueza personal, no podrá regenerarse nada,  porque todos se cubren.

Pensábamos que Marbella era una excepción y que Jesús Gil y Julián Muñoz eran unos ladrones de medio pelo. Ahora sabemos que lo único que les diferenciaba de los grandes ladrones es que eran unos horteras. Por lo demás… más o menos lo mismo. Todo era Marbella, aunque en los 90 no lo sabíamos. Ahora sí.

Beatriz Gimeno
Escritora y comentarista política



martes, 23 de septiembre de 2014

Organización Mundial de la Salud: Cuba da el ejemplo en la lucha contra el virus del Ébola

Salim Lamrani* (Opera Mundi).- Cuba ha decidido mandar un contingente de 165 médicos y otro personal de salud a Sierra Leona, arrasada por el virus del Ébola.

La Organización Mundial de Salud alaba este gesto sin precedentes. Según las Naciones Unidas, la epidemia de ébola de tipo Zaire, fiebre hemorrágica que golpea actualmente una parte del oeste de África, particularmente Sierra Leona, Guinea y Liberia, constituye la más grave crisis sanitaria de los últimos tiempos.

En el espacio de algunas semanas, el virus se propagó a gran velocidad y la epidemia parece fuera de control. Se trata de la crisis de ébola “más larga, más severa y más compleja” jamás observada desde el descubrimiento de la enfermedad en 1976. Altamente contagioso, el virus se transmite mediante el contacto directo con la sangre y los fluidos corporales. Se han observado cerca de 5.000 casos y más de 2.400 personas perdieron la vida.

La Organización Mundial de Salud lanzó un llamado urgente a la comunidad internacional para brindar ayuda a las poblaciones africanas abandonadas a su suerte. Cuba respondió inmediatamente a la petición de las Naciones Unidas y de la Organización Mundial de la Salud. La Habana anunció que mandaría a partir del mes de octubre de 2014 a 165 profesionales de la salud a Sierra Leona, el país más afectado por la epidemia con Guinea y Liberia. La misión durará al menos seis meses y se compondrá de experimentados profesionales que ya realizaron misiones humanitarias en África. Margaret Chan, directora de la Organización Mundial de la Salud, saludó el gesto de Cuba: “Lo que más necesitamos son personas, personal médico. Lo más importante para evitar la trasmisión del ébola es tener las personas adecuadas, los especialistas adecuados y entrenados apropiadamente”, para enfrentar este tipo de crisis humanitaria”. La OMS recuerda que “Cuba es famosa en todo el mundo por su capacidad de formar excelentes médicos y enfermeras. Es famosa, además, por su generosidad y solidaridad con los países en la ruta hacia el progreso”. Chan exhortó al resto del mundo, particularmente los países desarrollados, a seguir el ejemplo de Cuba y expresar la misma solidaridad hacia África: “Cuba es un ejemplo […]. Ha sido la oferta más grande de médicos, enfermeros y especialistas, así como de expertos en control de enfermedades infecciosas y epidemiólogos […]. Espero que el anuncio que ha hecho hoy el Gobierno cubano estimule a otros países a anunciar su apoyo”.

En un comunicado, Ban Ki Moon, secretario general de las Naciones Unidas, también felicitó a Cuba por su acción: “El Secretario General dio una cálida bienvenida al anuncio del Gobierno de Cuba”. Science, la más importante revista médica del mundo, destacó también el ejemplo de Cuba: “Se trata de la mayor contribución médica humana mandada hasta la fecha para controlar la epidemia. Ello tendrá un impacto significativo en Sierra Leona”. Hasta el anuncio cubano, la presencia médica internacional en el oeste de África se elevaba a 170 profesionales según la OMS. Ahora Cuba aportará una ayuda equivalente a la de todas las naciones del mundo juntas. Roberto Morales Ojeda, ministro cubano de Salud, explicó las razones que motivaron la decisión del gobierno de La Habana: “El Gobierno cubano, como lo ha hecho siempre en estos 55 años de Revolución, ha decidido participar en este esfuerzo global bajo la coordinación de la OMS para enfrentar esta dramática situación. Desde el primer momento Cuba decidió mantener nuestras brigadas médicas en África, independientemente de la existencia de la epidemia de ébola y de manera particular en Sierra Leona y Guinea Conakry, con la previa disposición voluntaria de sus integrantes, expresión del espíritu de solidaridad y humanismo característico de nuestro pueblo y Gobierno”.

Cuba siempre ha hecho de la solidaridad internacional un pilar fundamental de su política exterior. Así, en 1960, incluso antes del desarrollo de su servicio médico y mientras acababa de perder a 3.000 médicos (que eligieron emigrar a Estados Unidos tras el triunfo de la Revolución en 1959) de los 6.000 presentes en la isla, Cuba ofreció su ayuda a Chile tras el terremoto que destruyó el país. En 1963, el Gobierno de La Habana mandó su primera brigada médica compuesta de 55 profesionales a Argelia para ayudar a la joven nación independiente a enfrentar una grave crisis sanitaria. Desde esa fecha, Cuba ha extendido su solidaridad al resto del mundo, particularmente a América Latina, África y Asia. En 1998, tras los huracanes George y Mitch que destrozaron el Caribe y América Central, Fidel Castro elaboró el Programa Integral de Salud destinado a responder a las situaciones de emergencia. Gracias a este programa, 25.288 profesionales cubanos de la salud actuaron voluntariamente en 32 países.

Por otra parte, Cuba ha formado a varias generaciones de médicos de todo el mundo. En total, la isla formó a 38.920 profesionales de la salud de 121 países de América Latina, África y Asia, particularmente mediante la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) fundada en 1999. Además de los médicos que cursaron sus estudios en la ELAM en Cuba (cerca de 10.000 graduados cada año), La Habana contribuye a la formación de 29.580 estudiantes de medicina en 10 países del mundo. La Operación Milagro, lanzada en 2004 por Cuba y Venezuela, que consiste en tratar a las poblaciones del Tercer Mundo víctimas de cataratas y otras enfermedades oculares, es emblemática de la política solidaria de La Habana. Desde esa fecha, cerca de 3 millones de personas de 35 países han recobrado la vista, entre ellas 40.000 en África.

Tras el huracán Katrina que destruyó la ciudad de Nueva Orleans en septiembre de 2005, Cuba creó el “Contingente Internacional de Médicos Especializados en el Enfrentamiento a Desastres y Grandes Epidemias Henry Reeve”, compuesto de 10.000 médicos. La isla, a pesar del conflicto histórico con Estados Unidos, ofreció su ayuda a Washington, que la rechazó. A partir de ese contingente, Cuba creó 39 brigadas médicas internacionales que han actuado en 23 países . En África, cerca de 77.000 médicos y otros profesionales cubanos de la salud han brindado sus servicios en 39 países sobre 50. Actualmente más de 4.000, de ellos más de la mitad médicos, trabajan en 32 países de África. En total, cerca de 51.000 profesionales de la salud, entre ellos 25.500 médicos, de los que un 65% son mujeres, trabajan en 66 países del mundo.

Desde el triunfo de la Revolución, Cuba realizó cerca de 600.000 misiones en 158 países, con la participación de 326.000 profesionales de la salud. Desde 1959, los médicos realizaron más de 1.200 millones de consultas médicas, asistieron 2,3 millones de partos, efectuaron 8 millones de operaciones quirúrgicas y vacunaron a más de 12 millones de mujeres embarazadas y niños. Cuba ha erigido la solidaridad con los pueblos necesitados como principio básico de su política exterior.

Así, a pesar de las dificultades inherentes a todo país del Tercer Mundo, Cuba mandó seis toneladas de medicamentos y material médico a Gaza . Es un ejemplo entre muchos otros. Fidel Castro explicó las razones: “Ese es un principio sagrado de la Revolución; eso es lo que nosotros llamamos internacionalismo, porque consideramos que todos los pueblos somos hermanos y antes que la Patria está la humanidad”. La Habana demuestra al mundo que a pesar de recursos limitados, a pesar de las sanciones económicas estadounidenses que asfixian al país, sin abandonar a su propia población (con un médico por cada 137 habitantes, Cuba es la nación mejor dotada del mundo), es posible hacer de la solidaridad un vector esencial del acercamiento y de la amistad entre los pueblos.

*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula The Economic War Against Cuba. A Historical and Legal Perspective on the U.S. Blockade, New York, Monthly Review Press, 2013, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade.  
 

lunes, 22 de septiembre de 2014

Una habitación propia

Beatriz Gimeno.- No es que venga de una familia sin dinero o que en mi casa viviéramos todos apelotonados, pero nunca tuve una mesa propia. Ni de niña, ni para estudiar. Mi hermano, en cambio, sí que la tuvo; mesa y habitación para que estudiara, leyera, escribiera…para lo que fuera. Pero mi hermano, la verdad, nunca estudió mucho. Prefería oir música… hoy es músico. Tener una habitación propia le permitía escuchar la música que quería en cada momento que deseaba. Las niñas, en cambio, dormíamos juntas, la habitación no daba para poner una mesa con tanto armario, cómoda y las dos camas. Las niñas éramos mucho mejor estudiantes que el niño pero estudiábamos en la cocina, a veces en el comedor.
Sólo que la mesa de la cocina se usaba para cocinar y la del comedor para comer, asi que había que estar recogiendo cada dos por tres y nuestros libros tenían manchas de tomate y olían a cebolla. Así hice el colegio y la carrera. Sin mesa. Luego empecé a escribir y lo hacía también en cualquier sitio: en el sillón sobre mis rodillas, en el suelo sentada con las piernas cruzadas, en los bares, en cualquier sitio. Lo importante era el cuaderno y el bolígrafo, lo de menos era la mesa.
Terminada la carrera me emparejé y compramos una casa que tenía incluso un pequeño despacho. Al fin tendría un espacio para escribir, leer, estar sola,  pensé. Pero no lo tuve. Yo escribía y estudiaba y él no, pero el despacho se lo quedó él, por si lo necesitaba,  me dijo. Yo era joven, no quería broncas, pensaba que escribir no era importante, que lo que hacía él era más importante porque ganaba más dinero. Así que volví a la mesa de la cocina.  Y pasaron mucho años y comencé a publicar algunas cosas que iban saliendo desde la mesa de mi cocina.
Luego, mi vida cambió mucho pero nunca tuve una habitación propia y ni siquiera una mesa, aunque lo deseaba intensamente. Tuve muchas vidas, muchas parejas, muchas casas, pero, no sé muy bien por qué, nunca había sitio para mí. Las casas eran pequeñas, la habitación del despacho la terminó utilizando el niño, mis parejas necesitaban siempre ese espacio más que yo…La vida fue pasando y hoy, con 52 años, diez libros y cientos de artículos después, no he tenido jamás una mesa que pueda decir que es mía, que es el lugar al que me siento para escribir.  Ni una habitación donde consultar mis libros, donde aislarme, donde sentarme a estudiar o leer. En los últimos años he alternado entre escribir en el comedor, con la televisión puesta y la gente hablando a mi alrededor,  o en un pequeñísimo espacio en el dormitorio.
Pero este año por fin he podido comprarme una casa que tiene las habitaciones suficientes como para poder poner en una de ellas una mesa  que considerar mía. Mía sola. Una habitación con una puerta que poder cerrar y aislarme del ruido y para poder concentrarme en lo que hago y en lo que me gusta hacer. Más de media vida sin habitación propia y al fin ha llegado. Quizá sea un poco tarde, tengo sentimientos contradictorios al respecto. Sólo espero  tener todavía algo que decir o algo que escribir.

Beatriz Gimeno es escritora y expresidenta de la FELGT (Federación Española de Lesbianas, Gays y Transexuales)

Fuente: beatrizgimeno.es

Evo Morales le pegará de zurda a la derecha en elecciones bolivianas



Resumen Latinoamericano/ Patricio Montesinos - El actual presidente boliviano, Evo Morales, le pegará de zurda a sus “contrincantes” de la derecha maltrecha y financiada por Estados Unidos, en los comicios generales a celebrarse el venidero 12 de octubre en esa nación de la Patria Grande, hasta hace pocos años considerada la segunda más pobre de esta región, después de Haití.
Todas las encuestas auguran el triunfo del “Tsunami Azul”, como también le denominan al ya antes bautizado Gran Jefe Indio Latinoamericano, en la campaña electoral iniciada esta semana, empero más que los sondeos son los hechos concretos los que vaticinan su casi seguro cómodo éxito en la cercana consulta popular.
Por citar algunos relevantes logros de Morales, bajo su mandato Bolivia ha sido el país de América Latina y el Caribe que más ha reducido la pobreza, con 32,2 puntos porcentuales, según un informe dado a conocer recientemente por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Acorde con el documento del PNUD, ese Estado andino se sitúa además como líder en la Patria Grande en cuanto al cambio de la población vulnerable (16, 9 puntos porcentuales), incrementándose al mismo tiempo sus habitantes con recursos financieros holgados.
El “Tsunami Azul”, simbólico apelativo por su perseverante lucha por el derecho soberano de su pueblo a una salida al mar, ha transformado a Bolivia en una potencia energética, tras nacionalizar los hidrocarburos, e impulsar esa importante industria generadora de riquezas y locomotora de otras.
Similar hizo en diversas esferas de la economía, el comercio y los servicios, en las que empresas extranjeras con la anuencia de los regímenes neoliberales de turno saqueaban a la Pachamama (madre tierra), antes del Proceso de Cambio puesto en marcha por Morales, luego de su ascenso al poder en 2006.
A la misma vez, el mandatario boliviano ha promovido numerosos programas sociales en diferentes sectores como la salud, la educación, el deporte y la construcción de viviendas, entre otros, con notorio impacto en una población de 11 millones de habitantes, que en su mayoría vivía en la miseria, sin acceso a un techo ni a agua potable, y sin derechos a una asistencia médica y enseñanza dignas.
Evo Morales, un hombre sencillo y humilde, pero con una firmeza, energía e inteligencia natural incalculables, ha hecho de Bolivia un referente regional e internacional, mientras él se ha convertido, sin duda alguna, en un líder reconocido a nivel mundial, motivo por el cual preside actualmente el Grupo G-77 más China, conformado por 133 países miembros de la ONU.
Su política exterior ha sido clara, al Imperio norteamericano “ni un tantico así”, como dijo el Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara, mientras le ha esclarecido a Washington en reiteradas ocasiones que no le teme a sus amenazas ni a sus persistentes acciones conspirativas.
Sin temblarle el pulso, el Gran Jefe Indio Latinoamericano expulsó del territorio boliviano a la llamada Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (USAID, por sus siglas en inglés), un engendro creado por los servicios secretos del Pentágono para subvertir el orden, con los llamados golpes blandos, en países cuyos gobiernos la Casa Blanca considera adversarios.
La USAID tuvo que recoger sus bultos, como varios diplomáticos de Washington dedicados a perturbar el Proceso de Cambio, lo que no quiere decir que algunas de sus manos peludas permanezcan aun en Bolivia para intentar socorrer en la contienda electoral de octubre venidero a los candidatos de derecha, serviles a los intereses estadounidenses.
El “Tsunami Azul” es otra espina en la garganta del Imperio, no solo por favorecer a sus compatriotas más desposeídos, sino también por ser un guerrero incansable de las ideas en defensa de la soberanía, la independencia y la integración de la Patria Grande.
Igual lo es por su conducta solidaria con todos los pueblos de este mundo, lo que se ejemplificó una vez más cuando Morales declaró hace pocas semanas a Israel como Estado Terrorista, luego que el régimen de Tel Aviv masacró con sus agresiones militares a los palestinos de Gaza.
Sus “contrincantes” conservadores saben muy bien, igual que la Casa Blanca, que poco o nada pueden hacer en las próximas elecciones contra Evo, quien ha dignificado Bolivia en el siglo XXI, como la soñó el Che en la centuria pasada.