miércoles, 15 de octubre de 2014

BOLIVIA. Las diez claves del triunfo de Evo



Por Juan Manuel Karg
1) Crecimiento económico sostenido. Bolivia creció al 5% anual promedio, lo que permitió la posibilidad de una política social extendida y una creciente redistribución. La baja en la pobreza extrema del 38 al 18% fortaleció el proyecto de Morales bajo cifras concretas.
  2) Extensión territorial del triunfo. El MAS ganó ocho de nueve departamentos, y en la otrora “medialuna” opositora, sólo perdió Beni, conquistando Santa Cruz de la Sierra, Tarija y Pando. En 2008, desde esos territorios se planificó su salida del Palacio Quemado. ¿Qué cambió? La confrontación entre Morales y los empresarios de esa parte del país se volvió más difusa: al crecer la hegemonía del proyecto del MAS, optaron por “hacer negocios”, intentando comprender la popularidad del presidente, y evitando un perfil político confrontativo con el MAS.
  3) Estabilidad política. El liderazgo de Evo Morales es el más firme y consolidado del país. Llamó a la oposición luego de su implacable triunfo, en una actitud de madurez que no se condice con los ataques recibidos durante la campaña. “No hagamos confrontación, trabajemos juntos por Bolivia”, dijo. Morales sabe el peso político que ocupa en Bolivia y su lugar ya ganado como principal referente político y social, lo que le permite buscar nuevos apoyos: por ello la Central Obrera Bolivia (COB) respaldó su candidatura luego de años de enfrentamientos. 4) Dispersión opositora. Samuel Doria Medina y Tuto Quiroga, exponentes de la oposición conservadora al gobierno de Morales, no pudieron unificar una candidatura, lo que llevó a que la diferencia entre el primer y segundo lugar en la elección sea de casi 40 puntos. ¿De haberse unido, hubieran presentado mejores números? Es imposible saberlo, pero sin duda podrían haber mostrado más “músculo” en una oposición con poca creatividad para enfrentar a Morales.
  5) Política de nacionalizaciones. Si bien se dio principalmente en 2006, luego de su llegada al Palacio Quemado, la política de nacionalización de hidrocarburos ocupó un papel importante desde lo simbólico y práctico, y contribuyó al crecimiento económico. Evo lo mencionó en el discurso: “Acá había dos programas: la nacionalización, contra la privatización. Y nuevamente ganó la nacionalización.”
  6) Políticas sociales extendidas. Mediante el bono Juancito Pinto, la Renta Dignidad, y el Bono Juana Azurduy, inyectó dinero en los sectores más postergados y garantizó una mejor educación en los niños, bajando sensiblemente los niveles de deserción escolar. Cómo en todos los procesos de cambio abiertos en América Latina, la oposición no ha podido confrontar con estas importantes políticas sociales.
  7) Relaciones internacionales. Evo Morales lo repitió numerosas veces en la campaña presidencial: “Sin Embajada de Estados Unidos estamos mejor.” Sin embargo, más allá del discurso antiimperialista, buscó relaciones con otros importantes polos de poder a nivel internacional, como Rusia y China. Así, bajo su presidencia, Bolivia logró conducir el G77 + China y la cumbre realizada en Santa Cruz a mediados de este año, lo mostró como anfitrión de un megaevento internacional impensado para Bolivia décadas atrás.
  8) Papel de Bolivia en América Latina. Morales repitió reiteradamente su búsqueda de que Bolivia sea el “centro energético de Sudamérica”. Evo se ha ganado un lugar entre sus pares, que lo reconocen como una importante voz en las herramientas de integración autónomas de la región, como ALBA, Unasur, CELAC, y Mercosur –donde Bolivia ingresará como miembro pleno en diciembre próximo–. No por nada, quienes primero lo felicitaron fueron precisamente Cristina Fernández, José Mujica, Nicolás Maduro, Raúl Castro, Daniel Ortega y Salvador Sánchez Cerén.
  9) Nueva generación militante. “Generación Evo” es una nueva camada de militantes del MAS que participó por primera vez en esta campaña electoral, disputado lugares en el Parlamento y mostrando una renovación política dentro del oficialismo. Durante una entrevista con la CNN en la ONU, Morales se refirió a estos jóvenes, marcando la importancia que tendrán en el futuro del proceso de cambio abierto en Bolivia desde 2005.
  10) Hegemonía cultural. El MAS también ganó el “debate cultural” sobre lo que fueron los primeros dos gobiernos, que modificaron trascendentalmente la historia reciente de Bolivia. Allí jugó un papel preponderante el vicepresidente Álvaro García Linera, quien supo interpretar como pocos el significado de la creación del “Estado Plurinacional de Bolivia”, como representación de una pluralidad de naciones, con objetivos e intereses compartidos. Linera aportó la posibilidad de pensar las “tensiones creativas” dentro de un proceso de cambio que cada vez involucró a nuevos actores de cara a una nueva fase de expansión de la “revolución democrática” boliviana.



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