sábado, 3 de enero de 2015

Llamamiento de las feministas francesas por la legalización del aborto en Europa

Berta Cao.- Más de 50 organizaciones feministas francesas, integradas en Féministes en mouvements,  están movilizándose en una gran acción internacional a favor del  derecho al aborto y las medidas de planificación familiar en el conjunto de países de la Unión Europea. El detonante de esta acción es la situación que viven en Francia las mujeres que quieren hacer efectivo su derecho a decidir su maternidad: en los últimos diez años, se han cerrado en Francia 130 centros públicos en los que se practicaban abortos legales.

cuartopoder.es se ha puesto en contacto con Margaux Collet y Aurelia D. Speziale, representantes del Consejo Administrativo de Osez le feminisme!, una de las organizaciones participantes en el llamamiento  “Bougez pour l’IVG” (moveos por el aborto), quienes explican que “en 2000, 793 servicios practicaban abortos en Francia. En el 2006, 90 cerraron y desde el año 2009 se multiplicaron los cierres. En la ciudad de Lyon, el centro de aborto ‘Hotel Dieu’ desapareció para poner en su lugar un hotel de lujo. Cerca de Paris, tres centros cerraron y otros están amenazados. Oficialmente no se trata de cierres, sino de agrupamientos de servicios, pero los recursos no continúan y los centros que quedan se encuentran  superpoblados”.

Las mujeres que no pueden acudir a su centro de referencia “tienen que ir a hospitales que no se han dotado de recursos ni empleos adicionales, lo que dilata los plazos hasta en 3 semanas y muchas mujeres, aún tomando la decisión de interrumpir el embarazo en el plazo legal, tienen que ir fuera de Francia para ejercer su derecho”, señalan nuestras interlocutoras de Osez le feminisme, mientras indican que “5000 mujeres están en estas circunstancias cada año”.

Y es que si en España tuvimos un intento de retroceso con la propuesta de ley presentada por Gallardón, que llevó a su del Ministerio de Justicia, en Francia no necesitan propuesta de modificación legislativa, les llega con la velada privatización del sistema de salud francés, con la puesta en marcha de la T2A (que implica una valoración económica de las necesidades de atención de cada paciente) y la ley “Bachelot”(2009), que prima la eficacia de los distintos servicios sanitarios y que lleva al cierre de centros de atención imprescindibles (VIH, ginecología, interrupción del embarazo, maternidad…).

Por todo ello, también la iniciativa de las feministas francesas va acompañada de un gran simbolismo. La primera parte de la campaña es una recogida de firmas a favor del aborto, titulada 343 mujeres que exigen la legalización del aborto en Europa, como recuerdo-homenaje a las mujeres firmantes del Manifiesto de las 343 (o de las “salopes”), hecho público en abril de 1971, y que se jugaban su entrada en prisión, una vez que declaraban haber cometido un delito (abortar). Entre las firmantes, se encontraban Simone de Beauvoir, Christine Delphy, Catherine Deneuve, Marguerite Duras, Jeanne Moreau, Françoise Sagan o Nadine Trintignant.

La presentación pública de las firmas, y de la segunda parte de la campaña, se realizará el 17 de enero, día que se cumple el 40 aniversario de la aprobación de la ley Veil, en reconocimiento a Simone Veil, la ministra de Sanidad en cuyo mandato se aprobó la legalización del aborto en las 10 primeras semanas, aunque en la actualidad lo es hasta las 12 semanas.

Veil, en su intervención ante la Asamblea Francesa en defensa de la ley, recreada en la película La loi, le combat d’une femme pour toutes les femmes’ (ver vídeo, abajo), hablaba de las 300.000 mujeres francesas que cada año abortaban clandestinamente al inicio de los años 70. Hoy las cifras, nada alentadoras, exigen un posicionamiento universal:

  • Cada minuto, 40 mujeres en el mundo sufre un aborto clandestino, y el 25% tienen entre 15 y 19 años.
  • Cada año, 47.000 mujeres mueren, en el mundo, por un aborto clandestino.

No es de extrañar que el relator especial de Naciones Unidas sobre el derecho a la salud haya presentado un informe pidiendo la despenalización total del aborto. Mientras, la Unión Europea que cree en la moneda única, en el espacio europeo de esto y de lo otro, sigue impidiendo la aprobación de un texto que reconozca el derecho de las mujeres europeas al aborto y la contracepción, sin distinción del país de referencia, a la vez que afirman la primacía de cada Estado en ambos derechos, tan personales, tan políticos.







Berta Cao es consultora de género. Experta en políticas de igualdad y en conciliación y gestión de los tiempos. 


Fuente: Isla Mujeres
 

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