martes, 28 de abril de 2015

El congreso de las mujeres en Venezuela

Desde que Hugo Chávez... se declaró feminista, se logró dar el salto cualitativo de pasar de considerar el feminismo minúsculo y vergonzante, como se considera en España, a convertirse en una ideología fundamental de la construcción socialista.

*Lidia Falcón.- La revolución venezolana tiene unos protagonistas conocidos por la difusión que de su protagonismo han realizado los medios de comunicación. Lo que no se destaca, siguiendo la inveterada línea de información patriarcal, es el papel que las mujeres están desempeñando, desde que comenzó este período, en hacer realidad la revolución socialista y en difundir y profundizar el feminismo.

Desde que Hugo Chávez, en un discurso inolvidable y épico, se declaró feminista, se logró dar el salto cualitativo de pasar de considerar el feminismo minúsculo y vergonzante, como se considera en España, a convertirse en una ideología fundamental de la construcción socialista venezolana. Y no solo como idea, como programa, como difusión, sino en sus realizaciones concretas. La originalidad de la revolución bolivariana es la participación popular que se ha impulsado –exigido más bien- desde el gobierno en estos quince años.

Esta tarea ha quedado demostrada en el Congreso Venezolano de las Mujeres celebrado los días 5, 6 y 7 de marzo en Caracas donde cuatro mil mujeres se encontraron en el teatro de la Escuela Militar de Caracas donde Hugo Chávez estudió, para plantear, discutir y concluir todos los temas que afectan a la mujer, no solo venezolana, ya que la explotación y opresión femenina es universal.

Destaca la profundidad del análisis que las autoras del Ministerio de la Mujer realizaron en la Ponencia Marco sobre todos los temas que afectan a la condición de la mujer, desde una perspectiva de análisis materialista. Y sorprende, en este país nuestro convertido al capitalismo más liberal y decimonónico -cuya ideología ha infectado hasta a pensadores que se reclaman de izquierda- las medidas que se proponen como política de Estado.

Desde noviembre de 2014 el Ministerio de la Mujer, con su ministra Andreína Tarazón y sus viceministras ocupadas de todas las áreas que afectan a la vida de las mujeres: la formación política y profesional, el trabajo, la salud, la reproducción, comenzaron la ingente tarea de convocar a todas las organizaciones de mujeres del país para debatir los temas que deseaban ser analizados y discutidos en el Congreso.

Treinta mil mujeres participaron en esos trabajos a lo largo y ancho de una nación que tiene un millón de kilómetros cuadrados. Treinta mil mujeres de todos los Estados de la República, de todas las organizaciones feministas, que fueron reuniéndose con las máximas responsables del Ministerio de la Mujer semana tras semana durante cuatro meses, para decidir los temas que interesaba que se estudiaran en el Congreso y las Mesas y Talleres, que deberían analizarlos durante las sesiones a fin de plantear y aprobar las conclusiones que deberán hacerse ley en la próxima legislatura. No hay que olvidar que en diciembre han de celebrarse elecciones a diputados de la Asamblea Nacional. 

La Ministra de la Mujer, Andreína Tarazón, explicó a las invitadas internacionales que nos reunimos con ella, que se tuvieron en cuenta las especifidades de todas las clases de mujeres: desde las niñas a las ancianas, de las esposas, de las madres, de las hijas, de las solteras, las trabajadoras asalariadas y las amas de casa, las discapacitadas, las lesbianas y las heterosexuales, y como resolver sus necesidades.

En las conclusiones se refleja precisamente esa multiplicidad de planteamientos y la necesidad de darles respuesta. Porque a las transformaciones sociales que se han producido en este periodo de tiempo, desde que Chávez ganó las elecciones en 1998, hay que sumar la labor que las mujeres y las organizaciones feministas han realizado desde entonces.

Durante los últimos años el Ministerio de la Mujer ha convocado a las Voceras de Género de los Consejos Comunales en reuniones que se han repetido hasta tres veces al año, para que plantearan las demandas que tenían pendientes de resolver. Y el año pasado se creó el Consejo Presidencial de las Mujeres que se reúne con el Presidente y le entrega las reclamaciones y las soluciones que consideran que se deben implantar, y que son vinculantes para la Presidencia.

Los Consejos Comunales que se extienden por todo el país están impulsados y trabajados en un 54% por mujeres. Ellas son las más entusiastas en la creación de Comunas, en la tarea de la alfabetización, de la extensión de la educación y la sanidad. Se ha logrado aprobar una Ley por una Vida libre de Violencia para la Mujer que es un ejemplo para las legislaciones del mundo, y se están implantando los juzgados y las fiscalías que persigan ese crimen. Estas medidas en un país que hace 15 años tenía el 80% de la población en la pobreza, y donde las mujeres estaban totalmente invisibilizadas.

Son muchas las mujeres que han cobrado protagonismo en el nuevo régimen político. Y son muchas las que participaron en la redacción de las tesis y las conclusiones del Congreso, donde incluso se introdujo la libertad sexual y reproductiva, puerta abierta a tratar el tema tabú del aborto, una verdadera revolución en el panorama de la mujer en Latinoamérica.

Las venezolanas están dispuestas a hacer suya la revolución bolivariana y convertirla en feminista. Como dijo Chávez “no se puede ser socialista sin ser feminista”. Y como proclaman las Insumisas, uno de los grupos radicales, “no hay socialismo sin feminismo, y no puede haber feminismo sin socialismo”.

Este es un paso no el final del camino, por supuesto. Pero como decía Mao “la revolución es un largo camino que comienza con un paso”.

*LIDIA FALCON es licenciada en Derecho, en Arte Dramático y Periodismo y doctora en Filosofía. Es fundadora de la revista “Vindicación Feminista”, y de la revista feminista “Poder y Libertad”, que actualmente dirige. Fundadora y presidente del Club Vindicación, de Vindicación Feminista publicaciones, del Partido Feminista de España, de la Confederación de Organizaciones Feministas y de los Tribunales de Crímenes contra la Mujer. Su larga militancia en el feminismo y su asistencia a la Ferias del Libro Feminista y a los principales foros internacionales de Bruselas, Londres, Nairobi y Beijín la han convertido en la líder más internacionalmente conocida del feminismo español. Ha publicado 39 libros. En el terreno del ensayo encontramos las obras fundamentales del feminismo: “Mujer y Sociedad”, “Cartas a una idiota española”, “La Razón Feminista” Tomos I y II,”Violencia contra la mujer”, “Mujer y Poder Político”, “Los Nuevos Mitos del Feminismo” y “Los Nuevos Machismos”, que han sido traducidas a varios idiomas. Su obra autobiográfica comprende los títulos: “Los hijos de los vencidos”, “En el Infierno”, “Viernes y 13 en la calle del Correo”, “Memorias Políticas” y “La vida arrebatada”. Asimismo, tiene una extensa obra teatral y narrativa. Entre las novelas destacan las siguientes: “Es largo esperar callado” ,”El juego de la piel”, “Rupturas”, “Camino sin retorno”, “Postmodernos”, “Clara”, “Al fin estaba sola”, “Una mujer de nuestro tiempo”, y la última publicada “Ejecución Sumaria”. 

Fuente Mundo Obrero órgano del Comité Central del Partido Comunista de España

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