domingo, 12 de abril de 2015

¿Estarían fuera de la ley las Brigadas Internacionales?



Jorge del Corral.- Con la detención de los ocho españoles que participaron en la guerra de Ucrania, el Juzgado Central de Instrucción número uno de la Audiencia Nacional ha cuestionado la legalidad de las Brigadas Internacionales, de la División Azul y de cuantos se han encuadrado en ejércitos extranjeros para defender sus ideales en el campo de batalla. Con esos criterios y sin remontarnos mucho tendrían que haber sido detenidos y juzgados André Malraux, Palmiro Togliatti, Dionisio Ridruejo y Luis García Berlanga.

No hablo del terrorismo, ni mucho menos de la yihad, contra la que la comunidad internacional se ha dotado de leyes y normas que cubren desde el marco de Naciones Unidas hasta el propio de la Unión Europea, y llega en el ámbito español al reciente Pacto de Estado para la lucha contra el terrorismo internacional y la reforma del Código Penal.

El Ministerio del Interior declaró que «las actividades de los detenidos pueden ser constitutivas de delitos que comprometen la paz o la independencia del Estado, al tratarse de españoles que, al participar en el conflicto armado, violentan la neutralidad que España ha de mantener en relación con la Comunidad Internacional».

Con la detención de los ocho españoles que participaron en la guerra de Ucrania, el Juzgado Central de Instrucción número uno de la Audiencia Nacional ha cuestionado la legalidad de las Brigadas Internacionales, de la División Azul y de cuantos se han encuadrado en ejércitos extranjeros para defender sus ideales en el campo de batalla. Con esos criterios y sin remontarnos mucho tendrían que haber sido detenidos y juzgados André Malraux, Palmiro Togliatti, Dionisio Ridruejo y Luis García Berlanga
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No hablo del terrorismo, ni mucho menos de la yihad, contra la que la comunidad internacional se ha dotado de leyes y normas que cubren desde el marco de Naciones Unidas hasta el propio de la Unión Europea, y llega en el ámbito español al reciente Pacto de Estado para la lucha contra el terrorismo internacional y la reforma del Código Penal.

El Ministerio del Interior declaró que «las actividades de los detenidos pueden ser constitutivas de delitos que comprometen la paz o la independencia del Estado, al tratarse de españoles que, al participar en el conflicto armado, violentan la neutralidad que España ha de mantener en relación con la Comunidad Internacional».

Para no pocos penalistas no hay actualmente ilícito penal contra españoles que deciden enrolarse en una guerra, bien es verdad que no declarada formalmente, como es el «conflicto de la región de Donbass», y después regresan a su casa y se reincorporan a sus quehaceres legales. Máxime cuando está por medio el protocolo de Minsk (capital de Bielorrusia), firmado el 5 de septiembre del 2014 por representantes de Ucrania, la Federación Rusa y las autodenominadas República Popular de Donetsk y República Popular de Lugansk, bajo los auspicios de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que intenta poner fin a los enfrentamientos armados en el este de Ucrania.

A algunos les pueden parecer escandalosas las declaraciones de varios de los detenidos, que relataron que habían viajado para combatir junto a los separatistas prorrusos y hacer frente al «resurgimiento del IV Reich en Europa», subrayando que su objetivo era «emular a las Brigadas Internacionales que acudieron a España para luchar en la Guerra Civil contra las tropas de Franco» y añadiendo que «la clase obrera necesita un ejército proletario» porque «en Europa la extrema derecha vuelve a resurgir». Pero con la libertad de expresión y los derechos fundamentales en la mano no parece que las declaraciones en Internet de los detenidos ni su lucha en Ucrania puedan suponer delito por mucho que se quiera diluir el elemento jurídico de culpabilidad.


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