jueves, 2 de abril de 2015

Las relaciones entre Castelao y los comunistas gallegos


Castelao
Las relaciones entre el líder galleguista Alfonso Rodríguez Castelao y los comunistas gallegos se centran en los primeros años de la posguerra en el dirigente gallego del PCE, Santiago Álvarez. La manifestación más clara de ello está en la correspondencia mantenida entre ambos y que es uno de los temas principales de un libro de Álvarez publicado por Ediciós do Castro.

La primera careta de Castelao a Santiago Álvarez está fechada en Nueva York el 14 de diciembre de 1939 (la dirección del galleguista era 14 West, 85 street). Es contestación de otra anterior de Álvarez y comienza con “Mi querido amigo y paisano”. La admiración de Castelao es notoria, ya que le dice: “Los que habéis luchado heroicamente sois los únicos que podéis darnos a nosotros –los incapaces para la guerra­– los títulos de lealtad que necesitamos. A continuación se refiere a los sufrimientos de la posguerra: “el pueblo está siendo masacrado, ultrajado y amordazado por los vencedores sin que el mundo se conmueva siquiera por piedad cristiana”.

Tras comparar a Galicia como “un junco que se dobla para no se lo lleva la corriente, pero que continúa en su sitio guardando la tierra con sus raíces y cuerpo”, Castelao señala ” Te aseguro que nunca fui separatista; pero nunca comprendí tan bien como ahora la necesidad de hacer una política gallega, separada y fuerte, en la que entráramos en armonía de partido todos cuantos tenemos un ideal común”. Castelao está asimismo desanimado por los representantes de la colonía española en aquel país a los que califica de “demagogos anacrónicos”. Finalmente manifiesta: “Yo estoy organizando el galleguismo en toda América. Quisiera organizar un Congreso Nacional Gallego en el país americano que lo consintiese”.

S.Álvarez
Santiago Álvarez le contesta desde La Habana con fecha 9 de enero de 1940. “Tu carta –comienza diciendo– me ha causado una gran alegría y confirmado más en la seguridad que yo tenía de que tu espíritu de antifascista, de gran español y amante de nuestra Galicia mártir, sigue en la adversidad más firme cada día”. Tras dolerse de la traición de que fue objeto la República por los gobiernos de Francia e Inglaterra, Álvarez está de acuerdo con Castelao de que es precisa la celebración de un Congreso de la Galicia exiliada, “basándose en la gran masa de gallegos honrados que hay en América, gentes que antes y ahora trabajan de buena fe por la libertad de su pueblo”. El dirigente comunista le ruega el envío de los periódicos “España Libre” y “La Verdad”. Le pide las señas de Mosteiro, del FPA gallego, y le manda saludos de Sara Pascual, de la AA de la Democracia Española.

Castelao le contesta con una extensa carta, fechada en Nueva York el 4 de febrero de 1940. Tras reiterarle que la colonia española está en manos de demagogos, señala “En esta temporada me acuerdo mucho de nuestra máxima pesimista: A veces mexan por un e temos que decir que chove”.

Castelao espera lograr un visado para entrar en Argentina y “estar en contacto con aquella enorme colonia de gallegos”. Y finaliza diciendo: “Mi lucha por la vida se va haciendo bastante difícil. Estoy capeando el temporal con un pobre paraguas. Mañana salgo para un colegio de señoritas… en donde daré quince lecciones por cien dólares; pero estoy agotando los recursos que supe guardar. Con todo me siento capaz de vencer en Nueva York. Lástima que esté casi ciego porque por lo demás tengo la energía de un joven y nadie me gana en salud y capacidad de trabajo”.

Castelao le escribe a Álvarez una nueva carta, esta sin fecha, aunque debe de haber sido escrita en marzo de 1940. El galleguista critica al comité ejecutivo de “Hispanos confederados”, que tomó el acuerdo de conceder a un grupo de anarquistas un cuarto de hora en la sección de radio que se venía sufragando en La Habana con el dinero de todos los españoles leales a la República.

Santiago Álvarez le contesta con una nueva carta, fechada en La Habana el 16 de abril. “Estoy de acuerdo –le dice– en aunar a todos los gallegos de América bajo un programa general común de lucha y por mi parte ésta tendría toda mi atención y ayuda”. El criterio del líder comunista es que “la Hermandad Gallega debe de ser la agrupación democrática de todos los gallegos de Cuba, desde los republicanos más moderados hasta los comunistas, incluyendo a todos los hombres que aunque no perteneciendo a ningún partido, quieran la libertad de Galicia”, añadiendo: “Respecto a las calumnias que contra ti y contra los que hemos luchado por nuestra Patria y la libertad de nuestro pueblo en España, lanzan algunos sinvergüenzas y canallas, debemos hacerles frente y esclarecer ante las masas, cuando sus perfidias y calumnias pueden hacer algún daño a la causa. Cuando no, se les debe dejar que hagan como el perrillo que ladra al que cabalga en un fuerte caballo”. Álvarez termina la nota comunicándole que Gómez Gayoso acaba de llegar de Cuba (luego moriría combatiendo en la guerrilla gallega).

Santiago Álvarez estará en Cuba hasta julio de 1944, volviendo luego clandestinamente a España y siendo detenido en 1945 en Madrid. Ese mismo año, “La Pasionaria” enviará una carta a Castelao en Buenos Aires (fechada en Toulouse, Francia) que será contestada por el líder galleguista en enero de 1946. Pero eso ya es otra historia.


Autor: Carlos Fernández


Fuente: El franquismo en Galicia.


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