jueves, 2 de julio de 2015

Grecia bajo el terrorismo de la UE

Ángel Guerra Cabrera.- 
En 2009 estalló un escándalo mayúsculo al trascender que la deuda y el déficit público griegos eran mucho mayores a lo que durante años, asesorado por el influyente banco de inversión estadunidense Goldman Sachs(GS), informó el gobierno neoliberal del partido Nueva Democracia a la Unión Europea (UE). Curiosamente, Mario Draghi, presidente a la sazón y hasta la actualidad del Banco Central Europeo (BCE) había dejado en fecha cercana la vicepresidencia europea de esa entidad financiera. ¿No conocía el señor este colosal manejo fraudulento en un asunto tan estratégico de su área de competencia?
Los bonos de deuda de Atenas fueron declarados chatarra por las genocidas calificadoras de riesgo. La Troika (Comisión Europea, BCE y FMI),  para supuestamente ayudar al país en apuros a salir del endeudamiento, ordenó una de las más feroces operaciones de saqueo de una nación. Pagar con altos intereses la astronómica deuda y déficit públicos acumulados, traducido en rebaja de salarios y pensiones, supresión de derechos sociales, privatizaciones a lo Yeltsin y subida considerable de impuestos a los de abajo, no a los ricos.

Resultado: desde el primer plan de rescate aplicado en 2010, la deuda pública griega lejos de reducirse se ha desbocado. Si en 2009 ascendía a 126 por ciento del PIB  en la actualidad se ha disparado a 180 por ciento (unos 317 mil millones  de euros) tras los recortes al gasto público implementados, los mayores en un país europeo en setenta años. El PIB ha caído un 25 por ciento, el desempleo es el más alto de Europa y el paro juvenil alcanza un escalofriante 60 por ciento.

No está claro cuál será el desenlace del tenso y dramático pulso que enfrenta al gobierno  del primer ministro de Grecia  Alexis Tsipras con los saqueadores de la UE. Es imposible  calcular cuando escribo estas líneas el  impacto que pueda tener sobre el  resultado del  referendo del 5 de julio la feroz campaña de terror  mediático enfilada contra los griegos por los abominables y mediocres líderes de la UE. Según esta, un “no” en el referendo equivaldría a la salida automática de Grecia de la Unión Europea (UE) y del euro.

Pero economistas muy reputados, entre ellos los Nobel Paul Krugman y Joseph Stiglitz, afirman que para Grecia la opción  más favorable sería  precisamente la salida de la UE y el regreso al dracma pues sus exportaciones y sector turístico se verían beneficiados por la devaluación de la moneda nacional ante el euro y el país helénico retomaría el crecimiento económico en unos dos años. En cambio, de permanecer dentro lo que puede esperar es una recesión sin fin, nuevos recortes e impuestos y un aumento mayor de la deuda con los acreedores.

Sin embargo, aunque Syriza tiene un plan B, Tsipras ha asegurado siempre que su intención es permanecer en la UE y subrayado que el objetivo del referendo es que los griegos voten “no”, es decir, que rechacen la última y draconiana propuesta de los acreedores, para al día siguiente, fortalecida su posición negociadora por ese aval democrático, continuar el diálogo con el Eurogrupo.

La UE, devenida una coalición de dóciles amanuenses de la banca, especialmente de la alemana y del impresentable FMI, no solo trató de impedir el triunfo electoral de Syriza sino que le declaró una guerra sorda una vez que llegó al gobierno, sobre todo cuando se dio cuenta que Tsipras no perdió un minuto en iniciar el cumplimiento de sus promesas de campaña, que incluían un proyecto de crecimiento económico y justa redistribución de la riqueza..

Aunque el afán de lucro fácil de los banqueros es cada vez más insaciable hoy día, lo que busca principalmente la UE en Grecia no es cobrar ninguna deuda sino derrocar al gobierno de Tsipras por el expediente de la asfixia económica. Lo consideran un mal ejemplo, sumamente peligroso en una zona económica cuyos países del sur están siendo sometidos sin piedad a crecientes recortes del gasto público. ¿Cuál es el aspecto de la última propuesta de Tsipras que los asustados acreedores privados y gobiernos de la UE se opusieron más rotundamente a que fuera aplicado?  La imposición de impuestos a los más ricos en lugar de continuar despojando a la mayoría de los griegos.

El tan cuestionado referendo es la medida más democrática que correspondía tomar por un gobernante digno y respetuoso de la opinión de sus compatriotas. Pero en la UE gobierna la dictadura del capital financiero y lo que Tsipras intenta es que lo hagan los pueblos. La verdadera democracia.

Twitter: @agueraguerra

 

6 comentarios:

  1. Como sé que lo váis a "moderar" y esto no lo va a leer ni Dios lo voy a poner igual. Sois partidistas y os dedicáis a engañar a los cuatro sectarios que os leen (a mi me lo remite uno) no hay quien en su sano juicio se crea las memeces stalinistas que intentáis predicar, sois cansinos, ya os dije hace tiempo (tampoco os dió por publicarlo) que me nombréis un sólo sitio donde hayan triunfado, una vez aunque sea, sin masacrar a la población las ideas comunistoides de tres al cuarto que ponéis en este ¿blog?

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues como puedes ver si que hemos publicado tu comentario que lo dudaba. Los "sectarios" somos así.

      Eliminar
  3. DEPRIMENTE LO SECTARIOS QUE LLEGÁIS A SER!!!

    ResponderEliminar
  4. No acabo de entender como es posible que exista gente tan ignorante como el autor de los tres comentarios de arriba.

    ResponderEliminar
  5. Puede que sea más ignorante el que, leyendo una pregunta y no sabiendo responder, sólo se dedica a (intentar) ser condescendiente. No tienes criterio hermano, sólo rebotas aquí lo que otros escriben y a ti te suena bien. Suerte al pueblo griego

    ResponderEliminar

Los comentarios serán publicados una vez moderados.