sábado, 12 de septiembre de 2015

¿Hay fraude en las prestaciones por desempleo?

*Manuel Lago.- El fraude en las prestaciones por desempleo es como el monstruo del lago Ness: todo el mundo habla de él pero nadie lo vio. Más o menos lo mismo que el falso y malintencionado discurso sobre una supuesta generalización de prácticas irregulares de los desempleados que trabajan al mismo tiempo que cobran prestaciones.
Basta recordar aquí las inaceptables palabras de la vicepresidenta del Gobierno, que el 10 de octubre del 2013 declaró que la inspección había detectado 520.572 perceptores de prestaciones trabajando irregularmente y que se les habían retirado las prestaciones. La vicepresidencia nunca reconoció este error, ni pidió perdón por la gravedad de sus declaraciones.
En el 2013, último año con datos cerrados, el SEPE inició 232.430 procesos sancionadores por incumplimientos en la obligación de renovar la demanda del empleo. El resultado final fue extinguir la prestación a? 184 personas, el 0,008 % de los perceptores de prestaciones. Ese mismo año, el SEPE realizó 134.197 actuaciones para comprobar la disponibilidad, que se cerró con la extinción de la prestación de 2.644 personas, el 0,1 % de los perceptores de prestaciones. Estas son las cifras oficiales, que reflejan la absoluta irrelevancia de prácticas irregulares entre las personas desempleadas.
Hablemos ahora del fraude, esto es, cobrar prestaciones y trabajar en negro. La investigación sobre esos casos la realiza de forma directa la Inspección de Trabajo. La Unión Progresista de Inspectores de Trabajo, la UPIT, elaboró en el 2014 un estudio con los datos oficiales cerrados del ejercicio anterior, el 2013. ¿Y qué dice la UPIT? Pues que de las 552.776 actuaciones en materia de economía irregular, solo se han detectado 11.689 incumplimientos de trabajadores que compatibilizan indebidamente trabajo y prestación, muy lejos de los datos manejados por diferentes asociaciones empresariales y que ponen en evidencia el intento de criminalización de los desempleados, a los que en vez de ver como víctimas de la situación económica se les intenta corresponsabilizar de la misma.
Hasta aquí las palabras de los inspectores de Trabajo. Como en el 2013 el número medio de perceptores de prestaciones por desempleo fue de 2.865.153 personas, el índice de fraude -comparando perceptores con infractores- fue del 0,4 %, un porcentaje extraordinariamente reducido, muy por detrás de todas las irregularidades que se producen en materia de contratos, salarios, jornada, etcétera.
Contra el fraude hay que ser implacable, porque los derechos de las personas y los sistemas de protección social se debilitan gravemente si los defraudadores superan determinados límites, como ocurre en España con las obligaciones fiscales, por ejemplo. Pero los datos oficiales del ministerio confirman que el principal problema de nuestro sistema de protección por desempleo es la debilidad creciente de la cobertura a las personas sin trabajo y no el cobro irregular de las prestaciones. Como diría el ya famoso asesor electoral de Bill Clinton, no es el fraude, estúpido, es la desprotección.

*Manuel Lago.- Economista especializado en mercado de trabajo, economía pública y política industrial, trabaja en el gabinete confederal de CC.OO. y es profesor asociado de Estructura Económica y Social de Galicia en la Escuela de Relaciones Laborales de la UDc. Es miembro del Foro Económico de Galicia y del Consello Económico y Social. Participó en varios libros colectivos sobre la economía de Galicia y es colaborador de V Televisión y La Voz de Galicia, donde escribe una columna semanal desde el año 2009.

Fuente: La Voz de Galicia
 

1 comentario:

  1. A MI MODO DE VER ,HAY QUE REVISAR LAS PRESTACIONES POR EMPLEO..Me refiero a los empleos y empleados inútiles,a los que pagan cientos de millones por trabajos inútiles,en las diputaciones,ministerios,cuarteles,organismos autonomicos,senado..etc.etc.

    ResponderEliminar

Los comentarios serán publicados una vez moderados.