lunes, 25 de abril de 2016

Valores y Valore$

Iroel Sánchez.-
Desde que se encontró con el presidente cubano, Raúl Castro, en Panamá en abril de 2015, Barack Obama ha insistido todo el tiempo en que él defiende valores universales y Cuba no, a pesar de que el gobierno de La Habana es signatario de más del doble de tratados internacionales sobre Derechos Humanos que el de EEUU y de que si ambos países están en el mismo universo y asisten a los mismos foros internacionales no hay que sacar muchas cuentas  para saber cuál de los dos representa mejor los valores universales. Sin embargo, ni ese análisis ni la información que lo sustenta han logrado abrirse paso entre las principales agencias de prensa, televisoras y periódicos internacionales.
Y he aquí que a menos de un mes de haber abandonado La Habana,  a donde viajó con la misión autoasignada de defender esos valores, Barack Obama aterriza en Riad, la capital de Arabia Saudita, el principal aliado de Washington en el mundo árabe, un aliado tan cercano que el primer presidente afroamericano lo visita por cuarta vez en apenas ocho años.
En este privilegiado país, bendecido con frecuencia por la visita del Air Force One, existe una monarquía absoluta, donde el Rey concentra en sí el poder legislativo, ejecutivo y judicial, nunca han ocurrido elecciones y el Consejo de Ministros está formado solo por hombres miembros de la familia real. Arabia Saudita es de los lugares del planeta donde más se aplica la pena de muerte, incluidos menores, las mujeres tienen prohibido salir sin permiso de sus maridos o padres y no pueden manejar.  
Pero ni ahora ni antes Obama abogó en Riad por los “valores universales”, la democracia, los derechos humanos, las libertades civiles, ni se reunió con opositores ni habló a la sociedad civil como hizo en La Habana. En un país donde la centralización es tan alta que su economía es prácticamente propiedad de la familia real y la línea entre los bienes del estado y la fortuna de la realeza es tan delgada que se vuelve invisible, el presidente de EEUU no ha tenido la idea de encontrarse allí con “emprendedores” locales al estilo de la sesión que sostuvo en una cervecera del puerto habanero.
Lejos de intentar alentar a los ciudadanos saudíes para que cambien su país de acuerdo a los valores que EEUU dice defender, la presencia del presidente Obama en la capital de Arabia Saudita buscó otros objetivos: Aplacar la ira saudí por el pacto nuclear que Washington ha suscrito con Irán, prometer a las monarquías del Consejo de Cooperación del Golfo, al cual asistió Obama en Riad, la venta de armamento que representa un alto ingreso para empresas estadounidenses y neutralizar la amenaza saudita de retirar 700 000 millones de dólares de los mercados estadounidenses si avanza en el Congreso estadounidense la aprobación de una Ley que permitiría a las familias víctimas de los atentados del 11 de septiembre demandar en tribunales norteamericanos al gobierno saudí con base en una parte censurada de la investigación sobre esos hechos que se dice señalaría la responsabilidad del gobierno de Riad en los ataques.
No caben dudas. Los valores que defendió el presidente de EEUU en el Gran Teatro de La Habana, se vuelven otra cosa cuando se cotizan en bolsa y se llaman petrodólares. Es que si usted tiene mucho petróleo, le compra armas a EEUU y funciona como un portaaviones de Washington en una zona estratégica los valores pasan de su acepción espiritual a la otra que tiene que ver con la contabilidad.  

viernes, 22 de abril de 2016

El caso Aznar López



*Manuel Lago.-Por mucho que se esfuercen Rafael Hernando y la vieja guardia del PP, estamos delante de un escándalo monumental: el grave incumplimiento de las obligaciones tributarias del expresidente del Gobierno y presidente de honor del PP, el señor Aznar López. La fracción más conservadora (léase reaccionaria) de ese partido, con Esperanza Aguirre a la cabeza, ha abierto una guerra fratricida contra el ministro de Hacienda para intentar crear una cortina de humo que tape la desvergüenza.
Pero por mucho que se empeñen, no estamos delante del caso Montoro, es el caso Aznar, un contribuyente que cometió graves irregularidades fiscales que llevaron a que la Agencia Tributaria le realizara una liquidación complementaria de 199.000 euros por sus ingresos del 2011 y del 2012. Un comportamiento tan irregular que la Agencia le impuso una multa de 70.400 euros.
Estamos delante de un escándalo de extraordinaria gravedad, porque afecta a la moralidad y al cumplimiento de sus obligaciones de alguien que ocupó la máxima responsabilidad de Gobierno y que genera alarma y cabreo social precisamente en estos días en los que los ciudadanos nos enfrentamos a la declaración del IRPF. Para entendernos, Aznar tributó a través de una sociedad mercantil lo que eran ingresos personales, incumpliendo para ello las normas tributarias que delimitan con total claridad estos supuestos. El objetivo era simple: tributar por el tipo del impuesto de sociedades en lugar del IRPF, que es prácticamente el doble. De esta forma se ahorró 200.000 euros. Hasta que lo pilló Hacienda.
Hace ahora un año salió a la luz el caso de una persona que realizó una práctica similar pero con enormes diferencias: era un ciudadano particular que no ocupó ningún cargo de responsabilidad y que no tenía formación en materia fiscal, por lo que era plausible que su error fuera el de aceptar un mal asesoramiento fiscal que le llevó a realizar una práctica inaceptable y que casi nadie dudó en calificar directamente como fraude fiscal. Pero esto no vale para Aznar López: abogado, experto en derecho tributario, inspector de Hacienda desde 1975 hasta que se dedicó a la política a tiempo completo. Él hizo lo que hizo sabiendo lo que hacía. Tomándolo a broma por un momento, quiso aplicarse los principios neoliberales que profesa a su propio bolsillo: ya que el Estado no lo hace, yo mismo me rebajo mi carga tributaria. Intolerable.
Dos reflexiones finales. La primera: es urgente un debate público sobre el origen de los ingresos de los expresidentes y otros altos cargos, más allá de las puertas giratorias, porque acaban siendo lobistas al servicio de grandes grupos empresariales extranjeros. Los ciudadanos deberíamos preguntarnos qué servicios les prestan para cobrar cantidades tan elevadas. La segunda es que el caso del ciudadano particular ocupó muchas portadas de periódicos y abrió informativos de radio y televisión durante varia semanas, con la exigencia de múltiples responsabilidades para él y para su entorno. Por el contrario, ahora el escandalazo de Aznar apenas pasa de un debate sobre el derecho a la intimidad de un contribuyente, su partido lo defiende y nadie utiliza la expresión fraude fiscal. Muy raro.

*Manuel Lago.- Economista especializado en mercado de trabajo, economía pública y política industrial, trabaja en el gabinete confederal de CC.OO. y es profesor asociado de Estructura Económica y Social de Galicia en la Escuela de Relaciones Laborales de la UDc. Es miembro del Foro Económico de Galicia y del Consello Económico y Social. Participó en varios libros colectivos sobre la economía de Galicia y es colaborador de V Televisión y La Voz de Galicia, donde escribe una columna semanal desde el año 2009.

Fuente: La Voz de Galicia


sábado, 16 de abril de 2016

Libro: Os Borbóns: unha monarquía escandalosa (A herdanza do franquismo).

Manuel Monge.-
Este libro fala do que non se pode dicir, nin divulgar: temos una monarquía corrupta, cunha tradición de reis e raiñas implicados en negocios, que utilizaron o trono para seu enriquecemento. O rei Juan Carlos era o “jefe” da trama corrupta do Instituto Nóos, onde están implicados Iñaki Urdangarín e a súa esposa, a infanta Cristina.

Temos una monarquía caduca, desprestixiada, que non ten futuro e que non foi elexida polo pobo. A chamada dinastía borbónica non existe e ten pouco de exemplar. Dadas as numerosas relación de reis e raiñas con amantes é moi difícil saber que e o pai ou a nai de moitas infantas e infantes. O rei Alfonso XII, coñecido como “El puigmoltejo”, non era fillo, de Francisco de Asís de Borbón y Borbón, esposo da raiña Isabel II, senón de Enrique Puigmoltó i Mayáns, tenente de enxeñeiros.

O que cualifican moitos libros de historia de historia como o “Réxime”, que tivemos de 1936 a 1977, foi en realidade una ditadura criminal, equiparábel, segundo a ONU, á Alemaña nazi e a Italia fascista de Mussolini. Foi o ditador Franco quen elixiu a Juan Carlos en 1969 como o seu sucesor e o futuro rei xurou fidelidade ao Caudillo Franco e ás leis da ditadura.

Cando se cumpriron xa corenta anos da morte do ditador, aínda quedan moitos restos do franquismo, como o Pazo de Meirás e unha gran fortuna da familia Franco. Unha Fundación, que recibe fondos públicos para lembrar e enaltecer a figura do ditador. Simboloxía fascista por todo o Estado e 150.000 persoas vitimas da represión continúan en cunetas e foxas. Permanecen as distincións honoríficas e títulos nobiliarios a golpistas e criminais, que se sentaron nos consellos de ministros presididos por Franco.

Mentres tanto, Felipe VI, o mesmo que o rei Juan Carlos, aínda non condenou a ditadura franquista. Está en marcha a Querela Arxentina para xulgar os crimes do franquismo, que gozan aquí de impunidade porque, en virtude do pacto da Transición, os sucesivos gobernos de UCD, PSOE e PP interpretaron a Lei de Amnistía de 1977 como una lei de punto final.

Título: Os Borbóns: unha monarquía escandalosa
Autor: Manuel Monge
Idioma: Galego
Edicións Laiovento
Páginas: 340
Año: 2016
ISBN: 978-84-8487-311-2



viernes, 15 de abril de 2016

España, en el podio de la desigualdad

*Manuel Lago.- España ostenta un triste récord: ser el país de la zona euro en que más aumentó la pobreza y la desigualdad en los años de la crisis. La tasa de riesgo de pobreza en España era del 22,2 % al finalizar el 2014, la más alta desde que el INE publica este dato. Esto significa que más de uno de cada cinco españoles vive por debajo del umbral de la pobreza, una cifra que expresada en valores absolutos llega hasta los 10,3 millones de personas. ¿Significa esto que en España hay más de diez millones de pobres? No exactamente, porque este indicador considera que un hogar está por debajo del umbral de la pobreza cuando tiene unos ingresos inferiores al 60 % de la mediana del total de hogares del país.
Es, por lo tanto, una definición de pobreza relativa que, además, incorpora una medición de la desigualdad, esto es, de las diferencias en las rentas de los hogares. Para hacernos una idea, el INE estableció el umbral de pobreza para una persona que vive sola en 7.961 euros y en 16.718 euros para los hogares con dos adultos y dos niños.
Millones de personas viven en esta situación dramática -se les llame pobres o no-, que es todavía peor si se utilizan los datos de la oficina estadística de la Unión Europea. Además de los bajos ingresos, Eurostat también tiene en cuenta la carencia material extrema y la intensidad laboral de los hogares; y, con estas tres variables, define el riesgo de pobreza y/o exclusión social (Arope por sus siglas en ingles), que resulta demoledor para nuestro país: más del 29 % de la población española, con un total de 13,4 millones de personas, están en esta situación.
España supera en seis puntos la tasa media de la eurozona; somos el tercer país con peores datos, solo por detrás de Grecia y de Letonia, lo que nos coloca en el grupo de países con más pobreza y desigualdad y nos aleja de los más desarrollados y equilibrados. Y lo que es todavía peor, en España es donde más crece la desigualdad, porque en la zona euro el índice Arope aumentó 1,8 puntos desde el 2008, mientras que aquí lo hizo en 5,4 puntos, esto es, tres veces más.
Expresado en valores absolutos, el número de personas en riesgo de pobreza o exclusión social aumentó en nuestro país en 2,6 millones, mientras que en el total de los 19 países del euro lo hizo en 6,6 millones. Esto significa que 40 de cada 100 personas que han caído en riesgo de pobreza desde el estallido de la crisis son españolas.
Las razones que están detrás de esta evolución tan negativa de nuestro país son evidentes: el enorme aumento de las personas sin trabajo, el grave deterioro de la cobertura a las desempleadas y la caída de los salarios, en especial entre quienes ya tenían los ingresos más bajos. O, dicho de otra forma, las políticas de devaluación salarial, de reforma laboral y de recortes en las prestaciones por desempleo.

*Manuel Lago.- Economista especializado en mercado de trabajo, economía pública y política industrial, trabaja en el gabinete confederal de CC.OO. y es profesor asociado de Estructura Económica y Social de Galicia en la Escuela de Relaciones Laborales de la UDc. Es miembro del Foro Económico de Galicia y del Consello Económico y Social. Participó en varios libros colectivos sobre la economía de Galicia y es colaborador de V Televisión y La Voz de Galicia, donde escribe una columna semanal desde el año 2009.




jueves, 14 de abril de 2016

Venezuela: la contrarrevolución no la tendrá fácil.

Ángel Cabrera.- Caracas. Venezuela es el país más atacado, sin tregua, por la ofensiva desestabilizadora de Estados Unidos y las derechas locales contra los gobiernos populares y revolucionarios de América Latina y el Caribe. Pero el chavismo militante y la dirección de la revolución bolivariana están muy lejos de haber sido derrotados pese a las penurias y al agobio que esa arremetida ocasiona en importantes sectores de la población, sumada a los errores inherentes a los procesos revolucionarios, y al duro revés del oficialismo en las elecciones legislativas del 6 de diciembre de 2015.
La realidad económica, política y social de esta nación no tiene nada que ver con la apocalíptica versión CNN que de forma homogénea difunde en el mundo la mafia mediática internacional.
Aquí hay una dirección revolucionaria visiblemente unida, articulada y cohesionada, con una clara estrategia para enfrentar y derrotar la agresión de Estados Unidos y la oligarquía, que, se aprecia vivamente, no se rendirá ni entregará la revolución al imperialismo y a la derecha, ni siquiera en el caso extremo pero no descartable, de una intervención militar operada por Washington.
Contra los graves efectos en la economía nacional y en la  población de la guerra económica imperialista, el presidente Nicolás Maduro, ha impulsado una labor colectiva de cientos de especialistas, entre ellos muchos jóvenes, para echar a andar lo que se ha dado en llamar “motores” productivos en las distintas ramas, 15 hasta el momento.
El objetivo no es atacar solamente la contingencia de la inflación, el desabastecimiento y los bajos precios del petróleo. Va mucho más allá. Se trata de avanzar de una vez por todas hacia una economía diversificada que rompa en el futuro con el rentismo petrolero y la dañina mentalidad de dependencia y ausencia de esfuerzo personal que ha creado en amplias capas sociales durante décadas. Se busca que a corto y mediano plazo impulse la gestación de otras ramas industriales y, sobre todo, la agricultura, incluyendo la urbana y suburbana, así como la industria alimenticia.
Pero Maduro, un hombre de extracción obrera, íntegramente dedicado a la tarea que la historia y el voto popular pusieron en sus manos, serio, inteligente, capaz, dedicado, practicante del trabajo en equipo, modesto y sensible, no se sienta a esperar por los resultados que en el futuro puedan dar los motores.
Para enfrentar la inflación, el desabastecimiento, el mercado negro y el jineteo por la burguesía de los fondos que le entrega el Estado para importar y producir alimentos y otros artículos, se implementa a toda velocidad un programa remedial que ya incluye a más de medio millón de venezolanos y continúa avanzando sin pausa. Consiste en censar a todas las familias del país para crear un sistema de entrega bimestral a domicilio de los productos de la canasta básica.
He hablado con varios beneficiarios del programa y me han manifestado su complacencia pues con este sistema se ahorran las colas, los impagables precios del mercado negro, además de eliminar la nociva actividad llamada “bachaqueo”, que consiste en comprar a tarifas oficiales cuantos productos se pueda para revenderlos luego a muchas veces su valor. Hay miles de personas que han dejado trabajos bien remunerados para medrar de esta forma con la situación de sus compatriotas, lo que estimula el individualismo y la ideología neoliberal del sálvese el que pueda.
Escuchando una muy bien documentada y lúcida argumentación del economista Luis Salas a los asistentes al XII Encuentro de la Red de Intelectuales, Artistas y Luchadores Sociales En Defensa de la Humanidad, me di cuenta de lo bien planificada y aplicada que ha sido la guerra económica por los laboratorios subversivos de la CIA, el Comando Sur y la embajada de Estados Unidos en Venezuela. Desde que Chávez llegó a la presidencia la inflación y el desabastecimiento se disparan siempre antes de las elecciones o en coyunturas políticas críticas, como cuando Obama dictó su ominoso decreto que declara a Venezuela cínicamente una “grave amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos”.
Hoy comienza el Congreso de la Patria, rebelión del chavismo contra las entreguistas e injustas leyes que pretende poner en vigor la mayoría contrarrevolucionaria de la Asamblea Nacional, dirigida fundamentalmente  a fortalecer el poder comunal y popular y el trabajo político e ideológico con la población, a recuperar energía revolucionaria y avanzar mucho más.

Twitter:@aguerraguerra