viernes, 13 de mayo de 2016

Carta abierta a Roberto Blanco Valdés



Sr . Blanco Valdés:  Aunque no es el idioma en el que me expreso habitualmente, me dirijo a Usted en castellano por si acaso no alcanzase a entenderme debidamente en gallego, mi idioma natural, pero que Usted parece no querer usar aun siendo Usted de Galicia, según creo.

Le diré Sr. Blanco Valdés que tanto su actitud personal en los debates de V Televisión como en sus artículos de opinión en el periódico de La Voz de Galicia me producen una desagradable desazón por mor de la prepotencia y agresividad que destilan.  Yo no me considero importante ni como lector ni como espectador, pero me considero, eso sí, un elemento social más con capacidad de opinión y derecho a expresar mi malestar por lo que escucho y leo.

A mí me parece Usted tan impertinente y prepotente en sus intervenciones y artículos, que casi consigue expulsarme de donde Usted interviene, pero mantengo mi participación por no concederle a Usted la importancia de conseguirlo. Hablando hace tiempo de sus intervenciones con un buen amigo, este me dijo que por su formación podía ser Usted un referente intelectual. Seguramente sus conocimientos exceden en mucho los de una persona media de nuestra sociedad, pero ¿de que valen si se usan con la prepotencia que Usted lo hace, o como arma arrojadiza para apabullar al que piensa de manera diferente?

No son la moderación y la templanza las virtudes que adornan sus intervenciones; tampoco lo son el respeto y la consideración hacia quien lo lee o escucha. Estoy convencido de que los conocimientos son importantísimos para el análisis, pero a estos deben acompañarlos  la calma y la reflexión necesarias para obtener ese fruto.

Intuyo que su situación personal en el Grupo Voz debe ser influyente y jerárquica, por lo que si así es, paréceme todavía mas grave su manera de expresarse sin respeto a las opiniones diferentes a la suya. Observo que sus opiniones socio-políticas están siempre en confrontación con las fuerzas nuevas emergentes y/o minoritarias, actitud esta propia de personas radicales que les asusta lo nuevo o lo discrepante con lo establecido, o mayoritario. Sus ejemplos (interesadísimos) lo llevan siempre a realizar comparaciones con otros sistemas de gobiernos que considera Usted o esperpénticos, o altamente consolidados, negando siempre lo evolutivo, lo moderno, lo critico y lo justo, para anteponer lo legal como si la ley fuese la justicia absoluta.

Por último su vociferación en los debates y su actitud agresiva en los gestos y palabras junto con su talante de discurso ex cathedra lo hacen muy desagradable y poco convincente. En mi opinión, si se tomase Usted un tiempo sabático en esta actividad y reflexionase para moderar tanto su pensamiento como sus modos, y teniendo en cuenta lo antedicho de sus conocimientos y formación, su vuelta a los medios de comunicación podría sr cuando menos mas agradable.

Remato diciéndole que esto no es un consejo, “líbreme dios” es una petición formal de un lector, oyente y televidente maltratado.

Manuel Patiño Ares
Mayo de 2016

1 comentario:

  1. Desgraciadamente el nivel de sus comentarios es dogmático a pesar de que los disfraza de academicismo. Su obsesiones ideológicas prevalecen sobre una objetividad inexistente. RBV no tiene nada que aportar salvo soltar las consignas PP. Triste, pero es lo que hay.

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