jueves, 5 de enero de 2017

Desmantelar Obamacare, la joya del legado Obama, podría dejar a millones en EU sin cobertura médica.

Por J. Jaime Hernández y David Brooks

Todo el mundo la conoce como Obamacare. La ley de salud que es considerada como el más importante legado del presidente Barack Obama.

Una legislación que consumió una elevada cuota de respaldo y popularidad de Barack Obama en el inicio de su primer mandato e hipotecó otros importantes proyectos de su administración.

Entre ellos, la hoy incumplida promesa de una reforma migratoria que mantiene en ascuas a más de 11 millones de inmigrantes indocumentados, ante la amenaza de redadas y deportaciones masivas.

En el inicio de su presidencia, Donald Trump ha prometido desmantelar la ley de salud de Obama. Un esquema de seguridad médica que podría dejar a millones sin cobertura. Entre ellos, los que tienen enfermedades crónicas o aquellos que se enrolaron (más de 20 millones) desde el inicio de Obamacare en 2012.

Hoy, demócratas y republicanos prometen una batalla épica para repudiarla o evitar su desmantelamiento.

“El problema es que no tienen un plan para reemplazar esta ley de salud. Millones se quedarán sin seguro médico”, advirtió hoy la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Ante el temor al caos y a la pérdida del seguro médico que podría costarle a los republicanos el control del Congreso en las elecciones de medio término en 2018, el presidente electo, Donald Trump, ha prometido que “nadie se quedará sin cobertura médica”.

Lo que es más, ha anticipado que en lugar de Obamacare pondrá en marcha un sistema “muy parecido al de la cobertura médica universal”.

El problema es que, Trump, nunca entra en los detalles de sus extravagantes promesas. Nadie sabe los detalles de ese programa que buscará reemplazar a Obamacare en los próximos meses.

“Nos enfrentamos al caos. Porque Trump no tiene un plan alterno. Sólo tiene un twit”, aseguró Eric Swalwell, congresista demócrata que forma parte del comité de inteligencia en la cámara baja.

Por el momento, el vicepresidente electo, Mike Pence, ha asegurado que “nadie se quedará con cobertura médica” y que la administración entrante pondrá en marcha una serie de “órdenes ejecutivas” que permitirán sortear el proceso de transición antes de que entre en vigor la nueva ley de salud.

Es decir, los republicanos echarán mano de las órdenes ejecutivas que tanto criticaron de Barack Obama para reemplazar una de las más complejas estructuras de cobertura médica (que afecta a millones y representa una actividad de más de 3 billones de dólares), para dejar a millones de ciudadanos a merced del caos y de las poderosas industrias farmacéutica y aseguradoras que siempre han vivido de la precariedad sanitaria y los abusivos costos de la red hospitalaria privada.

Bienvenidos al inicio de la era Trump.

Fuente: La Jornada.


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