miércoles, 13 de marzo de 2019

El apagón en Venezuela: un crimen de lesa humanidad

Rebelión

Decíamos hace unos pocos días que el fiasco con que terminó la operación “ayuda humanitaria” intensificaría la agresividad de la Casa Blanca por la vía de atentados y sabotajes selectivamente planificados para ocasionar el mayor daño posible a la población y, de ese modo, desatar lo que según los expertos de la CIA y el Departamento de Estado sería un masivo levantamiento popular en contra del gobierno de Nicolás Maduro. (ver dicha nota titulada: “Trump: la impotencia y la furia”, en https://www.pagina12.com.ar/179699-trump-la-impotencia-y-la-furia o también en http://www.atilioboron.com.ar/2019/03/trump-la-impotencia-y-la-furia.html y en ).

Algunos críticos pretendieron descalificar nuestro análisis aduciendo que quienes impidieron que llegara la “ayuda humanitaria” fueron los colectivos chavistas. Pero ahora, con un inexplicable retraso, el propio New York Times confirmó lo que quienes estuvimos en esos momentos en Venezuela supimos de inmediato: que el ataque a esa pretendida ayuda -que no era tal sino materiales para futuros atentados o brotes de violencia- fue obra de los mercenarios contratados por la oposición que de ese modo procuraron destruir las pruebas de sus mentiras y la exposición de sus designios. Cabe resaltar que, como ocurriera en tantas otras ocasiones este lumpenaje mercenario es exaltado por la prensa del sistema cual si fueran virtuosos combatientes por la libertad generosamente financiados con dinero de los contribuyentes estadounidenses y, en este caso, la descarada complicidad del narcogobierno colombiano. En suma, una iniciativa análoga a la que la CIA organizara en Bengasi para facilitar el ataque a Gadafi en Libia en 2011. El periódico neoyorquino publica esa noticia en sus ediciones en lengua inglesa y en castellano, y puede consultarse en (https://www.nytimes.com/es/2019/03/10/venezuela-ayuda-incendiada/?action=click&clickSource=inicio&contentPlacement=2&module=toppers®ion=rank&pgtype=Homepage )

Numerosos informes y notas aparecidas en estos últimos días confirman que el apagón fue precisamente producto de un atentado informático, obra de hackers de alto nivel de sofistificación técnica. No viene al caso dar mayores detalles del asunto pero basta con decir que un artículo de la revista Forbes, insospechada de simpatías chavistas, si bien dice que la causa más probable del apagón venezolano hayan sido fallas y deficiencias en el mantenimiento de la red de represas no puede descartarse que lo ocurrido hubiese sido parte de una operación del gobierno de Estados Unidos dada la manifiesta beligerancia de la Casa Blanca en contra de la República Bolivariana de Venezuela y la creciente importancia que la ciberguerra ha adquirido en los círculos políticos y militares de Washington. Según el autor de la nota, Kalev Leetaru, el “cyber first strike” tiene por misión debilitar a un estado adversario como preparación del terreno para una invasión convencional y el caos y la anarquía generados pueden forzar el derrocamiento de un gobierno extranjero sin que éste pueda acusar a su agresor. En artículo tiene un tono muy cauteloso, pese a lo cual no omite decir que “en el caso de Venezuela la idea de que un gobierno como el de Estados Unidos pueda interferir a distancia en su red eléctrica es completamente realística.” (https://www.forbes.com/sites/kalevleetaru/2019/03/09/could-venezuelas-power-outage-really-be-a-cyber-attack/#3e026e0b607c)

En efecto, el ataque se dirigió al cerebro informatizado de todo el sistema eléctrico venezolano. Como lo comenta un experto de ese país, El Guri es después de Itaipú la central hidroeléctrica más grande de Sudamérica (Venezuela tiene aparte otra gran represa, la de Macagua, también afectada por el ataque) y la cuarta a nivel mundial y es controlada en su casi totalidad por sistemas robotizados de apertura/cierre de compuertas del flujo hídrico que alimentan las turbinas generadoras de electricidad. Los sofisticados protocolos de seguridad del sistema, elaborados conjuntamente por la empresa estatal venezolana con otras dos privadas de origen europeo, fueron rebasados por una ofensiva fenomenal de “millones de incursiones por segundo de manera simultánea y multiubícua” que lograron penetrar los sistemas de seguridad de la enorme represa. Esta no es una tarea de aficionados, ni algo que Guaidó y sus rústicos compinches pudieran haber hecho desde Venezuela. Esto es guerra cibernética, la guerra de quinta generación cuyo objetivo es la destrucción física del territorio de una nación y de la nación misma, la quiebra definitiva de una conciencia nacional y la transformación de su hábitat en un páramo a ser reconstruido, parcialmente, por las grandes transnacionales que se apoderan de aquél con el sólo fin de saquear sus recursos naturales.

¿Paranoia, obsesión antiestadounidense? Nada de eso. Un crimen de lesa humanidad; terrorismo puro y duro meticulosamente planificado y perpetrado por Washington. En casos como estos la investigación siempre procura establecer los móviles de un crimen, su naturaleza e impacto, los instrumentos utilizados (el “arma homicida”) y las pruebas correspondientes. Veamos. ¿Los móviles de Washington? Claros como el agua. ¡Maduro debe irse, ya, braman Trump, Bolton, Pompeo, Abrams, Rubio! Y para ello nada mejor que crear un caos indescriptible que afecte la totalidad de la vida social porque en el mundo actual, desde la provisión de agua y la iluminación hasta el acceso a la internet, la telefonía, el combustible, el pago con tarjetas de débito o crédito, utilizar ascensores, movilizar el metro, prácticamente todo depende de la energía eléctrica. Pompeo lo confesó en su infame tuit del 7 de marzo a las 8:19 pm: “No Food. No Medicine. Now, No Power. Next, No Maduro.” (No hay comida, no hay medicamentos. Ahora no hay electricidad. Lo siguiente: no hay Maduro). O sea, el criminal ha manifestado sus intenciones. El motivo está claramente establecido. ¿El arma homicida? La ciberguerra, la aplicación militar de la informática, que no requiere instalar en el territorio agredido ni un solo hombre. Se puede librar esa guerra de quinta generación desde los bunkers ocultos en el desierto de Nevada, donde se manejan los drones que siembran muerte y destrucción en todo el mundo. O desde los refugios especiales en donde decenas de miles de hackers vigilan y monitorean absolutamente todo, inclusive las cuentas privadas de los gobernantes amigos de Washington. Recordar el caso Angela Merkel a comienzos de este año. ¿Pruebas? Todavía no las hay, pero son muchos los gobiernos y las organizaciones que a su vez están vigilando y monitoreando lo que la Casa Blanca hace y deshace. Y más pronto que tarde las pruebas aparecerán, para sorpresa de los engreídos imperialistas que se creen invulnerables. Pero a falta de pruebas hay presunciones muy bien fundadas de que allí reside la banda criminal responsable del atentado contra Venezuela. Misma a la cual se subordina por completo la “oposición democrática” de ese país ante el silencio cómplice de los medios hegemónicos y los desacreditados custodios de la democracia y los valores de la república, agrupados en el nauseabundo Cartel de Lima.

El sabotaje eléctrico es una versión perfeccionada de los proyectos de desestabilización y golpes de estado que el gobierno de Estados Unidos ha aplicado desde siempre. Tomemos el caso del plan concebido para acabar con la izquierda en El Salvador en la década de los ochentas. Según testificara ante el Senado Robert White, un ex embajador de EEUU en ese país, “los de Miami explicaron …. que para reconstruir el país primero había que echarlo totalmente abajo: se tenía que hundir la economía, el desempleo tenía que ser masivo, había que acabar con el gobierno y había que poner en el poder a un ‘buen’ oficial que llevase a cabo una limpieza completa matando a trescientos, cuatrocientas o quinientas mil personas. … ¿Quiénes son esos locos y cómo actúan? … Los más importantes son seis (empresarios) inmensamente ricos… Traman conjuras, organizan reuniones constantemente y dan instrucciones a XX”. ( Ver Oliver Stone y Peter Kuznick, Historia no oficial de Estados Unidos (Buenos Aires: El Ateneo, La Feria de los Libros, 2015, p. 630.) El gobierno de Estados Unidos, en nombre de la burguesía imperial, busca hacer exactamente lo mismo, pero apelando a un armamento muchísimo más perverso, si cabe, para demoler la economía y destruir la sociedad venezolanas para luego reconstruirlas para su exclusivo beneficio. Como hicieron en Irak, en Libia, como trataron de hacer en Siria y en el Líbano. Y los “XX” de ahora son los Guaidó, Borges, López, Machado, Ledezma, toda esa oposición cipaya y vendepatria que en un imperdonable e inolvidable alarde de ignominia aplaude el terrorismo que Washington descarga sobre tu propio pueblo. 

¿Prevalecerá el imperio en su afán no sólo de acabar con el gobierno de Maduro sino de hacer lo propio con la nación venezolana, con la patria de Bolívar, de Miranda, de Zamora, de Chávez? No creo. Hay un dato significativo que abona mi esperanzada respuesta: en el fragor de un ataque brutal, masivo y persistente como el actual no se ha registrado ni un solo saqueo, ni un solo disturbio, ninguna bandera blanca agitándose para confesar su rendición. Inclusive en los barrios del Este de Caracas hay una tensa calma pero nada más. Hasta ahora la promoción del caos y la violencia ha fracasado, y esto es una gran noticia. Y una lección importante, que habla de enjundia de ese bravo pueblo al que le canta el himno nacional de Venezuela y que no se doblegará ante el criminal ataque de Estados Unidos. Mientras tanto, sería bueno que la fiscalía de la Corte Penal Internacional iniciara una investigación sobre la responsabilidad que le cabe al gobierno de Estados Unidos en la comisión de delitos de lesa humanidad como los que actualmente padece el pueblo de Venezuela.

Fuente: Rebelión

 

sábado, 9 de marzo de 2019

¿Hasta cuándo se puede creer que Guaidó existe?


CLAE / Rebelión


¿Por qué los Estados Unidos, aparentemente, sin pensarlo ni dudarlo, apoyaron a un personaje deslustrado y anónimo como Juan Guaidó? ¿Fue sólo en razón a que este, aunque procedía de un partido minoritario y le hacía un reemplazo de urgencia a Leopoldo López, el rico y revoltoso jefe encarcelado, fungía como presidente de una Asamblea Nacional colateral y cuyos objetivos de casualidad coincidieron?

¿O, acaso, Guaidó no era tan anónimo como creímos, o no lo era tanto para los veteranos halcones de Washington, quienes vieron en el curriculum sus andanzas por la Universidad George Washington, en la capital estadounidense, desde hace doce años, y por el Centro de Acción No Violenta Aplicada y de Estrategias (Centre for Applied Nonviolent Action and Strategies, CANVAS), en Belgrado? (Grayzone, 2019).

¿De cuál manera encaja que los profesores de este kindergarten encubierto financiado por la NED y la USAID, los laureados serbios Srdja Popovic y Slobodan Djinovic, que pregonan una paz de doble filo desde que tumbaron a mazazos a Slobodan Milosevic, a la vez aseveren que la ferocidad de los exalumnos en Venezuela es apenas un estancamiento en el camino al cambio cercano? (Popovic y Djinovic, 2017).

¿Estancamiento no se relaciona con suspender o detener el curso de algo y no, por el contrario, con alentarlo y darle rienda suelta a punta de barbaridades, pedreas, y la quema de instalaciones y personas?

¿La acción no violenta aplicada, entonces, no es la paz? ¿Las estrategias de las que se habla no son, por tanto, para lograr la democracia? ¿Les quedó gustando esa búsqueda del debilitamiento regional de los contrarios a Washington, lo que en su entraña fueron las mal llamadas “primaveras árabes” a las que se consagraron, y que terminaron siendo unos remedios peores que la enfermedad?

¿Qué tan global y qué tanto de local?

¿Las maniobras de boicot y destrucción de Venezuela son otro rebuscado, pero juicioso, método de ataque a China, a Rusia y a Irán? ¿Quién se atreve a sostener, a estas alturas, que no hacen parte de la estrategia global contra las mayores resistencias que tiene la hegemonía estadounidense hoy en día?

¿El magnicidio planificado contra el presidente Maduro con drones cargados con C4 no habría de dar al desmadre? ¿Qué materias incendiarias pasaría Guaidó con honores en la CIA y cuáles las de valores y ética que cruzó raspando en la UCV (Universidad Central de Venezuela)?

¿Sería que en el afán por tener a buen recaudo las reservas petroleras más grandes del planeta, unas de las más grandes despensas auríferas, de gas y de bosque artificial maderable del globo, al igual que vastos yacimientos de coltán, sílice, torio, diamantes, bauxita, níquel, hierro, cobre, rocas fosfóricas, basalto, caolín, feldespato, mármol y granito, los Estados Unidos estaban prestos a dejarse engatusar por el diablo y lo hicieron por unos jóvenes brutales y mediocres?

¿Le creemos a Bolton en Fox News cuando afirma que las compañías estadounidenses se beneficiarían mucho con el petróleo venezolano (Grayzone, 2019), cuya participación ya se reparten, o nos tragamos la idea de que su país será autosuficiente gracias al fracking, una mentira en la pregonada proyección (Hughes, 2018) y un mecanismo costoso en todo sentido: en inversión, en lo social y en lo ambiental?

¿Cómo es eso de que los Estados Unidos mantienen las sanciones contra Venezuela hasta que el país regrese al orden democrático y a fin de prevenir la corrupción, y que para lograrlo recurren precisamente al soborno a militares (una de las peores formas de la corrupción), y se saltan las talanqueras constitucionales del país y de paso las jurisdiccionales del orden internacional?

¿Qué democracia es aquella de la que ellos mismos carecen y que, sin embargo, van desperdigando por el mundo entre excusas y a punta de misiles y masacres? ¿Adónde están los límites de la hipocresía de un país que consigna por doquier, de la Declaración de Independencia a la Constitución y las sucesivas enmiendas, palabras contradichas en su esencia de nación: libertad, y es un país de esclavos; igualdad, y es la ausencia de equidad; justicia, y es el desborde de las iniquidades; pluralismo, y hasta en los ánimos prevalece la uniformidad puritana?

¿Será más dañino el halcón alicaído?

¿Qué ventajas vería Trump, emperador del poco sacro imperio estadounidense, en una oposición cuyo mérito ha sido provocar guarimbas fatales cada dos o tres años y ostentar la cifra récord de perder dieciocho elecciones en veinte años? ¿Qué reservada perfección distinguieron los consejeros áulicos de la Casa Blanca en Guaidó, que los demás mortales ver aún no pueden?

¿Y cómo es que un racista por herencia y un supremacista blanco redomado por convicciones como Trump avala al mulato Guaidó? ¿Algo oscuro habrá en el esguince a la fe además del renegrido petróleo extra pesado de la Franja del Orinoco?

¿Quién engañó a quién en el entramado de engaños que urdían contra el presidente Maduro y su gobierno? ¿El obsesivo compulsivo consejero de Seguridad Nacional estadounidense John Bolton timó al tirapiedras Guaidó?

¿Pasa que Bolton ya no es el Bolton de 2003, el artífice sepulcral de Irak, y Guaidó nunca será el Guaidó que creyó que podría llegar a ser de grande? ¿Hasta cuándo hará Juan Bollton de John Guaidó? ¿O Guaidó es un tolerable estereotipo blackface (rostro pintado de negro)?

¿Un pupilo inexperto consiguió enredar a un zorro viejo como Elliot Abrams? ¿Había trampas en el coto de caza llamado Venezuela y el viejo predador cayó en ellas? ¿Será que del Elliot de los ochenta ha quedado un Abrams tres décadas más viejo y unos palmos menos zorro?

¿Socios en dependencia o aliados dependientes?

¿De cuándo acá a los Estados Unidos les dio por confiar en una oposición que es incapaz de confiar en ella misma? ¿No vieron el animal pluricelular que es y pervive gracias a la continua división de células y a las voracidades de poder de unos líderes encarcelados por violentos o exiliados por corruptos?

¿A los estadounidenses no les llamó la atención el hecho de que la Mesa de Unidad Democrática (MUD), la mezcolanza de 35 partidos que obtuvo la mayoría en la Asamblea Nacional de donde salió Guaidó, acabó disuelta y con los cofrades de nuevo transformados en las facciones incompatibles de siempre?

¿Cuánto durarán las alianzas pegadas con babas y qué tanto les servirán a los estadounidenses unos socios que avanzan a codazos en la tarima como si fueran su presidente Trump en una cumbre?

¿Veni, vidi, vici non? (¿Vine, vi, no vencí?)

¿Por qué si todo se iba consumar el pasado 23 de febrero, desde el desvanecimiento de Maduro y la esfumación del PSUV y de las hordas chavistas, maduristas, socialistas, comunistas, y de la totalidad de los de abajo, los más pobres, y los de afuera, los periféricos y excluidos, hasta la adhesión en masa de doscientos mil militares a Guaidó y el acatamiento sin chistar de las órdenes del comandante Trump, no aconteció ni jota?

¿Por qué luego de que ni siquiera pasó un saco de harinapán por los puentes Simón Bolívar o Santander, o por el sin estrenar de Tienditas, hace treinta años proyectado como parte de un plan de integración colombo-venezolano y desde hace tres una evidencia de la desintegración objetiva, las escasas veces que se menciona la guachafita humanitaria se hace sin convicción ni fuerza, como por salir del paso o cumplir con el mandato de los superiores?

¿Qué fue de Richard Branson, el pirata filántropo? ¿Volvió a lo suyo, la conquista espacial, Space is Virgin territory (el espacio es territorio virgen) (Branson, 2018), de la que no debió desviarse para promover la violación de una frontera y por abrirle negocios a la nada virginal empresa de su propiedad?

¿Cómo es que Cúcuta retornó tan de improviso a la normalidad de la indiferencia nacional hacia las fronteras, y hacia los campos y hacia los ríos y hacia los treinta y dos departamentos, cuando hace unas semanas no se adquiría un tiquete aéreo para visitarla y de un día para otro las aerolíneas no consiguen un pasajero hacia su destino?

¿Cuántas moscas entran en la boca abierta?

¿Por qué Iván Duque va lanza en ristre contra el gobierno venezolano desde que fue el hombre que dijo Uribe y sigue igual de montaraz contra los vecinos aun cuando su jefe se hace el que recula? ¿Los incondicionales de Duque lo dejaron solo, otra vez, y se arrastran por el piso buscando réditos caídos para las alcancías electorales de 2020 y 2022?

¿El presidente colombiano se enreda solo, y se deteriora la cabeza con las treinta y una a las que lo conduce la pasión por el fútbol y la boca en la inexperiencia diplomática? ¿Se empujó sin ayuda de la cómoda butaca del anonimato al ruedo encarnizado del desprestigio, o, inclusive, para ello requirió del empujón de la mano que mece su cuna?

¿Quiénes serán tan hábiles de concretar lo que fueron incapaces de hacer, entre otros, el presidente Duque en Colombia, Moreno en Ecuador, Bolsonaro en Brasil, Macri en Argentina, Trump en Estados Unidos: abrir los sesos y cerrar la boca, para luego poder agradecérselo ellos mismos?

¿Cómo recuperar el petróleo venezolano con los funcionarios de empresas gringas?

¿Para qué nombraría el autonombrado presidente interino Guaidó un Consejo Transitorio de Administración de Petroleos de Venezuela, PDVSA, y de su refinadora Citgo Petroleum Corp., la octava más grande en Estados Unidos, si carecerá de autoridad y, sobre todo, de acceso a los activos?

¿Será que el anterior analista de posturas desquiciadas de Fox News, John Bolton, está dándole curso a los ilegales anuncios que hizo finalizando enero, a través de Fox Business, cuando en un arrebato de honestidad expresó que la meta de la encerrona contra Venezuela es su petróleo?

¿Cómo es que una Asamblea Nacional en desacato, cuyos actos son jurídicamente nulos, designa una Junta Directiva integrada por figuras vinculadas de forma directa con las petroleras y financieras estadounidenses, que revolotean alrededor como rapaces? (Guaidó, 2019). ¿La filial Citgo se abrió para el efecto de la casa matriz, y se llenó de expertos petroleros, diestros especuladores, pero ignorantes absolutos en los asuntos reales del país? (Reuters, 2019).

¿Para qué utilizará el señor Guaidó tantos empleados nominales si no le sirven para nada y qué pretenderá si no es abultar las faltriqueras de tantos parásitos que llevan dos décadas sin parasitar de Venezuela? ¿En qué nivel es cierto que nombrando burócratas de Harvard Guaidó retribuye simbólicamente a los pudientes que lo financian?

¿Los sueldos que no pague ahora los cancelaría en coimas y con intereses si en alguna época remota tuviera el menor chance de ser presidente y lo fuera? ¿Cuánto tiempo tardaría en hacérseles el loco a los puntales presentes, así como en negar las deudas con Rusia y China, que ahora reconoce de labios para afuera y sin que nadie se lo pregunte? (Forbes México, 2019).

¿Por qué retorna y pareciera que se va?

¿Guaidó dejó de ser el mandatario viral en redes nombrando funcionarios a diestra y siniestra y vuelve a ser el saboteador callejero de toda la vida? ¿Retorna el presidente virtual o el canciller implícito que visitó sus embajadas imposibles y promete asistir a foros figurados?

¿O se dejó de cónsules y procónsules tan sólo porque se le acabó el listado de los países que aceptan obligados que él es parte de gobierno alguno y que de miedo lo reconocen como tal?

¿Regresó Guaidó a Caracas con los bolsillos cargados de piedras y con el designio de descabezar chavistas, o apenas para suicidarse en la fuente de Altamira del mismo modo que lo hizo una vez la señora Woolf en el río Ouse? ¿Alguien exento de los sustos de una represalia estadounidense puede creer que Guaidó ha leído a Virginia Woolf, o que ha ojeado cualquier libro en su vida de extremista?

¿En cuánto tiempo regresará a Washington por la debida reprimenda de su réquiem inconcluso, con el agravante de no ser Mozart ni ser músico? ¿O, finalmente, envejecerá en Bogotá sobre el regazo de Carmona, otro golpista frustrado, a la espera de relevarlo en olvidos?

¿Cómo duplicar un problema que no existía?

¿Al fin a los estadounidenses de la cúpula les quedó claro que luego de bombos y amenazas empotraron a Nicolás Maduro Moros en la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela de modo irrestricto, por lo menos hasta la fecha en que culmina su actual período, en 2025, haciéndole la segunda, no a la oposición en el exilio ni a la muy distinguida de Los Palos Grandes, El Rosal, Las Mercedes, El Hatillo o Chacao, como era el propósito, sino al pueblo venezolano puro y raso que votó por él?

¿Entenderían los Estados Unidos que ahora, además de lidiar con un Maduro reforzado, tendrán que ver cómo deslavan los grafitis del Guaidó que pintaron por las paredes del Grupo de Lima? ¿Ya son conscientes de que duplicaron su problema?

¿A eso se debió que el vicepresidente Pence le hiciera reproches en Bogotá al presidente “encargado” con el cual quedaron encartados? ¿En qué fugaz instante pasó el imperio de contar con un señor investido como presidente interino encargado a tener un joven con traje de señor que cansa a todos con el trajín de presidente ímprobo e impostor?

¿Lavarse la cara antes o después del sabotaje?

¿Quién será Trump en el futuro si deja de hacer lo que dice que hace o si sigue haciendo lo que no sabe, y, sobre todo, si no se cansa de las pocas cosas triviales y vanas que de verdad perpetra?

¿Cómo ha conseguido recaudar tanto odio a lo largo del ancho mundo, para su país y para sí mismo, por la manía de mostrarle los dientes a cuanto país no se le arrodilla como empleado de Mar-a-Lago o los casinos?

¿Cómo logra alguien ser lo que no es sin involucrar la más mínima cuestión filosófica? ¿Y qué clase de expresidente será Guaidó cuando deje de ser el presidente que jamás fue?

¿Andarán bien encaminados quienes consideran que esa será una tarea facilísima y que es un asunto del que él solo empezó a encargarse con su correría sin ton ni son por Suramérica, que en los utópicos mundos renacentistas hubiera sido sin su infeliz retorno?

¿Y cómo lavarán la cara los Estados Unidos y la dejarán presentable para otro sabotaje, después de abanderar la charada aspaventosa y golpista que resultó ineficaz para cruzar los escudos de plástico de la Guardia Nacional y del Ejército Bolivariano, pero un certero tiro en el pie al momento de descomponer el discurso mentiroso de lo solidario y lo humanitario empacado en las inseguras bolsas con arroz de la USAID? (RT, 2019).

¿Guay que sí o guay que no?

¿Guaidó regresa a Venezuela frustrado porque la cosecha del "Venezuela Aid Live” se trilló dañada; por el intento frustrado de la ayuda humanitaria; porque no fue secundado ni por los presidente careadores en la demanda de una cordial intervención militar?

¿O porque en su peregrinaje de menesteroso lo recibieron los mismos países que ya lo habían reconocido con el resumen de lo que ya le habían dicho, o, peor aun, con el borrador sin revisar, como en Paraguay?

¿Y por qué será que Guaidó volvió, antes que a amenazar a los militares que no le paran bolas, a implorar a los suyos que se vuelquen de nuevo hacia las calles para joderse sus propias rutinas de barrios de estratos altos y a suplicarles a las pobres viejecitas del San Ignacio y del Tolón que sacudan con las fuerzas restantes sus alhajas con diamantes?

¿Su regreso es otra moneda lanzada al aire donde apuesta que con cara ganará y con sello o cruz no perderá? ¿Piensa que si la Justicia venezolana osa su captura lo transforma en mártir y si no hace nada él tratará de cobarde al gobierno de Maduro?

¿Qué tal que Guaidó tenga razón y los Estados Unidos, por sus juegos estratégicos de guerras comerciales, geopolíticas y mediáticas, lo asciendan de presidente encargado a caporal de planta? ¿O no la tenga y que, de la misma manera que hace unas semanas nadie sabía de él, en unos meses nadie recuerde quién o qué fue?

¿Y qué triste que muy pronto sus seguidores embaucados tengan que parafrasear la entrada de aquel himno colombiano del Sur, La Guaneña, y que en Caracas o Bogotá tararen: “Guay que sí, guay que no / ¡Guaidó nos engañó!”?

BIBLIOGRAFÍA

Blumenthal, Max y Cohen, Dan. (2019). The Making of Juan Guaidó: How the US Regime Change Laboratory Created Venezuela’s Coup Leader. Grayzone. Enero 29. Disponible en: https://grayzoneproject.com/2019/01/29/the-making-of-juan-guaido-how-the-us-regime-change-laboratory-created-venezuelas-coup-leader/ [2 de marzo de 2019].

Branson, Richard. (2018). Space is Virgin territory. [Twitter]. Disponible en: https://twitter.com/richardbranson/status/1073282963305975808 [4 de marzo de 2019].

El Siglo. (2017). El verdadero interés de Estados Unidos en Venezuela. Chile. 11 de agosto. Disponible en: http://www.elsiglo.cl/2017/08/11/el-verdadero-interes-de-estados-unidos-en-venezuela/# [4 de marzo de 2019].

Cf. Forbes Staff. (2019). Guaidó sobre deudas con Rusia y China: ‘el gobierno será responsable’. Forbes México. Enero 31. Disponible en: https://www.forbes.com.mx/guaido-sobre-deudas-con-rusia-y-china-el-gobierno-sera-responsable/ [3 de marzo de 2019].

Guaidó, Juan. (2019). ¡Anuncio histórico! Desde la @AsambleaVE designamos la nueva Directiva de CITGO, conformada por Luisa Palacios, Ángel Olmeta, Édgar Rincón, Luis Urdaneta, Andrés Padilla y Rick Esser. Comienza el rescate de nuestra industria petrolera. #CITGOParaLosVenezolanos. [Twitter]. Disponible en: https://bit.ly/2ITTpH7 [2 de marzo de 2019].

Hispantv. (2019). Venezuela: EEUU confiesa que el golpe es por el petróleo. 30 de enero. Disponible en: https://www.hispantv.com/noticias/venezuela/409960/arreaza-eeuu-bolton-golpe-petroleo-maduro [4 de marzo 2019].

Hughes, J. David. (2018). Shale Reality Check. Drilling into the U.S. Gobernment’s Rosy Projections for Shale Gas & Titht Oil. Production Through 2050. Post Carbon Institute. Corvallis, Oregon. Febrero de 2018. Disponible en: https://www.postcarbon.org/publications/shale-reality-check/ 

La Política Online. (2019). Exclusivo: Pence cruzó reproches con Guaidó en la cumbre de Bogotá. 27 de febrero. En: https://www.lapoliticaonline.com/nota/117905-exclusivo-pence-cruzo-reproches-con-guaido-en-la-cumbre-de-bogota/ [3 de marzo 2019]

Parraga, Marianna. (2019). Citgo Petroleum corta lazos con matriz venezolana PDVSA: fuentes. Reuters. 26 de febrero. Disponible en: https://lta.reuters.com/articulo/venezuela-politica-citgo-idLTAKCN1QF2LP

Popovic, Srdja y Djinovic, Slobodan. (2017). The Blueprint for Saving Venezuela. RealClear World. 2 de junio. En: https://www.realclearworld.com/articles/2017/06/02/the_blueprint_for_saving_venezuela_112366.html [4 de marzo 2019]

RT en Español. (2019). En la "ayuda humanitaria" no había alimentos, "sino materiales para crear violencia en Venezuela”. [Vídeo online]. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=OU1VeOahYn8 [3 de marzo 2019].

The Grayzone. (2019). US coup in Venezuela motivated by oil and corporate interests - Neocon John Bolton spills the beans. 29 de enero. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=O_yHo9efvO8 [2 de marzo 2019].

Juan Alberto Sánchez Marín: Periodista, director de cine y televisión colombiano. Productor de programas y analista en el canal internacional Hispantv. Colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia-la)



lunes, 4 de marzo de 2019

Alerta en Venezuela ante la nueva hoja de ruta de la agresión de EE.UU.

CLAE / Rebelión

Las autoridades venezolanas dudan de las matrices emitidas desde Washington y promocionadas por los grandes medios de comunicación, que suavizan la agresión y los planes de injerencia de EE.UU. en el país, nueva “hoja de ruta” que califican de “adormecedores” para que bajen la guardia. Mientras, Caracas puso sus condiciones para un eventual diálogo con la oposición, que pueda superar la crisis.
Elliott Abrams, el representante especial para Venezuela de Trump, negó –en entrevista con Patricia Janiot, de CNN en español- la posibilidad de una intervención militar para derrocar al gobierno del presidente Nicolás Maduro, aseguró que tampoco harán uso de la fuerza para introducir la ayuda humanitaria ni en caso de que el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, sea arrestado al regresar a su país.
La aseveración del funcionario es interesante: se desmintió a sí mismo, al presidente Donald Trump, al vice Mike Pence, al secretario de Estado Mike Pompeo y al llamado “gabinete de crisis”. “Nosotros hemos dicho que no vamos a usar fuerza militar (...) la acción militar no es una buena idea, es decir, ese no es el camino que EEUU está siguiendo". Lo cierto es que venían amenazando con esa posibilidad hasta el fracaso de la Operación Cúcuta, el fin de semana anterior, cuando el mundo les dijo no.
Para la inteligencia venezolana la última opción para evitar que se realice el diálogo entre el gobierno y la oposición es una operación de “bandera falsa” para asesinar a Juan Guaidó y que toda la prensa trasnacional, cartelizada y concertadamente, culpe a Maduro.  
Condiciones para un diálogo
En vista del aparente giro estadounidense, el gobierno de Venezuela planteó cinco puntos concretos para negociar con la oposición la apertura de un proceso político de diálogo: respeto a la soberanía, derecho a la paz, levantamiento de las sanciones, un mecanismo que permita dirimir las diferencias políticas y la no injerencia de otras naciones o gobiernos en los asuntos internos del país. Así el gobierno muestra que estaría dispuesto a negociar en una posible mesa de diálogo elecciones presidenciales, como lo planteó el Grupo de Contacto Internacional, convocado por la Unión Europea y Uruguay. Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación, quien participó en el proceso de diálogo con la oposición que se realizó entre 2017 y 2018 en República Dominicana, destacó que el boicot a la elección venezolana se hizo para tener el argumento de la agresión que actualmente están intentando perpetrar contra Venezuela.
Lo que buscaba la oposición, a juicio del ministro, era alimentar un expediente de falsos positivos para desconocer los resultados electorales y facilitar un intento de golpe de Estado apoyado desde el exterior. Rodríguez denunció, asimismo, que las cuentas del Estado son objeto de constantes bloqueos y que uno de ellos es impuesto por Mark Zuckerberg, que les prohíbe publicar anuncios en las redes sociales que el estadounidense dirige: Facebook, Twitter e Instagram.
El gobierno bolivariano también denunció la presencia de grupos paramilitares próximos a la frontera, en la región colombiana de Santander, donde incursionan cerca de 400 elementos irregulares armados financiados por Colombia con fondos de la Agencia de la ONU para los Refugiados, e instó al organismo internacional a investigar esta anomalía.
El canciller ruso, Serguei Lavrov, externó el sábado último su condena al secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, por las amenazas contra el gobierno legítimo, una injerencia flagrante en los asuntos internos de un Estado soberano y una vergonzosa violación del derecho internacional contra Venezuela.
La conversación se realizó por la iniciativa de Washington y señaló que Rusia está dispuesto a celebrar consultas bilaterales sobre Venezuela siempre que se acaten los principios de la Carta de la ONU, ya que sólo los venezolanos tienen el derecho a determinar su futuro.
En Venezuela, la oposición política ha guardado silencio (más allá de los dirigentes que viajaron a Washington para anotarse en un eventual gabinete del autoproclamado presidente), expectante de los pasos que pudiera dar Washington con Guidó como punta de lanza, conscientes de su poca credibilidad del conjunto de la oposición), su desunión, y de la resignación de una ciudadanía opositora que otra vez se vio traicionada por su líderes que desde hace 20 años intentan sacar al gobierno bolivariano por las malas, a sabiendas que en una contienda electoral difícilmente se puedan imponer.
El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, confirmó que recientemente desertaron más de 100 miembros, entre los que figuran guardias, suboficiales y algunos oficiales, y aseguró que éstos recibieron ofertas hasta de 20 mil dólares para abandonar las filas. En este contexto, la Gaceta Oficialde Venezuela publicó un decreto presidencial que degrada y expulsa a 116 miembros y profesionales militares de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) que recientemente desertaron.
Padrino replicó así al director de Migración de Colombia, Christian Krüger, quien indicó que 567 militares venezolanos habían desertado para luego cruzar hacia territorio colombiano. La FANB están integradas por 235 mil elementos. Sin embargo, Guaidó reiteró en Twitter: Habrá amnistía y garantías para todos aquellos (militares) que se pongan del lado de la Constitución. Quienes vayan en contra del pueblo tendrán que asumir las consecuencias de sus acciones ante la justicia.
Las debilidades y errores de Nicolás Maduro y la difícil situación interna en materia de alimentos y remedios contribuyeron a fortalecer, en sus opositores, la perspectiva de una rápida caída de ese gobierno. Sin embargo el arraigo del proceso iniciado por Chávez demostró que ello no sería una cuestión de “soplar y hacer botellas”, señala Juan Guahán.  
Es cierto, el país sigue en crisis, el gobierno no acierta con soluciones, pero los venezolanos están festejando el carnaval, sin salir del estado de alerta.  
Demasiados intereses
Al momento que se le preguntó a Abrams cómo imaginaba el fin del régimen de Maduro, Abrams dijo a Patricia Janiot que “Va a llegar el momento cuando la gente a su alrededor le va a decir: es hora de que usted se vaya; el cambio es esencial ahora. Creo que vamos a llegar a ese punto”. También habló de la injerencia de efectivos cubanos en Venezuela, y dijo que sin ellos Maduro ya hubiese caído. Cuando debió responder sobre si veía a Maduro en el poder en un año, dijo: “No lo veo, imposible escoger un día”.
Abrams, funcionario condenado judicialmente por mentirle al Congreso durante la intervención clandestina de Washington en las guerras de Centroamérica en los 80 y denunciado en esos años por encubrir abusos masivos a los derechos humanos en esa región, resaltó que desde su gobierno ejercerán solo "presiones diplomáticas, financieras y políticas" para conseguir la "caída del régimen". Tras ratificar nue vas sanciones y revocaciones de visas en apoyo de su objetivo de derrocar al gobierno de Maduro.  
Argumentó que los que "abusan derechos humanos, roban al pueblo venezolano o socavan la democracia de Venezuela no son bienvenidos en Estados Unidos" y admitió que Washington continúa instando a otros países a aplicar "presión económica", como apropiarse de los dineros venezolanos. Al parecer ya no están todas las opciones sobre la mesa, comentó Janiot.  
En respuesta a preguntas sobre el fracaso de la operación de entrega de "asistencia" el sábado pasado, afirmó que "no estoy preocupado por la pérdida de ímpetu que algunos alegan". Argumentó que Guaidó se ha vuelto "una figura internacional" en la última semana, y se entrevistó con varios presidentes y el vicepresidente Mike Pence.  
Ante afirmaciones del gobierno ruso de que Washington busca provocar mayor inestabilidad en Venezuela para justificar una intervención militar, Abrams comentó: "No estamos intentando hacer eso" y aseguró que la política de Washington es de “presión económica, financiera, política y diplomática sobre el régimen de facto en Venezuela en apoyo de Juan Guaidó… y el pueblo venezolano”.  
Por su parte, el canciller ruso Serguei Lavrov dijo que su país no excluye que EEUU pueda llevar a la práctica sus amenazas de intervenir militarmente en Venezuela, a pesar de que la inmensa mayoría de países rechaza esa opción por violar todas las normas del derecho internacional y apoya la búsqueda de una solución negociada.  
"Si ello llega a suceder, habrá caído la máscara de las intenciones reales de la política de Washington en América Latina: no le interesa para nada, como quiere hacer creer, la democracia en la región, pretende sólo someter a quien se atreva a no cumplir sus órdenes", añadió, tras indicar .que la política injerencista de Washington, abiertamente insultante para los países latinoamericanos, "difícilmente pueda contribuir a aumentar el prestigio de EEUU en la región".  
El reiterado interés estadounidense en meterse en Venezuela tiene varios nombres y apellidos concretos que se mueven públicamente, o entre bambalinas, por sus propias conveniencias individuales o de sus empresas. Entre los grandes decisores políticos, junto al presidente Donald Trump, se mueven personajes como Mike Pompeo, Secretario de Estado; Mike Pence, Vicepresidente y el senador Marcos Rubio, quienes integran un poderoso trío que promueve la intervención directa, incluida la guerra en la región.
Ellos están muy vinculados a los hermanos Koch cabeza de un grupo económico del sector energético. Una de sus empresas, FertiNitro, fue expropiada en Venezuela y tiene un multimillonario reclamo contra el país. El informe, “Gold and Grief in Venezuela’s Violent South” (Oro y dolor en el violento sur de Venezuela) es de una ONG estadounidense (International Crisis Group) del magnate George Soros, por demás interesado en el oro venezolano. Agregue, además, a la Fundación Ford y la embajada británica
Ayuda despolitizada, pide la UE  
El Grupo de Contacto Internacional (GCI) sobre Venezuela, empujado por la Unión Europea, consideró necesario que se haga llegar una ayuda humanitaria "despolitizada" liderada por la ONU u otros organismos internacionales, mientras el gobierno de Nicolás Maduro rechazó las sanciones de Washington contra cinco militares y un director de la policía nacional venezolana por obstaculizar el ingreso de la "ayuda humanitaria" estadounidense.  
Durante su primera reunión del 7 de febrero, el GCI –con excepción de Bolivia y los estados miembros de la Comunidad del Caribe– firmaron una resolución que busca en la nación petrolera elecciones presidenciales "libres, transparentes y creíbles, de acuerdo con la Constitución venezolana", así como abogar por una solución pacífica a la crisis política "excluyendo el uso de la fuerza".  
Caracas señaló que “rechaza la pretendida imposición de medidas coercitivas unilaterales, de carácter ilegal, anunciadas por el gobierno de Estados Unidos en contra de oficiales militares venezolanos, como parte de la fracasada estrategia de Washington para propiciar un golpe de Estado".  
La estrategia del estrangulamiento  
La estrategia de EEUU, mientras, es la de estrangular a Venezuela, económica y financieramente y para eso exige el apoyo de sus cómplices, cuando las advertencia de Rusia y China, que hicieron aparecer los fantasmas de la Crisis de los Misiles de 1962, parecen haber morigerado las apetencias de Washington, al igual que la falta de respaldo total por parte de los países latinoamericanos y caribeños.  
Por las sanciones, las refinerías de EEUU suspendieron la compra de 500,000 barriles diarios de petróleo de Venezuela, cuota que fue absorbida por China y principalmente por India, la que fue advertida por Washington de no comprar crudo de Venezuela (sigue haciéndolo y quizá por eso recibió un ataque misilístico desde Paquistán). Mientras, Rusia y China estudian intervenir en la estatal petrolera PDVSA para reorganizarla y recuperar la producción petrolera.  
Este acto de terrorismo de grupos controlados por la CIA contra tropas de la India y provocar un enfrentamiento con Paquistán, desencadenó la decisión de la India de distanciarse de EEUU y de acercarse a Rusia-China, una alianza posible que Washington tratará de impedir.  
Guaidó con buena Cía
Y a todo esto, Juan Guaidó pasó -para la prensa hegemónica trasnacional- de ser el “presidente interino” a mero presidente de la Asamblea Nacional. Difícilmente puede seguir adelante en la escalada sin llamar de forma directa a una intervención extranjera, que mayoritariamente rechazan América Latina y la Unión Europea, y pareciera que EE.UU. tampoco estaría dispuesto a llevarla a cabo y menos cuando el frente interno de Trump parece desmoronarse. ¿Volverá a Venezuela o despachará desde Washington o Bogotá?  
Lo cierto es que más allá de una gira turístico-política por varios presidentes del Grupo Lima, no existe un próximo paso nítido en su hoja de ruta. En la reunión del Grupo de Lima en Bogotá, los medios estadounidenses filtraron que Pence le expresó que su opción seguía siendo la solución pacífica.
Juan Guaidó viaja con su esposa, Fabiana Rosales, pero la mujer que lo maneja es Kimberly Breier, subsecretaria de Estado de EEUU para Asuntos del Hemisferio Occidental a partir de 2018, quien lo acompaña siempre (incluso lo hizo en Paraguay –donde fue recibido con honores de presidente-, Brasil, y Argentina, donde no). Breier hizo una maestría en la Universidad George Washington, famosa entre otros méritos por formar cuadros de la CIA, donde Guaidó realizó estudios de posgrado.
No lo dicen los medios de izquierda sino la propia Casa Blanca: Breier, la guionista de Guaidó, habla español y fue reclutada por el tristemente famoso expresidente George W. Bush y se desempeñó durante más de una década como analista de la CIA y fue asesora de la Casa Blanca para asuntos relacionados con Brasil y el Cono Sur. Durante el Gobierno de Barack Obama, dirigió la Iniciativa Futuros México-Estados Unidos en el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales, en Washington.
Aram Aharonian: Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la )